Dos dietas cient铆ficas mantienen sano al cerebro y ayudan a prevenir el Alzheimer
Las dietas dise帽adas para mejorar la salud del cerebro, dirigidas a los adultos mayores, son un nuevo y notable desarrollo en el campo de la nutrici贸n.
La 煤ltima versi贸n es la (Gu铆a Alimentaria Canadiense para la Salud Cerebral), creada por cient铆ficos en Toronto. Otra, la dieta MIND, fue desarrollada por expertos del Rush University Medical Center en Chicago y de la Harvard T.H. Chan School of Public Health.
Ambas dietas se basan en un creciente n煤mero de investigaciones que sugieren que ciertos nutrientes, que se encuentran principalmente en alimentos obtenidos de plantas, granos enteros, frijoles, nueces, aceites vegetales y pescado, ayudan a proteger las c茅lulas del cerebro mientras combaten la inflamaci贸n y la oxidaci贸n.
En estudios observacionales, ambas dietas han arrojado resultados preliminares prometedores. La versi贸n canadiense -similar a la dieta mediterr谩nea pero adaptada a los h谩bitos alimenticios occidentales- se asocia con en el riesgo de desarrollar el mal de Alzheimer. La dieta MIND -un h铆brido de la dieta mediterr谩nea y la dieta DASH (Enfoques Diet茅ticos para Frenar la Hipertensi贸n)- redujo el .
Los investigadores responsables de ambos reg铆menes los estudiar谩n a煤n m谩s en profundidad en rigurosos ensayos cl铆nicos que se lanzar谩n este a帽o.
Sin embargo, las dietas difieren en varios aspectos, lo que refleja diversas interpretaciones de la investigaci贸n sobre el impacto que tiene la nutrici贸n en el cerebro que envejece.
Algunos ejemplos: la dieta MIND recomienda dos porciones de verduras todos los d铆as; la canadiense recomienda cinco. La versi贸n de Canad谩 sugiere que el pescado o los mariscos se coman tres veces a la semana; MIND asegura que una vez es suficiente.
La dieta MIND requiere por lo menos tres porciones de granos enteros al d铆a; la canadiense no tiene en este caso una recomendaci贸n espec铆fica. S铆 requiere cuatro porciones de fruta cada d铆a; mientras que la dieta MIND dice que cinco porciones de media taza de bayas a la semana es todo lo que se necesita.
Le preguntamos a Carol Greenwood, profesora de nutrici贸n de la Universidad de Toronto y una de las fuerzas clave detr谩s de la dieta canadiense, y a Martha Clare Morris, epidemi贸loga nutricional del Rush University Medical Center y creadora de la dieta MIND, sobre los hallazgos de estas investigaciones, sus v铆nculos con el envejecimiento, y sus implicancias para los adultos mayores.
La nutrici贸n y el cerebro
Todav铆a no se sabe con exactitud c贸mo la nutrici贸n afecta el cerebro de los adultos mayores. La mayor铆a de los estudios realizados hasta la fecha han sido en animales o en adultos j贸venes.
Lo que s铆 est谩 claro: una dieta pobre puede aumentar el riesgo de desarrollar hipertensi贸n, enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes, lo que a su vez puede acabar comprometiendo la funci贸n cognitiva de un individuo. La conclusi贸n: una buena dieta que reduce el riesgo de enfermedad cr贸nica es beneficiosa para el cerebro.
Adem谩s, lo que la gente come parece tener efecto sobre las c茅lulas cerebrales y c贸mo 茅stas funcionan.
“Creo que a煤n no sabemos lo suficiente como para decir que los nutrientes en s铆 mismos apoyan la neurog茅nesis (el crecimiento de las neuronas) y la sinaptog茅nesis (el aumento de las conexiones neuronales)”, dijo Greenwood. “Pero los caminos que se necesitan para estos procesos pueden ser apoyados o alterados por el estado nutricional de la persona”.
Nutrientes esenciales
鈥淪e ha visto que varios nutrientes tienen mecanismos biol贸gicos relacionados con la neuropatolog铆a del cerebro鈥, dijo Morris.
En esa lista est谩 la vitamina E, un poderoso antioxidante que se puede encontrar en aceites, nueces, semillas, granos enteros y vegetales de hojas verdes, que est谩 asociado con una disminuci贸n de la funci贸n cognitiva m谩s lenta, un menor riesgo de demencia, y una reducida acumulaci贸n de prote铆nas beta-amiloides, las culpables clave del mal de Alzheimer.
鈥淓l cerebro es un sitio de gran actividad metab贸lica鈥, dijo Morris. “Utiliza una enorme cantidad de energ铆a y, al hacerlo, genera un alto nivel de mol茅culas de radicales libres, que son inestables y destructivas. La vitamina E ataca a esos radicales libres y protege al cerebro de lesiones”.
Tambi茅n figura en su lista la vitamina B12, que se encuentra en productos de origen animal, como carne, huevos, queso y pescado, y la vitamina B9 (folato), que est谩 presente en verduras de hoja verde, granos, nueces y frijoles.
Debido a que el envejecimiento afecta los 谩cidos del est贸mago que facilitan la absorci贸n de la vitamina B12, “todos los que llegan a mediana edad deben tener un m茅dico que revise sus niveles de esta vitamina”, explic贸 Morris. Una deficiencia de esta vitamina puede conducir a problemas de confusi贸n y memoria, mientras que la deficiencia de folato se asocia con el deterioro cognitivo y un mayor riesgo de demencia.
Los 谩cidos grasos omega-3 que se encuentran en los aceites de pescado y nueces, especialmente el DHA (谩cido docosahexaenoico), est谩n altamente concentrados en el cerebro, donde se incorporan en las membranas celulares y juegan un papel en la transmisi贸n de se帽ales entre las c茅lulas.
“Un enfoque central tiene que ser mantener los vasos sangu铆neos sanos en el cerebro鈥, dijo Greenwood. “Por lo tanto, las recomendaciones para la salud card铆aca son similares a las de la salud cerebral, con una excepci贸n: el cerebro tiene mayores niveles de Omega-3 que cualquier otro tejido en el cuerpo, haciendo que los niveles adecuados sean a煤n m谩s importantes”.
se帽alan al calcio, el zinc y las vitaminas A, C y D como las que tienen un impacto positivo en el cerebro, aunque los hallazgos a veces son inconsistentes.
Comidas para evitar
En su mayor parte, las dietas canadiense y MIND coinciden en los alimentos que deben evitarse o limitarse a porciones de una vez por semana, especialmente grasas saturadas que se encuentran en pasteles, dulces, mantequilla, carne roja y alimentos fritos y procesados.
En cuanto a los productos l谩cteos, “no hay evidencia para uno u otro lado. Si te gusta tu yogur, sigue tom谩ndolo”, dijo Morris. Greenwood agrega: aseg煤rate de consumir productos l谩cteos bajos en grasa.
Otras dietas 煤tiles
Ensayos cl铆nicos aleatorios han demostrado que tanto la dieta mediterr谩nea como la dieta DASH tienen un impacto positivo en varios aspectos de la cognici贸n, aunque tampoco se crearon espec铆ficamente para ese prop贸sito.
“Al final del d铆a, nuestra dieta [canadiense], la dieta MIND, la dieta mediterr谩nea y la dieta DASH no son tan diferentes; es probable que todas sean 煤tiles “, dijo Greenwood.
El patr贸n cuenta
En estos 煤ltimos tiempos, estudios que promueven los beneficios cognitivos de tomar t茅 o comer ar谩ndanos han sido objeto de muchos titulares. Pero es err贸neo enfocar en los alimentos individuales, indican ambas expertas. Lo que m谩s importa son los patrones de dieta y c贸mo los componentes de varios alimentos interact煤an para promover la salud del cerebro.
La base: concentrarse en comer una variedad de alimentos que son buenos para usted. “Mientras las personas est茅n comiendo una dieta saludable, no deber铆an preocuparse por cada nutriente”, dijo Greenwood.
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