Aborto por correo: mejor acceso pero fuerte controversia

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It鈥檚 the abortion pill packet that is mailed to women taking part in a study that lets women for the first time obtain abortion pills via telemedicine and overnight mail. The packet includes the pills and instructions on how and when to take them and information on side effects and risks. Photo provided by University of Hawaii, one of the three abortion clinic sites, participating in study. The study is for women in Hawaii, Oregon, Washington and New York. (Courtesy of the University of Hawaii)

Cuando las p铆ldoras abortivas llegaron a su buz贸n del correo este verano, se sinti贸 ansiosa pero tambi茅n en control, sabiendo que po诲铆补 terminar su embarazo por completo, en la intimidad de su hogar.

“Estaba feliz de poder hacerlo yo misma, sin tener a una enfermera o m茅dicos que me miraran y me juzgaran鈥, dijo, pidiendo que se la identificara s贸lo por su segundo nombre, Marie, porque no quiere que la gente por fuera de su entorno m谩s cercano sepa sobre su aborto.

Marie es parte de un peque帽o, pero detalladamente observado esfuerzo de investigaci贸n para determinar si los abortos m茅dicos, los inducidos por medicamentos y no por cirug铆as, se pueden hacer de forma segura a trav茅s de una consulta con un m茅dico por internet y drogas enviadas directamente a la casa de la mujer.

En un momento en que el acceso al aborto est谩 siendo restringido en muchos frentes, sus defensores dicen que ser capaz de terminar un embarazo a trav茅s de la telemedicina y los medicamentos por correo ser铆a una nueva opci贸n para las mujeres. Los opositores al aborto encuentran el concepto peligroso y profundamente inquietante.

La idea se basa en una tendencia que est谩 ayudando a las mujeres a obtener control de la natalidad con mayor facilidad. Un n煤mero creciente de aplicaciones de smartphones y sitios web ahora hacen posible obtener anticonceptivos con receta sin visitar primero la oficina de un m茅dico. Las p铆ldoras que Marie y las otras mujeres reciben a trav茅s del estudio no est谩n autorizadas para la venta en las farmacias, y por lo general s贸lo est谩n disponibles en hospitales y cl铆nicas de abortos.

Australia y la provincia canadiense de British Columbia permiten a las mujeres obtener p铆ldoras abortivas por correo, despu茅s de consultar con un m茅dico u otro proveedor de atenci贸n m茅dica por tel茅fono o por internet. Varias organizaciones internacionales ofrecen servicios de correo en pa铆ses donde el aborto no est谩 disponible o est谩 severamente restringido. El grupo m谩s antiguo, Women on Web, con sede en los Pa铆ses Bajos, ha proporcionado medicamentos para el aborto a unas 50.000 mujeres en 130 pa铆ses desde el 2006. El servicio no est谩 disponible en los Estados Unidos y la Administraci贸n de Drogas y Alimentos (FDA) alerta contra la compra de medicamentos por internet.

Recibir las p铆ldoras en su casa en Hawaii signific贸 para Marie poder evitar el costo y el tiempo de viajar en avi贸n a una de las cl铆nicas de aborto m谩s cercanas, que est谩n a m谩s de 100 kil贸metros de distancia, en Honolulu o Maui. Una vez que las recibi贸, dej贸 el paquete a un lado durante una semana en su dormitorio, esperando hasta poder programar un tiempo libre en su trabajo en McDonald’s.

La primera p铆ldora, como era de esperar, tuvo poco efecto. A la ma帽ana siguiente, con su madre en casa para cuidar a su ni帽o peque帽o, tom贸 la segunda. Casi inmediatamente, comenz贸 el sangrado y los calambres. En tres horas, su embarazo de ocho semanas hab铆a terminado. Ella describi贸 el dolor como de 5 en una escala de 10 puntos. Esa noche prepar贸 la cena para su familia, y al 诲铆补 siguiente volvi贸 a trabajar.

El estudio en el que Marie particip贸 se est谩 llevando a cabo en cuatro estados: Hawaii, New York, Oregon y Washington. Est谩 siendo financiado y organizado por Gynuity Health Projects, un grupo de investigaci贸n sin fines de lucro enfocado en servicios de salud reproductiva, que busca mejorar el acceso de las mujeres a abortos m茅dicos. La FDA ha permitido el experimento. Las mujeres se enteran sobre el estudio cuando contactan a las cl铆nicas de aborto participantes, o a otros proveedores de salud que conocen del ensayo y del sitio web telabortion.org.

Danco Laboratories, la compa帽铆a que fabrica las p铆ldoras, no tiene planes de buscar una distribuci贸n m谩s amplia de la medicaci贸n, ya sea a trav茅s de farmacias de pedidos por correo o de farmacias f铆sicas, dijo una portavoz. Tendr铆a que buscar el permiso de la FDA para hacerlo; y la agencia tambi茅n puede pedir a las compa帽铆as que cambien la forma en la que distribuyen sus medicamentos.

鈥淓n este pa铆s el aborto es un tema pol铆ticamente cargado, y hay un grado extra de precauci贸n鈥, dijo la vocera Abby Long, al explicar que puede hacer falta m谩s investigaci贸n para apoyar el cambio en la distribuci贸n de la droga.

De las 12 mujeres que participaron en el estudio, todas en Hawaii, 11 reportaron no haber tenido complicaciones y una no tom贸 las p铆ldoras, dijeron los investigadores. Las diez mujeres que completaron la encuesta despu茅s del aborto, dijeron que estaban satisfechas con el servicio y que se lo recomendar铆an a una amiga, seg煤n los investigadores.

“Es un paso muy importante hacia la expansi贸n del acceso al aborto seguro y eficaz, y ofrece opciones para las mujeres”, dijo Susan Wood, directora del Jacobs Institute of Women鈥檚 Health en la George Washington University, en Washington, DC. Wood no estuvo involucrada en el estudio.

Los grupos contra el aborto est谩n indignados por la prueba.

“Tenemos serias preocupaciones acerca de la entrega de drogas peligrosas que terminan con la vida sin supervisi贸n m茅dica, porque las mujeres enfrentan grandes riesgos por abortos qu铆micos”, dijo Kristi Hamrick, vocera de Americans United for Life.

Carol Tobias, presidenta del National Right to Life Committee, tambi茅n plante贸 problemas de seguridad. “Si las p铆ldoras son enviadas por correo, 驴a qui茅n se supone que deben llamar las mujeres si tienen alg煤n problema?”, dijo.

“Estas p铆ldoras tienen serias desventajas”, dijo. “Y simplemente hablar con alguien a trav茅s de una computadora y enviar pastillas por correo, para m铆, es imprudente”.

El proceso no permite a las mujeres evitar el consultorio del doctor por completo. Usando una conexi贸n de video en una computadora personal, una mujer primero consulta con un m茅dico (u otro cl铆nico, como una enfermera practicante) en una de las tres cl铆nicas de aborto participantes, que eval煤a su historial m茅dico y explica c贸mo tomar p铆ldoras de aborto y qu茅 esperar despu茅s. Luego debe hacerse ex谩menes m茅dicos incluyendo ultrasonido y sangre.

Si las pruebas demuestran que es elegible para el estudio, la cl铆nica le env铆a un paquete con p铆ldoras e instrucciones por correo, que recibe al 诲铆补 siguiente. Despu茅s de tomarlas, la mujer tiene algunas pruebas adicionales como un ultrasonido para verificar que el aborto ha sido completo y tambi茅n una consulta telef贸nica para revisar los resultados.

El acceso al aborto ha ido disminuyendo constantemente en los Estados Unidos, ya que docenas de cl铆nicas se han visto obligadas a cerrar bajo nuevas restricciones estatales. En Texas, el n煤mero de cl铆nicas cay贸 a 18 en el 2015, de 41 en el 2012. Cinco estados tienen s贸lo una cl铆nica que ofrece abortos.

Los abortos m茅dicos requieren que las mujeres tomen dos f谩rmacos que juntos inducen un aborto espont谩neo. El primero, la mifepristona o RU486 (comercializada como Mifeprex), se toma t铆picamente en un consultorio m茅dico o una cl铆nica, mientras que el segundo, misoprostol, se da a la mujer para tomar en casa al 诲铆补 siguiente.

En los Estados Unidos, la FDA ha aprobado p铆ldoras de aborto m茅dico para su uso s贸lo en las primeras 10 semanas de embarazo, mientras que los abortos quir煤rgicos se pueden hacer m谩s tarde.

Los abortos m茅dicos constituyen una cuarta parte de todos los abortos en el pa铆s. Cerca de 2,8 millones de mujeres en los Estados Unidos han usado mifepristona para terminar un embarazo desde la aprobaci贸n de la droga en el a帽o 2000, seg煤n Danco Laboratories, su fabricante.

El estudio sobre el aborto en los Estados Unidos usando el correo que llega al 诲铆补 siguiente surge casi una d茅cada despu茅s de que Iowa se convirtiera en el primer estado en ofrecer consejer铆a de aborto m茅dico a trav茅s de la telemedicina, hablando con un m茅dico por internet. Pero en Iowa y los tres estados que siguieron – Alaska, Maine y Minnesota – las mujeres deben ir a una cl铆nica que almacena mifepristona para recibir las p铆ldoras.

Si el estudio demuestra que la telemedicina y el correo funcionan, podr铆a alentar a la FDA a eliminar las restricciones a la mifepristona, dijo la investigadora principal de Gynuity, la doctora Elizabeth Raymond.

“Toda clase de drogas peligrosas se prescriben y est谩n disponibles en las farmacias, incluyendo drogas para la enfermedad car诲铆补ca y el Viagra鈥, dijo. “No hay justificaci贸n para que este f谩rmaco seguro no deba estar en las farmacias ahora”.

Pero incluso si la FDA levantara su restricci贸n sobre d贸nde se dispensan las p铆ldoras abortivas, 19 estados proh铆ben el uso de la telemedicina para el aborto y requieren que un m茅dico est茅 f铆sicamente presente al aconsejar a una mujer, seg煤n el Guttmacher Institute, un grupo de investigaci贸n sobre derechos reproductivos.

“Si bien esto tiene el potencial de ser el futuro del aborto para un buen segmento de la poblaci贸n, esa visi贸n podr铆a no cumplirse, debido a la pol铆tica en torno al tema y a las restricciones en muchos estados”, dijo Jessica Arons, presidenta y directora ejecutiva del Reproductive Health Technologies Project, un grupo de defensa con sede en Washington.

Esta historia fue producida por , un programa editorialmente independiente de la .

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