Trump frena esfuerzos para evaluar los problemas de conducir bajo efectos de drogas
GRAND JUNCTION, Colorado 鈥 Una ma帽ana, dos trabajadores estatales de transporte estaban reemplazando una se帽al al costado de la autopista U.S. Highway 6, en el oeste de Colorado, cuando una camioneta Jeep Grand Cherokee los atropell贸.
Los trabajadores, Nathan Jones y Trent Umberger, murieron en el choque ocurrido en septiembre de 2024, al igual que un pasajero del Jeep. Las pruebas encontraron que el conductor, Patrick Sneddon, entonces de 59 a帽os, ten铆a oxicodona en la sangre y superaba seis veces en el estado de THC, el compuesto psicoactivo del cannabis. Actualmente, cumple por tres cargos de homicidio vehicular y otros delitos.
鈥淣uestros cuatro hijos est谩n completamente devastados sin su pap谩鈥, escribi贸 Kristine Umberger, esposa de Trent, en una declaraci贸n sobre el impacto de esta tragedia dirigida al fiscal local. 鈥淗emos perdido nuestra capacidad de vivir la vida como antes鈥.
Durante mucho tiempo, las autoridades federales de seguridad vial han monitoreado el papel del alcohol en los choques fatales, pero no se registran las muertes que involucran a un conductor bajo la influencia de drogas o de una combinaci贸n de drogas y alcohol.
Esa discrepancia se debe en parte a la dificultad de demostrar que un conductor estaba realmente incapacitado, ya que algunas drogas pueden detectarse incluso semanas despu茅s de haber sido consumidas.
La abogada de Sneddon, Jennifer Gregory, se帽al贸 que, seg煤n la ley de Colorado, se puede presumir que un conductor se encuentra bajo los efectos de sustancias si su sangre contiene 5 nanogramos de THC o m谩s por litro. Sin embargo, Gregory afirm贸 que este umbral de 鈥渋nferencia admisible鈥 difiere de un l铆mite legal 鈥攃omo el l铆mite del 0,08 % de concentraci贸n de alcohol en sangre鈥 y que el nivel establecido por el estado carece de respaldo en estudios cient铆ficos publicados.
Esa informaci贸n podr铆a ser 煤til mientras el pa铆s enfrenta una , la administraci贸n Trump y m谩s de 40 estados han legalizado o despenalizado algunas formas de cannabis y
鈥淢anejar bajo los efectos de sustancias es un importante problema de seguridad p煤blica que va m谩s all谩 del alcohol鈥, dijo Sean Rushton, portavoz de la agencia federal de seguridad vial, que est谩 abordando el tema de manera colaborativa, con recursos para garantizar un 鈥渆nfoque integral y coordinado鈥.
Pero los recortes al personal federal impulsados por el presidente Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, junto con la reducci贸n de inversiones federales, han frenado en todo el pa铆s los esfuerzos para ampliar y mejorar el seguimiento de las muertes relacionadas con conducir bajo los efectos de sustancias.
La falta de datos puede ser significativa. En el condado de Mesa, Colorado, donde murieron Jones y Umberger, la oficina del forense registra varias formas de muertes de tr谩nsito relacionadas con conductores bajo efectos de sustancias. Entre 2017 y 2024, un tercio de esas muertes involucraron solo alcohol, seg煤n datos de la oficina forense del condado.
Seg煤n estos informes, cuando se consideran las drogas, casi la mitad de las muertes de tr谩nsito en el condado de Mesa durante ese mismo per铆odo involucraron a un conductor intoxicado con alcohol, drogas o una combinaci贸n de ambos.
鈥淪i se quiere resolver un problema, hay que entenderlo鈥, dijo Jana Price, investigadora de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB). 鈥淪i solo se sabe que hay presencia de alcohol, eso limita la capacidad de entender con certeza qu茅 pudo haber afectado a una persona o a un grupo de personas. Esa falta de informaci贸n influye en las medidas que usamos como sociedad para abordar el problema鈥.
Identificar un problema oculto
Investigadores de la NTSB que, en cuatro muestras geogr谩ficas de aproximadamente 26.000 conductores, cerca de la mitad de los arrestados por estar al volante bajo los efectos de sustancias y m谩s de una cuarta parte de los conductores muertos en choques dieron positivo para m谩s de una sustancia, como coca铆na, sedantes y antidepresivos.
El an谩lisis tambi茅n encontr贸 que solo cuatro estados y el Distrito de Columbia realizaron pruebas de drogas a m谩s del 60% de los conductores que murieron en 2020.
Esos hallazgos llevaron a la NTSB, una agencia federal independiente que investiga incidentes importantes, a emitir una serie de recomendaciones a la ) y a los estados para establecer una base de datos nacional e integral sobre manejar bajo los efectos de sustancias.
Sin embargo, siguen existiendo obst谩culos para crear ese sistema. Los reportes de muertes y lesiones enviados a la base de datos de la NHTSA suelen incluir informaci贸n incompleta o err贸nea, seg煤n un .
Las diferencias entre las leyes estatales sobre pruebas de drogas a personas arrestadas o fallecidas vuelven complicado obtener datos uniformes, explic贸 , ex empleada de la divisi贸n de manejo bajo los efectos de sustancias de la NHTSA. Tambi茅n influye la falta de indicadores comprobados, como el nivel de alcohol en sangre, para medir el grado de intoxicaci贸n y no solo detectar la presencia de una sustancia.
鈥淓s un proceso lento, y resulta incre铆blemente dif铆cil de aceptar cuando sabes que cada d铆a que pasa se pone en riesgo la seguridad de qui茅n sabe cu谩ntas personas que podr铆an sufrir un accidente causado por alguien que manejaba bajo los efectos de drogas鈥, agreg贸 Caroline Cash. 鈥淧ero cualquier avance es mejor que ninguno鈥, concluy贸.
Consciente de cu谩nto tiempo tomar谩n esos esfuerzos, la NTSB tambi茅n recomend贸 que la NHTSA construyera un sistema provisional de vigilancia que utilizara datos de centros de trauma para crear una muestra nacional de conductores involucrados en choques bajo los efectos de sustancias.
La agencia logr贸 algunos avances y en 2023 report贸 que estaba realizando su propio estudio con ayuda de 11 centros de trauma y oficinas de m茅dicos forenses. Tambi茅n colabor贸 para que California estableciera un sistema estatal de vigilancia de 19 meses, que la NHTSA utilizar谩 para evaluar la viabilidad de un sistema representativo a nivel nacional.
Esos programas son 煤tiles para crear conciencia p煤blica y mejorar la capacidad de la polic铆a para entender los patrones de conducci贸n bajo los efectos de drogas, lo que puede ayudar a adaptar las estrategias de vigilancia, se帽al贸 , profesor asociado de la Universidad de California-Davis que investiga en el campo de la toxicolog铆a y particip贸 en el programa de California.
Pero algunos centros de trauma, especialmente en 谩reas rurales, no suelen tener la infraestructura necesaria para realizar pruebas de drogas las 24 horas y participar en estos programas.
Aun as铆, asegur贸 que es posible implementarlos y que sus beneficios quedan en evidencia con los resultados del sistema de monitoreo de California.
鈥淪i sales a decirle a la gente que el 44% de los conductores que terminaron en la sala de emergencias tras un accidente de auto ten铆an al menos una sustancia potencialmente perjudicial en la sangre en el momento del accidente, eso llama la atenci贸n鈥, asegur贸 Chenoweth.
Equipos de investigaci贸n m谩s peque帽os
Sin embargo, desde que la NHTSA present贸 una actualizaci贸n sobre el tema al NTSB hace tres a帽os, la agencia no ha dado seguimiento a la recomendaci贸n. Los recortes de personal y las renuncias en la NHTSA el a帽o pasado ofrecen pocas perspectivas de cambio.
Entre 2021 y 2024, la agencia . Pero al finalizar el primer a帽o de gobierno de Trump, el personal de la NHTSA hab铆a bajado a unas 550 personas debido a los recortes federales y a los empleados que decidieron renunciar.
Cash, que ahora trabaja para la organizaci贸n sin fines de lucro Asociaci贸n de Gobernadores para la Seguridad Vial, fue uno de los cinco empleados que dejaron la divisi贸n de conducci贸n bajo los efectos de sustancias de la NHTSA el a帽o pasado. Quedan solo dos empleados en toda la divisi贸n, lament贸.
Ian O鈥橠owd, ex empleado de la , dijo que formaba parte de un equipo de 16 personas que estudiaba, entre otros temas, la conducci贸n bajo los efectos de sustancias. Solo tres o cuatro de ellos siguen en la agencia, se帽al贸.
鈥淟lega un punto en que resulta inmanejable para unas pocas personas supervisar todo el trabajo de investigaci贸n que se est谩 realizando鈥, dijo O鈥橠owd.
Sean Rushton, director de comunicaciones de la NHTSA, consider贸 que la agencia cuenta con 鈥渓os recursos financieros y de personal necesarios para apoyar sus programas, con varias oficinas trabajando en conjunto para garantizar un enfoque integral y coordinado鈥.
La ley de infraestructura de 2021, aprobada durante la administraci贸n Biden, aument贸 el financiamiento del programa estatal de seguridad vial de aproximadamente $667 millones en 2021 a casi $953 millones este a帽o.
La ley incluy贸 $750 millones para modernizar los programas de datos sobre choques. Pero hasta enero m谩s de $475 millones segu铆an sin utilizarse. Los fondos vencieron en septiembre de 2025, excepto aquellos ya comprometidos mediante acuerdos firmados.
鈥漊n informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de EE.UU. report贸 que casi una cuarta parte de las entidades que recibieron subvenciones en 2022 no hab铆an recibido un acuerdo firmado cuando fueron encuestadas entre diciembre de 2024 y marzo de 2025. Tambi茅n descubri贸 que m谩s de 1 de cada 5 beneficiarios opin贸 que obtener respuestas oportunas del personal del Departamento de Transporte era moderadamente o muy dif铆cil.
Con la ley de infraestructura de la era de Joe Biden pr贸xima a vencer, el Congreso podr铆a extender el fondo no utilizado destinado a datos sobre accidentes o implementar un nuevo enfoque frente a la conducci贸n bajo los efectos de sustancias.
A mediados de abril, el presidente del Comit茅 de Transporte e Infraestructura de la C谩mara de Representantes, Sam Graves (republicano de Missouri), dijo que la nueva ley podr铆a asignar al tema entre 鈥 menos de la mitad de los $1,2 billones de la ley actual 鈥 con un enfoque m谩s 鈥渢radicional鈥 en carreteras y puentes.
Desde entonces, el proyecto en medio de negociaciones para conseguir m谩s financiamiento, lo que mantiene incierto su futuro.
鈥淪in duda, siempre esperamos que haya un aumento en la cantidad de dinero disponible para hacer este trabajo鈥, dijo Cash. 鈥淪i eso ocurrir谩 este a帽o o no, no lo s茅鈥.