Mientras inmigrantes en el sureste de Louisiana y Mississippi se preparaban para una operaci贸n del Departamento de Seguridad Nacional en diciembre, Cristiane Rosales-Fajardo recibi贸 una llamada desesperada de una amiga.
La inquilina guatemalteca de su amiga, quien no sab铆a que estaba embarazada, acababa de dar a luz a un beb茅 prematuro en una casa en Nueva Orleans. Los padres no ten铆an residencia legal, y la madre se neg贸 a ir al hospital por miedo a ser detenida por agentes de inmigraci贸n federales.
鈥淗ay sangre por todos lados, y el beb茅 est谩 muerto鈥, recuerda Rosales-Fajardo que le dijo su amiga.
Rosales-Fajardo se puso las sandalias, agarr贸 guantes quir煤rgicos y corri贸 hacia la casa.
Inmigrante de Brasil, Rosales-Fajardo es organizadora comunitaria en Nueva Orleans Este, que concentra una gran comunidad inmigrante. No tiene formaci贸n m茅dica formal, pero tiene experiencia asistiendo partos.
Al llegar, observ贸 la habitaci贸n. Un ni帽o de 3 a帽os estaba de pie a un lado mientras la madre se sentaba al borde de la cama. El padre sosten铆a a su hijo reci茅n nacido envuelto en toallas empapadas de sangre; el beb茅 no respiraba.
鈥淓l beb茅 estaba completamente gris鈥, dijo despu茅s Rosales-Fajardo.
Le limpi贸 la boca y le frot贸 la espalda antes de hacerle peque帽as compresiones en el pecho y darle respiraci贸n boca a boca.
Le dijo a los padres que deb铆a llamar al 911 para que la madre y el beb茅 recibieran atenci贸n en un hospital. El beb茅 ya hab铆a nacido, pero el parto a煤n no hab铆a terminado.
鈥淟e asegur茅 que iba a estar a salvo, se lo promet铆鈥, dijo Rosales-Fajardo.
El miedo se sent铆a en la habitaci贸n. Aun as铆, hizo la llamada y continu贸 con la reanimaci贸n. Finalmente, el beb茅 reaccion贸 y se movi贸 en brazos de Rosales-Fajardo. Cuando lleg贸 la ambulancia, la madre intent贸 evitar que su esposo la acompa帽ara, aterrada de que arrestaran a ambos. 脡l fue de todos modos.
Poniendo la seguridad sobre la salud
鈥淓stas son personas trabajadoras鈥, dijo Rosales-Fajardo. 鈥淭odo lo que hacen es trabajar para mantener a su familia. Pero estuvieron a punto de perder a su hijo por no llamar al 911鈥.
A casi dos semanas de iniciada la operaci贸n del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en ingl茅s) llamada Catahoula Crunch, que comenz贸 el 3 de diciembre, profesionales de salud y defensores comunitarios en Louisiana y Mississippi reportan un aumento inusual de pacientes inmigrantes que se han salteado citas m茅dicas y muestran altos niveles de estr茅s.
厂别驳煤苍 , el DHS hab铆a arrestado a m谩s de 250 personas hasta el 11 de diciembre. Aunque las autoridades federales aseguran que est谩n enfocadas en detener a personas con antecedentes penales, la agencia (AP) inform贸 que la mayor铆a de las 38 personas detenidas en los primeros dos d铆as del operativo en Nueva Orleans no ten铆an historial criminal.
Desde que el presidente Donald Trump asumi贸 el cargo en enero, las familias inmigrantes en todo el pa铆s son m谩s proclives a evitar o posponer la atenci贸n m茅dica, en parte por preocupaciones relacionadas con su estatus migratorio, seg煤n de 麻豆女优 y The New York Times.
La encuesta revel贸 que casi 8 de cada 10 inmigrantes que probablemente est茅n viviendo en Estados Unidos sin autorizaci贸n legal dijeron haber experimentado efectos negativos en su salud este a帽o, desde ansiedad y problemas de sue帽o hasta el empeoramiento de afecciones como presi贸n arterial alta o diabetes.
Las redadas migratorias federales en California, Illinois, Carolina del Norte y ahora en Louisiana y Mississippi agravan las dificultades que estas familias ya enfrentan, como el acceso limitado a servicios, barreras ling眉铆sticas, falta de seguro m茅dico y altos costos.
Esa renuencia a recibir atenci贸n, incluso en casos de emergencia, parece justificada en medio de las redadas.
厂别驳煤苍 la (ACLU, por sus siglas en ingl茅s), los hospitales y centros de salud generalmente deben permitir el acceso de agentes federales a las 谩reas abiertas al p煤blico. En California, este a帽o, agentes federales se han apostado 聽en , se han presentado en cl铆nicas comunitarias y han custodiado a personas detenidas en .
Incluso ir o volver de una cita m茅dica implica un riesgo, ya que las detenciones durante controles de tr谩nsito son una pr谩ctica com煤n de los agentes de migraci贸n.
La enfermera Terry Mogilles, del University Medical Center (UMC), dijo que los inmigrantes suelen representar al menos la mitad de los pacientes en su cl铆nica de traumatolog铆a ortop茅dica en Nueva Orleans, muchos con lesiones graves relacionadas con el trabajo en la construcci贸n que requieren cirug铆a. Pero ahora, Mogilles dijo que muchos de esos pacientes no van a sus citas de seguimiento, a pesar del riesgo de infecciones.
鈥淟lamamos y no logramos comunicarnos鈥, dijo Mogilles. 鈥淓s muy angustiante porque no sabemos qu茅 les est谩 pasando despu茅s de la operaci贸n鈥.
El miedo se extiende en el sur
Las autoridades federales informaron que la operaci贸n Catahoula Crunch tambi茅n se lleva a cabo en el sur de Mississippi, aunque la mayor铆a de los arrestos iniciales ocurrieron en el 谩rea metropolitana de Nueva Orleans. Las familias inmigrantes en todo Mississippi se est谩n preparando para lo que se avecina.
Michael Oropeza, director ejecutivo de la organizaci贸n El Pueblo, que presta servicios a comunidades inmigrantes de bajos ingresos en Biloxi y Forest, dijo que han visto a familias postergar atenci贸n m茅dica, cancelar chequeos infantiles y dejar de surtir recetas.
鈥淣o es que no valoren su salud; es que no se sienten seguros鈥, afirm贸 Oropeza. 鈥淐uando los hospitales y cl铆nicas dejan de ser un lugar seguro, se pierde la confianza que tom贸 a帽os construir. Puede desaparecer de la noche a la ma帽ana鈥.
Mar铆a, una residente de Biloxi originaria de Honduras, cont贸 en espa帽ol que ella y sus dos hijos han perdido citas m茅dicas rutinarias porque est谩n 鈥渁terrados鈥 de salir de casa ante el aumento de la presencia de agentes federales de migraci贸n. Su esposo, quien tiene autorizaci贸n para trabajar en Estados Unidos, fue detenido durante dos meses este a帽o.
Sus hijos son ciudadanos estadounidenses. Antes ten铆an cobertura de Medicaid, pero Mar铆a decidi贸 darlos de baja hace tres a帽os por miedo a que el uso de beneficios p煤blicos afectara las solicitudes de residencia de su familia. Ahora pagan la atenci贸n m茅dica de sus hijos de su propio bolsillo.
Cuando se sientan seguros de volver a salir, Mar铆a dijo que su prioridad ser谩 buscar atenci贸n en salud mental para abordar el estr茅s que ha vivido su familia.
鈥淵o necesito visitar un m茅dico definitivamente para que me chequee porque no me siento bien鈥, dijo, al describir su ansiedad, depresi贸n e insomnio.
En Louisiana, Marcela Hern谩ndez, de , una organizaci贸n sin fines de lucro que brinda ayuda directa a inmigrantes, dijo que muchas de las familias con las que trabaja . Refugiarse en casa y perder d铆as de trabajo solo aumenta el estr茅s. Hern谩ndez cont贸 que recibi贸 800 llamadas pidiendo comida en solo dos d铆as, de familias que ten铆an miedo de salir a la calle.
厂别驳煤苍 la agencia AP, la operaci贸n federal en Louisiana y Mississippi . Cuanto m谩s se prolongue, m谩s teme Hern谩ndez que comience a haber desalojos, ya que las personas no podr谩n pagar el alquiler, lo que traumatizar铆a a煤n m谩s a una comunidad que a menudo ha tenido que emprender viajes peligrosos para llegar a Estados Unidos, huyendo de situaciones dif铆ciles en sus pa铆ses de origen.
鈥淣o abandonas tu pa铆s sabiendo que vas a ser violada en el camino solo porque quieres venir a conocer a Mickey Mouse鈥, dijo.
Rosales-Fajardo, quien dirige una organizaci贸n sin fines de lucro llamada El Pueblo NOLA, coment贸 que muchas familias le cuentan que sus hijos han comenzado a hacerse pis encima por el miedo y el estr茅s.
A nivel nacional, inmigrantes en situaci贸n migratoria irregular han reportado que algunos de sus hijos tienen problemas para dormir o cambios en el rendimiento escolar o en su conducta, seg煤n la .
Grupos comunitarios esperan que personas de la comunidad se movilicen para llevar alimentos y productos de higiene a los hogares de inmigrantes, y que profesionales de salud ofrezcan m谩s visitas domiciliarias o por telemedicina.
Como en otros hospitales, las salas de espera del UMC son consideradas espacios p煤blicos, explic贸 Mogilles. Pero el sindicato de enfermeras pide que el hospital establezca 谩reas seguras a las que los agentes federales no tengan acceso y pol铆ticas claras para proteger al personal de salud que a su vez cuida a los pacientes.
Las citas postoperatorias no pueden realizarse de forma virtual, por lo que los pacientes necesitan sentirse lo suficientemente seguros para venir, explic贸 Mogilles.
El cuidado prenatal y postnatal tambi茅n es dif铆cil de ofrecer de forma virtual, lo que pone en riesgo la salud de embarazadas o mujeres que han parido recientemente, explic贸 Latona Giwa, directora ejecutiva de Repro TLC, una organizaci贸n nacional de capacitaci贸n en salud sexual y reproductiva.
Desde que en septiembre, Giwa dijo que las cl铆nicas y proveedores con los que trabaja reportaron que el 30% de sus pacientes no hab铆an ido a sus citas m茅dicas. Las farmacias reportaron una ca铆da del 40% en la recolecci贸n de medicamentos.
鈥淪abemos que en el manejo de afecciones cr贸nicas, especialmente durante el embarazo, pero tambi茅n en general, incluso faltar a una sola cita puede afectar el desarrollo de la afecci贸n y empeorar los resultados del paciente鈥, dijo Giwa.
En Louisiana, donde los resultados de salud materna , el temor al arresto podr铆a agravar una crisis que ya se intensific贸 con la anulaci贸n de Roe v. Wade y poner vidas en riesgo. Giwa est谩 especialmente preocupada por las familias con beb茅s prematuros en la unidad de cuidados intensivos neonatales (NICU, por sus siglas en ingl茅s).
鈥淚mag铆nate que tu beb茅 est谩 en el hospital, tan vulnerable, y t煤 tienes miedo de ir a verlo y cuidarlo porque temes ser deportada鈥, dijo, se帽alando que la salud de un reci茅n nacido depende en parte de la presencia de sus padres.
Esa es la situaci贸n que enfrenta la familia guatemalteca en Nueva Orleans.
En un d铆a reciente de diciembre, Rosales-Fajardo actu贸 como traductora y defensora de la familia durante su primera visita para ver a su hijo en la NICU, en un hospital en la zona norte del lago Pontchartrain. El personal les dijo a los padres que necesitar铆an hacer ese viaje largo y riesgoso varias veces durante al menos un mes, para brindar contacto piel con piel y leche materna.
Rosales-Fajardo condujo a los padres, quienes ten铆an miedo de cruzar el puente por su cuenta por temor a ser detenidos. Dijo que seguir谩 llev谩ndolos las veces que sea necesario.
鈥淐uando ven a alguien hispano manejando o algo as铆, ya les parece sospechoso鈥, dijo sobre los agentes federales.
Pero el beb茅 est谩 a salvo y saludable. Y los padres nombraron a Rosales-Fajardo como su madrina.
Gwen Dilworth de Mississippi Today y Christiana Botic de Verite News colaboraron con este art铆culo.
