Los casos de sarampi贸n est谩n aumentando en Estados Unidos. En el primer trimestre de este a帽o, se registr贸 un n煤mero de casos con respecto al promedio registrado durante el mismo per铆odo en los cuatro a帽os anteriores, seg煤n los Centros para el Control y Prevenci贸n de Enfermedades (CDC). La , principalmente ni帽os, han sido hospitalizadas.
Y se espera que las cifras sigan empeorando, en gran medida porque cada vez m谩s padres deciden no vacunar a sus hijos contra el sarampi贸n y otras enfermedades como la polio y la tos ferina.
Este a帽o, el 80% de los casos ha sido en personas no vacunadas o con un estatus de vacunaci贸n desconocido. Muchos padres han sido influenciados por una avalancha de desinformaci贸n difundida por pol铆ticos y personalidades en redes sociales, podcasts, y en la TV, que repiten falsas creencias, erosionando la confianza en la ciencia que respalda las vacunas infantiles de rutina.
A continuaci贸n, examinamos algunos mitos frecuentes de la ret贸rica antivacunas y explicamos por qu茅 est谩 equivocada:
鈥淣o es para tanto鈥
Una idea err贸nea com煤n es que las vacunas no son necesarias porque las enfermedades que previenen no son peligrosas u ocurren con muy poca frecuencia como para ser motivo de preocupaci贸n. Aunque se hayan reportado casos de sarampi贸n en 19 estados, los esc茅pticos acusan a funcionarios de salud p煤blica y a los medios de comunicaci贸n de sembrar temor sobre la enfermedad sin fundamento.
Por ejemplo, una nota publicada en el sitio web del National Vaccine Information Center, una fuente habitual de desinformaci贸n sobre las vacunas, sostuvo que la preocupaci贸n creciente por el sarampi贸n 鈥渆s una exageraci贸n al estilo de 鈥榚l cielo se cae'鈥. El art铆culo dec铆a que contraer el sarampi贸n, las paperas, la varicela y la gripe (tambi茅n llamada influenza) era 鈥減ol铆ticamente incorrecto鈥.
Seg煤n los CDC, el sarampi贸n resulta fatal en aproximadamente ni帽os infectados. Si este nivel de riesgo suena aceptable, vale la pena se帽alar que un n煤mero mucho mayor de ni帽os con sarampi贸n requieren hospitalizaci贸n por neumon铆a y otras complicaciones serias.
Por cada 10 casos de sarampi贸n, un ni帽o con la enfermedad desarrolla una que puede causar la p茅rdida auditiva permanente. Otro efecto extra帽o del virus es que la inmunidad de una persona, y as铆 afectar su capacidad para recuperarse de la gripe y otras afecciones comunes.
Las vacunas contra el sarampi贸n han evitado la muerte de alrededor de 94 millones de personas, principalmente ni帽os, en los 煤ltimos 50 a帽os, seg煤n un de la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS). Junto con las vacunas contra la polio y otras enfermedades, se estima que las vacunas han salvado 154 millones de vidas en todo el mundo.
Algunos esc茅pticos de las vacunas sostienen que las enfermedades que previenen ya no son una amenaza porque se han vuelto relativamente poco frecuentes en el pa铆s. (Lo cual es cierto, gracias a la vacunaci贸n). Es el razonamiento que invoc贸 el cirujano general de Florida, Joseph Ladapo, durante un brote de sarampi贸n en febrero, cuando dijo a los padres que sus hijos no vacunados pod铆an seguir yendo a la escuela. 鈥淗ay mucha inmunidad鈥, .
A medida que esta actitud relajada hacia las vacunas convence a los padres de no d谩rselas a sus hijos, la inmunidad colectiva disminuye y los brotes ser谩n cada vez m谩s grandes y se propagar谩n m谩s r谩pido.
En 2019, un brote de r谩pido crecimiento afect贸 a una comunidad con tasas de vacunaci贸n insuficientes en Samoa y mat贸 a 83 personas en cuatro meses. Las tasas persistentemente bajas de vacunaci贸n contra el sarampi贸n en la Rep煤blica Democr谩tica del Congo mataron a personas a causa de la enfermedad en brotes masivos el a帽o pasado.
鈥淣unca se sabe鈥
Desde los or铆genes de las vacunas, siempre ha existido un grupo que ha desconfiado porque no son naturales, en comparaci贸n con las infecciones y plagas que abundan en la naturaleza. Los miedos y dudas sobre las vacunas han ido cambiando . En el 1800, por ejemplo, los esc茅pticos pensaban que las vacunas contra la viruela hac铆an que a las personas y que se comportaran como bestias.
En tiempos m谩s recientes, los esc茅pticos han vinculado las vacunas con una variedad de afecciones, desde el trastorno por d茅ficit de atenci贸n e hiperactividad hasta el autismo y las enfermedades del sistema inmunol贸gico. Los estudios cient铆ficos no respaldan estas afirmaciones.
La realidad es que las vacunas est谩n entre las intervenciones m茅dicas m谩s estudiadas. En el siglo pasado, las vacunas han pasado por estudios cient铆ficos y ensayos cl铆nicos masivos tanto en las fases de desarrollo como despu茅s, durante su uso generalizado.
M谩s de 12,000 personas participaron en los de la 煤ltima vacuna aprobada para prevenir el sarampi贸n, las paperas y la rub茅ola. Al probar la vacuna en un gran n煤mero de personas, los investigadores pueden detectar riesgos poco comunes, lo cual es importante porque se administran a millones de personas sanas.
Para evaluar los riesgos a largo plazo, los cient铆ficos analizan grandes cantidades de datos para identificar se帽ales de da帽o. Por ejemplo, un grupo dan茅s de m谩s de 657,000 ni帽os y encontr贸 que aquellos que fueron vacunados contra el sarampi贸n cuando eran beb茅s no ten铆an m谩s probabilidades de ser diagnosticados con autismo que aquellos que no fueron vacunados.
En otro estudio, los investigadores analizaron registros de nacidos entre 1990 y 2001 y no encontraron ninguna prueba de que las vacunaciones m煤ltiples pudieran afectar el sistema inmune de los ni帽os.
Pero las personas que promueven la desinformaci贸n sobre las vacunas, como el candidato a la presidencia Robert F. Kennedy Jr., descartan los estudios masivos respaldados por la ciencia.
Por ejemplo, Kennedy sostiene que los ensayos cl铆nicos para las nuevas vacunas no son confiables porque no se compara a los ni帽os vacunados , como soluci贸n salina u otra sustancia sin efecto. En vez de utilizar un placebo, muchos ensayos modernos comparan las vacunas actualizadas con otras m谩s antiguas. Esto se debe a que se considera no 茅tico poner en peligro a los ni帽os al darles una vacuna falsa cuando se conoce el efecto protector de la inmunizaci贸n.
En un de vacunas contra la polio realizado en la d茅cada de 1950, 16 ni帽os que recibieron un placebo murieron de polio y 34 quedaron paralizados, dijo Paul Offit, director del Centro de Educaci贸n Sobre Vacunas del Hospital de Ni帽os de Philadelphia y autor de sobre la primera vacuna contra la polio.
鈥淒emasiadas y demasiado pronto鈥
Varios de los libros sobre vacunas m谩s vendidos en Amazon promueven la peligrosa idea de que los padres deber铆an omitir o retrasar la vacunaci贸n de sus hijos. 鈥淧uede ser que no todas las vacunas en el calendario de los CDC sean adecuadas para todos los ni帽os en todo momento鈥, escribe Paul Thomas en su libro m谩s vendido 鈥淭he Vaccine-Friendly Plan鈥. Para respaldar su argumento, dice que los ni帽os que han seguido 鈥渕i protocolo est谩n entre los m谩s sanos del mundo鈥.
Desde la publicaci贸n del libro, la licencia m茅dica de Thomas fue suspendida temporalmente en Oregon y Washington.
La document贸 c贸mo Thomas convenci贸 a los padres a omitir vacunas recomendadas por los CDC e 鈥渉izo llorar鈥 a una madre que no estaba de acuerdo. Varios ni帽os bajo su cuidado contrajeron tos ferina y rotavirus, ambas enfermedades que se previenen f谩cilmente con vacunas, escribi贸 la junta.
Thomas le recet贸 suplementos de aceite de pescado y homeopat铆a a un ni帽o que ten铆a una laceraci贸n profunda en el cuero cabelludo en lugar de darle una vacuna de emergencia contra el t茅tanos. El ni帽o desarroll贸 un cuadro de t茅tanos grave y estuvo en el hospital por casi dos meses, donde tuvo que someterse a una intubaci贸n, una traqueotom铆a y una sonda de alimentaci贸n para sobrevivir.
El calendario de vacunaci贸n recomendado por los CDC se dise帽贸 para proteger a los ni帽os en los momentos m谩s vulnerables de su vida y minimizar los efectos secundarios. Por ejemplo, la vacuna combinada contra el sarampi贸n, las paperas y la rub茅ola no se administra durante el primer a帽o de vida del beb茅 porque los anticuerpos que transmite temporalmente la madre pueden interferir con la respuesta inmunitaria. Y como algunos beb茅s no generan una respuesta inmunitaria fuerte con esa primera dosis, los CDC recomiendan una segunda dosis alrededor del momento en que los ni帽os comiencen el jard铆n de infantes, ya que el sarampi贸n y otros virus se propagan r谩pidamente en contextos grupales.
No se recomienda retrasar mucho m谩s las dosis de esta vacuna ya que los que los ni帽os vacunados a los 10 a帽os o m谩s tienen m谩s probabilidades de desarrollar reacciones adversas, como convulsiones o fatiga.
Alrededor de una docena de otras vacunas siguen su propio esquema cronol贸gico, con superposiciones para obtener la mejor respuesta. Los que la vacuna contra el sarampi贸n, las paperas y la rub茅ola se puede administrar de forma segura y eficaz combinada con otras vacunas.
鈥淓llos no quieren que lo sepas鈥
En la introducci贸n del nuevo libro de Ladapo sobre c贸mo superar el miedo en la salud p煤blica, Kennedy compara al cirujano general de Florida con Galileo. As铆 como la Inquisici贸n cat贸lica conden贸 al famoso astr贸nomo por promover teor铆as sobre el universo, sugiere Kennedy, las instituciones cient铆ficas reprimen a los disidentes de las vacunas por razones nefastas.
鈥淟a persecuci贸n de cient铆ficos y m茅dicos que se atreven a cuestionar las doctrinas contempor谩neas no es nada nuevo鈥, escribe Kennedy. Su compa帽era de f贸rmula, la abogada Nicole Shanahan, ha hecho campa帽a con la idea de que las se est谩n censurando y que las corporaciones influyen sobre los CDC y otras agencias federales para .
En el podcast m谩s escuchado en Estados Unidos, 鈥淭he Joe Rogan Experience鈥, a menudo figuran invitados que desconf铆an del consenso cient铆fico. El a帽o pasado, , Kennedy repiti贸 el mito muchas veces desmentido de que las vacunas causan autismo.
Lejos de ignorar ese miedo, los epidemi贸logos lo han tomado en serio. Han realizado m谩s de en busca de un v铆nculo entre las vacunas y el autismo, y no han encontrado ninguno. 鈥淗emos refutado de manera concluyente la teor铆a de que las vacunas est谩n relacionadas con el autismo鈥, afirm贸 Gideon Meyerowitz-Katz, epidemi贸logo de la Universidad de Wollongong en Australia. 鈥淓s por esto que el sistema de salud p煤blica tiende a cerrar esas conversaciones r谩pidamente鈥.
Las agencias federales son transparentes con respecto a las reacciones que pueden causar las vacunas, incluyendo convulsiones y dolor en el brazo. Y el gobierno a las personas si se determina cient铆ficamente que sus lesiones son el resultado de las vacunas. Alrededor de de dosis de la vacuna contra el sarampi贸n, las paperas y la rub茅ola pueden provocar una reacci贸n al茅rgica potencialmente mortal. Se estima que el riesgo de muerte a causa de un rayo durante toda la vida de una persona es hasta cuatro veces mayor.
鈥淟o m谩s convincente que puedo decir es que mi hija tiene todas sus vacunas y que todos los pediatras y profesionales de salud p煤blica que conozco han vacunado a sus hijos鈥, dijo Meyerowitz-Katz. 鈥淣adie har铆a eso si pensara que existen riesgos graves鈥.
