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Las personas sin hogar de DC se esconden a la intemperie, se enferman m谩s y le cuestan m谩s al sistema

WASHINGTON, DC 鈥 Cada noche, Abdullah Ibrahim se retira de las calles hacia un 谩rea boscosa junto al r铆o Potomac.

Cuando cae la noche y bajan las temperaturas, arma una tienda de campa帽a y enciende una fogata bajo un grupo de pinos, abetos y cedros.

Evita a las autoridades rotando el uso de tres tiendas de distintos colores en tres campamentos diferentes. Al amanecer, desmonta su refugio, enrolla sus pertenencias y las esconde para la noche siguiente. 鈥淣o te ven si est谩s en el bosque鈥, dijo este hombre de 32 a帽os. 鈥淧ero aseg煤rate de tener todo desmontado por la ma帽ana o te van a encontrar鈥.

Durante el d铆a, deambula, haciendo paradas en una biblioteca p煤blica para calentarse o en un comedor comunitario para comer. Lo importante es no llamar la atenci贸n por no tener hogar.

鈥淟a polic铆a quiere que no estorbemos鈥, dijo, vestido con una chaqueta gris y sin cargar ninguna de sus pertenencias. 鈥淔uera de la vista, fuera de sus mentes鈥.

Ibrahim ha buscado intencionalmente pasar desapercibido desde agosto, cuando el presidente Donald Trump puso a la polic铆a del distrito y orden贸 que soldados de la Guardia Nacional patrullaran las calles. Tambi茅n orden贸 el de las personas sin hogar. 鈥淣o habr谩 ning煤n se帽or amable鈥, .

La administraci贸n Trump argumenta que los operativos para desmantelar campamentos han reducido la visibilidad del problema de personas sin hogar, mejorando as铆 la ciudad. 鈥淓s innegable que Washington, D.C., es una ciudad m谩s segura, limpia y hermosa gracias a las acciones hist贸ricas del presidente Trump para restaurar la capital del pa铆s鈥, dijo la vocera de la Casa Blanca, Taylor Rogers.

Aunque puede parecer que hay menos personas sin hogar en la capital del pa铆s, no han desaparecido.

En entrevistas, personas sin hogar dijeron que cambian de lugar constantemente, escondi茅ndose a plena vista.

Durante el d铆a, se mantienen en movimiento, comen en comedores comunitarios y descansan de vez en cuando en bibliotecas p煤blicas, bancos de parques o paradas de autob煤s. Por la noche, muchos duermen en entradas de negocios, aceras de parques y escalinatas de iglesias. Algunos pasan la noche en el autob煤s, otras se refugian en salas de emergencia, y algunas buscan cobijo en 谩reas boscosas o se van a suburbios en Virginia o Maryland.

Hay aproximadamente 5.100 personas sin hogar en Washington, D.C., incluyendo aquellas en albergues temporales, seg煤n realizado a inicios de 2025. Despu茅s de que Trump ordenara la ofensiva contra la falta de vivienda en espacios p煤blicos, las personas que viv铆an en comunidades improvisadas se dispersaron y ahora viven en las sombras. En agosto, funcionarios de la ciudad estimaron que cerca de 700 personas viv铆an al aire libre sin tiendas ni ning煤n tipo de refugio.

Con la llegada del invierno, estas personas est谩n expuestas al clima extremo y se enferman m谩s, ya que afecciones cr贸nicas como la diabetes o enfermedades card铆acas no se tratan. Proveedores de atenci贸n m茅dica en la calle afirman que, desde el despliegue de la Guardia Nacional, ha sido sumamente dif铆cil localizar a sus pacientes.

Muchos afectados por los operativos han perdido medicamentos esenciales y son m谩s propensos a faltar a citas m茅dicas porque viven en constante desplazamiento.

Los equipos m茅dicos no logran entregar medicamentos ni transportar a pacientes a sus consultas. Este caos permanente tambi茅n puede hundir a煤n m谩s a quienes padecen enfermedades mentales o adicciones, aumentando el riesgo de sobredosis.

Trabajadores sociales reportan las mismas dificultades: cuando pierden el rastro de sus clientes, se rompe la conexi贸n esencial para conseguir documentos clave como identificaciones oficiales o tarjetas del Seguro Social.

Funcionarios del distrito y proveedores de salud advierten que esta cadena de efectos puede empeorar la situaci贸n de las personas sin hogar, poner en riesgo la salud p煤blica y la seguridad, y generar costos enormes para el sistema de salud.

鈥淵a era dif铆cil encontrar a las personas, pero la presencia federal lo empeor贸鈥, dijo la doctora Tobie Smith, m茅dica de atenci贸n en la calle y directora ejecutiva de Street Health D.C.

Tobie Smith, m茅dica de medicina callejera de Street Health D.C., ausculta a una persona sin hogar en noviembre.(Angela Hart/麻豆女优 Health News)

El ir y venir de los sin techo

Chris Jones naci贸 y creci贸 en Washington, D.C., pero ahora vive en la calle, luego de ser desplazado de su tienda de campa帽a cerca de la Casa Blanca en los primeros d铆as de la ofensiva federal.

Dijo que durante los operativos le confiscaron dos tiendas. Ahora duerme en una acera frente a una iglesia y ya no intenta conseguir otra. 鈥溌縋ara qu茅? 驴Cu谩l es el punto? Igual la van a tirar a la basura鈥.

Jones, de 57 a帽os, tiene una lesi贸n grave en la rodilla que a veces le impide caminar y tiene programada una cirug铆a de reemplazo de rodilla en diciembre. Dice que necesita quedarse en esa zona porque depende de una farmacia cercana para surtir sus medicamentos para el trastorno bipolar, la diabetes y la presi贸n alta. Cuando tiene hambre, va al comedor comunitario o trata de conseguir una hamburguesa con refresco en un local de comida r谩pida enfrente de donde est谩.

Tambi茅n se mantiene en ese lugar para que su trabajadora social lo pueda encontrar si se libera una plaza de vivienda permanente. Si hace demasiado fr铆o, cruza la calle y duerme en la entrada de un negocio, que le da un poco m谩s de protecci贸n. Quiere estar bajo techo, pero por ahora espera.

Desde que tom贸 el control de la polic铆a del distrito, la administraci贸n Trump sobre ciudades y condados en todo el pa铆s para desmantelar campamentos de personas sin hogar, bajo amenaza de arresto, citaciones o detenciones. Ha ordenado o amenazado con desplegar la Guardia Nacional en ciudades con grandes poblaciones sin hogar como Los 脕ngeles y .

Chris Jones fue testigo de la represi贸n contra las personas sin hogar ordenada por el presidente Donald Trump en agosto, cuando las autoridades irrumpieron en Washington, desmantelaron los campamentos de personas sin hogar y los desalojaron de sus tiendas de campa帽a.(Angela Hart/麻豆女优 Health News)

Rogers, la vocera de la Casa Blanca, dijo que el presidente mantiene la presencia de la Guardia Nacional y fuerzas federales del orden en la capital para 鈥済arantizar el 茅xito a largo plazo de la operaci贸n federal鈥.

Desde marzo, funcionarios federales y del distrito han eliminado m谩s de 130 campamentos, seg煤n dijo. Sin embargo, algunos expertos en temas de personas sin hogar creen que esa cifra est谩 inflada.

La Corte Suprema 蹿补肠颈濒颈迟贸 el a帽o pasado que funcionarios y agentes del orden impusieran multas o arrestaran a personas sin hogar por vivir en la calle. Luego, en julio de este a帽o, el presidente emiti贸 una orden ejecutiva que exige una ofensiva nacional contra los campamentos urbanos, incluyendo el desalojo masivo de personas que viven al aire libre y tratamientos forzados para la salud mental o adicciones.

Trump tambi茅n lidera una reforma de la pol铆tica federal de vivienda, con planes de para vivienda permanente y servicios para personas sin hogar.

Esta medida limitar铆a el uso de una pol铆tica federal conocida como 鈥淧rimero la Vivienda鈥 (Housing First), que ofrece vivienda sin exigir tratamiento para salud mental o adicciones.

La Alianza Nacional para Terminar con la Falta de Vivienda (National Alliance to End Homelessness) advierte que este cambio podr铆a dejar sin hogar a por lo menos actualmente en viviendas de apoyo permanente. El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, por sus siglas en ingl茅s) suspendi贸 el plan el 8 de diciembre para hacer revisiones, que 鈥減iensan鈥 implementar.

Funcionarios del distrito dicen que est谩n cumpliendo con la exigente campa帽a federal contra las personas sin hogar en espacios p煤blicos. Bajo presi贸n de la Casa Blanca, reconocen haber intensificado la disoluci贸n de campamentos. Defensores de personas sin hogar se帽alan que algunos operativos se han realizado de noche o sin previo aviso.

Agentes de la polic铆a militar patrullan las calles de Washington despu茅s de que Trump ordenara el despliegue de fuerzas militares en la capital del pa铆s.(Angela Hart/麻豆女优 Health News)

L铆deres locales creen que se podr铆an hacer de manera m谩s compasiva, ofreciendo servicios y refugio.

鈥淗emos pasado de permitir campamentos si no afectaban la salud o la seguridad p煤blica, a decir: 鈥楴o los queremos en la calle鈥欌, dijo Wayne Turnage, vicealcalde para Salud y Servicios Humanos del distrito, quien supervisa el desmantelamiento de campamentos. 鈥淓s inseguro, insalubre y peligroso鈥. Sin embargo, reconoce que los operativos pueden desperdiciar recursos p煤blicos, ya que los trabajadores sociales y equipos m茅dicos deben volver a buscar a sus pacientes y clientes.

Defensores afirman que la administraci贸n Trump est谩 generando miedo y desconfianza entre personas sin hogar y quienes tratan de ayudarlas, a la vez que malgasta fondos p煤blicos que podr铆an utilizarse para brindar atenci贸n o ubicar a estas personas en viviendas. Eso s铆, ahora hay muchas menos tiendas de campa帽a y campamentos visibles para turistas y residentes.

鈥淟as personas encontraban seguridad en esas comunidades, y los proveedores de servicios pod铆an localizarlas. Ahora hay gente armada y luces que destellan sacando a la fuerza a personas sin hogar sin previo aviso y tirando sus cosas鈥, dijo Jesse Rabinowitz, director de campa帽a y comunicaciones del Centro Nacional de Leyes sobre Personas sin Hogar (National Homelessness Law Center).

Lester Rowland se niega a abandonar su tienda de campa帽a, incluso durante los desalojos. 鈥淧ueden obligarme a moverme y derribar mi tienda, pero nunca me ir茅鈥, afirma. Su tienda de campa帽a permanece instalada entre los negocios del barrio de Georgetown en Washington.(Angela Hart/麻豆女优 Health News)

Funcionarios del distrito dicen que algunas personas han aceptado ir a refugios de emergencia. Pero incluso mientras la ciudad trata de ampliar la capacidad de albergues y conectar a la gente con servicios, reconoce que no hay suficientes camas ni viviendas permanentes para todos.

Y habr谩 menos lugares disponibles para quienes viven en la calle.

El presupuesto del distrito para el a帽o fiscal 2026 concentr贸 los fondos para personas sin hogar en las familias, con 336 nuevos vales para viviendas de apoyo permanente.

Sin embargo, se recort贸 el financiamiento para albergues temporales tanto para familias como para personas solas, y no se asignaron nuevos vales de vivienda permanente para individuos.

Eso significa menos espacios disponibles para adultos solos, que representan la mayor铆a de quienes deambulan por las calles. No obstante, las autoridades locales se帽alaron que han incluido 260 nuevas unidades de vivienda permanente para personas sin hogar, ya sean familias o individuos, en sus planes de construcci贸n.

Empeorando la atenci贸n m茅dica

La situaci贸n ha saturado los comedores comunitarios, como Miriam鈥檚 Kitchen en Foggy Bottom. Esta instituci贸n local ofrece comidas calientes, asistencia para vivienda y cobijas a personas en situaci贸n de necesidad.

Trabajadores sociales dicen que cada vez es m谩s dif铆cil ayudar a los clientes a obtener identificaciones y otros documentos necesarios para servicios sociales y de vivienda.

鈥淓stoy buscando por todos lados, pero no puedo encontrarlos鈥, dijo Cyria Knight, trabajadora social de Miriam鈥檚 Kitchen. 鈥淟a mayor铆a de mis clientes se fue a Virginia鈥.

No est谩 claro cu谩ntas personas se han trasladado a comunidades vecinas en Virginia o Maryland. En enero, antes de la ofensiva de Trump, se estimaba que hab铆a unas en la regi贸n. Cuatro de los seis condados que rodean Washington vieron un aumento en la falta de vivienda desde 2024, mientras que en el distrito .

鈥淣o veo a mis pacientes por un mes o m谩s, y cuando los encuentro, sus enfermedades cr贸nicas est谩n fuera de control. Han entrado y salido de la sala de emergencia, y tienen m谩s probabilidades de ser hospitalizados鈥, dijo Anna Graham, enfermera especializada en medicina callejera de , una red de cl铆nicas en Washington. 鈥淓sto nos hace retroceder鈥.

El equipo de Graham estaciona su unidad m茅dica m贸vil afuera de Miriam鈥檚 Kitchen durante la hora de la cena para tener m谩s probabilidades de encontrar pacientes.

Willie Taylor, de 63 a帽os, buscaba d贸nde dormir esa noche tras recibir la cena. Vio a Graham para recibir medicamentos para una enfermedad pulmonar avanzada, convulsiones, dolor cr贸nico y otros padecimientos.

Le cuesta caminar y necesita una silla de ruedas, lo cual es complicado porque no tiene una direcci贸n fija. Sus proveedores m茅dicos dicen que le han robado sillas de ruedas antes mientras dorm铆a en la calle.

Willie Taylor, que vive en la calle y tiene dificultades para caminar, recibe atenci贸n m茅dica peri贸dica para sus problemas de salud cr贸nicos en una unidad m茅dica m贸vil. Anna Graham, enfermera especializada en medicina para personas sin hogar de Unity Health Care, lo ayud贸 a organizar sus bolsas de medicamentos en una fr铆a noche de noviembre. (Angela Hart/麻豆女优 Health News)

Taylor usa un carrito de compras para mantenerse en pie durante el d铆a, caminando sin rumbo hasta que cae la noche.

En una fr铆a noche de noviembre, Graham lo ayud贸 a organizar sus medicamentos y revis贸 sus signos vitales. El equipo le dio un abrigo y calentadores de manos antes de que volviera a irse.

Despu茅s de caminar unos 45 minutos, encontr贸 un rinc贸n de pavimento en un parque donde pudo armar su cama con lonas y sacos de dormir.

鈥淢i cuerpo ya no aguanta esto鈥, dijo Taylor mientras se preparaba para dormir. 鈥淗ay hielo en el concreto. Me duele much铆simo m谩s cuando hace fr铆o鈥.

Las personas sin hogar聽聽y les cuesta m谩s al sistema de salud que quienes tienen vivienda, en gran parte porque no reciben tratamiento en la calle y, cuando buscan atenci贸n, suelen ir a la sala de emergencia.

Se estima que, entre las personas inscritas en Medicaid, quienes no tienen hogar generan un gasto anual de $18.764, frente a $7.561 de otros beneficiarios.

M谩s temprano ese d铆a, en el comedor comunitario So Others Might Eat, Tyree Kelley terminaba su desayuno: un s谩ndwich de salchicha y huevos duros. Estaba considerando ir a un refugio. Dijo que las calles se estaban volviendo demasiado peligrosas, en referencia a la presencia policial y de la Guardia Nacional. Extra帽aba la comunidad de su antiguo campamento, que lo ayudaba a mantenerse seguro.

Este a帽o ha ido al hospital al menos siete veces por una fractura en el tobillo tras caer de un scooter el茅ctrico. El accidente le hizo perder su trabajo y su seguro m茅dico como recolector de basura, cont贸. Dijo que su situaci贸n lo ha hundido en una depresi贸n que comenz贸 hace tres a帽os, cuando muri贸 su madre.

Despu茅s, este a帽o murieron su padre y su hermana. Para adormecer el dolor, comenz贸 a beber.

鈥淯no se deprime mucho estando aqu铆鈥, dijo Kelley, de 42 a帽os. 鈥淪e vuelve adictivo. Empiezas a no preocuparte ni por cambiarte de ropa鈥.

Esa depresi贸n lo llev贸 a buscar marihuana. Luego fum贸 un cigarro mezclado con fentanilo. La sobredosis lo mantuvo en el hospital durante varios d铆as.

鈥淓n realidad mor铆 y volv铆鈥, dijo, agradeciendo a otras personas sin hogar que le administraron naloxona y le salvaron la vida. 鈥淣ecesito salir de esto, pero me siento atrapado鈥.

A unas cuadras al oeste de la Casa Blanca hay un terreno bald铆o en donde hasta hace poco hab铆a m谩s de una docena de tiendas de campa帽a. Quienes trabajan en la zona perciben lo que ya no se ve.

鈥淓stuve aqu铆 cuando limpiaron todo. Lleg贸 una topadora y tiraron todo a un cami贸n de basura鈥, dijo Ray Szemborski, quien trabaja frente a ese lote. 鈥淟as personas siguen sin hogar. Las sigo viendo debajo del puente. A veces est谩n en las paradas de bus, otras solo caminando. Las tiendas ya no est谩n, pero ellos siguen aqu铆鈥.

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