La visi贸n cada vez m谩s deteriorada de Lori Kelley le ha dificultado encontrar un trabajo estable.
La mujer de 59 a帽os, que vive en Harrisburg, Carolina del Norte, cerr贸 el a帽o pasado su escuela de artes circenses sin fines de lucro porque ya no ve铆a lo suficientemente bien como para estar al d铆a con todo el papeleo administrativo. Luego trabaj贸 un tiempo haciendo masas en una pizzer铆a. Ahora clasifica materiales reciclables, como latas y botellas, en un lugar de conciertos local. Es su principal fuente de ingresos, pero el trabajo no es durante todo el a帽o.
鈥淓ste lugar me conoce, y este lugar me quiere鈥, dijo Kelley sobre su empleador. 鈥淎qu铆 no tengo que explicar por qu茅 no puedo leer鈥.
Kelley vive en una casa rodante y sobrevive con menos de $10.000 al a帽o. Dice que eso es posible, en parte, gracias a su cobertura de salud de Medicaid, que le cubre medicamentos para la artritis y la ansiedad, y le permite ir al doctor para controlar su hipertensi贸n.
Pero le preocupa perder esa cobertura el a帽o que viene, cuando entren en vigencia nuevas reglas que exigir谩n a millones de personas como ella trabajar, hacer voluntariado, ir a la escuela o realizar otras actividades que califiquen durante al menos 80 horas al mes.
鈥淎hora mismo tengo miedo鈥, dijo.
Antes de que se promulgaran los cambios para acceder a esta cobertura, legisladores republicanos sugirieron que hombres j贸venes y desempleados estaban abusando del programa gubernamental de salud que ofrece cobertura m茅dica a millones de personas con bajos ingresos o con alguna discapacidad.
Medicaid no est谩 pensado para 鈥渉ombres de 29 a帽os sentados en el sof谩 jugando videojuegos鈥, dijo Mike Johnson, presidente de la C谩mara de Representantes, .
Pero en realidad, los adultos de entre 50 y 64 a帽os, especialmente las mujeres, son quienes probablemente por las nuevas reglas, seg煤n explic贸 Jennifer Tolbert, subdirectora del Programa sobre Medicaid y Personas sin Seguro de 麻豆女优, una organizaci贸n sin fines de lucro de informaci贸n sobre salud de la cual 麻豆女优 Health News forma parte.
Para Kelley y otras personas, los requisitos laborales crear谩n obst谩culos para mantener su cobertura, explic贸 Tolbert. Muchos podr铆an perder Medicaid, poniendo en riesgo su salud f铆sica y financiera.
A partir de enero de 2027, unos 20 millones de estadounidenses de bajos ingresos en 42 estados y el Distrito de Columbia tendr谩n que cumplir con los requisitos de actividad para obtener o conservar esta cobertura.
Alabama, Florida, Kansas, Mississippi, Carolina del Sur, Tennessee, Texas y Wyoming no ampliaron sus programas de Medicaid para cubrir a m谩s adultos de bajos ingresos bajo la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA), por lo que no tendr谩n que implementar las reglas de trabajo.
La no partidista Oficina de Presupuesto del Congreso, prev茅 que las reglas de trabajo resulten en al menos 5 millones de personas menos bajo Medicaid en la pr贸xima d茅cada.
, estas reglas son el principal factor de p茅rdida de cobertura dentro de la ley presupuestaria republicana, la cual recorta cerca de $1.000 millones para compensar reducciones de impuestos que benefician principalmente a personas con mayores ingresos y para aumentar la seguridad fronteriza.
鈥淓stamos hablando de ahorrar dinero a costa de vidas humanas鈥, dijo Jane Tavares, investigadora en gerontolog铆a de la Universidad de Massachusetts en Boston. 鈥淓l requisito de trabajo es solo una herramienta para lograr eso鈥.
Andrew Nixon, vocero del Departamento de Salud y Servicios Humanos, dijo que exigir a los 鈥渁dultos sin discapacidades鈥 que trabajen garantiza la 鈥渟ostenibilidad a largo plazo鈥 de Medicaid, mientras protege a las personas m谩s vulnerables.
Las personas con discapacidades, quienes cuidan a familiares, personas embarazadas o en posparto, veteranos con discapacidades totales y otras personas que enfrentan dificultades m茅dicas o personales est谩n exentas de la regla de trabajo, indic贸 Nixon a 麻豆女优 Health News.
La expansi贸n de Medicaid ha sido un salvavidas para adultos de mediana edad que, de otro modo, no tendr铆an seguro m茅dico, . Medicaid cubre a 1 de cada 5 estadounidenses de entre 50 y 64 a帽os, d谩ndoles acceso a atenci贸n m茅dica hasta que califican para Medicare a los 65 a帽os.
Entre las mujeres beneficiarias de Medicaid, las que tienen entre 50 y 64 a帽os enfrentan m谩s desaf铆os para conservar su cobertura que las m谩s j贸venes, y suelen tener una mayor necesidad de servicios de salud, explic贸 Tolbert.
Estas mujeres de mediana edad tienen menos probabilidades de trabajar el n煤mero requerido de horas porque muchas son cuidadoras familiares o tienen problemas de salud que limitan su capacidad para trabajar, agreg贸.
Tavares y otros investigadores hallaron que de la poblaci贸n total de Medicaid que se considera 鈥渁pta para trabajar鈥 no trabaja. Este grupo est谩 compuesto en su mayor铆a por mujeres muy pobres que han salido de la fuerza laboral para convertirse en cuidadoras. Entre ellas, 1 de cada 4 tiene 50 a帽os o m谩s.
鈥淣o son adultos j贸venes saludables simplemente perdiendo el tiempo鈥, escribieron los investigadores.
Adem谩s, dificultar el acceso a la cobertura de Medicaid 鈥減odr铆a en realidad dificultar que estas personas trabajen鈥, ya que sus problemas de salud no recibir铆an tratamiento, advirti贸 Tolbert. De todas formas, si este grupo pierde la cobertura, sus condiciones cr贸nicas igual necesitar谩n atenci贸n, se帽al贸.
Muchos adultos empiezan a tener problemas de salud antes de ser elegibles para Medicare.
Si las personas mayores no tienen recursos para tratar sus problemas de salud antes de los 65 a帽os, llegar谩n m谩s enfermas a Medicare, lo que podr铆a generar mayores costos para ese programa, apuntaron expertos en pol铆ticas de salud.
Muchas personas de entre 50 y principios de los 60 a帽os ya no trabajan porque son cuidadoras de tiempo completo de hijos o familiares mayores, explicaron defensores, quienes se refieren a este grupo como 鈥渓a generaci贸n s谩ndwich鈥.
La ley presupuestaria republicana permite que algunos cuidadores queden exentos de las reglas de trabajo de Medicaid, pero las excepciones son 鈥渕uy limitadas鈥, dijo Nicole Jorwic, directora de programas del grupo Caring Across Generations.
Le preocupa que personas que deber铆an calificar para una exenci贸n queden fuera por errores o complicaciones.
鈥淰amos a ver a m谩s cuidadores familiares enferm谩ndose, dejando de atender su propia salud y a m谩s familias enfrentando crisis鈥, dijo Jorwic.
Paula Wallace, de 63 a帽os, residente de Chidester, Arkansas, dijo que trabaj贸 la mayor parte de su vida adulta y ahora dedica sus d铆as a cuidar a su esposo, quien tiene cirrosis avanzada.
Despu茅s de a帽os sin seguro, recientemente obtuvo cobertura gracias a la expansi贸n de Medicaid en su estado, lo que significa que tendr谩 que cumplir con los nuevos requisitos laborales para conservarla. Pero le cuesta imaginar c贸mo podr谩 hacerlo.
鈥淐omo soy su 煤nica cuidadora, no puedo salir a trabajar fuera de casa鈥, dijo.
Su esposo recibe beneficios del Seguro por Incapacidad del Seguro Social, explic贸, y la ley dice que ella deber铆a quedar exenta de los requisitos de trabajo como cuidadora de tiempo completo de una persona con discapacidad.
Pero las autoridades federales a煤n no han emitido instrucciones espec铆ficas sobre c贸mo definir esa exenci贸n. Y la experiencia de Arkansas y Georgia 鈥攍os 煤nicos estados que han implementado programas de trabajo en Medicaid鈥 muestra que muchas personas beneficiarias tienen dificultades para navegar sistemas de beneficios complejos.
鈥淓stoy muy preocupada鈥, dijo Wallace.
