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Recortes federales pueden afectar a programas en hospitales de prevenci贸n de la violencia con armas de fuego

A woman sits on a leather couch and holds her chin in her hand thoughtfully while looking towards the camera.

DENVER. 鈥 Hace siete a帽os, Erica Green se enter贸 a trav茅s de Facebook que le hab铆an disparado a su hermano.

Corri贸 al hospital, uno gerenciado por Denver Health, el sistema de seguridad social de la ciudad, pero no pudo obtener informaci贸n de los trabajadores de la sala de emergencias: se quejaron de que ella estaba generando un disturbio.

鈥淓staba afuera, angustiada y llorando, cuando Jerry sali贸 por la puerta principal鈥, dijo.

Jerry Morgan es un rostro familiar en el barrio de Green, en Denver. Hab铆a ido al hospital despu茅s de que su pager lo alertara del tiroteo. Como profesional de la prevenci贸n de la violencia en el programa (AIM), Morgan brinda su apoyo en el hospital a los pacientes v铆ctimas de violencia con armas de fuego y a sus familias.

Es lo que hizo el d铆a en que le dispararon al hermano de Green.

鈥淢e ayud贸 a que atravesara mucho mejor esa experiencia traum谩tica. Al punto que despu茅s pens茅: yo tambi茅n quiero dedicarme a eso鈥, cont贸 Green.

Ahora, Green trabaja con Morgan como directora de AIM, un programa de intervenci贸n contra situaciones de violencia vinculado a los hospitales. AIM se puso en marcha en 2010 como una asociaci贸n entre Denver Health y la organizaci贸n sin fines de lucro . Desde entonces, se ha ido ampliado para incluir el Hospital Infantil de Colorado y el Hospital de la Universidad de Colorado.

En todo el pa铆s existen docenas de programas de intervenci贸n contra la violencia vinculados a hospitales, como AIM. El objetivo de estos programas es identificar los factores sociales y econ贸micos que contribuyeron a que una persona terminara en una sala de emergencias con una herida de bala, por ejemplo, la falta de una vivienda adecuada, la p茅rdida de empleo o sentirse inseguro en el propio vecindario.

Este tipo de programas, que abordan la lucha contra la violencia con armas de fuego desde una perspectiva de salud p煤blica, han tenido 茅xito.

En San Francisco, uno de ellos la cantidad de personas que volvieron a sufrir heridas por hechos violentos en un per铆odo de seis a帽os.

Pero las 贸rdenes ejecutivas del presidente Donald Trump, que piden la revisi贸n tanto de las pol铆ticas de armas de la administraci贸n Biden como de los billones de d贸lares en subvenciones y pr茅stamos federales, han creado incertidumbre en torno a la financiaci贸n federal a largo plazo de estos programas. Algunos organizadores creen que no se ver谩n afectados, pero otros ya est谩n buscando asegurar fuentes de financiamiento alternativas.

鈥淣os preocupa que se produzca un efecto domin贸, una reacci贸n en cadena. Y nos preguntamos c贸mo nos afectar谩. Hay muchas inc贸gnitas鈥, explica John Torres, director asociado de Youth Alive, una organizaci贸n sin fines de lucro con sede en Oakland, California.

Jerry Morgan, trabajador social principal de AIM, frente a la Cl铆nica REACH en el barrio Five Points de Denver. Lleva unos nueve a帽os trabajando en este sector y afirma haber visto un aumento de la violencia entre los j贸venes durante ese tiempo, especialmente desde la pandemia de covid-19. 鈥淟as peleas en Facebook se convirtieron en peleas reales. Todos quer铆an pelear. Todos quer铆an disparar鈥, afirm贸.(Stephanie Wolf for 麻豆女优 Health News)

Los datos federales muestran que la violencia con armas de fuego se convirti贸 en una de las principales causas de muerte entre ni帽os y adultos j贸venes a principios de esta d茅cada y que en 2022 estuvo relacionada con m谩s de 48.000 muertes entre personas de todas las edades.

El pediatra de Nueva York Chethan Sathya, especializado en cirug铆a y traumatolog铆a, investiga c贸mo prevenir lesiones por armas de fuego, financiado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH). Sathya sostiene que las estad铆sticas muestran que esta forma de violencia debe ser considerada como un problema de salud p煤blica. 鈥淓st谩 matando a demasiada gente鈥, argument贸.

Las investigaciones demuestran que haber sufrido una lesi贸n violenta aumenta el riesgo de tener otras en el futuro. Y tambi茅n que el riesgo de muerte aumenta significativamente luego de la tercera lesi贸n violenta. Los datos surgen de un estudio de 2006 publicado en The Journal of Trauma: Injury, Infection and Critical Care.

Benjamin Li, m茅dico de la sala de emergencias en Denver Health y director m茅dico del sistema de salud de AIM, dijo que la emergencia es un entorno ideal para intervenir ante la violencia con armas de fuego, ya que permite investigar y comprender los eventos que llevaron a que un paciente haya sido baleado.

聽鈥淪i solo atendemos a la persona, la curamos y luego la enviamos de vuelta a vivir en las mismas condiciones, sabemos que es muy probable que vuelva a resultar herida鈥, explic贸 Li. 鈥淓s fundamental que abordemos los determinantes sociales de salud y tratemos de cambiar esa realidad鈥.

Eso podr铆a significar que se proporcione a las v铆ctimas de disparos soluciones alternativas para evitar que busquen venganza, opin贸 Paris Davis, director de programas de intervenci贸n de Youth Alive.

鈥淧uede ser ayudarlos a mudarse a otra zona o facilitarles que consigan una vivienda. Tambi茅n colaborar para que puedan canalizar esa energ铆a hacia la educaci贸n o el trabajo o, por ejemplo, iniciar una terapia familiar. Sean cuales fueren las necesidades en cada caso y en cada individuo en particular, nos aseguramos de brindarles el apoyo que necesitan鈥, dijo Davis.

El equipo de AIM que trabaja directamente con la comunidad visita a las v铆ctimas de disparos en sus camas de hospital para tener lo que Morgan, el principal encargado de esta 谩rea del programa, describe como una conversaci贸n dif铆cil pero libre de prejuicios respecto de c贸mo los pacientes llegaron a esa situaci贸n.

AIM utiliza esa informaci贸n para ayudar a las personas a acceder a los recursos que necesitan para afrontar los grandes desaf铆os que los esperan despu茅s de que les den el alta, dijo Morgan. Esos desaf铆os pueden incluir volver a la escuela o al trabajo, o encontrar una nueva vivienda.

Los trabajadores comunitarios de AIM tambi茅n pueden asistir a los procedimientos judiciales y ayudar con el transporte para que los pacientes acudan a las citas de atenci贸n m茅dica.

Ginny McCarthy, profesora adjunta del Departamento de Cirug铆a de la Universidad de Colorado, quien colabora estrechamente con el Programa Juvenil de Denver, abre un kit de cuidado de heridas para llevar a casa, disponible en la Cl铆nica REACH. Los servicios de la cl铆nica son gratuitos para la comunidad y, en los pr贸ximos meses, se espera incorporar uno nuevo: la extracci贸n de balas.(Stephanie Wolf for 麻豆女优 Health News)

鈥淭ratamos de ayudar en la medida de lo posible, pero depende de lo que necesita el beneficiario鈥, dijo Morgan.

Desde 2010, AIM ha pasado de tener tres a tener nueve trabajadores sociales a tiempo completo, y este a帽o ha abierto la en el barrio Five Points de Denver. La cl铆nica comunitaria ofrece kits para el cuidado de heridas, fisioterapia y atenci贸n de salud conductual, mental y ocupacional. En los pr贸ximos meses, tiene previsto agregar a sus servicios la extracci贸n de balas.

El programa forma parte de un movimiento creciente de cl铆nicas comunitarias centradas en lesiones violentas, como la Bullet Related Injury Clinic, en St. Louis.

Ginny McCarthy, profesora adjunta del Departamento de Cirug铆a de la Universidad de Colorado, describi贸 REACH como una extensi贸n del trabajo hospitalario, que ofrece un tratamiento integral en un solo lugar y fomenta la confianza entre los proveedores de salud y las comunidades minoritarias que hist贸ricamente han padecido .

, creado en 1994 y dirigido por Youth Alive en Oakland, es mencionado como el primer programa de la naci贸n de intervenci贸n de violencia vinculado a un hospital; desde entonces ha inspirado a otros.

La , una red nacional iniciada por Youth Alive para promover soluciones de salud p煤blica a la violencia con armas de fuego, en enero de este a帽o contaba entre sus miembros con .

La directora ejecutiva de la alianza, , compar贸 el papel de la medicina en la lucha contra la violencia armada con el de la prevenci贸n de una enfermedad infecciosa como el c贸lera. 鈥淓sa enfermedad se propaga si no se cuenta con buenas condiciones sanitarias en los lugares donde se concentra la gente鈥, argument贸.

Dreier, que tambi茅n es directora ejecutiva del , dijo que la medicina identifica y rastrea los patrones que conducen a la propagaci贸n de una enfermedad o, en este caso, a la propagaci贸n de la violencia.

鈥淓so es lo que la atenci贸n sanitaria puede hacer realmente bien para cambiar la sociedad. Cuando lo implementamos, obtenemos mejores resultados para todos鈥, dijo Dreier.

La alianza, de la que AIM es miembro, ofrece asistencia t茅cnica y formaci贸n para programas de intervenci贸n contra la violencia vinculados a hospitales y que sus servicios sean reconocidos para recibir reembolso de los seguros tradicionales.

En 2021, el presidente Joe Biden emiti贸 una que abri贸 la puerta para que los estados utilizaran Medicaid para la prevenci贸n de la violencia. Varios estados, entre ellos , y , han aprobado para los programas de intervenci贸n contra la violencia vinculados a hospitales.

El verano pasado, el entonces cirujano general de los Estados Unidos, Vivek Murthy, declar贸 la violencia armada como una crisis de salud p煤blica, y la de 2022 destin贸 $1.400 millones en fondos para una amplia gama de programas de prevenci贸n de la violencia hasta el pr贸ximo a帽o.

Pero a principios de febrero, Trump emiti贸 una en la que ordenaba al fiscal general de los Estados Unidos que llevara a cabo una revisi贸n de 30 d铆as de varias pol铆ticas de Biden sobre la violencia armada.

La Oficina de Prevenci贸n de la Violencia Armada de la Casa Blanca , y las recientes medidas para congelar las subvenciones federales han creado incertidumbre entre los programas de prevenci贸n que reciben financiaci贸n federal.

Seg煤n Li, AIM recibe el 30% de su financiaci贸n de su acuerdo operativo con la Oficina de Soluciones a la Violencia Comunitaria de Denver. El resto proviene de subvenciones, incluida la financiaci贸n de la Ley de V铆ctimas del Crimen, que llega a trav茅s del Departamento de Justicia. A mediados de febrero, las 贸rdenes ejecutivas de Trump no hab铆an afectado a la financiaci贸n actual de AIM.

Algunas de las personas que trabajan con los programas de prevenci贸n de la violencia vinculados a hospitales en Colorado conf铆an en que un , ya aprobado por los votantes en el estado, pueda ser una fuente adicional de financiaci贸n.

Se espera que genere unos $39 millones anuales y apoye a los servicios para las v铆ctimas, pero no es probable que los ingresos del impuesto fluyan por completo hasta 2026, y no est谩 claro c贸mo se asignar谩 ese dinero.

Catherine Velopulos, cirujana de traumatolog铆a e investigadora de salud p煤blica, que es la directora m茅dica de AIM en el hospital de la Universidad de Colorado en Aurora, dijo que cualquier interrupci贸n en la financiaci贸n federal, aunque sea durante unos meses, ser铆a 鈥渕uy dif铆cil para nosotros鈥. Pero asegur贸 que la tranquilizaba el apoyo bipartidista al tipo de trabajo que hace AIM.

鈥淟a gente quiere simplificar demasiado el problema y dice: 鈥楽i nos deshacemos de las armas, todo se detendr谩鈥 o 鈥楴o importa lo que hagamos, porque de todos modos van a conseguir armas鈥欌, afirm贸. 鈥淟o que realmente tenemos que pensar es por qu茅 la gente siente tanto miedo que tiene que armarse鈥.

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