Hace 13 a帽os, la desesperaci贸n llev贸 a Jos茅 Luis Hern谩ndez a subirse a un tren que iba a alta velocidad en el norte de M茅xico con la esperanza de llegar a los Estados Unidos. Pero no lo logr贸. Resbal贸 y cay贸 bajo las ruedas de acero: perdi贸 el brazo y la pierna derechas, y cuatro dedos de la mano izquierda.
Hab铆a dejado su pueblo natal en Honduras rumbo a los Estados Unidos 鈥減ara ayudar a mi familia, porque no hab铆a trabajos, no hab铆a oportunidades鈥, dijo. En cambio, termin贸 teniendo que someterse a una serie de cirug铆as en M茅xico antes de regresar a casa 鈥渁 las mismas condiciones miserables en mi pa铆s, pero peor鈥.
Pasar铆an a帽os antes de que finalmente llegara a los Estados Unidos. Ahora, a los 35 a帽os y viviendo en Los 脕ngeles, Hern谩ndez ha comenzado a organizar a otros inmigrantes con discapacidades para luchar por el derecho a la atenci贸n m茅dica y a otros servicios.
No hay estad铆sticas disponibles sobre el n煤mero de inmigrantes indocumentados con dispacadidades en los Estados Unidos. Pero ya sea que est茅n detenidos, trabajando sin papeles o esperando audiencias de asilo en el lado mexicano de la frontera, no tienen 鈥渘ing煤n derecho a los servicios鈥, dijo M贸nica Espinoza, coordinadora del grupo de Hern谩ndez, Immigrants with Disabilities (Inmigrantes con Discapacidades).
Las personas a las que se les otorga asilo pol铆tico o de otro tipo pueden comprar un seguro m茅dico privado a trav茅s de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA) o, si califican, obtener asistencia p煤blica. Adem谩s, Medi-Cal, el programa de Medicaid en California, brinda servicios a personas menores de 26 a帽os, independientemente de su estatus migratorio. Esos beneficios se ampliar谩n la pr贸xima primavera para incluir a personas indocumentadas de 50 a帽os en adelante que cumplan con los requisitos de ingresos.
鈥淓sa es una peque帽a victoria para nosotros鈥, dijo Blanca Angulo, inmigrante indocumentada de 60 a帽os originaria de M茅xico que ahora vive en Riverside. Fue bailarina profesional y comediante de en la Ciudad de M茅xico antes de emigrar a los Estados Unidos en 1993. A los 46 a帽os, a Angulo le diagnosticaron , un trastorno gen茅tico poco com煤n que gradualmente la ha ido dejando ciega.
鈥淓stuve deprimida por dos a帽os despu茅s de mi diagn贸stico鈥, dijo, casi ciega y desempleada, sin papeles y luchando para pagar las visitas m茅dicas y los costosos medicamentos para los ojos.
La situaci贸n es particularmente sombr铆a para los inmigrantes indocumentados con discapacidades detenidos en centros de detenci贸n, dijo Pilar Gonz谩lez Morales, abogada del Civil Rights Education and Enforcement Center, en Los 脕ngeles.
鈥淪iempre sufren m谩s por la falta de atenci贸n y la falta de alojamiento鈥, dijo. Adem谩s, 鈥測 covid ha dificultado m谩s la obtenci贸n del cuidado m茅dico que necesitan鈥.
Gonz谩lez Morales es una de los abogadas que trabaja en una a nivel nacional presentada por personas con discapacidades que han sido retenidas en centros de detenci贸n de inmigrantes en los Estados Unidos. La demanda acusa al Servicio de Inmigraci贸n y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE) y al Departamento de Seguridad Nacional de discriminar a los detenidos al no brindarles atenci贸n de salud f铆sica y mental adecuada.
Los 15 demandantes nombrados en la demanda, cuyo juicio comenzar谩 abril, tienen afecciones que van desde trastorno bipolar hasta par谩lisis, as铆 como sordera o ceguera. No buscan resarcimiento econ贸mico, pero exigen que el gobierno de los Estados Unidos mejore la atenci贸n de las personas que est谩n bajo su custodia, por ejemplo, proporcionando sillas de ruedas o int茅rpretes de lenguaje de se帽as, y evitando la segregaci贸n prolongada de personas con discapacidades.
La mayor铆a de los demandantes han sido puestos en libertad o deportados. Jos茅 Baca Hern谩ndez, que ahora vive en Santa Ana, es uno de ellos.
Lo trajeron de ni帽o al condado de Orange, y Baca no recuerda Cuernavaca, la ciudad mexicana en donde naci贸. Pero la falta de un estatus legal en los Estados Unidos ha eclipsado sus esfuerzos por obtener la atenci贸n que necesita desde que qued贸 ciego al recibir un disparo hace seis a帽os. Baca se neg贸 a describir las circunstancias de su lesi贸n, pero solicit贸 una visa especial para las v铆ctimas de delitos.
ICE arrest贸 a Baca poco despu茅s de su lesi贸n y estuvo cinco a帽os detenido. Cont贸 que un oculista lo visit贸 una vez durante ese tiempo; confi贸 en otros detenidos para que le leyeran informaci贸n sobre su atenci贸n m茅dica y su caso de inmigraci贸n. La mayor parte del tiempo estaba solo en una celda con poco que hacer.
鈥淭en铆a un libro en audio鈥, dijo Baca. 鈥淓so fue todo鈥.
Seg煤n la demanda, el tratamiento y la atenci贸n a las discapacidades son pr谩cticamente nulas en los centros de detenci贸n del gobierno, dijo Rosa Lee Bichell, miembro de Disability Rights Advocates, uno de los grupos que present贸 el caso.
Sus clientes dicen que 鈥渁 menos que te est茅s retorciendo o te desmayes en el suelo, es casi imposible obtener ning煤n tipo de atenci贸n m茅dica relacionada con discapacidades鈥, agreg贸.
鈥淗ay una especie de vac铆o en el panorama de la defensa de la inmigraci贸n que no se centra directamente en abordar las necesidades de las personas con discapacidades鈥, dijo Munmeeth Soni, director de litigios y defensa del Immigrant Defenders Law Center en Los 脕ngeles. 鈥淓s una poblaci贸n que creo que realmente se ha pasado por alto鈥.
ICE y Seguridad Nacional no respondieron a las solicitudes de comentarios sobre la demanda.
Covid-19 representa una amenaza particular para las personas con discapacidades detenidas por ICE. Por ejemplo, el 25 de agosto, en las instalaciones de ICE estaban en aislamiento o en observaci贸n por el virus.
En un fallo interino, el juez federal que escuch贸 la demanda colectiva de Baca este verano orden贸 a ICE que ofreciera que tengan afecciones m茅dicas cr贸nicas o discapacidades, o que tengan 55 a帽os o m谩s. La administraci贸n Biden el 23 de agosto.
Hern谩ndez, quien perdi贸 sus extremidades en el accidente de tren, fue uno de los cientos de miles de inmigrantes centroamericanos que anualmente viajan hacia el norte a trav茅s de M茅xico en trenes a los que se denominan colectivamente como 鈥淟a Bestia鈥, seg煤n el Migration Policy Institute. Las lesiones son habituales en 鈥淟a Bestia鈥. Y se han reportado m谩s de 500 muertes en M茅xico desde 2014 entre personas que buscan entrar a los Estados Unidos.
Hern谩ndez, quien finalmente lleg贸 en 2015, recibi贸 asilo humanitario despu茅s de pasar dos meses en un centro de detenci贸n en Texas, pero r谩pidamente se dio cuenta de que hab铆a poco apoyo para las personas con sus desventajas.
En 2019, con la ayuda de una iglesia local, form贸 el grupo de inmigrantes con discapacidades, que trata de realizar reuniones regulares para sus m谩s de 40 miembros, aunque la pandemia ha dificultado estos encuentros. Hern谩ndez es la 煤nica persona del grupo con papeles y beneficios de salud, dijo.
Angulo ha encontrado consuelo al conectarse con otros en el grupo. 鈥淣os damos 谩nimo unos a otros鈥, dijo. 鈥淣os sentimos menos solos鈥.
La mujer es voluntaria como gu铆a para las personas recientemente diagnosticadas con ceguera en el Braille Institute, ense帽谩ndoles c贸mo cocinar, ducharse y arreglarse, con la meta de que logran ser autosuficientes. A Angulo le gustar铆a tener un trabajo, pero dijo que no tiene oportunidades.
鈥淨uiero trabajar. Soy capaz鈥, dijo. 鈥淧ero la gente no quiere arriesgarse conmigo. Me ven como un riesgo鈥.
Tambi茅n desconf铆a de cualquier organizaci贸n que ofrezca asistencia m茅dica o financiera a inmigrantes indocumentados. 鈥淧iden toda mi informaci贸n y, al final, dicen que no califico鈥, dijo. 鈥淪er ciega y sin papeles me hace sentir especialmente vulnerable鈥.
Esta historia fue producida por KHN, que publica聽, un programa editorialmente independiente de la聽.
