COACHELLA, California. 鈥 Leoncio Antonio Trejo Galdamez, de 58 a帽os, muri贸 en brazos de su hijo el 29 de junio despu茅s de pasar el d铆a colocando tuber铆as de riego en el Valle de Coachella, en California. Otra v铆ctima de un negocio peligroso, la noticia de su muerte reson贸 en la comunidad mayoritariamente latina cerca de las fronteras de M茅xico y Arizona.
鈥淟os trabajadores agr铆colas est谩n en la primera l铆nea del cambio clim谩tico. Y, en algunos casos, estamos viendo una tormenta perfecta azotando a nuestros trabajadores: covid-19, humo y el calor de los incendios forestales鈥, dijo Leydy Rangel, vocera de la United Farm Workers Foundation (UFW).
Para trabajadores como Trejo Galdamez, que realizan sus tareas al aire libre, unos pocos grados pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte. Aqu铆, los trabajadores agr铆colas usan camisas de manga larga, jeans gruesos, botas pesadas y sombreros de ala ancha para protegerse del calor. Aun as铆, con frecuencia hay que llamar a la ambulancia.
“El calor se siente horrible”, dijo Jaime Isidoro, de 36 a帽os. “Empiezas a trabajar, empiezas a sudar y la camiseta se empapa”.

Nacido en Puebla, M茅xico, Isidoro ha estado recolectando cultivos durante dos d茅cadas en el Valle de Coachella. La regi贸n tiene una de las temporadas de cultivo m谩s largas del pa铆s y proporciona la mayor铆a de las hortalizas de invierno de los Estados Unidos. Tambi茅n alberga cientos de granjas de d谩tiles, que crecen en el clima c谩lido y seco.
Aqu铆, el calor es un hecho.
鈥淗ace unos a帽os, me empez贸 a doler la cabeza. Empec茅 a tener escalofr铆os. Fui a la cl铆nica y me pusieron un par de inyecciones鈥, cont贸 Isidoro. 鈥淢e dijeron que era un golpe de calor. No conoces los s铆ntomas. No sab铆a que era eso hasta que lo tuve”.
Y las temperaturas son cada vez m谩s extremas.
El 4 de agosto, tres de las comunidades des茅rticas de la regi贸n superaron sus , alcanzando los 122 grados Fahrenheit en Palm Springs y Thermal, y los 120 en Indio. para su temperatura m谩s alta en agosto, cuando se elev贸 a 121 grados. California registr贸 los meses de y m谩s calurosos.
El calor es la principal causa de muerte relacionada con el clima en los Estados Unidos. Entre 1992 y 2017, el estr茅s por calor mat贸 a 815 trabajadores estadounidenses y lesion贸 gravemente a m谩s de 70,000, seg煤n la Oficina de Estad铆sticas Laborales.
En California, las relacionadas con el calor aumentaron un 35% entre 2005 y 2015, el 煤ltimo a帽o para el que hay datos disponibles, con aumentos desproporcionados entre las comunidades negras no hispanas, latinas y asi谩tico-americanas.
El personal m茅dico del Valle de Coachella dice que ha estado tratando a un n煤mero creciente de pacientes que sufren de agotamiento por calor o insolaci贸n en los 煤ltimos a帽os.
En 2018, California registr贸 6,152 visitas a salas de emergencias debido a enfermedades relacionadas con el calor. El condado de Riverside, que incluye Coachella, Indio y Palm Springs, tiene de visitas a emergencias vinculadas al calor en el estado.
鈥淪i comenzamos a ver m谩s de 120 grados en cualquier capacidad normal, realmente estamos en un territorio desconocido. El cuerpo humano no est谩 dise帽ado para existir en ese tipo de calor鈥, dijo el doctor Andrew Kassinove, m茅dico del departamento de emergencias y jefe de personal del JFK Memorial Hospital en Indio.
El hospital trata regularmente a las personas que trabajan al aire libre por agotamiento por calor, que se caracteriza por n谩useas, aturdimiento, fatiga, calambres musculares y mareos. Con menos frecuencia ven insolaci贸n, una condici贸n m谩s peligrosa cuyos s铆ntomas incluyen dolor de cabeza, confusi贸n, v贸mitos, frecuencia card铆aca r谩pida, desmayos y falta de sudoraci贸n.
“Las temperaturas corporales basales que son realmente elevadas requieren ser tratadas con medidas para salvar vidas”, dijo Kassinove. A medida que las temperaturas se elevan por encima de la temperatura humana t铆pica de 98,6 grados Fahrenheit, el cuerpo lucha por disipar el calor.
California tiene algunas de las protecciones laborales m谩s estrictas contra el agotamiento por calor. Una adoptada por los funcionarios de seguridad laboral en 2006 fue la primera en el pa铆s en aplicarse a todos los trabajos al aire libre, obligando a las empresas a proporcionar a los trabajadores espacios con sombra, tiempo de descanso y agua adecuados.
Despu茅s que una hist贸rica ola de calor azotara el noroeste del Pac铆fico en junio, Oregon y Washington adoptaron protecciones similares. Algunos miembros del Congreso han presentado similar y quieren que el Departamento de Trabajo establezca .
Pero los grupos de derechos de los trabajadores dicen que las reglas no siempre se hacen cumplir. Y los trabajadores agr铆colas, que est谩n desesperados por el dinero y a menudo se les paga por pieza durante la cosecha, muchas veces pasan por alto su propia seguridad, dicen.
鈥淓s poco probable que los trabajadores agr铆colas presenten quejas鈥, dijo Rangel de la UFW. Sin asistencia federal durante la pandemia, “no ten铆an otra opci贸n, ten铆an que seguir present谩ndose al trabajo si quer铆an alimentar a su familia”.
Los latinos, que representan la mayor铆a de los trabajadores agr铆colas de California, son como grupo m谩s propensos a tener afecciones que pueden agravarse por el calor, como presi贸n arterial alta y enfermedad renal.
Los trabajadores de salud enfatizan la importancia de la hidrataci贸n e instan a los trabajadores a consumir menos refrescos, caf茅 y alcohol que son deshidratantes, dijo el enfermero Jos茅 Banuelos del Central Neighborhood Health Foundation, de Coachella. 鈥淣o puedes cambiar tu trabajo si es al aire libre. Pero le digo a la gente que use protector solar y una capa protectora”.
El calor tambi茅n puede afectar el uso de medicamentos. Los antipsic贸ticos y antidepresivos, por ejemplo, pueden reducir la sed y, por lo tanto, causar deshidrataci贸n, al igual que los diur茅ticos, que a veces se toman para la hinchaz贸n.
Isidoro, quien dijo que est谩 buscando otros trabajos, a menudo ve a sus compa帽eros de tareas luchando en los campos. Si se sienten mareados, pueden sentarse a la sombra o subirse a un cami贸n cercano para que le pongan aire acondicionado, o llamar al 911 si los s铆ntomas persisten.
Pero es un motivo de orgullo no mostrar que el calor te est谩 afectando, dijo, y las llamadas para descansar a menudo se reciben con risas.
Alrededor de Bakersfield, mientras se recogen uvas durante la cosecha de verano y oto帽o, las ambulancias son un espect谩culo habitual, dijo Isidoro. 鈥淭odos los d铆as se escucha: ‘Aqu铆 viene la ambulancia’ o ‘Fulano de tal se fue temprano porque se sinti贸 enfermo’鈥.

Pero muchos trabajadores ignoran las se帽ales de advertencia, dijo Aguileo Rangel Rojas, otro trabajador agr铆cola. “Est谩n bien arriesgando su salud, sin pensar en eso, para asegurarse de que pueden ganar un salario”.
Rangel Rojas conoce demasiado bien los riesgos. En 2005, su hijo de 15 a帽os, Cruz, sufri贸 un golpe de calor mientras recog铆a uvas. Pas贸 15 d铆as en el hospital y la familia no estaba segura si sobrevivir铆a. Los ojos de Rojas se llenaron de l谩grimas al recordarlo.
鈥淣o ten铆amos dinero. No habl谩bamos ingl茅s. Sin auto. Sin nada鈥, dijo. 鈥淣o conoc铆amos nuestros derechos. Puede arrancarte el coraz贸n”.
Despu茅s de la emergencia, Cruz dej贸 de recolectar y volvi贸 a la escuela secundaria; ahora es un empleado de UFW. Su padre, ahora de 53 a帽os, todav铆a trabaja en el campo con su esposa.
En agosto, Rangel Rojas comenz贸 a trabajar por las noches, cuando las temperaturas bajan a los 80 grados. Pero incluso sin calor extremo, existen riesgos. La evaporaci贸n de los cultivos se mantiene espesa en el aire, creando una humedad que puede provocar tormentas el茅ctricas e inundaciones repentinas.
Un rel谩mpago brill贸 a su alrededor mientras estaba cortando apio en un tractor en un amanecer reciente.
“Nos puede alcanzar un rayo en cualquier momento y todos podr铆amos morir”, dijo. 鈥淒eber铆a poder ocurrir que est茅 lloviendo y los jefes nos pidan que dejemos de trabajar, pero no lo hacen. No podemos darnos el lujo de sentarnos detr谩s de un escritorio”.
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