Rebekah Stewart, enfermera del Servicio de Salud P煤blica de Estados Unidos (USPHS, por sus siglas en ingl茅s), recibi贸 en abril del a帽o pasado una llamada que la hizo llorar. Hab铆a sido seleccionada para participar en la nueva operaci贸n de detenci贸n de inmigrantes del gobierno de Donald Trump en la base de Guant谩namo, en Cuba.
Ese destino reun铆a dos promesas de Trump: su viejo anhelo de usar la base que est谩 fuera del pa铆s para sacar a 鈥渢ipos malos鈥 de Estados Unidos y el compromiso, que hizo poco despu茅s de asumir la presidencia el a帽o pasado, de llevar all铆 a miles de personas sin ciudadan铆a estadounidense. La base naval es conocida por el uso de y el hacia hombres sospechosos de terrorismo despu茅s de los ataques del 11 de septiembre de 2001.
鈥淟as asignaciones normalmente no se pueden rechazar鈥, dijo Stewart. Pero le rog贸 a la oficina de coordinaci贸n y finalmente encontraron a otra enfermera para reemplazarla.
Oficiales del Servicio de Salud P煤blica que trabajaron en Guant谩namo el a帽o pasado describieron las condiciones en las que se encontraban los detenidos, algunos de los cuales se enteraron de que estaban en Cuba gracias a los m茅dicos y enfermeros enviados para atenderlos.
Estos funcionarios dijeron que hab铆an tratado a inmigrantes que estaban detenidos en una prisi贸n oscura llamada Camp 6, donde no entra la luz del sol.
麻豆女优 Health News acord贸 no revelar los nombres de estos oficiales porque temen sufrir represalias por lo que han contado. Antes, esa c谩rcel hab铆a albergado a personas con supuestos v铆nculos con al-Qaeda. Los oficiales dijeron que no recibieron informaci贸n previa sobre las tareas que podr铆an desempe帽ar en la base.
Aunque el Servicio de Salud P煤blica no es parte de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, sus oficiales 鈥攗nos 5.000 m茅dicos, enfermeras y otros trabajadores de salud鈥 est谩n uniformados y act煤an como soldados con estetoscopio en situaciones de emergencia. El gobierno los despliega ante cat谩strofes naturales, como huracanes, o en el caso de incendios forestales, tiroteos masivos y brotes de sarampi贸n. En tiempos normales, ocupan puestos en distintas agencias federales.
Las ordenadas por el gobierno de Trump para frenar la inmigraci贸n han creado una nueva clase de emergencia de salud p煤blica, ya que la cantidad de personas en custodia alcanza . Seg煤n datos de la (ICE, por sus siglas en ingl茅s), actualmente hay unos 71.000 inmigrantes encarcelados; la mayor铆a sin antecedentes penales.
Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, record贸: 鈥淓l presidente Donald Trump ha sido muy claro: Guant谩namo albergar谩 a lo peor de lo peor鈥. Sin embargo, han informado que muchos de los hombres enviados a la base no tienen condenas criminales. Un , publicado en mayo, revel贸 que hasta el 90% fue clasificado como 鈥渄e bajo riesgo鈥.
, el gobierno de Trump ha enviado a Guant谩namo, de manera irregular y por etapas, a unos 780 no ciudadanos. La cifra var铆a a medida que llegan nuevos detenidos y otros son devueltos a Estados Unidos o deportados a terceros pa铆ses.
Si bien algunos oficiales del Servicio de Salud P煤blica ya hab铆an brindado atenci贸n m茅dica a inmigrantes detenidos en el pasado, esta es la primera vez en la historia de Estados Unidos que Guant谩namo se utiliza para alojar a inmigrantes que resid铆an en el pa铆s. Los oficiales dijeron que las asignaciones a ICE se est谩n volviendo cada vez m谩s frecuentes. Tras esquivar Guant谩namo, a Stewart se le orden贸 presentarse en un centro de detenci贸n de ICE en Texas.
鈥淎 los oficiales de salud p煤blica se nos est谩 pidiendo que contribuyamos a una crisis humanitaria creada deliberadamente鈥, afirm贸.
Como no encontr贸 la manera de rechazar misiones que consideraba inaceptables, Stewart, tras una d茅cada de servicio, renunci贸. Esto signific贸 que tambi茅n perdi贸 la posibilidad de obtener una pensi贸n que se otorga despu茅s de 20 a帽os en esa funci贸n.
鈥淔ue una de las decisiones m谩s dif铆ciles que he tomado鈥, cont贸. 鈥淓ra el trabajo de mis sue帽os鈥.
Una de sus colegas en el Servicio de Salud P煤blica, la enfermera Dena Bushman, enfrent贸 un dilema moral similar cuando recibi贸 una notificaci贸n para presentarse en Guant谩namo pocas semanas despu茅s del tiroteo en los Centros para el Control y la Prevenci贸n de Enfermedades (CDC, por sus siglas en ingl茅s) en agosto. Bushman, que trabajaba en los CDC, pospuso su presentaci贸n gracias a un permiso m茅dico debido al estr茅s y al duelo. Pero comenz贸 a preguntarse si deb铆a renunciar y finalmente lo hizo.
鈥淧uede sonar exagerado鈥, dijo Bushman. 鈥淧ero cuando estaba tomando esta decisi贸n, no pod铆a evitar pensar que quienes alimentaban a los prisioneros en los campos de concentraci贸n tambi茅n eran parte del r茅gimen nazi鈥.
Aunque otros han renunciado, muchos oficiales decidieron permanecer en sus cargos. Est谩n alarmados por las t谩cticas de Trump, pero tambi茅n piensan que las personas detenidas necesitan atenci贸n m茅dica, argumentaron varios oficiales del Servicio de Salud P煤blica a 麻豆女优 Health News.
鈥淗acemos lo mejor que podemos para atender a la gente en este desastre鈥, dijo una enfermera que trabaj贸 en centros de detenci贸n el a帽o pasado.
鈥淩espeto a las personas y las trato como seres humanos鈥, a帽adi贸. 鈥淚ntento ser una luz en la oscuridad, la mujer que logra sacar una sonrisa en medio de este horrible caos鈥.
Los oficiales admitieron que su capacidad para proteger a los detenidos es limitada, en un sistema que se caracteriza por el hacinamiento, la desorganizaci贸n y el trauma psicol贸gico derivado de la incertidumbre, las separaciones familiares y la privaci贸n del sue帽o.
鈥淕arantizar la seguridad, protecci贸n y bienestar de quienes est谩n bajo nuestra custodia es una m谩xima prioridad para el ICE鈥, dijo Tricia McLaughlin, vocera principal del Departamento de Seguridad Nacional, en un comunicado enviado por correo electr贸nico a 麻豆女优 Health News.
El almirante Brian Christine, secretario adjunto de Salud del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en ingl茅s), que supervisa el Servicio de Salud P煤blica, escribi贸 en un correo electr贸nico: 鈥淣uestro deber es claro: decir 鈥樎铆, se帽or!鈥, saludar con firmeza y cumplir la misi贸n: presentarse, brindar atenci贸n humanitaria y proteger la salud鈥. Christine . Hasta hace poco era ur贸logo, especializado en testosterona y fertilidad masculina.
鈥淓n la b煤squeda de una moralidad subjetiva o de demostraciones p煤blicas de virtud 鈥攁greg贸鈥, corremos el riesgo de abandonar a las mismas personas a las que prometimos servir鈥.
Hacia lo desconocido
En los meses previos a su renuncia, Stewart reflexion贸 sobre misiones que tuvo durante el primer mandato de Trump, cuando la enviaron a centros de procesamiento migratorio operados por la Oficina de Aduanas y Protecci贸n Fronteriza. Record贸 una celda de cemento en Texas donde se encontraban detenidas 50 mujeres.
鈥淟o m谩s significativo que logr茅 fue convencer a los guardias de que les permitieran a las mujeres, que llevaban una semana all铆, tomar una ducha鈥, dijo. 鈥淧resenci茅 enormes sufrimientos, sin tener muchas herramientas para aliviarlos鈥.
Stewart convers贸 con Bushman y otros oficiales del Servicio de Salud P煤blica que estaban en los CDC el a帽o pasado. All铆 colaboraban en la respuesta a brotes de sarampi贸n o investigaciones sobre infecciones de transmisi贸n sexual, entre otras tareas. Su presencia se volvi贸 crucial luego de que la administraci贸n Trump despidiera a gran parte de los empleados de los CDC.
Stewart, Bushman y algunos otros funcionarios del Servicio de Salud P煤blica en los CDC contaron que se reunieron con mandos intermedios para pedir informaci贸n sobre las asignaciones.
Si iban a Guant谩namo y a centros del ICE, 驴cu谩nta autoridad tendr铆an para brindar la atenci贸n m茅dica que consideraban necesaria? Si ve铆an algo poco 茅tico, 驴c贸mo pod铆an denunciarlo? 驴Se investigar铆a? 驴Estar铆an protegidos contra las represalias?
Stewart y Bushman dijeron que solo les dieron el n煤mero de tel茅fono de una oficina del USPHS al que pod铆an llamar si ten铆an alguna queja mientras estuvieran asignados. Por lo dem谩s, afirmaron que sus preguntas quedaron sin respuesta. Renunciaron y, por lo tanto, nunca fueron a Guant谩namo.
Oficiales del PHS que s铆 fueron enviados a la base dijeron a 麻豆女优 Health News que no recibieron detalles sobre sus posibles funciones 鈥攏i sobre los protocolos para la atenci贸n m茅dica鈥 antes de llegar.
Stephen Xenakis, general retirado del Ej茅rcito y psiquiatra que ha asesorado sobre atenci贸n m茅dica en Guant谩namo durante dos d茅cadas, dijo que eso era preocupante. Se帽al贸 que el personal de salud deber铆a saber qu茅 se espera de ellos antes de ser enviado.
Las consecuencias de una preparaci贸n insuficiente pueden ser graves.
En 2014, la Marina amenaz贸 con llevar a a uno de los enfermeros destinados a Guant谩namo porque se hab铆a negado a alimentar por la fuerza a prisioneros en huelga de hambre, que protestaban por el trato inhumano y la detenci贸n indefinida.
El protocolo : el prisionero era inmovilizado en una silla con cinco puntos de sujeci贸n mientras los enfermeros le introduc铆an una sonda por la nariz hasta el est贸mago para administrarle alimento l铆quido.
鈥淣o recibi贸 instrucciones claras sobre c贸mo se realizar铆an estos procedimientos en Guant谩namo鈥, explic贸 Xenakis. 鈥淗asta que lo vio, no entend铆a lo doloroso que era para los detenidos鈥.
La Asociaci贸n Estadounidense de Enfermeros y la organizaci贸n M茅dicos por los Derechos Humanos respaldaron al enfermero, afirmando que su objeci贸n se basaba en . Un a帽o despu茅s, el ej茅rcito retir贸 los cargos.
El poder de un m茅dico o de un enfermero uniformado suele depender de su rango, de su supervisor y de las cadenas de mando, agreg贸 Xenakis. 脡l ayud贸 a poner fin a algunas pr谩cticas inhumanas en Guant谩namo hace m谩s de una d茅cada, cuando junto con otros generales y almirantes retirados su rechazo a ciertas t茅cnicas de interrogatorio, por ejemplo, una conocida como en la que los interrogadores golpeaban la cabeza de personas detenidas sospechosas de terrorismo contra una pared, provoc谩ndoles leves conmociones cerebrales.
Xenakis sostuvo que la ciencia no respaldaba el 鈥渨alling鈥 como un m茅todo eficaz de interrogatorio y que, adem谩s, era una pr谩ctica poco 茅tica, equivalente a la .
No se han denunciado casos de tortura en la operaci贸n migratoria 聽en Guant谩namo, pero , obtenidos a trav茅s de una solicitud de la Freedom of Information Act (Ley de Libertad de Informaci贸n) por parte de American Oversight, un grupo que vigila acciones gubernamentales, apuntan a la preocupaci贸n por los detenidos que recurren a huelgas de hambre y autolesiones.
鈥淐ontroles de bienestar ante posibles huelgas de hambre de IA鈥, indica una nota del 30 de abril de un contratista que trabaja con el ICE. IA es la sigla de illegal aliens (extranjeros en situaci贸n irregular). El informe agrega que, 鈥渆n caso de una huelga de hambre u otras emergencias鈥, el Servicio de Salud P煤blica (PHS) y el ICE coordinar谩n pol铆ticas y procedimientos.
鈥淩educci贸n de la posible huelga de hambre a nivel del m贸dulo/posibles disturbios鈥, dice un registro del 8 de julio. 鈥淗ablar con el extranjero que se encuentra bajo vigilancia por riesgo de suicidio para evaluar su bienestar鈥.
e han se帽alado demoras en la atenci贸n m茅dica y condiciones peligrosas en centros de detenci贸n migratoria, como hacinamiento y falta de higiene.
En 2025, murieron 32 personas bajo custodia del ICE, lo que lo convirti贸 en el a帽o m谩s letal en dos d茅cadas.
鈥淓st谩n arrestando y deteniendo a m谩s personas de las que sus instalaciones pueden albergar鈥, coment贸 un oficial del Servicio de Salud P煤blica. El problema m谩s frecuente que este oficial observ贸 entre los inmigrantes encarcelados es psicol贸gico. Les preocupaba no volver a ver a sus familias o ser deportados a pa铆ses donde tem铆an ser asesinados. 鈥淟a gente est谩 aterrada鈥, dijo el oficial.
Sin la luz del sol
Los oficiales que estuvieron en Guant谩namo dijeron que los hombres detenidos se alojaban en barracas de baja seguridad, con unas pocas personas por cuarto, o en Camp 6, una instalaci贸n de alta seguridad que no tiene luz natural.
Los informes del ICE distinguen las dos 谩reas por su ubicaci贸n en la isla: Leeward para las barracas y Windward para Camp 6. Unos enviados a Guant谩namo entre diciembre y enero han permanecido en Camp 6.
Un hospital naval de la base atiende principalmente a personal militar y residentes que no est谩n detenidos, y tiene capacidad limitada, contaron los oficiales.
Para evitar costosas evacuaciones m茅dicas a Estados Unidos, los inmigrantes fueron evaluados antes de ser trasladados a Guant谩namo. En general, se excluyeron a personas mayores de 60 a帽os o que requer铆an medicaci贸n diaria para diabetes o hipertensi贸n. Aun as铆, algunos detenidos han tenido que ser evacuados de regreso a Florida.
M茅dicos y enfermeros del Servicio de Salud P煤blica dijeron que volv铆an a evaluar a los detenidos cuando llegaban y ofrec铆an atenci贸n continua, tratando casos de malestar gastrointestinal y depresi贸n. Un informe mensual del ICE se帽ala: 鈥淓l psic贸logo del USPHS inici贸 un grupo de ejercicio鈥 para los detenidos.
Las solicitudes de estudios m茅dicos sol铆an ser rechazadas por obst谩culos log铆sticos y por la cantidad de agencias involucradas en la base. Incluso una prueba de laboratorio com煤n, como un hemograma completo, tardaba semanas, cuando en Estados Unidos toma solo unas horas.
El Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa, que coordinan la operaci贸n migratoria en Guant谩namo, no respondieron a solicitudes de comentarios.
Un oficial que ayudaba en los chequeos m茅dicos iniciales dijo que muchos detenidos se sorprend铆an al enterarse de que estaban en Guant谩namo.
鈥淟es dec铆a: 鈥楲amento que est茅s aqu铆鈥欌, cont贸. 鈥淣adie se alteraba. Era la en茅sima vez que los trasladaban鈥. Algunos llevaban cinco o seis meses detenidos en distintos centros y quer铆an volver a sus pa铆ses. El personal de salud no ten铆a respuesta ni soluci贸n.
A diferencia de los centros del ICE en Estados Unidos, Guant谩namo no ha estado sobrepoblado. 鈥淣unca he estado tan desocupada鈥, dijo una oficial. Guant谩namo, una base militar en una isla tropical, ofrece actividades como yoga y kickboxing para quienes no est谩n presos. Aun as铆, la oficial dijo que preferir铆a estar en su casa y no en esa misi贸n pagada con fondos p煤blicos.
Transportar personal e insumos a la isla y mantenerlos en la base es sumamente costoso. Seg煤n un an谩lisis de de 2025 basado en datos del Departamento de Defensa, el gobierno gastaba unos $16.500 al d铆a por cada detenido en Guant谩namo. (En comparaci贸n, el costo promedio por detenido en un centro del ICE en Estados Unidos es de $157 diarios).
Aun as铆, el presupuesto : el Congreso otorg贸 al ICE una cifra r茅cord de $78.000 millones para el a帽o fiscal 2026, muy por encima de los $9.900 millones de 2024 y los $6.500 millones de hace casi una d茅cada.
El a帽o pasado, la administraci贸n Trump tambi茅n del presupuesto de defensa nacional hacia operaciones migratorias, seg煤n un informe de congresistas dem贸cratas. De ese monto, unos $60 millones se destinaron a Guant谩namo.
鈥淒etener a no ciudadanos en Guant谩namo es mucho m谩s costoso y complejo log铆sticamente que hacerlo en centros del ICE dentro de Estados Unidos鈥, escribi贸 Deborah Fleischaker, ex subdirectora del ICE, en presentada como parte de una demanda de la Uni贸n Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en ingl茅s) a comienzos del a帽o pasado.
En diciembre, un juez federal rechaz贸 la petici贸n del gobierno de Trump para desestimar otro caso de la ACLU que cuestionaba la legalidad de detener inmigrantes fuera del pa铆s.
Anne Schuchat, quien sirvi贸 en el Servicio de Salud P煤blica por 30 a帽os antes de jubilarse en 2018, advirti贸 que estas misiones podr铆an tener consecuencias para la seguridad del pa铆s. 鈥淯na de las mayores preocupaciones siempre ha sido tener suficientes oficiales disponibles para emergencias de salud p煤blica鈥, record贸.
Andrew Nixon, vocero del Departamento de Salud y Servicios Humanos, afirm贸 que las asignaciones migratorias no afectan la capacidad de respuesta del Servicio de Salud P煤blica ante otras emergencias.
En el pasado, estos oficiales han montado refugios m茅dicos durante huracanes en Louisiana y Texas, implementado pruebas de covid en los primeros meses de la pandemia, y brindado apoyo tras la masacre en la escuela Sandy Hook y el atentado en la Marat贸n de Boston.
鈥淓s importante que la gente sepa cu谩ntos recursos del gobierno se est谩n usando para que la administraci贸n actual pueda llevar adelante esta agenda鈥, dijo Stewart, una de las enfermeras que renunci贸. 鈥淓sta es una de las cosas que probablemente nos est谩 convirtiendo en el tipo de pa铆ses contra los que alguna vez estuvimos en guerra鈥.
