Luego de tres meses de espera, los centros comunitarios de salud obtuvieron un financiamiento clave a largo plazo, como parte de la legislaci贸n que firm贸 el presidente Donald Trump el viernes 9 de febrero para mantener al Gobierno en funcionamiento.
El Community Health Center Program , la mayor铆a de las cuales se encuentran en 谩reas rurales y urbanas de bajos ingresos.
La legislaci贸n les otorga a los centros $3.8 mil millones para este a帽o, y $4 mil millones en 2019.
En los 煤ltimos a帽os, el Congreso ha asignado $3.6 mil millones anuales para los centros de salud. Eso representa alrededor del 20% de los presupuestos de las cl铆nicas; gran parte del resto proviene de reembolsos por servicios. Defensores y directores de los centros aseguran que este dinero es fundamental para proporcionar servicios que no siempre est谩n cubiertos por Medicare, Medicaid, o por seguros privados, incluidos los de salud mental y abuso de sustancias, transporte y visitas domiciliarias.
Se esperaba que el Congreso renovara el financiamiento a largo plazo para los centros el 22 de enero cuando los legisladores votaron el financiamiento por seis a帽os del Programa de Seguro de Salud Infantil (CHIP). Uno de cada 10 ni帽os cubiertos por CHIP recibe la mayor parte de su atenci贸n en un centro comunitario de salud.
Pero ese proyecto no se ocup贸 de los centros. Aunque el dinero federal se agot贸 el 1 de octubre, un parche presupuestario anterior les proporcion贸 fondos temporales hasta el 31 de marzo.
鈥淓stamos atrapados en la disfunci贸n pol铆tica de Washington鈥, dijo una semana atr谩s Carmela Castellano-Garc铆a, directora ejecutiva de la Asociaci贸n de Atenci贸n Primaria de California. 鈥淓stos centros son un salvavidas para millones de personas, especialmente en las zonas rurales, donde pueden ser el 煤nico proveedor de atenci贸n m茅dica en millas a la redonda鈥.
Castellano-Garc铆a dijo que el impasse presupuestario hab铆a obligado a muchos centros en el estado a congelar las contrataciones, posponer expansiones de servicios y utilizar las reservas financieras.
A nivel nacional, el 20% de los centros de salud ya hab铆an congelado contratos, y el 4% despedido personal. Agreg贸 que otro 53% podr铆a haber despedido a empleados si no hubieran recibido los fondos federales, seg煤n realizada por la Universidad George Washington e investigadores de la Kaiser Family Foundation, publicada hace pocos d铆as. (Kaiser Health News es un programa editorialmente independiente de la fundaci贸n).
Dan Hawkins, vicepresidente senior de la Asociaci贸n Nacional de Centros Comunitarios de Salud, con sede en Bethesda, Maryland, y expertos en pol铆ticas de salud, especularon que la raz贸n del impasse en la asignaci贸n de fondos para los centros pudo ser por desacuerdos en el nivel de financiaci贸n y la cantidad de a帽os. Seg煤n informes, los dem贸cratas presionaron para que fuera de cinco o seis a帽os, pero los republicanos pueden haber preferido un per铆odo m谩s breve. Los senadores Debbie Stabenow (dem贸crata de Michigan) y Roy Blunt (republicano de Missouri), lideraron este debate.
Para los l铆deres de los centros comunitarios, y para los pacientes, la nueva asignaci贸n de fondos es un alivio.
California tiene la red de centros de salud m谩s grande del pa铆s. -6,5 millones de personas- reciben atenci贸n m茅dica en los cerca de 1,300 centros alrededor del estado. La mitad est谩 inscrita en Medi-Cal, el programa estatal de Medicaid.
Dave Jones, director ejecutivo de Mountain Valleys Health Centers, que opera seis cl铆nicas comunitarias cerca de la ciudad de Redding en el norte de California, dijo que podr铆an haber enfrentado el cierre de uno de sus seis locales de no haber recibido el dinero federal.
Anderson Valley Health Center, en Boonville, California, enfrent贸 la misma situaci贸n. El peque帽o centro atiende a 2,800 pacientes por a帽o, el 45% de los cuales son trabajadores agr铆colas de bajos ingresos.
Chlo毛 Guazzone-Rugebregt, directora ejecutiva del centro, dijo que la renovaci贸n de su edificio estaba esperando la se帽al de los fondos federales.
Mar铆a Soto, de 72 a帽os, y su esposo Efr茅n, de 77, sus seis hijos adultos y 13 nietos, se atienden en el Anderson Valley Health Center, en Boonville, California. (Esther Soto/Cortes铆a de Mar铆a Soto)
Mar铆a Soto, de 72 a帽os y su esposo, Efr茅n, de 77, junto con sus seis hijos adultos y sus 13 nietos, reciben atenci贸n en Anderson. Los abuelos Soto, ambos jubilados, tienen Medicare. El resto de la familia tiene seguro privado o est谩 inscrito en Medi-Cal.
鈥淟a cl铆nica juega un papel muy importante en nuestras vidas鈥, dijo Mar铆a Soto. 鈥淐onfiamos en este centro de salud para todos nuestros cuidados regulares. No tengo idea de a d贸nde ir铆amos si tuviera que cerrar鈥.
Charles Allbaugh y Paula Tomko, quienes dirigen Central Virginia Health Services, dijeron que tambi茅n se han demorado en contratar personal y expandir los servicios en su red de 16 cl铆nicas que atienden a 43,000 residentes de Virginia, a la espera del resultado del debate sobre los fondos.
鈥淓l Congreso juega al f煤tbol pol铆tico con nosotros鈥, dijo Tomko. 鈥淣o es la forma en que deber铆an funcionar las cosas鈥.
Jean Grutzius estuvo de acuerdo. Su madre de 97 a帽os se atiende en una de las cl铆nicas de Tomko, cerca de la peque帽a ciudad de Bumpass.
鈥淪in la cl铆nica, estar铆amos en grandes problemas鈥, dijo Grutzius. Su madre, Eleanor Ciombor, est谩 ciega y sorda, en silla de ruedas y toma m煤ltiples medicamentos, incluso para una afecci贸n psiqui谩trica. Ciombor, quien vive con su hija, est谩 inscrita tanto en Medicare como en Medicaid. Su 煤nico ingreso es $900 por mes del Seguro Social.
鈥淩ecibe una gran atenci贸n [en la cl铆nica] y nos cuesta poco鈥, dijo Grutzius, quien tiene 75 a帽os y tambi茅n vive con un ingreso fijo. 鈥淣o podr铆a pagar de otra manera. Estoy rezando para que el centro obtenga la financiaci贸n que necesita鈥.
Los fondos para los centros fueron apoyados s贸lidamente por la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA). Entre 2010 y 2016, ese financiamiento impuls贸 un aumento del 50% en el n煤mero de locales de centros de salud en todo el pa铆s y un incremento del 33% en el n煤mero de pacientes atendidos.
Los centros de salud tambi茅n participaron activamente en el registro de personas para los mercados de seguros de ACA y para Medicaid en los estados que ampliaron ese programa bajo el Obamacare.
Sin embargo, a pesar de la creciente divisi贸n partidista sobre ACA, los legisladores votaron abrumadoramente -y en un acuerdo bipartidista- en 2015 para extender los fondos del centro de salud al nivel de $3.6 mil millones anuales durante dos a帽os adicionales.
鈥淓stos son d贸lares federales muy bien gastados, y $3.6 mil millones no es un gran gasto federal鈥, dijo Peter Shin, profesor asociado de pol铆ticas y gesti贸n de salud en la Universidad George Washington, en Washington, DC. 鈥淒e hecho, hay un fuerte argumento de por qu茅 deber铆an obtener m谩s dinero鈥.
Shin dijo que la investigaci贸n muestra que los centros ahorran dinero al gobierno federal a largo plazo. Lo hacen proporcionando atenci贸n primaria, preventiva y prenatal de rutina que mantiene a las personas fuera del hospital y previene las costosas visitas a las salas de emergencias.
El experto dijo que, seg煤n un estimado, los centros de salud ahorran al gobierno federal casi $25 mil millones anuales en costos para los afiliados de Medicare y Medicaid.
