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Con incentivos en cupones de alimentos, ayudan a latinos a comer m谩s sano

Rebeca Gonz谩lez, de Garden Grove, California, creci贸 en M茅xico comiendo alcachofas, pero el precio prohibitivo en este lado de la frontera hizo que no pudiera comprarlas para su familia, hasta hace poco. Ahora recibe $40 adicionales en sus cupones de alimentos para comprar productos saludables. (Courtney Perkes para KHN)

Rebeca Gonz谩lez creci贸 comiendo alcachofas (alcauciles) de la granja de su abuela en el estado de Tlaxcala, en el centro de M茅xico. Pero durante a帽os despu茅s de emigrar a los Estados Unidos, no pudo alimentar a sus hijos con estos vegetales fibrosos y espinosos, porque de este lado de la frontera eran demasiado costosos.

Cuando preparaba la comida en su casa de Garden Grove, en California, Gonz谩lez tambi茅n omit铆a los aguacates, otro alimento b谩sico de la cocina mexicana que tambi茅n suele ser caro.

鈥淰e铆a los precios y dec铆a: 鈥榦k, no importa鈥欌, cont贸 Gonz谩lez, quien tiene 47 a帽os, trabaja en un jard铆n de infantes y recibe alrededor de $500 por mes en cupones de alimentos (food stamps).

Pero esos productos ya no est谩n fuera del alcance de su familia. Desde que se inscribi贸 el a帽o pasado en un programa que premia a los beneficiarios de cupones que compran m谩s productos frescos, Gonz谩lez ha llenado regularmente su carrito del mercado con las frutas y verduras de su infancia, no solo aguacates y alcachofas, sino tambi茅n granadinas, varios tipos de calabaza y otros.

La participaci贸n en el programa, llamado 鈥淢谩s Fresco鈥 (More Fresh en ingl茅s), le da a Gonz谩lez $40 adicionales por mes para gastar en productos sanos, permiti茅ndole ampliar el paladar de sus tres hijos nacidos en los Estados Unidos. 鈥淟o bueno es que a mi familia le gusta probar verduras nuevas鈥, dijo. 鈥淵 ahora puedo comprarlas porque tengo dinero extra鈥.

La Universidad de California-San Diego est谩 administrando el programa 鈥淢谩s Fresco鈥 y estudia sus resultados con una subvenci贸n de $3.4 millones del Departamento de Agricultura, que ha financiado , incluidos Illinois, Georgia, Pennsylvania, Minnesota y Nuevo M茅xico. El objetivo de los d贸lares invertidos en esos estados es estimular a los beneficiarios de cupones de alimentos a comprar m谩s productos agr铆colas en los mercados de granjeros o en los mercados m贸viles que visitan los barrios de bajos ingresos.

鈥淢谩s Fresco鈥 est谩 disponible para los residentes del sur de California en los condados de Los 脕ngeles, Orange y San Diego que est谩n inscritos en el Programa de Asistencia de Nutrici贸n Suplementaria (SNAP), el nombre oficial de los cupones para alimentos.

El objetivo del programa de cuatro a帽os, al igual que el de sus contrapartes en otros estados, es mejorar las dietas y la salud en general haciendo que los productos frescos sean m谩s asequibles.

鈥淐onocemos la inseguridad alimentaria y, desafortunadamente, las enfermedades cr贸nicas van de la mano鈥, dijo Joe Prickitt, nutricionista de UC-San Diego, quien es director senior de 鈥淢谩s Fresco鈥. 鈥淧ara los participantes de SNAP, existe una barrera de costo real para comprar frutas y verduras: dicen que son demasiado caros鈥.

Desde que se lanz贸 鈥淢谩s Fresco鈥 en febrero de 2017, se ha matriculado a 1,153 participantes, que reciben un promedio de $329 por mes en cupones de alimentos y generalmente viven en hogares de cinco o seis personas. El 90% de ellos son latinos, pero pueden participar adultos de cualquier origen 茅tnico siempre que est茅n dispuestos a comprar en una de las tiendas de Northgate Gonz谩lez Market, una cadena de supermercados latina con sede en Anaheim, California, que es el socio minorista de 鈥淢谩s Fresco鈥.

Rebeca Gonz谩lez sostiene una copia de su recibo y su tarjeta de lealtad del mercado Northgate. La tarjeta registra los gastos de Gonz谩lez en productos frescos y sanos, para luego darle su recompensa en forma de m谩s d贸lares para comprar productos saludables. (Courtney Perkes para KHN)

Por cada valor en d贸lares de cupones de alimentos que los inscritos gastan en productos frescos en un mes determinado, reciben recompensas de hasta $10, $20 o $40, que pueden gastar solo en m谩s frutas y verduras. Los investigadores de UC-San Diego que est谩n estudiando el programa variaron los montos m谩ximos de recompensa y los asignaron al azar a los participantes para ayudar a determinar el nivel 贸ptimo en d贸lares para cambiar los h谩bitos alimenticios de las personas.

Las seis tiendas participantes de Northgate, dos en cada uno de los tres condados en los que se lleva a cabo el programa, usan tarjetas de fidelidad para registrar las compras de productos y distribuir los cr茅ditos. La cantidad de cr茅dito que los participantes han ganado y canjeado se detalla en la parte inferior de sus recibos, y el cr茅dito se transfiere de mes a mes.

La investigaci贸n ha demostrado que la asequibilidad es un obst谩culo para una alimentaci贸n m谩s saludable para personas de recursos modestos. Un realizado por investigadores de las universidades de Harvard y Brown estim贸 que una dieta saludable cuesta alrededor de $550 m谩s por a帽o por persona que una dieta no saludable.

鈥淧ara muchas familias de bajos ingresos, este costo adicional representa una verdadera barrera para una alimentaci贸n m谩s sana鈥, concluyeron los autores. 鈥淪in embargo, esta diferencia de precios diaria es trivial en comparaci贸n con las cargas financieras personales y sociales de por vida de las enfermedades cr贸nicas relacionadas con la dieta鈥.

Un informe de 2016 del Departamento de Agricultura revel贸 que los beneficiarios de cupones de alimentos gastan un porcentaje menor de sus presupuestos para comidas en frutas y verduras que otros estadounidenses.

Los incentivos financieros como los que se est谩n probando en California pueden ayudar a reducir esa brecha.

Un de un programa de incentivos en Massachusetts descubri贸 que las personas que recib铆an cupones de alimentos con 30 centavos extra por cada d贸lar que gastaban en frutas y verduras consum铆an casi un cuarto de taza, o 26%, m谩s productos frescos por d铆a que quienes no recib铆an estos incentivos.

A principios de enero, 鈥淢谩s Fresco鈥 comenz贸 a inscribir una segunda ronda de hasta 2,000 personas que recibir谩n el incentivo por un a帽o. Los participantes actuales continuar谩n en el programa hasta junio.

Prickitt dijo que espera que incluso despu茅s de que finalicen sus incentivos financieros, los participantes retendr谩n lo que han aprendido sobre la alimentaci贸n saludable y contin煤en comprando productos sanos.

Los expertos en pol铆tica alimentaria se帽alan que muchos otros factores pueden influir en la elecci贸n de alimentos de una familia, incluida la falta de tiempo.

鈥淪i los padres tienen m谩s de un trabajo o los ni帽os est谩n en m谩s de una escuela o actividad, 驴c贸mo se ense帽an las habilidades de c贸mo se puede preparar la comida, incluso en una semana ocupada?鈥, dijo Dean Sidelinger, pediatra y m茅dico de salud infantil para el condado de San Diego.

Algunos defensores de las dietas saludables han argumentado que el gobierno no solo debe alentar a las personas a comprar alimentos m谩s saludables, sino tambi茅n desalentar los h谩bitos no saludables.

Un de Health Affairs realizado por investigadores de la Universidad de Stanford demostr贸 que prohibir la compra de gaseosas con cupones de alimentos reducir铆a las tasas de obesidad y diabetes, mientras que un cr茅dito de 30 centavos por d贸lar para comprar productos frescos por s铆 solo no lo har铆a.

En 2017, m谩s de una docena de investigadores de diferentes universidades pidieron a SNAP que eliminara las disparidades de salud relacionadas con la dieta entre los programas para personas de bajos ingresos. Se帽alaron, por ejemplo, que el programa federal de asistencia alimentaria conocido como Mujeres, beb茅s y ni帽os (WIC) exclu铆a los refrescos y dulces, pero que las personas a煤n pod铆an comprar esos productos con cupones de alimentos.

鈥淗ay generaciones de personas enfermas que tienen sobrepeso con diabetes e hipertensi贸n鈥, dijo Jim Floros, presidente y director ejecutivo de San Diego Food Bank, que ha promocionado el programa 鈥淢谩s Fresco鈥 entre sus clientes. 鈥淓so est谩 completamente relacionado con una dieta pobre, que est谩 vinculada a la pobreza鈥.

Rebeca Gonz谩lez, quien se mud贸 a los Estados Unidos a los 18 a帽os, decidi贸 revisar los h谩bitos alimenticios de su familia despu茅s que, a su esposo, Javier Landeros, le diagnosticaron diabetes hace dos a帽os. En lugar de comprar galletas, ahora mantiene las frutas y verduras picadas en el refrigerador para los refrigerios.

Gonz谩lez dijo que quiere inculcarles a sus hijos los mismos h谩bitos saludables que su abuela le transmiti贸.

鈥淪茅 que ella nos dio buena comida鈥, dijo Gonz谩lez, 鈥減orque vivi贸 105 a帽os鈥.

Esta historia fue producida porKaiser Health News, que publica听, un servicio de la听.

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