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Con medidas migratorias de Trump, adultos mayores pueden perder a sus cuidadores

Las dos mujeres han estado juntas desde 2011, una tiene 96 a帽os y es oriunda de Italia, la otra, de 46, es una inmigrante haitiana que la ayuda en su casa con el ba帽o, a cambiarse la ropa, y la lleva a pasear a sus parques favoritos.

鈥淗ola, bella鈥, Nirva saluda a Isolina Dicenso, usando la palabra italiana para 鈥渉ermosa鈥.

鈥淗ola, cari帽o鈥, responde Dicenso.

Pero los cambios en la pol铆tica migratoria pueden poner a ambas en riesgo. Los cuidadores haitianos como Nirva, que obtuvieron un permiso temporal para permanecer en los Estados Unidos despu茅s que el terremoto de 2010 destruyera gran parte de su tierra natal, ahora enfrentan la fecha l铆mite del 22 de julio de 2019 para regresar a la isla.

Si ellos, y decenas de miles de otros inmigrantes con trabajos similares y un estatus legal d茅bil, deben irse del pa铆s, los estadounidenses que viven con discapacidades, enfermedades graves o, como Dicenso, enfrentando las fragilidades de la vejez podr铆an encontrar pocas opciones de cuidado por fuera de los hogares para adultos mayores.

Y muchas de esas instalaciones tambi茅n podr铆an estar en crisis por falta de personal, en un momento en el que la generaci贸n de los baby boomers (los que nacieron despu茅s de la Segunda Guerra Mundial) podr铆a necesitar m谩s atenci贸n.

La situaci贸n refleja los vaivenes que a menudo alteran los debates sobre inmigraci贸n, con una pregunta central: cu谩ntos estadounidenses est谩n dispuestos a ocupar los puestos arduos y de bajo salario que toman los inmigrantes. Y c贸mo estas pol铆ticas pueden afectar a miles de adultos mayores, especialmente los que viven en las grandes ciudades.

Unos 59,000 haitianos viven en los Estados Unidos bajo el Estatus de Protecci贸n Temporal (TPS), un programa humanitario por el cual pueden vivir y trabajar legalmente en este pa铆s, desde el terremoto de 2010. Muchos son asistentes de enfermer铆a, de salud en el hogar y de atenci贸n personal: la tr铆ada de trabajos que generalmente define a los trabajadores de atenci贸n directa.

La administraci贸n Trump decidi贸 en noviembre pasado , argumentando que la isla ya no enfrenta las mismas condiciones adversas, e inform贸 que les dar铆a a los inmigrantes hasta mediados de 2019 para irse de los Estados Unidos o enfrentar la deportaci贸n. En Boston, la ciudad con la tercera poblaci贸n haitiana m谩s alta de la naci贸n, la acci贸n ha provocado p谩nico entre los que tienen TPS, y las s煤plicas de agencias de atenci贸n m茅dica que dependen de estos trabajadores.

La decisi贸n 鈥渢endr谩 un impacto devastador en la capacidad de los centros de enfermer铆a especializada de brindar atenci贸n de calidad a los residentes d茅biles y discapacitados鈥, advirti贸 Tara Gregorio, presidenta de la Massachusetts Senior Care Association, en publicada el a帽o pasado en The Boston Globe. Las instalaciones de enfermer铆a en el estado, que ya est谩n lidiando con una escasez de varios miles de trabajadores, emplean a unos 4.300 haitianos, seg煤n Gregorio.

A nivel nacional, uno de cada 4 trabajadores de atenci贸n directa es inmigrante, dijo Robert Espinoza, vicepresidente de pol铆ticas del Paraprofessional Healthcare Institute con sede en Nueva York.

No est谩 claro cu谩ntos de esos trabajadores dependen del TPS, pero el instituto calcula que hay 34.600 que no son ciudadanos estadounidenses, de Hait铆, Nicaragua (para los cuales el TPS terminar谩 en enero), El Salvador (en septiembre de 2019) y Honduras (en julio, a menos que la administraci贸n Trump decida renovar el estatus de protecci贸n para las personas de este pa铆s). Legalmente, las decisiones sobre el TPS no pueden tener en cuenta consideraciones econ贸micas, dijo un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional.

Adem谩s, otros 11,000 trabajadores provienen de pa铆ses afectados por la , principalmente de Somalia e Ir谩n, y alrededor de 69,800 son de M茅xico, seg煤n el instituto.

Nirva (izq.) ayuda a Isolina Dicenso a subir al auto para un paseo. (Melissa Bailey/KHN))

Incluso los inmigrantes con un estatus legal seguro pueden verse afectados cuando los familiares son deportados, destac贸 Espinoza: bajo Trump, las se han duplicado. La 鈥渢otalidad del clima antiinmigrante鈥 amenaza la estabilidad de la fuerza de trabajo y 鈥渓a capacidad de las personas mayores y con discapacidades para acceder a la atenci贸n m茅dica domiciliaria鈥, agreg贸.

La Federation for American Immigration Reform, que respalda pol铆ticas de inmigraci贸n m谩s restrictivas, dice que el escenario no es tan calamitoso. David Ray, vocero de la entidad, argumenta que, dado que tres cuartas partes de los trabajadores de atenci贸n directa son ciudadanos estadounidenses, entonces 鈥渃laramente no se trata de 鈥榯rabajos que los estadounidenses no hagan鈥欌. Ray lo calcula de esta manera: el pa铆s tiene , y si la industria del cuidado de salud no puede encontrar suficientes trabajadores para reemplazar a aquellos que pierden el TPS, 鈥渆ntonces debe analizar detenidamente sus pr谩cticas de reclutamiento y paquetes de beneficios鈥.

Sin embargo, Gregorio asegura que los hogares de adultos mayores en Massachusetts ya est谩n perdiendo trabajadores inmigrantes que han abandonado el pa铆s por miedo, debido a las propuestas de inmigraci贸n y las declaraciones p煤blicas de la Casa Blanca. A nivel nacional, .

鈥淟o que la gente parece no entender es que las personas de otros pa铆ses realmente son la columna vertebral del cuidado a largo plazo鈥, dijo la hermana Jacquelyn McCarthy, directora ejecutiva del Centro de Atenci贸n de Salud Bethany en Framingham, Massachusetts, que administra un hogar con 170 pacientes. Ella tiene ocho trabajadores haitianos y salvadore帽os con TPS, en su mayor铆a asistentes de enfermer铆a certificados, que siempre est谩n a tiempo para sus turnos que comienzan a las 4:30 am y nunca se reportan enfermos, dijo. Ella ya tiene seis vacantes de CNA y no puede permitirse perder m谩s, agreg贸.

鈥淣o hay personas para reemplazarlos si todos deben ser deportados鈥, dijo McCarthy.

Nirva, quien pidi贸 que se la identificara solo por su nombre de pila, trabaja 70 horas a la semana atendiendo a pacientes ancianos, enfermos y discapacitados. Comenz贸 a trabajar como cuidadora poco despu茅s de llegar a Boston con sus dos hijos, en marzo de 2010.

鈥淎qu铆 siento que la vida de las personas es muy importante鈥, dijo. Pero al principio, el cuidado de pacientes de edad avanzada fue dif铆cil. 鈥淔ue muy duro para m铆鈥, reconoci贸 Nirva, especialmente 鈥渃uando tengo que limpiar la incontinencia鈥濃 Algunos sufren de demencia y te insultan. Tienes que ser muy compasivo para hacer este trabajo.

Angelina Di Pietro, la hija de Dicenso, est谩 preocupada por qui茅n podr铆a ayudar a su madre si Nirva debe irse. 鈥淣o hay mucha gente en este pa铆s que se ocupe de los ancianos鈥, dijo. 鈥淐uidar a los adultos mayores es un trabajo dif铆cil鈥.

鈥淣irva, ruega a Dios que te dejen quedarte鈥, dijo Dicenso, sentada en el sill贸n de su sala de estar despu茅s de una larga caminata y de almorzar ravioles. 鈥溌縌u茅 har铆a yo sin ti?鈥.

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