El parque de diversiones m谩s popular de California se ha convertido en el centro de una lucha sobre la mejor manera de contener COVID-19, al mismo tiempo que se trata de mantener la econom铆a a flote.
L铆deres dem贸cratas de California han vinculado el destino de Disneyland, 鈥渆l lugar m谩s feliz de la Tierra鈥, con la salud de las personas que viven a su alrededor, duramente afectadas por el virus.
Pero funcionarios conservadores del condado de Orange quieren aliviar las restricciones para permitir la reapertura de la lucrativa atracci贸n tur铆stica, con la excusa de que la salud econ贸mica de todos los residentes depende de esa decisi贸n.
Las reglas estatales dicen que los parques tem谩ticos grandes no pueden abrir, incluso con una capacidad limitada, hasta que haya menos de un caso nuevo por d铆a por cada 100,000 residentes del condado. Tambi茅n requieren que los condados reduzcan las tasas de infecci贸n en sus comunidades m谩s pobres hasta cerca del nivel promedio del condado en general. En el Condado de Orange, como , los latinos han sido los m谩s afectados por los casos y las muertes por COVID.
Bajo estos requisitos, Disneyland y Knott鈥檚 Berry Farm, otro gran parque de diversiones del condado, probablemente permanecer谩n cerrados hasta el pr贸ximo verano o m谩s, dijo el doctor Clayton Chau, director de la Agencia de Atenci贸n M茅dica del condado de Orange.
Los supervisores del condado de Orange argumentan que no es factible abordar r谩pidamente los factores socioecon贸micos, incluida la pobreza y las viviendas hacinadas, que hacen que algunas comunidades tengan tasas m谩s altas de casos positivos de COVID, y que todo el condado no deber铆a ser castigado por ello.
鈥淪i tenemos comunidades desfavorecidas que est谩n, debido a 鈥 las condiciones de vida y otras circunstancias, significativamente afectadas por el virus, 驴por qu茅 debemos, pues, ver el dolor del cierre y las cuarentenas en los ni帽os de otras comunidades?鈥, se pregunt贸 el supervisor Donald Wagner, que representa a las pr贸speras Anaheim Hills, Irvine y Orange, que tienen tasas bajas de positividad, en una reuni贸n en octubre.
Si bien el condado ha invertido recursos adicionales para luchar contra COVID-19 en Santa Ana y Anaheim, que son en su mayor铆a comunidades latinas, la mejor manera de ayudarlos es devolver 鈥渁lgo parecido a una vida normal鈥 a todo el condado, para generar los ingresos que se necesitan para ayudar a los desfavorecidos, agreg贸 Wagner.
Pero los expertos en salud p煤blica dicen que la clave para una econom铆a fuerte es una poblaci贸n sana y que el condado, el m谩s densamente poblado del sur de California, no est谩 listo para que el parque vuelva a abrir.
鈥淪oy la mayor fan谩tica de Disney en todo el mundo, y por la salud mental, me encantar铆a abrir鈥, dijo Bernadette Boden-Albala, directora del programa de salud p煤blica de la Universidad de California-Irvine. 鈥淧ero estamos entrando en la temporada de gripe y no tenemos control de este virus鈥.
鈥溌緾贸mo puede ser fuerte un condado cuando sus vecindarios de bajos ingresos est谩n devastados por esta pandemia y son muy vulnerables a ser v铆ctimas de otra pandemia u otra ola?鈥, dijo la doctora Am茅rica Bracho, directora ejecutiva de Latino Health Access, un grupo sin fines de lucro seleccionado por el condado para liderar una iniciativa de equidad en salud dirigida a los latinos.
En parte, la batalla sobre lo que el estado llama su 鈥渕茅trica de equidad en salud鈥 refleja la pol铆tica cambiante del condado de Orange, que abarca a comunidades pobres, latinas y fuertemente inmigrantes como Anaheim, hogar de Disneyland, y Tony Newport Beach.
Cuatro de los cinco miembros de la Junta de Supervisores son republicanos. Sin embargo, el condado en su conjunto tiene una tendencia dem贸crata. Vot贸 por un presidente dem贸crata por primera vez en 80 a帽os en 2016, y los resultados iniciales le dieron al vicepresidente Joe Biden el 54% de los votos. Las 谩reas m谩s dem贸cratas del condado tienden a ser las m谩s afectadas por COVID-19.
Walt Disney Co. es el mayor empleador del condado, de todos los puestos de trabajo, seg煤n un an谩lisis realizado en 2019 por el Woods Center for Economic Analysis and Forecasting de la California State University-Fullerton. Alrededor de 30,000 de los propios empleados de Disney y casi 27,000 otros trabajos en el sur de California dependen del resort, seg煤n el informe.
El 1 de noviembre, unos 10,000 trabajadores del resort de Disneyland .
Existe un consenso entre los pol铆ticos locales, la direcci贸n, los sindicatos y muchos trabajadores de que Disneyland deber铆a reabrir lo antes posible.
Los representantes sindicales dicen que a los trabajadores de Disneyland les preocupa la salud pero quieren regresar al trabajo, y se帽alan que el beneficio de desempleo semanal de $600 de la ley federal CARES expir贸 en julio.
Disney dice que sabe c贸mo reabrir sus parques de manera segura. Desde que Walt Disney World comenzara a reabrir gradualmente en Florida en julio, no se ha relacionado ning煤n brote de COVID con los parques, dijo Kent Donahue, vocero del Departamento de Salud del condado de Orange, en Florida.
Disneyland propone reabrir con una serie de medidas de seguridad, que incluyen m谩scaras obligatorias para el personal y los paseantes, m谩s estaciones para lavarse las manos, distanciamiento, controles de temperatura y capacidad reducida.
Chau, el l铆der de salud p煤blica del condado de Orange, quiere que el estado permita que el parque tem谩tico se abra una vez que el condado alcance el nivel naranja, el segundo mejor en el sistema de cuatro niveles codificado por colores del estado, que monitorea los casos y tasas de infecci贸n en los condados.
El nivel naranja se alcanza con una tasa oficial de hasta 3,9 casos por cada 100.000 personas. El condado se encuentra actualmente en el nivel rojo, el segundo peor, con una tasa de seis por 100,000 en general y una tasa de positividad del 3.6%. En sus vecindarios m谩s pobres, la tasa de positividad es de 5.7%, mientras que es tan baja como 0.9% en un c贸digo postal de Laguna Woods.
Bajo el sistema de niveles, que sigui贸 a un aumento en los casos y muertes en todo el estado en junio y julio, el estado requiere que los condados logren tasas m谩s bajas de casos y de pruebas positivas, y que luego las antes de avanzar al nivel menos restrictivo, el que permite a las empresas una mayor flexibilidad para reabrir.
Otros condados, incluidos y , tambi茅n est谩n desafiando el estricto sistema de niveles, que ha ayudado a reducir las infecciones, pero ha fatigado a los residentes y avivado los temores de cierres 聽generalizados de empresas.
Si bien los supervisores del condado de Orange han dicho que el sistema no es cient铆fico, el Departamento de Salud del estado se帽ala que, seg煤n dice, de una relajaci贸n gradual de los cierres por COVID. Estados como y tambi茅n tienen calendarios de reapertura escalonados.
鈥淓stamos en medio de una pandemia sin precedentes que no hemos visto desde 1918鈥, expres贸 el doctor George Rutherford, profesor de la Universidad de California-San Francisco que ha asesorado al estado sobre su enfoque. 鈥淭ienes que darle al estado un poco de libertad para tratar de descubrir la mejor manera de abordar esto鈥.
Los puntos calientes del virus se extienden mucho m谩s all谩 de sus l铆mites iniciales, dijo, por lo que no comprometerse con la equidad en la salud de los pobres pone en peligro a todos.
鈥淒e repente, tendr谩s que lidiar con un mini-Wisconsin en el centro de Santa Ana, y con el resto del condado, el resto del sur de California y el resto del estado鈥.
A lo largo de la pandemia, una minor铆a vocal de residentes del condado de Orange ha protestado airadamente contra los mandatos de m谩scaras y el cierre de negocios. Las amenazas de muerte han sido tan intensas que el principal funcionario de salud p煤blica del condado termin贸 renunciando en junio.
Sin embargo, los funcionarios de salud del condado han trabajado duro para ayudar a las 谩reas m谩s afectadas, dijo Bracho, de Latino Health Access.
Bracho abog贸 con 茅xito para que las tasas de COVID del condado se desglosaran por c贸digo postal en mayo, y su grupo fue contratado para trabajar con las poblaciones latinas m谩s afectadas por el virus a trav茅s de pruebas, educaci贸n, rastreo de contactos y otros servicios.
Las tasas de positividad en Santa Ana y Anaheim, que se acercaban al , se han reducido a menos del 10% desde finales de agosto. Es un progreso espectacular, pero no suficiente para cumplir con la m茅trica de equidad en salud del condado.
El n煤mero de casos est谩 aumentando lentamente de nuevo en el condado de Orange y en todo el sur de California, en lo que los expertos en salud p煤blica temen que pueda ser el comienzo de una tercera ola de infecciones.
Chau, quien piensa que Disneyland puede reabrir de manera segura, ha mostrado un compromiso con la equidad en la salud, que incluy贸 la creaci贸n de un nuevo puesto de director para los esfuerzos de salud y equidad de la poblaci贸n, dijo Bracho.
Sin embargo, la falta de solidaridad entre los representantes del antiguo y nuevo condado de Orange ha sido desalentadora, dijo el doctor Jos茅 Mayorga, director ejecutivo del Centro de Salud Familiar de UCI, que trata principalmente a latinos de bajos ingresos en Santa Ana y Anaheim.
En el trabajo, Mayorga les informa el diagn贸stico de COVID a los pacientes, que lloran y temen haber expuesto a sus seres queridos al virus. Cuando visita 谩reas que son principalmente blancas no hispanas como Newport Beach o San Clemente, donde 茅l mismo vive y su hija va a la escuela, muchos no usan m谩scara.
Te rompe el coraz贸n, dijo Mayorga. 鈥淟a gente act煤a como si no pasara nada鈥.
