Los hospitales de todo el pa铆s tienen miedo de enviar cientos de miles de facturas relacionadas con las pruebas para COVID-19, porque el Congreso orden贸 que no hubiera copagos ni costos de bolsillo para los pacientes.
Pero muchos empleadores con planes de salud autofinanciados parecen creer que est谩n exentos de estas reglas.
Cuando los kits de pruebas a煤n eran escasos, el Centro M茅dico de la Universidad de Vanderbilt (VUMC) en Nashville, Tennessee, puso en acci贸n sus laboratorios cl铆nicos. Se hizo cargo de casi todas las pruebas en gran parte de Tennessee.
Otros sistemas de salud ni siquiera intentaron competir, aunque las pruebas deb铆an estar cubiertas por los seguros.
A fines de marzo, el Congreso aprob贸 dos leyes, el Families First Coronavirus Response Act y el CARES Act, que esencialmente establecieron no solo que las pruebas para COVID ten铆an que estar cubiertas, sino que los pacientes no deb铆an pagar un centavo. Sin embargo, VUMC ha descubierto que con frecuencia ese no es el caso.
鈥淐erca de la mitad de estos pacientes potencialmente tienen alg煤n costo de bolsillo, ya sea por las pruebas o por servicios complementarios鈥, dijo Cecelia Moore, directora financiera de VUMC.
VUMC est谩 reteniendo las facturas de estos pacientes, en lugar de enfrentar una reacci贸n violenta por la facturaci贸n sorpresa durante la pandemia, explic贸 Moore.
El problema se reduce a una interpretaci贸n de si la nueva legislaci贸n federal aplica a los planes de salud ofrecidos por los empleadores m谩s grandes.
Esas compa帽铆as, que cientos o miles de empleados, generalmente usan su propio dinero para pagar reclamos, como una forma de reducir los costos. revela que la mayor铆a de los estadounidenses con cobertura de salud est谩n en este tipo de planes.
Por ejemplo, BlueCross BlueShield of Tennessee puede ser la aseguradora que figura en la tarjeta del empleado, pero solo administra los pagos: el empleador paga los reclamos. Estos planes a menudo se denominan autofinanciados o autoasegurados, y puede que esto no est茅 claro para los empleados bajo estos planes.
Seg煤n m煤ltiples fuentes, muchas de las compa帽铆as con estos planes est谩n operando como si estuvieran exentas de las nuevas reglas federales.
鈥淧areciera que la ley puede haber dejado a estos empleadores fuera de ciertos detalles鈥, dijo Mike Thompson, CEO de la National Alliance of Healthcare Purchaser Coalitions.
Esta alianza representa a empleadores con planes de salud autofinanciados. Dijo que algunos no renuncian a los copagos y otras facturas, aunque la mayor铆a solo factura por la prueba para COVID-19 en s铆 y no por la visita al m茅dico o la prueba para descartar la gripe.
鈥淢uchos de ellos han optado por cubrir el primer d贸lar, pero de diferentes maneras. Es posible que hayan incluido o no los tratamientos relacionados鈥, dijo Thompson, quien admite que hay mucha confusi贸n.
Otras asociaciones que representan planes de salud financiados por el empleador, incluido el Business Group on Health, dijeron que sus miembros generalmente siguen el esp铆ritu de la ley.
Pero los expertos en pol铆ticas de salud no ven espacio para la interpretaci贸n.
鈥淣o importa si es un plan autofinanciado o cubierto totalmente por la aseguradora, si es de un peque帽o empleador o de un gran empleador, o si lo compras por tu cuenta en el mercado鈥, dijo Karen Pollitz, analista senior de 麻豆女优. 鈥淭odo seguro privado debe cubrir el 100% del costo de las pruebas para COVID-19鈥.
Pollitz dijo que le molesta que los empleadores est茅n tratando de argumentar lo contrario.
Aun as铆, est谩 sucediendo, y no solo en Tennessee.
Duke Health en Carolina del Norte confirma que no est谩 facturando reclamos relacionados con las pruebas o el tratamiento de COVID, citando una falta de claridad sobre lo que el paciente tiene que pagar.
En California, el Centro M茅dico UCSF tambi茅n est谩 retrasando la facturaci贸n, y el Centro M茅dico UCLA est谩 presionando a los planes de salud para que paguen su parte.
鈥淯CLA Health no factura a los pacientes por las pruebas para COVID-19, incluso si el plan de salud no paga por error鈥, dijo el vocero Enrique Rivero en un comunicado por escrito. 鈥淣osotros notificamos a las aseguradoras de su error y solicitamos que vuelvan a procesar los reclamos de conformidad con las pautas de la Ley CARES鈥.
La NYU Langone Health y la Cl铆nica Cleveland dijeron que no facturar谩n a los pacientes ning煤n costo compartido por las pruebas, incluso si eso significa que tienen que pagar el costo.
El problema se extiende m谩s all谩 de los centros m茅dicos acad茅micos.
Envision Health, una empresa con sede en Nashville que opera con personal propio cientos de salas de emergencia en todo el pa铆s, est谩 reteniendo 200,000 facturas relacionadas con las pruebas para COVID-19 debido a la confusi贸n sobre qui茅n cubre los costos compartidos.
Por lo que, muchas facturas m茅dicas que ser铆an 鈥渟orpresa鈥 todav铆a est谩n esperando ser enviadas. Solo en Vanderbilt, el centro m茅dico ha retenido m谩s de $6 millones en facturaci贸n desde mediados de marzo.
鈥淪eguramente sorprenderemos, pero no en este momento鈥, dijo Heather Dunn, vicepresidenta de servicios de ingresos de VUMC.
Dado el creciente desd茅n por las facturas m茅dicas sorpresa, Dunn espera una reacci贸n violenta de los pacientes vulnerables.
鈥淢i mayor temor es por los pacientes que ya tienen COVID o enfrentan problemas despu茅s, o han perdido su trabajo. No les dir铆a: 鈥榮u aseguradora ha transferido este copago de $50鈥欌, dijo.
A veces, el paciente tambi茅n se queda con un gran deducible, que puede sumar cientos de d贸lares.
Dunn dijo que no puede retrasar la facturaci贸n para siempre y que el hecho de que las pruebas sean gratuitas para los pacientes no significa que no tengan costo.
Por Blake Farmer
Esta historia es parte de una asociaci贸n que incluye , y Kaiser Health News.