Hace poco, el esposo de Stacey Richter tuvo que ir a una sala de emergencias en Nueva Jersey, temiendo un ataque al coraz贸n, y ella sinti贸 una alarma adicional: la posible enorme factura del hospital si la sala de emergencias no era parte de la red de su aseguradora.
Por eso hizo algo poco habitual. En lugar de simplemente firmar el formulario de consentimiento econ贸mico y de tratamiento del hospital, Richter primero tach贸 las secciones que le ped铆an que pagara lo que cobraba el hospital. Y escribi贸 que su pago ser铆a un 鈥渕谩ximo de dos veces鈥 lo que el gobierno federal pagar铆a bajo Medicare, lo cual est谩 en el l铆mite, seg煤n los expertos, de lo que los hospitales deb铆an considerar una tasa aceptable.
鈥淟o firm茅, tom茅 una foto y se la devolv铆鈥, dijo Richter, co-presidente de la consultora Aventria Health Group.
Seg煤n activistas de salud, tales alteraciones de los formularios de consentimiento podr铆an proporcionar cierta protecci贸n contra las facturas sorpresa, aunque hay cosas a tener en cuenta sobre una idea que est谩 por probarse.
Estas facturas 鈥攁 menudo llamadas 鈥渇acturas de saldo鈥濃 se presentan cuando los proveedores fuera de la red cobran m谩s de lo que pagan las aseguradoras y los pacientes son responsables de pagar el saldo. Los legisladores aseguran que quieren ayudar, pero la legislaci贸n se estanc贸 en el Congreso a finales del a帽o pasado. Y aunque algunos estados cuentan con leyes sobre facturas de saldo, no se aplican a muchos pacientes con seguros basados en el trabajo.
Richter y otros activistas dicen que los pacientes deben buscar protecci贸n en la ley estatal de contratos.
Lo que pocos pacientes comprenden es que los formularios econ贸micos y de admisi贸n funcionan como contratos que detallan que el hospital proporcionar谩 ciertos servicios y los pacientes pagar谩n por ellos. Esos formularios a menudo especifican que los pacientes son responsables de 鈥渓os cargos totales鈥.
Y ah铆 radica el problema para quienes se encuentran en un centro fuera de la red o son atendidos por un proveedor fuera de la red en un hospital dentro de la red.
En esos casos, los proveedores a menudo facturan 鈥渃argos鈥 completos, que son cantidades fijadas por los propios proveedores y pueden ser varias veces m谩s altas que las que pagan generalmente las aseguradoras o Medicare. Los pacientes con seguro privado 鈥攏o los pacientes de Medicare, en general鈥 pueden considerarse como responsables del saldo.
Pero al escribir sus propias condiciones, los pacientes pueden tener influencia en las negociaciones o incluso ante los tribunales si surgen disputas sobre los pagos fuera de la red, o servir al menos como prueba de que no aceptaron pagar el total, seg煤n activistas y algunos expertos.
Los pacientes que lo intentan a煤n podr铆an recibir una gran factura de saldo. Pero 鈥渓a diferencia es que puedes decir: 鈥榊o ofrec铆 esto, pero ellos lo rechazaron鈥欌, en lugar de firmar el acuerdo original de pagarlo todo, se帽al贸 Al Lewis, CEO de Quizzify, una compa帽铆a de educaci贸n de salud para empleados.
Lewis es el creador del concepto 鈥渄os veces Medicare鈥, incluso sugiriendo palabras para que los pacientes las impriman y las lleven consigo en , porque asegura que es una cantidad que es defendible.
Si un hospital rechaza 鈥渄os veces Medicare y va a la corte, su abogado dir谩: 鈥楶odr铆amos perder鈥欌, coment贸 Lewis.
La mejor manera de poner esto en pr谩ctica es s贸lo en casos de emergencia, donde la ley federal requiere que los hospitales estabilicen a los pacientes, y no los abandonen en un estacionamiento, sin importar su capacidad de pago. Sin embargo, a los pacientes que se niegan a firmar documentos o intentan alterarlos en casos no urgentes 鈥攑or ejemplo, en una visita m茅dica o una cirug铆a electiva鈥 se les podr铆a negar el servicio.
Incluso en emergencias, no hay garant铆a de que el hospital acepte, m谩s tarde, los l铆mites propuestos por los pacientes en cuanto a lo que puede cobrar por la atenci贸n fuera de la red.
鈥淓s un argumento dif铆cil de sostener si el paciente lo cambia unilateralmente鈥, dijo Ericka Adler, socia del bufete de abogados Roetzel & Andress en Chicago, que representa a grupos de m茅dicos, incluidos los que trabajan fuera de la red en los hospitales. 鈥淣o ser谩 un contrato v谩lido a menos que ambas partes lo firmen鈥.
No le ha pasado con sus clientes del hospital. Pero con los m茅dicos de consulta, en casos no urgentes, algunos pacientes han tratado de escribir advertencias en sus formularios.
鈥淣unca hemos tenido problemas para hacer cumplir los t茅rminos de nuestra pol铆tica original鈥, a帽adi贸.
Aun as铆, algunos juristas cuestionan la premisa de que los formularios de consentimiento econ贸mico de los hospitales sean en s铆 mismos contratos v谩lidos. Eso se debe a que la ley de contratos requiere un 鈥渃onsentimiento mutuo鈥, algo que los pacientes no pueden dar porque rara vez se les dice el verdadero precio de la atenci贸n por adelantado, antes de firmar, seg煤n el profesor de derecho Barak Richman.
鈥淗ay algo profundamente explotador en el proceso鈥, se帽al贸 Richman, que estudia derecho contractual y ense帽a en la Facultad de Derecho de la Universidad de Duke.
Aun as铆, dijo que los jueces a menudo 鈥渟on demasiado respetuosos de estos contratos鈥 cuando las facturas de saldo en disputa terminan en los tribunales, especialmente con esa vaguedad de que los pacientes 鈥減rometen pagar todos los cargos鈥.
Si los pacientes alteran la redacci贸n con sus propios t茅rminos, siempre y cuando acepten pagar una cantidad razonable, entonces los jueces tambi茅n pueden considerar ese lenguaje a帽adido, puntualiz贸 Richman.
鈥淓sto no es una locura de ninguna manera鈥, enfatiz贸 Richman. 鈥淓n la medida en que los tribunales se basan en el lenguaje espec铆fico del contrato de admisi贸n, entonces deber铆a ser una estrategia exitosa鈥.
Pero no es f谩cil hablar en medio de la tensi贸n de una emergencia.
鈥淐reo que ser铆a legalmente efectivo鈥, asegur贸 Mark Hall, profesor de derecho y salud p煤blica en la Universidad de Wake Forest. 鈥淪in embargo, requiere que los pacientes sean mucho m谩s astutos y est茅n mejor preparados de lo que es t铆pico en la mayor铆a de las situaciones de facturaci贸n sorpresa鈥.
Richter dijo que tuvo que aguantar la mala actitud de un administrador impaciente cuando pidi贸 una copia en papel del formulario de consentimiento, en lugar de la firma digital que le ped铆an.
Al final, result贸 que no hab铆a ninguna factura adicional para su marido, que tiene seguro a trav茅s de su trabajo. La pareja no sabe si eso se debe a que todos los profesionales de salud que lo atendieron estaban en la red, o si fue su postura proactiva ante los formularios.
鈥淪oy una persona que no se deja presionar鈥, dijo Richter.
Pero hay que encontrar una soluci贸n, m谩s all谩 de la actitud de aquellos individuos que tratan de reescribir los contratos del hospital, indic贸 Richman.
鈥淣adie cree que podamos resolver esta epidemia nacional de facturas sorpresa con casos judiciales individuales鈥, a帽adi贸. 鈥淧ero esto podr铆a crear conciencia sobre lo que la gente firma cuando recibe atenci贸n m茅dica鈥.
