JEFFERSON, Maryland 鈥 Durante el a帽o pasado, la peque帽a compa帽铆a de Maryland empleada por el gobierno federal para inspeccionar los centros de detenci贸n de inmigrantes de los Estados Unidos ha pintado una imagen rosa de la vida en cautiverio.
En docenas de informes presentados en los 煤ltimos 12 meses, inspectores del Nakamoto Group Inc., formado por 11 personas, describieron a detenidos que no ten铆an 鈥渜uejas sustantivas鈥 y a instalaciones en donde la atm贸sfera es 鈥渢ranquila, sin indicadores obvios de alto estr茅s鈥.
鈥淣inguno de los detenidos expres贸 ninguna preocupaci贸n sobre su tratamiento o seguridad鈥, escribieron los empleados de Nakamoto en , luego de la inspecci贸n del Centro de Detenci贸n R铆o Grande, en Laredo, Texas, una ciudad fronteriza abrumada por las recientes oleadas de migrantes centroamericanos que buscan asilo.
鈥淟os detenidos estaban satisfechos con todas las condiciones de su reclusi贸n鈥.
Las evaluaciones ins铆pidas de Nakamoto, algunas de las cuales datan de m谩s de una d茅cada atr谩s, contrastan con los hallazgos recientes del inspector general del Departamento de Seguridad Nacional, auditores estatales y grupos externos de vigilancia, que han documentado la atenci贸n m茅dica y de salud mental laxa y el uso inapropiado de aislamiento en varias instalaciones de la agencia de Inmigraci贸n y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE).
Una revisi贸n realizada por Kaiser Health News de miles de p谩ginas de informes de inspecciones realizadas de 2007 a 2012 y de 2017 a 2019, y nuevos requisitos de informes federales, revela patrones inquietantes en las auditor铆as de la compa帽铆a, incluida la disposici贸n general de aceptar la palabra de las instalaciones, que le pagan a la empresa para analizar las quejas de los detenidos.
Los resultados muestran que Nakamoto rara vez ha informado malas noticias sobre las condiciones en las instalaciones con fines de lucro y las administradas por el gobierno, que audita. Las infracciones en la calidad de la atenci贸n m茅dica y la seguridad de los detenidos son poco frecuentes y superficiales, seg煤n una revisi贸n de los registros federales y los documentos judiciales.
Por ejemplo, una inspecci贸n sorpresa realizada en mayo de 2018 por investigadores del gobierno en el Centro de Procesamiento de ICE de Adelanto, en el desierto de Mojave, en California 鈥渞evel贸 riesgos significativos para la salud y la seguridad鈥, 鈥渟egregaci贸n inadecuada y excesivamente restrictiva鈥 y 鈥渁tenci贸n m茅dica inadecuada para los detenidos鈥, seg煤n el inspector general de la agencia de Seguridad Nacional.
Otra , realizada por Disability Rights California, una organizaci贸n sin fines de lucro con autoridad legal para monitorear los centros de detenci贸n en California, destac贸 casos en los que rociaban con gas pimienta a personas con enfermedades mentales graves, y m煤ltiples intentos de suicidio no reportados.
Sin embargo, Nakamoto lleg贸 a una conclusi贸n muy diferente en su sobre Adelanto: si bien observ贸 cientos de quejas de detenidos y 83 agresiones f铆sicas durante el per铆odo de inspecci贸n, m谩s de un tercio de las cuales resultaron en lesiones que requirieron 贸rdenes m茅dicas, su informe concluy贸 que 鈥渟in excepci贸n, los detenidos declararon que se sent铆an seguros en esta instalaci贸n鈥.
Un informe de junio del inspector general encontr贸 鈥渃ondiciones inseguras e insalubres鈥 en otros tres centros de detenci贸n. Nakamoto les dio a estas tres, y a Adelanto, buenas calificaciones.
Varios migrantes entrevistados, que estuvieron o est谩n detenidos en Adelanto, dijeron que los retrasos en la atenci贸n m茅dica eran frecuentes y que el miedo era generalizado dentro de la instalaci贸n remota. Dijeron que, entre las preocupaciones, estaba la sensaci贸n que los guardias enviar铆an indiscriminadamente a los detenidos a confinamiento solitario, conocido como 鈥淓l Agujero鈥, por la m谩s m铆nima infracci贸n.
鈥淣o importaba si eras bueno o malo, siempre te iban a meter en El Agujero鈥, dijo Lillian, de 49 a帽os, ex profesora de derechos humanos de Caracas, Venezuela, quien pidi贸 no ser identificada por su apellido por miedo a represalias. Lillian estuvo detenida en Adelanto desde noviembre de 2017, hasta que se le concedi贸 asilo en mayo de 2018.
Otros detenidos dijeron que los retrasos en la atenci贸n m茅dica eran tan comunes en Adelanto que muchas personas dejaban de presentar solicitudes. 鈥淯sted presenta una solicitud m茅dica, y pueden pasar d铆as, o semanas, o incluso meses para que la procesen y le den el tratamiento que necesita鈥, dijo Mario, de 32 a帽os, quien cruz贸 a los Estados Unidos con sus padres cuando ten铆a 5 a帽os y estuvo en Adelanto por seis meses en 2018.
Enfrentando la deportaci贸n por un delito menor en 2017, ahora Mario est谩 libre bajo fianza y es voluntario con un grupo de derechos de los inmigrantes en Ontario, California. Tambi茅n pidi贸 no ser identificado por su apellido, por temor a que afecte su caso de deportaci贸n.
El Grupo Nakamoto fue establecido en 2003 por Jennifer Nakamoto, entonces en sus 30 a帽os y ex empleada del Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas. Nakamoto sigue siendo la presidenta de la compa帽铆a y la 煤nica propietaria. Primero, la administraci贸n de George W. Bush contrat贸 a la compa帽铆a para auditar las instalaciones de detenci贸n de inmigrantes, y sus contratos se extendieron bajo la administraci贸n Obama.
Durante al menos los 煤ltimos dos a帽os, Nakamoto Group Inc., registrado en la espaciosa casa de Jennifer Nakamoto en las tierras agr铆colas del oeste de Maryland, ha sido el 煤nico contratista responsable de inspeccionar cerca de 100 centros federales de detenci贸n de inmigrantes y c谩rceles de condados, que albergan a decenas de miles de personas que no son ciudadanas, y que esperan por audiencias de deportaci贸n o decisiones sobre solicitudes de asilo.
Desde 2007, ICE ha otorgado a la compa帽铆a m谩s de $55 millones en contratos gubernamentales para garantizar que las condiciones de detenci贸n en estos establecimientos cumplan con los est谩ndares federales. Su contrato actual podr铆a sumar otros $16 millones.
Nakamoto contin煤a como el 煤nico inspector contratado en las instalaciones de ICE, a pesar que el a帽o pasado, John Kelly, el ex inspector general interino de Seguridad Nacional, dio a conocer un an谩lisis abrumador de su desempe帽o.
鈥淟as pr谩cticas de inspecci贸n de Nakamoto no son consistentemente exhaustivas, sus inspecciones no examinan por completo las condiciones reales ni identifican todas las deficiencias de cumplimiento鈥, escribi贸.
El informe de Kelly se帽al贸 que los empleados de ICE dijeron a investigadores federales que las inspecciones de Nakamoto son 鈥渋n煤tiles鈥 y 鈥渕uy, muy, muy dif铆ciles de no pasar鈥.
Mark Saunders, vicepresidente ejecutivo de Nakamoto Group Inc., no acept贸 discutir el desempe帽o de la compa帽铆a en detalle. En una entrevista, solo dijo que refut贸 las acusaciones en el informe del inspector general y que la compa帽铆a 鈥渆s la 煤nica parte imparcial鈥. No quiso hacer m谩s comentarios.
Los funcionarios de ICE no respondieron a solicitudes espec铆ficas de comentarios sobre el contrato de Nakamoto.
驴Una compa帽铆a complaciente?
Las preguntas sobre la supervisi贸n de Nakamoto surgen cuando el gobierno federal lucha por procesar una afluencia sin precedentes de migrantes que huyen de la pobreza y la violencia en Centroam茅rica.
Con la poblaci贸n de detenidos aumentando a 53,000 personas este a帽o, las organizaciones de derechos de los inmigrantes dicen que ICE est谩 bajo presi贸n por mantener las instalaciones abiertas a cualquier costo, y que la agencia se ha protegido de los reproches contratando inspectores que act煤an como aliados de las compa帽铆as privadas de prisiones, que ahora albergan a la mayor铆a de los detenidos estadounidenses.
(La agencia de Aduanas y Protecci贸n Fronteriza de los EE.UU. administra los centros de detenci贸n de menores que han sido objeto de informes period铆sticos recientes y visitas de representantes del Congreso, y est谩n sujetos a un proceso de supervisi贸n diferente).
鈥淣akamoto tiene este incentivo para no ser tan cr铆tico como podr铆a ser鈥 para mantener su lucrativo contrato con el gobierno, dijo Aaron Fischer, abogado de Disability Rights California.
Eunice Cho, abogada de ACLU en Washington, calific贸 las inspecciones de Nakamoto como un 鈥渟ello de complacencia鈥.
Las preocupaciones sobre las condiciones en los centros de detenci贸n se remontan a d茅cadas y llevaron a un cambio de pol铆tica durante la administraci贸n Obama. Una ley de 2010 prohibi贸 el pago a instalaciones que no aprobaran dos inspecciones consecutivas.
El cambio estaba destinado a eliminar los programas mal administrados. En cambio, en a帽os posteriores, los inspectores han sido menos proclives a presentar un reporte negativo a una instalaci贸n. Los inspectores privados desaprobaron a casi tres docenas de instalaciones entre 2007 y 2009, y al menos 14 instalaciones recibieron malas revisiones dos a帽os seguidos.
Pero de 2010 a 2012, solo una instalaci贸n, el Centro de Detenci贸n de Adultos del Condado de Freeborn, en Minnesota, no pas贸 una inspecci贸n. Desde mayo de 2018, solo una instalaci贸n parece no haber pasado.
La instalaci贸n de Adelanto no pas贸 una inspecci贸n en 2011, realizada por un contratista privado diferente, MGT of America, solo para que ICE la revocara. Al a帽o siguiente, ICE contrat贸 a Nakamoto para auditar a Adelanto y, a pesar de la muerte de un detenido de 58 a帽os, la instalaci贸n pas贸 la inspecci贸n. M谩s tarde, las autoridades federales que investigaron concluyeron que Adelanto hab铆a cometido 鈥渆rrores atroces鈥, incluida la falta de atenci贸n m茅dica oportuna, y que podr铆a haber evitado la muerte.
Nakamoto anuncia inspecciones por adelantado y se basa en los registros de las instalaciones para rastrear quejas, asaltos y otras medidas. Algunos informes de inspecci贸n incluyen descripciones detalladas de percances triviales: hamburguesas de pollo tibias o herramientas y productos qu铆micos de cocina inventariados incorrectamente. Pero con frecuencia, sus inspectores se burlan de las quejas m谩s graves, desestimando preocupaciones m茅dicas y de seguridad.
En una del Centro de Procesamiento del Condado de Otero, un centro de detenci贸n de 1,000 camas en Chaparral, Nuevo M茅xico, inspectores de Nakamoto tomaron nota y anularon las quejas sobre duchas tibias (鈥渟e verificaron las temperaturas del agua y estaban dentro de los par谩metros鈥) y las solicitudes de alimentos de los detenidos (鈥渢odos eran de pa铆ses con alimentos no tradicionales que probablemente no est谩n aprobados para el consumo en los Estados Unidos鈥).
Llegaron a la conclusi贸n de que, 鈥渟in excepci贸n, los detenidos declararon que se sent铆an seguros en la instalaci贸n鈥, operada por Management and Training Corp.
Sin embargo, solicitantes de asilo en Otero hab铆an expresado serias preocupaciones sobre las condiciones y las largas esperas en detenci贸n, llegando incluso a organizar casi 100 huelgas de hambre el a帽o pasado.
Si bien los inspectores de Nakamoto resaltaron las huelgas de hambre, aceptaron la explicaci贸n de la instalaci贸n de que las hab铆an organizado detenidos de 鈥渃iertas nacionalidades鈥 que 鈥渁parentemente creen que deber铆an ser atendidos a una tasa de servicio m谩s alta que otros detenidos鈥.
Una muerte en detenci贸n
Del mismo modo, en docenas de auditor铆as en diferentes instalaciones, los inspectores de Nakamoto refutaron met贸dicamente las quejas sobre la atenci贸n m茅dica bas谩ndose en gran parte en registros que los abogados de inmigraci贸n dicen que a menudo son inexactos o incompletos.
Por ejemplo, un detenido en Versalles, Missouri, le dijo a un inspector de Nakamoto en febrero que necesitaba anteojos. Nakamoto acept贸 la determinaci贸n de la instalaci贸n de no ofrec茅rselos, y, en cambio, sugiri贸 que la falta de luz natural podr铆a estar contribuyendo a su mala visi贸n.
En el Centro de Detenci贸n del condado de Webb, en Laredo, Texas, una mujer dijo que esper贸 15 d铆as e hizo dos solicitudes para ver a un m茅dico. De nuevo, Nakamoto acept贸 la determinaci贸n de la instalaci贸n: 鈥淓l detenido fue visto y tratado de manera oportuna鈥.
Cho, la abogada de ACLU que est谩 demandando a ICE alegando maltrato a los detenidos, dijo: 鈥淗ay una cultura de no aceptar lo que los detenidos tienen que decir de manera cre铆ble鈥.
Cuando Kamyar Samimi, un ciudadano iran铆 con estatus de residencia permanente, muri贸 bajo custodia en diciembre de 2017, la divergencia entre la evaluaci贸n de Nakamoto y la de los investigadores federales fue sorprendente.
Samimi, de 64 a帽os, hab铆a sido arrestado en su casa de Denver el 17 de noviembre de 2017, en base a una condena por drogas de 2005. Dos semanas despu茅s, mientras estaba detenido en las instalaciones de ICE en Aurora, Colorado, vomit贸 sangre, dej贸 de respirar y muri贸 17 minutos despu茅s de llegar a un centro m茅dico cercano.
En una inspecci贸n, varios meses despu茅s de la muerte de Samimi, los inspectores de Nakamoto informaron que se hab铆a estado quejando de depresi贸n y abstinencia de metadona, un medicamento recetado que tomaba diariamente para tratar una adicci贸n latente. La compa帽铆a dijo que estaba bajo vigilancia por riesgo de suicidio, pero que no se encontraron preocupaciones sobre su tratamiento m茅dico.
En su investigaci贸n sobre la muerte, la Oficina de Responsabilidad Profesional de ICE descubri贸 que el personal no le hab铆a administrado completamente su medicamento, y no busc贸 tratamiento de emergencia de manera oportuna.
Cuando la senadora Elizabeth Warren de Massachusetts le escribi贸 a Jennifer Nakamoto en noviembre pasado para expresar su 鈥減rofunda preocupaci贸n鈥 sobre el trabajo de la compa帽铆a, Nakamoto dijo que el inspector general no entend铆a la complejidad de las personas detenidas en centros similares a las c谩rceles.
En su respuesta escrita, Nakamoto se refiri贸 burlonamente a los inspectores del gobierno entre comillas y cuestion贸 sus calificaciones. Se describi贸 a s铆 misma como 鈥渦na mujer de minor铆a, trabajadora, que se arriesg贸 hace 15 a帽os al formar una peque帽a empresa para tratar de abrirme camino en este gran pa铆s鈥. Sostuvo que su gente es experta en su campo y 鈥渇irmes defensores de los derechos de los detenidos鈥.
鈥淣uestra 茅tica de trabajo es insuperable鈥, escribi贸. 鈥淣o informamos incorrectamente ni tergiversamos la informaci贸n en nuestros reportes鈥.
