SAN JUAN, Puerto Rico 鈥 Las lonas azules siguen cubriendo los tejados, las casas no tienen la electricidad necesaria para refrigerar los medicamentos, y las cl铆nicas enfrentan grandes deudas por el uso constante de generadores. Pero, a pesar de estos efectos residuales de los devastadores huracanes del a帽o pasado, Puerto Rico est谩 avanzando con dr谩sticos recortes a su red de atenci贸n m茅dica que afectar谩 a m谩s de un mill贸n de sus residentes m谩s pobres.
El gobierno de la isla necesita llegar a $840.2 millones en ahorros anuales de Medicaid para 2023, una reducci贸n requerida por el acuerdo que tiene el territorio de los Estados Unidos con el gobierno federal, a medida que la isla comienza a recuperarse de su desastre fiscal.
En general, Puerto Rico enfrenta una deuda aplastante de m谩s de $70 mil millones, en gran parte debido a los astron贸micamente costosos gastos de Medicaid que tiene el territorio, en una isla donde el hogar promedio gana $20,000, y la diabetes y la hipertensi贸n est谩n ampliamente extendidas.
Pero los m茅dicos, las aseguradoras de salud y los ex funcionarios del gobierno dicen que los tremendos recortes exigidos desaf铆an a la ciencia actuarial y proporcionan muy poco dinero para atender a una poblaci贸n a煤n traumatizada por el hurac谩n Mar铆a.
Los recortes har谩n que las aseguradoras de salud tengan que transferir a pacientes con enfermedades cr贸nicas o enfermedades mentales costosas, advierten los cr铆ticos. Y no hacen nada para abordar el desequilibrio fiscal subyacente en la ra铆z de los problemas de salud de Puerto Rico, que derivan del hecho de que el gobierno federal contribuye con una peque帽a fracci贸n del presupuesto de Medicaid de la isla, en comparaci贸n con lo que aporta a los 50 estados.
Los planes de salud ya se han visto obligados a despedir a trabajadoras sociales y enfermeras como Eileen Calder贸n, quien visitaba a decenas de puertorrique帽os con condiciones cr贸nicas al mes, les encontraba m茅dicos especialistas, supervisaba que tomaran sus medicinas y organizaba las visitas al consultorio.
鈥淓stamos abandonando de repente a estas personas que han estado a nuestro servicio durante los 煤ltimos cuatro o cinco a帽os鈥, dijo el doctor Jos茅 Joaqu铆n Vargas, asesor m茅dico principal de VarMed, la compa帽铆a con sede en Bayam贸n que operaba el programa que empleaba a Calder贸n.
Salud herida por las deudas
Si Puerto Rico fuera un estado, el gobierno federal pagar铆a hasta el 83% de los costos de Medicaid. Pero debido a una ley de 1968 que limita la cantidad de dinero de Medicaid que Washington env铆a a sus territorios, el gobierno federal solo paga alrededor del 19%, como un pago anual fijo, llamado subvenci贸n en bloque.
En febrero, el Congreso aprob贸 $4.8 mil millones en fondos adicionales para ayudar a pagar las facturas de Medicaid de la isla. Pero los pagos adicionales se ven como una medida provisional: economistas de salud dicen que es probable que se agote el dinero extra en septiembre de 2019, una estimaci贸n sombr铆a compartida por la junta de supervisi贸n fiscal del territorio. Esta junta, establecida por el Congreso en 2016, , negocia con sus acreedores, y ayuda a reestructurar al menos parte de la deuda de la isla.
La administraci贸n del gobernador Ricardo Rossell贸 tiene como objetivo reducir los gastos de Medicaid y mejorar el acceso a la atenci贸n al poner fin a a帽os de monopolios regionales por parte de aseguradoras privadas. Las aseguradoras han mantenido atrapados a los pacientes en redes estrechas de proveedores de atenci贸n m茅dica. M谩s adelante este a帽o, bajo el plan de Rossell贸, las compa帽铆as se ver谩n obligadas a ofrecer planes de seguros en toda la isla y competir por los clientes.
鈥淣o tenemos el lujo鈥 de seguir gastando de manera ineficiente, dijo 脕ngela 脕vila Marrero, directora ejecutiva de la Administraci贸n de Seguros de Salud de Puerto Rico.
Si la revisi贸n de Rossell贸 no consigue los ahorros adecuados, como predicen la mayor铆a de los observadores, se prev茅n recortes dr谩sticos. (de inscritas) corren el riesgo de perder la cobertura el pr贸ximo oto帽o, y su salud es reh茅n de la necesidad de la isla de pagar su deuda paralizante.
Los economistas culpan por la deuda de $70 mil millones a una recesi贸n de d茅cadas, al y a un gasto imprudente por parte de un gobierno inflado.
Pero dicen que tambi茅n tiene la culpa la asombrosa carga de Medicaid en Puerto Rico.
La pobreza es tan generalizada que casi 1 de cada 2 personas califican para un seguro de salud p煤blico. Los gastos de Medicaid . Los residentes sufren de tasas m谩s altas de enfermedades cr贸nicas como la diabetes y el asma, y 鈥嬧媏l porcentaje de personas mayores aumenta r谩pidamente.
Subir las facturas m茅dicas sin el tipo de asistencia federal dispensada a los estados ha condenado efectivamente la salud fiscal de la isla, dicen economistas de salud.
Investigadores de la atenci贸n m茅dica dicen que, dejando de lado el inter茅s en la deuda de Puerto Rico, el d茅ficit fiscal primario del territorio se habr铆a borrado si el Congreso hubiera pagado la misma proporci贸n de las facturas de Medicaid que paga a los 50 estados y a Washington, D.C.
鈥淓l problema principal es que a煤n no somos un estado鈥, dijo la representante Jenniffer Gonz谩lez-Col贸n, miembro del Congreso, pero sin derecho a voto. La isla debe pagar por Medicaid, agreg贸, 鈥渃on fondos locales que no tenemos鈥.
El sistema de atenci贸n m茅dica de Puerto Rico ya estaba convulsionando en septiembre de 2017 cuando azot贸 el hurac谩n Mar铆a. El gobierno federal hab铆a lanzado advertencias de que la isla pronto se quedar铆a sin fondos adicionales de Medicaid provistos por la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), y .
Las aseguradoras, los hospitales y los m茅dicos se quejaron de que el gobierno estaba cr贸nicamente retrasado en el pago de sus facturas. Esa frustraci贸n oblig贸 a los hospitales a diferir el mantenimiento y las inversiones en nuevas tecnolog铆as y aliment贸 el 茅xodo de miles de m茅dicos a la parte continental en busca de mejores ingresos.
Hoy, los pacientes de Medicaid enfrentan largas esperas para ver a m茅dicos en la isla.
鈥淪i su hijo necesita un neur贸logo, por ejemplo, el per铆odo de espera es de alrededor de seis a 12 meses鈥, dijo el doctor Jorge Rosado, pediatra en San Juan. 鈥淧ara una especialidad gen茅tica, son dos o tres a帽os鈥.
Los $4.8 mil millones en fondos de ayuda del Congreso est谩n apuntalando a Medicaid mientras la administraci贸n de Rossell贸 negocia nuevos contratos con las aseguradoras y promulga otras medidas ordenadas por la junta de supervisi贸n fiscal. Estas incluyen un nuevo sistema de detecci贸n de fraude al Medicaid y una mejor recopilaci贸n de datos.
