鈥淓sto no durar谩 mucho鈥, se dijo Sharon Hall cuando invit贸 a su madre ya viejita a vivir con ella, luego que sufriera varios peque帽os accidentes cerebrovasculares.
Eso fue hace cinco a帽os, justo antes que Hall cumpliera los 65 y se encontrara en el umbral para convertirse en una adulta mayor.
En los a帽os transcurridos, el esposo de Hall fue diagnosticado con demencia, lo que lo oblig贸 a retirarse. Ni 茅l ni la madre de Hall, cuya memoria se hab铆a estado deteriorado, pod铆an quedarse solos en la casa. Hall ten铆a las manos ocupadas cuid谩ndolos a los dos, los siete d铆as de la semana.
A medida que la vida se alarga, los hijos adultos como Hall, de entre 60 y 70 a帽os, se ocupan cada vez m谩s por los padres mayores y fr谩giles, algo que pocas personas planean.
鈥淐uando pensamos en un hijo adulto que cuida a un padre, lo que viene a la mente es una mujer de unos 40 o 50 a帽os鈥, dijo Lynn Friss Feinberg, asesora principal de pol铆ticas estrat茅gicas del Public Policy Institute de AARP. 鈥淧ero ahora es com煤n que una persona 20 a帽os mayor est茅 cuidando a un padre de 90 a帽os o m谩s鈥.
Un del Center for Retirement Research en el Boston College es el primero en documentar la frecuencia con la que esto sucede. Encontr贸 que el 10% de los adultos de entre 60 y 69 a帽os cuyos padres est谩n vivos act煤an como cuidadores, al igual que el 12% de los adultos de 70 a帽os o m谩s.
El an谩lisis se basa en datos de 80,000 entrevistas (algunas personas fueron entrevistadas varias veces) realizadas entre 1995 y 2010 para el . Alrededor del 17% de los hijos adultos cuidan a sus padres en alg煤n momento de sus vidas, y la probabilidad de hacerlo aumenta con la edad, revela el estudio.
Eso se debe a que los padres que alcanzaron los 80, 90 o m谩s tienen m谩s probabilidades de tener enfermedades cr贸nicas y discapacidades relacionadas, y de necesitar ayuda, dijo Alice Zulkarnain, coautora del estudio.
Las implicaciones de la atenci贸n a largo plazo son considerables. Tener que ayudar a un padre mayor en la cama, a subirse a un autom贸vil, o despertarse por la noche para asistirlo puede ser exigente para los cuerpos de hijos ya seniors, que son m谩s vulnerables y menos capaces de recuperarse de la fatiga f铆sica.
La angustia emocional puede agravar esta vulnerabilidad. 鈥淪i los cuidadores mayores tienen problemas de salud y se estresan mental o emocionalmente, tienen un mayor riesgo de muerte鈥, dijo Richard Schulz, profesor de psiquiatr铆a en la Universidad de Pittsburgh, citando que public贸 en la revista de la American Medical Association.
Socialmente, los cuidadores mayores pueden estar a煤n m谩s aislados que los m谩s j贸venes. 鈥淓n sus 60 y 70 a帽os, es posible que la persona se haya retirado recientemente y sus amigos y familiares est茅n comenzando a enfermarse o fallecer鈥, dijo Donna Benton, profesora asociada de investigaci贸n de gerontolog铆a y directora del de la Universidad del Sur de California.
Ser cuidador a una edad m谩s avanzada tambi茅n puede poner en riesgo los ahorros ganados con esfuerzo, sin posibilidad de reemplazarlos al volver a ingresar a la fuerza de trabajo. Yvonne Kuo, cuidadora familiar del centro de apoyo para cuidadores de la USC, ha estado ayudando a una mujer de 81 a帽os que atiende a su madre de 100 a帽os con demencia vascular que est谩 en esta situaci贸n.
鈥淣o hay apoyo de la familia, y ha gastado sus ahorros para pagar ayuda extra. Es muy dif铆cil鈥, dijo Kuo.
Judy Last, de 70 a帽os, madre de tres hijos adultos y abuela de seis, vive con su madre, Lillian, de 93, en un parque de casas m贸viles en Boise, Idaho. Se mud贸 por 煤ltima vez hace tres a帽os, despu茅s que su madre sufriera una neumon铆a doble, complicada por una infecci贸n bacteriana dif铆cil de tratar que la mantuvo en el hospital por ocho semanas.
鈥淯no no sabe si va a ser permanente en ese momento鈥, dijo Last, cuyo padre muri贸 de demencia en enero de 2016 despu茅s de mudarse a un centro de atenci贸n de la memoria. 鈥淢am谩 me hab铆a preguntado varios a帽os antes si estar铆a all铆 cuando necesitara ayuda y le dije que s铆. Pero realmente no entend铆 en qu茅 me estaba metiendo鈥.
Feinberg dijo que esto no es raro. 鈥淟as personas en sus 90 a帽os con una discapacidad pueden vivir durante a帽os con el apoyo adecuado鈥.
Last no cree que el cuidado sea f铆sicamente dif铆cil a pesar que ha tenido dos reemplazos de cadera y lucha contra la artritis y la angina de pecho. Su madre tiene problemas de memoria y enfermedad pulmonar obstructiva cr贸nica, depende del ox铆geno, usa un andador, ha perdido la mayor parte de su audici贸n y tiene problemas de visi贸n.
Sin embargo, las cosas son dif铆ciles. 鈥淭en铆a planes para mi jubilaci贸n: imaginaba ser voluntaria y poder viajar tanto como mi cuenta bancaria me permitiera鈥, dijo Last. 鈥淓n cambio, no me tomo un descanso ni dejo a mi madre. Lo m谩s dif铆cil ha sido lidiar con la p茅rdida de mi libertad鈥.
Hall, quien est谩 por cumplir 70 y vive en Cumming, Georgia, logr贸 manejar las necesidades complejas de su madre y su esposo durante a帽os al establecer una rutina estricta. Lunes y viernes iban a un programa de alivio de demencia de 10am a 3pm. Los otros d铆as, Hall cocinaba, hac铆a compras, lavaba la ropa, los ayudaba con tareas personales, se aseguraba que estuvieran bien ocupados, los acompa帽aba y llevaba a citas m茅dicas, seg煤n fuera necesario.
鈥淣o esperaba este tipo de vida鈥, dijo Hall, quien ha tenido dos reemplazos de rodilla y un f茅mur roto. 鈥淪i alguien me hubiera dicho que pasar铆a a帽os cuidando a mi madre y que mi esposo tendr铆a demencia, hubiera dicho 鈥楴o, simplemente no鈥. Pero haces lo que tienes que hacer鈥.
Unas semanas despu茅s de nuestra charla, la madre de Hall ingres贸 en un hospicio luego de un diagn贸stico de neumon铆a por aspiraci贸n y dificultades para tragar con riesgo de vida. Hall dijo que ha recibido con satisfacci贸n la ayuda de las enfermeras y asistentes de hospicio, que le preguntan en cada visita lo que ella necesita para aliviar su trabajo.
Aunque los cuidadores mayores reciben poca atenci贸n, hay recursos disponibles. A lo largo de los a帽os, Hall ha compartido experiencias en , una importante fuente de informaci贸n y apoyo. En todo el pa铆s, los cap铆tulos locales de Area Agencies on Aging administran , al igual que organizaciones como , , y , un grupo enfocado en hijos adultos que se convierten en cuidadores. Una lista de recursos 煤tiles est谩 disponible .
A veces, cuidar a un padre puede significar un esfuerzo de d茅cadas. En Morehead City, Carolina del Norte, Elizabeth 鈥淟ark鈥 Fiore, de 67 a帽os, se convirti贸 en la principal cuidadora de sus padres cuando se mudaron a la vuelta de la esquina, en un parque de casas m贸viles, en 1999. 鈥淢i pap谩 me llev贸 a caminar un d铆a y me pregunt贸 si pod铆a cuidarlos a medida que envejec铆an y dije que s铆. Soy la hija mayor, y la mayor asume la responsabilidad鈥, dijo.
Durante a帽os su padre, un hombre dif铆cil, seg煤n cuenta Fiore, ten铆a problemas card铆acos; su madre sufri贸 un colapso nervioso y una recuperaci贸n lenta y prolongada. 鈥淨uer铆an que yo estuviera en sus vidas y yo quer铆a estar para ellos, soy cristiana, pero me estaba matando鈥. Mi coraz贸n estaba en el lugar correcto, pero emocionalmente, era un desastre鈥, dijo Fiore.
Despu茅s de la muerte de su padre por c谩ncer de ri帽贸n en 2010, su madre se volvi贸 a煤n m谩s necesitada y Fiore descubri贸 que estaba pasando m谩s tiempo respondiendo a las llamadas de asistencia, a menudo sobre supuestas emergencias m茅dicas. 鈥淢i madre ten铆a una forma de actuar como si algo estuviese terriblemente mal y luego resultaba que no era as铆鈥, explic贸.
La salud de Fiore no es buena: dice que tiene s铆ndrome de fatiga cr贸nica y problema de tiroides, entre otras afecciones. Pero ella no sab铆a c贸mo pedir ayuda y nadie se ofrec铆a voluntariamente, incluso cuando a su esposo, Robert, le diagnosticaron demencia hace seis a帽os. 鈥淪iempre esperaba yo misma poder manejar todo鈥, dijo.
Finalmente, el a帽o pasado el estr茅s se hizo insoportable y la madre de Fiore se mud贸 a una comunidad de personas mayores cerca de la hermana de Fiore, de 62 a帽os, a 400 millas de distancia. Ahora, Fiore pasa m谩s tiempo atendiendo las necesidades de su esposo e intenta apoyar a su hermana lo mejor que puede.
鈥淎 los 90, mi madre est谩 sana como un caballo, y me alegro de eso, pero he pasado mucho tiempo cuid谩ndola鈥, dijo. 鈥淗e cambiado mucho como resultado del cuidado: soy m谩s compasiva, m谩s consciente de las personas que est谩n sufriendo. Descubr铆 que estoy dispuesta a hacer un esfuerzo adicional. Pero debo admitir que me siento cansada, muy cansada鈥.
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