A los 87 a帽os, Maxine Stanich estaba m谩s preocupada por mejorar su calidad de vida que por prolongarla.
Sufr铆a de una larga lista de problemas de salud, incluyendo insuficiencia card铆aca y enfermedad pulmonar cr贸nica, y ambas condiciones pod铆an dejarla sin aliento.
Cuando lleg贸 el momento, Stanich le dijo a su hija que quer铆a morir de muerte natural, y la hija firm贸 una directiva de 鈥渘o resucitaci贸n鈥, o DNR, ordenando a los m茅dicos que no la reanimaran si su coraz贸n se deten铆a.
Sin embargo, en 2008, por una crisis de falta de aliento, Stanich termin贸 en una sala de emergencias de San Francisco, California, en donde decidieron colocarle un desfibrilador en su pecho, un dispositivo m茅dico para mantenerla con vida a trav茅s de una poderosa descarga el茅ctrica. En ese momento, Stanich no entendi贸 completamente lo que hab铆a acordado, a pesar que firm贸 un documento que otorgaba permiso para el procedimiento, dijo su hija, Susan Giaquinto.
Esa claridad vino solo durante una visita posterior a un hospital diferente, cuando un sorprendido doctor de la sala de emergencia vio un desfibrilador que sobresal铆a del pecho delgado de la paciente que, adem谩s, ten铆a un DNR. Para horror de Stanich, el m茅dico le explic贸 que el dispositivo no eliminar铆a el dolor y que la sacudida ser铆a 鈥渢an fuerte que la lanzar铆a al otro lado de la habitaci贸n鈥, dijo Giaquinto, quien acompa帽贸 a su madre en ambas visitas al hospital.
Cirug铆as como 茅sta se han vuelto demasiado comunes en personas que est谩n cerca del final de la vida, dicen expertos. Casi se someten a una operaci贸n el a帽o anterior a su muerte, aunque la evidencia muestra que muchos tienen m谩s probabilidades de sufrir da帽os que de beneficiarse del procedimiento.
La pr谩ctica est谩 impulsada por incentivos financieros que recompensan a los m茅dicos por realizar procedimientos, as铆 como por una cultura m茅dica en la que pacientes y doctores son reacios a hablar sobre c贸mo las intervenciones quir煤rgicas deber铆an decidirse de manera m谩s juiciosa, dijo la doctora Rita Redberg, cardi贸loga que trat贸 a Stanich cuando se atendi贸 en el segundo hospital.
鈥淭enemos una cultura que cree en una atenci贸n muy agresiva鈥, dijo Redberg, quien se especializa en enfermedades card铆acas en las mujeres en la Universidad de California-San Francisco. 鈥淎 menudo no consideramos la posibilidad de beneficio y la de da帽o, y c贸mo eso cambia cuando se envejece. Tampoco podemos tener conversaciones sobre lo que los pacientes valoran m谩s鈥.
Si bien las cirug铆as suelen salvar las vidas de personas m谩s j贸venes, operar en pacientes fr谩giles y de mayor edad raramente los ayuda a vivir m谩s tiempo o les devuelve la calidad de vida que sol铆an tener, indica un art铆culo de 2016 publicado en .
El costo de estas cirug铆as, generalmente pagadas por Medicare, el programa de seguro de salud del gobierno para personas mayores de 65 a帽os, implica m谩s que dinero, dijo la doctora Amber Barnato, profesora de Pol铆tica de Salud y Pr谩ctica Cl铆nica del Instituto Dartmouth. Los pacientes mayores que se someten a una cirug铆a a menos de un a帽o de su muerte pasaron 50% m谩s tiempo en el hospital que otros, y casi el doble de d铆as en cuidados intensivos.
Y aunque algunos octogenarios fuertes tienen muchos a帽os por delante, los estudios muestran que las cirug铆as tambi茅n son habituales entre aquellos que son mucho m谩s fr谩giles.
Dieciocho por ciento de los pacientes de Medicare se someten a una cirug铆a en su 煤ltimo mes de vida y 8% en su 煤ltima semana, seg煤n un estudio de 2011 publicado en .
厂别驳煤苍 , m谩s del 12% de los desfibriladores se implantaron en personas mayores de 80 a帽os. Los m茅dicos colocan alrededor de 158,000 de estos dispositivos cada a帽o, seg煤n el Colegio Americano de Cardiolog铆a. El del procedimiento es de aproximadamente $60,000.
Los procedimientos que se llevan a cabo en adultos mayores van desde operaciones importantes que requieren recuperaciones prolongadas hasta cirug铆as relativamente menores realizadas en el consultorio de un m茅dico, como la extirpaci贸n de c谩nceres de piel no mortales, que probablemente nunca causar谩n ning煤n problema.
La dirigida por la doctora Eleni Linos ha demostrado que las personas con una expectativa de vida limitada reciben tratamiento para c谩nceres de piel no mortales tan agresivamente como los pacientes m谩s j贸venes. Entre los pacientes con c谩ncer de piel no mortal y un tiempo limitado para vivir, el 70% se someti贸 a cirug铆a, seg煤n su en JAMA Internal Medicine.
Cuando menos, es m谩s
La cirug铆a representa un serio riesgo para las personas mayores, que soportan mal la anestesia y cuya piel tarda m谩s en sanar. Entre los adultos mayores que se someten a cirug铆a abdominal de urgencia, el 20% muere dentro de los 30 d铆as posteriores, seg煤n revelan .
Con una disminuci贸n de la agudeza mental y un respeto de otra 茅poca por la profesi贸n m茅dica, algunos pacientes que envejecen son vulnerables a intervenciones no deseadas. Stanich estuvo de acuerdo con un marcapasos simplemente porque su m茅dico lo sugiri贸, dijo Giaquinto. Muchas personas de la generaci贸n de Stanich 鈥減ensaban que los m茅dicos eran como Dios鈥 nunca los cuestionaban, nunca鈥.
厂别驳煤苍 la de la Universidad de Michigan, publicada hace pocos d铆as, m谩s de la mitad de los adultos de entre 50 y 80 a帽os dijeron que los m茅dicos a menudo recomiendan pruebas, medicamentos o procedimientos innecesarios. Y la mitad de los pacientes suelen estar de acuerdo, incluso cuando se les dice que el procedimiento puede no ser ciento por ciento necesario.
Maxine Stanich, a los 87, hab铆a firmado una directiva para no ser resucitada si su coraz贸n se deten铆a. As铆 y todo, los m茅dicos le colocaron un desfibrilador. (Foto cortes铆a de Susan Giaquinto)
La doctora Margaret Schwarze, cirujana y profesora asociada de la Facultad de Medicina y Salud P煤blica de la Universidad de Wisconsin, dijo que los pacientes mayores a menudo no sienten el dolor financiero de la cirug铆a porque el seguro paga la mayor parte del costo.
Cuando un cirujano ofrece 鈥渞eparar鈥 la v谩lvula card铆aca en una persona con m煤ltiples enfermedades, por ejemplo, el paciente puede asumir que , dijo Schwarze. 鈥淐on pacientes mayores con muchas enfermedades cr贸nicas, realmente no estamos arreglando nada鈥.
Redberg tambi茅n lucha para evitar que sus colegas realicen demasiados procedimientos con su madre, Mae, quien tiene 92 a帽os y vive en Nueva York.
Cont贸 que los m茅dicos recientemente trataron a su madre por un melanoma, el tipo m谩s grave de c谩ncer de piel. Despu茅s que le extirparon el c谩ncer de la pierna, el m茅dico inst贸 a la madre de Redberg a que se sometiera a una cirug铆a adicional para retirar m谩s tejido y ganglios linf谩ticos cercanos, que pueden albergar c茅lulas cancerosas.
鈥淐ada vez que ella iba a una cita, el dermat贸logo quer铆a derivarla a un cirujano鈥, dijo Redberg. Y 鈥淢edicare habr铆a estado feliz de pagar por ello鈥.
Pero dijo que su madre a menudo tiene problemas con la cicatrizaci贸n de las heridas, y la recuperaci贸n probablemente habr铆a demorado tres meses. Cuando Redberg presion贸 a un cirujano sobre los beneficios, dijo que el procedimiento podr铆a reducir las posibilidades que el c谩ncer volviera en tres o cinco a帽os.
Redberg dijo que su madre se rio y dijo: 鈥淣o estoy interesada en hacer algo que me ayudar谩 en tres o cinco a帽os. Dudo que est茅 aqu铆鈥.
Encontrando soluciones
En el mejor de los casos, un paciente puede pasar semanas en el hospital despu茅s de la cirug铆a, para luego pasar el resto de su vida en un hogar. En el peor de los casos, el mismo paciente muere despu茅s de estar varias semanas en cuidados intensivos. En el escenario m谩s probable, el paciente sobrevive solo dos o tres meses despu茅s de la cirug铆a.
Schwarze dijo: 鈥淪i alguien dice que no puede tolerar el mejor de los casos, entonces quiz谩s no deber铆amos estar haciendo esto鈥.
Maxine Stanich ingres贸 en el hospital despu茅s de ir a la sala de emergencias porque sent铆a falta de aliento. Ella experiment贸 un ritmo anormal durante una prueba card铆aca, un evento que no es inusual cuando se inserta un cable en el coraz贸n. Por este episodio, los m茅dicos decidieron implantarle un marcapasos y un desfibrilador al d铆a siguiente.
La doctora Redberg fue consultada cuando la paciente objet贸 el dispositivo que ahora estaba incrustado en su pecho. Ella estaba 鈥渕uy alerta鈥. Ten铆a muy claro lo que hizo y lo que no quer铆a hacer. Ella me dijo que no quer铆a sorpresas鈥, dijo Redberg.
Despu茅s que Redberg desactivara el desfibrilador, que puede reprogramarse remotamente, Stanich fue dada de alta, con servicio de atenci贸n m茅dica en el hogar. Con nada m谩s que sus medicinas, sobrevivi贸 otros dos a帽os y tres meses, muriendo en su casa justo despu茅s de cumplir 90 a帽os, en 2010.
La cobertura de KHN relacionada con el envejecimiento y la mejora de la atenci贸n de los adultos mayores est谩 respaldada en parte por la .
