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Para los Dreamers, el sue帽o de convertirse en m茅dicos pende de la 鈥渃ompasi贸n鈥 legal

La Escuela de Medicina Stritch, de la Universidad Loyola, tiene el mayor n煤mero de estudiantes recipientes de DACA. Alejandra Dur谩n Arreola (der.) es una dreamer que est谩 en su segundo a帽o acad茅mico, y que sue帽a con convertirse en ginec贸loga y obstetra. (Alyssa Schukar para The Washington Post via Getty Images)

Entre los j贸venes conocidos como Dreamers, Ever Arias pertenece a un grupo selecto.

De los aproximadamente 700,000 inmigrantes que llegaron al pa铆s de ni帽os, sin papeles, y que hoy tienen una protecci贸n temporal pero fr谩gil contra la deportaci贸n, solo 99 est谩n estudiando medicina. Y menos a煤n han llegado al 煤ltimo a帽o de la carrera.

Arias es uno de ellos y, a partir de junio, comenzar谩 su residencia m茅dica: la capacitaci贸n hospitalaria que necesita para convertirse en m茅dico.

Lo que no est谩 claro es si se le permitir谩 terminarla y, finalmente, ejercer en los Estados Unidos.

鈥淓n este momento estamos a merced del gobierno鈥, dijo Arias, de 27 a帽os, quien se graduar谩 en mayo de la Escuela de Medicina Stritch de la Universidad de Loyola, en Chicago.

El viernes 16 de marzo, Arias recibi贸 buenas noticias. El d铆a conocido como Match Day, cuando 31,000 estudiantes de medicina de todo el pa铆s se enteran el lugar en el que recibir谩n capacitaci贸n como residentes, supo que su destino era el sur de California, en donde se cri贸. Su residencia de tres a帽os ser谩 en medicina interna, y su objetivo es ejercer en comunidades desatendidas que necesitan m茅dicos biling眉es, dijo.

Pero en este momento crucial en su carrera m茅dica, Arias debe enfocarse tanto en su futuro acad茅mico como en el legal. En septiembre, la administraci贸n Trump anunci贸 que finalizar铆a el programa de Acci贸n Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), iniciando una batalla pol铆tica y legal, en curso, que podr铆a eclipsar las carreras de m茅dicos inmigrantes que est谩n en plena etapa de capacitaci贸n.

Este tire y afloje ha dejado a los Dreamers luchando con aprensi贸n e incertidumbre. Lo que est谩 en juego es particularmente grande para Dreamers como Arias, quienes han apostado todo por profesiones que requieren educaci贸n de alto costo y varios a帽os de capacitaci贸n. El final del programa DACA podr铆a significar el fin de sus carreras en los Estados Unidos.

Ever Arias celebra luego de saber que su residencia m茅dica ser谩 en el sur de California, en donde se cri贸. Arias fue tra铆do al pa铆s cuando ten铆a 6 a帽os. (Foto cortes铆a de Ever Arias)

鈥淓l mayor temor que tengo es que un d铆a me quiten todo por lo que he trabajado鈥, dijo Arias.

El presidente Barack Obama cre贸 DACA en 2012. El programa permite a j贸venes que califican obtener permisos de trabajo temporales, que Arias y otros Dreamers necesitan para completar su capacitaci贸n y avanzar en sus carreras.

Pero hoy, el futuro de DACA est谩 ligado . A principios de este a帽o, jueces federales en California y Nueva York bloquearon temporalmente la medida de Trump para terminar el programa, decisi贸n que 鈥嬧媗a administraci贸n est谩 apelando.

Por ahora, los Dreamers pueden renovar su estatus cada dos a帽os, pero no hay garant铆a de cu谩nto durar谩 esto.

鈥淪in DACA, hay muy pocas posibilidades que los estudiantes de medicina puedan ejercer su profesi贸n鈥, dijo Betzabel Estudillo, del . Esto preocupa en particular en el campo de la medicina, en el cual hay una necesidad urgente de una 鈥渇uerza de trabajo robusta y diversa鈥, dijo.

Ignacia Rodr铆guez, defensora de pol铆ticas de inmigraci贸n en el , llam贸 a Arias y a otros Dreamers 鈥减颈辞苍别谤辞蝉鈥.

鈥淗an tenido esta ambici贸n antes que DACA fuera realidad y continuar谩n trabajando para lograrlo, incluso si se les quitara este estatus鈥, dijo. 鈥淧ero ellos merecen estabilidad鈥.

Despu茅s de meses de solicitudes y entrevistas, Arias estaba emocionado por haber conseguido la que era su primera opci贸n: un programa de residencia en el sur de California. El joven no quiso mencionar la instituci贸n, citando la situaci贸n pol铆tica incierta.

Arias, quien naci贸 en M茅xico y fue tra铆do a los Estados Unidos a los 6 a帽os, creci贸 en Costa Mesa, California. Se gradu贸 de la Universidad de California-Riverside en 2012 y, dos a帽os despu茅s, comenz贸 la escuela de medicina.

Cuando el a帽o pasado la administraci贸n Trump anunci贸 su plan de revocar DACA, Arias estaba en medio de la aplicaci贸n para los programas de residencia. Le preocupaba que pudieran reconsiderar si continuar铆an aceptando a los destinatarios de DACA porque podr铆an correr el riesgo de perder a sus alumnos a mitad de camino si fuera eliminado.

Pero algunos programas de residencia no permiten que la incertidumbre oscurezca sus decisiones.

鈥淨ueremos que los programas puedan elegir entre los mejores y m谩s brillantes y poder seleccionar candidatos que sean los m谩s adecuados para sus instituciones y comunidades, independientemente de su estatus鈥, dijo Atul Grover, vicepresidente ejecutivo de la , que representa a las escuelas de medicina y hospitales universitarios.

Los programas de residencia corren un riesgo con cada estudiante que admiten, no solo con los Dreamers, agreg贸 Sunny Nakae, decana asistente de admisiones en la escuela de medicina de Loyola. 鈥淟a amenaza que se cierne sobre DACA obviamente agrega un riesgo m谩s previsible鈥, dijo. Pero 鈥渆n realidad no hay garant铆a que nadie termine鈥.

Arias jug贸 con la idea de esperar un a帽o antes de presentar la solicitud; pens贸 que tal vez el clima pol铆tico mejorar铆a para entonces.

鈥淧ero decidimos que era ahora o nunca鈥, dijo Arias sobre s铆 mismo y los otros Dreamers que se graduaron ese a帽o.

Cont贸 que recientemente solicit贸 renovar su estatus de DACA, y simplemente est谩 tratando de enfocarse en 鈥渆l arte de aprender medicina鈥, no en la confusi贸n que rodea el debate sobre inmigraci贸n. Si se eliminara DACA, 茅l y otros destinatarios perder铆an su estatus en diferentes momentos, cuando se vayan cumpliendo los dos a帽os de la renovaci贸n.

Antes de DACA, las personas sin permiso para vivir y trabajar en los Estados Unidos no pod铆an obtener residencias m茅dicas porque no ten铆an autorizaci贸n para trabajar, explic贸 Nakae.

Raquel Rodr铆guez, de 30 a帽os, fue una de los pocos estudiantes indocumentados que comenz贸 a estudiar medicina antes que se creara DACA.

Rodr铆guez, quien naci贸 en la Ciudad de M茅xico y se cri贸 en San Diego, est谩 haciendo el segundo a帽o de residencia en medicina familiar en el sur de California. Tambi茅n se neg贸 a revelar el nombre de su programa de residencia.

Rodr铆guez recibi贸 su licenciatura de la Universidad de Harvard en 2009. Pero como no ten铆a papeles, ni DACA, su consejero acad茅mico la desanim贸 de postularse a la facultad de medicina, dici茅ndole que no podr铆a obtener una residencia m茅dica.

As铆 y todo, Rodr铆guez aplic贸, y en 2011 comenz贸 la escuela de medicina en UCLA.

鈥淧resent茅 la solicitud, pero no pens茅 que entrar铆a. Y entr茅, y no ten铆a idea de c贸mo iba a pagarla鈥, record贸.

Estudiar medicina es costoso: la matr铆cula promedio en una escuela p煤blica para un residente del estado fue de en el a帽o acad茅mico 2017-18, seg煤n la Association of American Medical Colleges.

Los amigos de Rodr铆guez de Harvard la ayudaron a pagar su primer a帽o. Luego, en junio de 2012, DACA allan贸 el camino para otras oportunidades financieras. Con becas y pr茅stamos, consigui贸 sobrevivir sus a帽os de facultad.

La joven terminar谩 su residencia m茅dica el pr贸ximo a帽o. Tambi茅n tiene una maestr铆a en pol铆tica p煤blica y espera encontrar un trabajo que combine ambas disciplinas. A煤n no est谩 segura de c贸mo se ver谩, pero sabe que quiere devolver algo a las comunidades de bajos ingresos.

Es la misma idea de Arias. Por su estatus migratorio, los miembros de su familia no ten铆an seguro m茅dico, por lo que le gustar铆a ofrecer cuidado m茅dico a las poblaciones que tambi茅n luchan con el acceso limitado a la cobertura y la atenci贸n, dijo.

鈥淰eo el papel que puedo desempe帽ar en mi comunidad鈥, dijo. 鈥淣o quiero que me lo quiten鈥.

Esta historia fue producida por Kaiser Health News, que publica , un servicio de la .

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