Cuando George Ayala se enter贸 que San Francisco y Oakland hab铆an sido elegidas como sedes de la , public贸 de inmediato una .
Ayala es un activista del SIDA que vive en Oakland y no quiere que este encuentro se celebre en su propia ciudad鈥 ni en ning煤n otro lugar de los Estados Unidos.
Cientos de organizaciones e individuos vinculados a la investigaci贸n y activismo del SIDA han firmado la declaraci贸n de Ayala y otra, aqu铆 y en otras partes del mundo.
Su mayor preocupaci贸n es que la pol铆tica de visas de los Estados Unidos impedir谩 que muchas de las personas m谩s afectadas por el VIH/SIDA asistan a la conferencia, incluyendo a los que viven en otros pa铆ses. Tambi茅n les preocupan las nuevas restricciones que afectan a los viajes desde algunos pa铆ses musulmanes.
George Ayala (Cr茅dito: Nadia Rafif)
鈥淓n estos tiempos, me pregunto por qu茅 apoyamos estas grandes conferencias internacionales sobre el SIDA en lugares donde se proh铆be la presencia de las personas鈥, dijo Ayala, director ejecutivo del Global Forum on MSM (hombres que tienen sexo con hombres) y VIH.
El VIH/SIDA es m谩s prevalente en otros pa铆ses, especialmente los del , que en los Estados Unidos. Casi el 19% de las personas de 15 a 49 a帽os en Sud谩frica est谩n infectadas con el VIH, y llega a m谩s del 20% en algunos pa铆ses vecinos.
En los Estados Unidos, la prevalencia entre el mismo grupo demogr谩fico oscila , aunque eso enmascara algunas disparidades. El a帽o pasado, los Centros para el Control y 聽Prevenci贸n de Enfermedades (CDC) proyectaron que en los Estados Unidos que tienen relaciones sexuales con hombres corr铆a el riesgo de contraer el VIH. A nivel mundial, casi viven con el virus.
Ayala y otros cr铆ticos de la elecci贸n del 脕rea de la Bah铆a de San Francisco cuestionan adem谩s el gasto y la frecuencia de un evento bienal que, seg煤n dicen, es enormemente costoso y, a menudo, excluye a las personas que pretende representar.
Los organizadores de la conferencia y quienes apoyan la decisi贸n dicen que comprenden estas preocupaciones.
鈥淟as restricciones de viaje a los Estados Unidos siguen siendo una preocupaci贸n importante para nosotros鈥, dijo Mandy Sugrue, vocera de la International AIDS Society que organiza la conferencia.
Sin embargo, Sugrue y quienes defienden la celebraci贸n de la conferencia en el 谩rea San Francisco-Oakland argumentan que el 脕rea de la Bah铆a, por su tendencia pol铆tica liberal, ofrece una plataforma perfecta para reprender las pol铆ticas de inmigraci贸n excluyentes de la administraci贸n Trump y lo que se ha interpretado como su rendici贸n del liderazgo en la pol铆tica del SIDA.
En diciembre, la administraci贸n del Consejo Asesor Presidencial sobre VIH/SIDA, medio a帽o despu茅s que seis miembros renunciaran en se帽al de protesta. Funcionarios del gobierno de Donald Trump han propuesto recortar el gasto nacional para VIH/SIDA en m谩s de $100 millones y reducir la contribuci贸n de los Estados Unidos al financiamiento global en m谩s de mil millones.
鈥淪i hay alg煤n lugar en los Estados Unidos donde las personas pueden venir y protestar, levantarse y hacer o铆r sus voces鈥 ese lugar es Oakland鈥, dijo Cynthia Carey-Grant, directora ejecutiva del grupo Women Organized to Respond to Life-Threatening Disease, con sede en Oakland. Ella escribi贸 en apoyo de la celebraci贸n de la conferencia que ha sido firmada por casi una docena de personas y grupos.
Carey-Grant cree que el contraste entre el San Francisco exclusivo y predominantemente blanco y su vecino m谩s pobre, al otro lado de la bah铆a, ofrece una ventana a las disparidades que plagan el tratamiento y financiaci贸n del SIDA en todo el mundo, en detrimento de las comunidades de color de bajos ingresos.
Sofia Tobar (Cortes铆a de Sofia Tobar)
Sof铆a Tobar, una mujer transg茅nero de 50 a帽os de Oakland, quien fue diagnosticada con VIH en 1998, dijo que la conferencia es una oportunidad 鈥減ara que la diversidad de seres humanos de Oakland acoja a personas de otros pa铆ses鈥 y tambi茅n para que se resalte lo que nos falta鈥. Tobar dijo estar especialmente interesada en hablar en contra de los recortes federales a los servicios de VIH y de la violencia contra la comunidad transg茅nero.
Otros dicen que lo que les mueve es honrar la larga historia de San Francisco en la lucha contra el SIDA.
Joe Hollendoner, CEO de , se帽al贸 que los organizadores de la conferencia han asegurado el uso gratuito del Centro Moscone, el lugar central de la conferencia. Utilizar谩n el dinero ahorrado para ayudar a que m谩s personas puedan asistir, dijo. Su fundaci贸n, junto con la Asociaci贸n de Viajes de San Francisco, lider贸 el comit茅 que present贸 la candidatura para celebrar la conferencia.
Los organizadores de la Conferencia Internacional de SIDA suelen tratar de alternar las sedes entre pa铆ses ricos y pa铆ses en v铆as de desarrollo. La conferencia se celebr贸 por 煤ltima vez en los Estados Unidos en 2012 en Washington, D.C. En 2014, fue en Melbourne, Australia, y en 2016, en Durban, Sud谩frica. Este a帽o, la conferencia ser谩 en Amsterdam, Holanda.
Los organizadores aseguraron que se comunicaron con varios pa铆ses en v铆as de desarrollo para organizar la conferencia de 2020, pero . Se espera que unas 20,000 personas, tal vez m谩s, asistan a la conferencia, y muchas ciudades no pueden acomodar una reuni贸n tan grande, indicaron. Sugrue, portavoz de la Sociedad Internacional de SIDA, dijo que no est谩n considerando cambiar de lugar. Y expres贸 que la ubicaci贸n de los principales donantes de la conferencia no fue un factor a la hora de decidir la sede de 2020.
Gilead Sciences Inc., que se encuentra a 20 millas de San Francisco y es el fabricante de Truvada, un medicamento para prevenir el VIH, tambi茅n es de la conferencia de este a帽o, como lo fue en 2016. Otros grandes donantes de la industria no est谩n ubicados en el 脕rea de la Bah铆a, incluyendo a Johnson & Johnson, Merck y ViiV Healthcare, que se especializa en medicamentos contra el VIH. Los fondos para la conferencia de 2020 a煤n no han sido confirmados, dijo Sugrue.
Naina Khanna, directora ejecutiva de Positive Women鈥檚 Network, con sede en Oakland, dijo que el hecho de que ning煤n pa铆s en desarrollo presentara su candidatura no es suficiente para calmar su preocupaci贸n por las personas que probablemente ser谩n excluidas. Khanna ayud贸 a redactar exigiendo que la conferencia sea reubicada fuera de los Estados Unidos. M谩s de 100 organizaciones y casi el mismo n煤mero de personas han firmado la declaraci贸n.
鈥溌緿贸nde est谩 nuestro compromiso para llevar a cabo la conferencia donde podamos impactar al mayor n煤mero de personas posible?鈥, pregunt贸 Ruth Morgan Thomas, coordinadora de la , que incluye a 305 organizaciones que representan a trabajadoras sexuales en 85 pa铆ses.
Antes de la conferencia de Washington, D.C., los Estados Unidos levantaron la prohibici贸n de que las personas con VIH ingresaran al pa铆s, y muchos esperaban que tambi茅n se pusiera fin a prohibiciones similares contra las trabajadoras sexuales y los consumidores de drogas. Pero no fue as铆, y las trabajadoras sexuales se vieron obligadas a organizar una conferencia paralela en Calcuta, India, dijo Morgan Thomas. Los usuarios de drogas convocaron la suya en Kiev, Rusia.
Khanna, de la Positive Women鈥檚 Network, dijo que el alto costo del alojamiento en el 脕rea de la Bah铆a tambi茅n har谩 que la conferencia sea inaccesible para mucha gente dentro mismo de los Estados Unidos, especialmente los afroamericanos de bajos ingresos en el Sur quienes est谩n desproporcionadamente afectados por el virus.
Marsha Martin, directora de coordinaci贸n de la Red Global de Personas Negras que Trabajan en el VIH, dijo que habr铆a sido feliz si Bangkok, Sudam茅rica o incluso Atlanta hubieran sido elegidas para organizar la conferencia. 鈥淧ero si los lugares no presentan sus candidaturas, no hay nada que hacer al respecto鈥, coment贸. As铆 que est谩 tratando la conferencia del 脕rea de la Bah铆a como una oportunidad para lidiar con las grandes disparidades en la financiaci贸n del SIDA y que ayude a revitalizar los esfuerzos en los Estados Unidos para combatir la enfermedad.
鈥淪i la llevamos [al 脕rea de la Bah铆a] y la convertimos en la mejor conferencia posible, entonces ganamos鈥, dijo Martin. 鈥淟e mostramos al mundo que no nos damos por vencidos鈥.
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