Investigadores proponen tratar al extremismo como una amenaza para la salud p煤blica
En los 煤ltimos a帽os, en la capital de Michigan y sus alrededores, Rebecca Kasen ha visto y o铆do cosas que nunca habr铆a imaginado.
鈥淓stamos viviendo un momento muy extra帽o鈥, reflexion贸 Kasen, directora ejecutiva del .
Una madrugada de noviembre, una c谩mara de vigilancia del Women鈥檚 Center capt贸 a un grupo de personas burl谩ndose de un cartel en una ventana que dec铆a 鈥淏lack Lives Matter鈥. Uno de ese grupo vandaliz贸 la despensa comunitaria gratuita. Ese mismo oto帽o, el personal de la instituci贸n inform贸 que hab铆a sido acosado.
A pocas cuadras de all铆, sobre East Michigan Avenue, la cafeter铆a Strange Matter Coffee 鈥攓ue apoya causas progresistas en la comunidad鈥 ha tenido que soportar a 鈥溾, personas que se plantan frente al local llevando armas o c谩maras, y a veces gritan consignas a favor del presidente Donald Trump. Su presencia inquieta tanto a los clientes como al personal, cont贸 Kasen.
Las que vienen ocurriendo en todo Estados Unidos durante los 煤ltimos a帽os han sido impulsadas en gran parte por el , y por una rebeli贸n alimentada por la desinformaci贸n sobre las respuestas a la pandemia de covid.
M谩s recientemente, la reacci贸n contra la inmigraci贸n y contra las iniciativas de diversidad, equidad e inclusi贸n aument贸 las tensiones.
El a帽o pasado, el 谤别驳颈蝉迟谤贸 que est谩n activos en todo el pa铆s y que fomentan disturbios mediante una amplia variedad de t谩cticas, a veces violentas.
Los investigadores encontraron que, en los 煤ltimos a帽os, la derecha pol铆tica se ha ido desplazando cada vez m谩s hacia 鈥渦na autoritaria y patriarcal, dedicada a erosionar el valor de la democracia inclusiva y de las instituciones p煤blicas鈥.
Los analistas del (PERIL) de la American University sostienen que, en los espacios en l铆nea, 鈥渆l odio es interseccional鈥.
Por ejemplo, explic贸 Pasha Dashtgard, director de investigaci贸n de PERIL, las plataformas que promueven la supremac铆a masculina suelen ser tambi茅n abiertamente antisemitas. Conversaciones que parecen intrascendentes pueden desembocar muy r谩pido en agresiones. El estreno de la pel铆cula 鈥淎 Minecraft Movie鈥 desat贸 una ola de cr铆ticas contra una supuesta tendencia a elegir actrices negras y personas no binarias.
La escalada de las posiciones radicales llev贸 al equipo de PERIL y al Southern Poverty Law Center a cambiar el enfoque y tratar al extremismo como un problema de salud p煤blica.
Los (CARE) operan en Lansing, Michigan, y en Athens, Georgia. Ofrecen formaci贸n, apoyo, derivaciones y recursos a las comunidades afectadas por el odio, la discriminaci贸n y las ideolog铆as supremacistas, as铆 como a las personas m谩s vulnerables a las ideas fundamentalistas, especialmente los j贸venes.
Los investigadores definen el extremismo como la creencia de que el propio grupo est谩 en conflicto directo y encarnizado con otro de identidad diferente 鈥攊deolog铆a, raza, identidad o expresi贸n de g茅nero鈥, lo que fomenta una mentalidad de 鈥渘osotros contra ellos鈥 y la convicci贸n de que el conflicto solo puede resolverse a trav茅s de la separaci贸n, la dominaci贸n o el exterminio.

Quienes estudian el extremismo aseguran que, a medida que el gobierno federal elimina los fondos para la prevenci贸n de la violencia, los gobiernos estatales y las comunidades locales se dan cuenta que est谩n solos para enfrentar el desaf铆o. (El programa CARE no recibe financiamiento federal).
Aaron Flanagan, subdirector de prevenci贸n y alianzas del Southern Poverty Law Center, explic贸 que su organizaci贸n y PERIL se unieron hace unos cinco a帽os para trata de responder juntos una pregunta: 鈥溌縌u茅 se necesitar铆a para crear un modelo que funcione en todo el pa铆s, prevenga la radicalizaci贸n juvenil, est茅 arraigado en las comunidades y ofrezca soluciones en las que los residentes puedan confiar?鈥.
Se inspiraron en un modelo alem谩n de lucha contra el extremismo que existe desde hace d茅cadas y que cre贸 鈥渃entros de asesoramiento m贸viles鈥. El objetivo es ofrecer 鈥渁 todos los niveles de la sociedad civil las herramientas necesarias para reconocer el extremismo鈥 y facilitar el di谩logo sobre c贸mo abordarlo, explic贸 Dashtgard.
鈥淣o se trata de c贸mo responder cuando un grupo como Patriot Front marcha por tu ciudad 鈥攅xplic贸 Pete Kurtz-Glovas, quien hasta junio fue subdirector de alianzas regionales de PERIL, durante una capacitaci贸n en enero鈥. Se trata de ver c贸mo reaccionar cuando tu hijo o alguien de tu comunidad empieza a manifestar ideas radicales鈥.
Michigan ha sido considerado desde hace tiempo para el extremismo. Timothy McVeigh y Terry Nichols, condenados por el atentado en 1995 contra un edificio federal en Oklahoma City, estaban vinculados a un grupo militarizado en ese estado. Algunos de los hombres acusados en 2020 de tambi茅n ten铆an lazos con una milicia armada que se autodenomina Wolverine Watchmen.
Aunque Lansing y la vecina East Lansing 鈥攄onde se encuentra la Universidad Estatal de Michigan鈥 son zonas relativamente progresistas, no han estado exentas de conflictos.
Will Verchereau recuerda v铆vidamente los primeros d铆as de la pandemia: una camioneta circulaba a toda velocidad por su vecindario, en Lansing, agitando la bandera de la Confederaci贸n y con la m煤sica a todo volumen. La camioneta despu茅s se uni贸 a una caravana de protesta que hizo colapsar las calles alrededor del Capitolio estatal para manifestarse contra las medidas de confinamiento de Whitmer.
Poco a poco, la comunidad ha empezado a reaccionar ante estas expresiones extremistas. Despu茅s de los enfrentamientos en Strange Matter Coffee, Verchereau 鈥攎iembro de la junta del , una organizaci贸n que defiende los derechos de la comunidad LGBTQ+鈥 dijo que la gente comenz贸 a reunirse para hablar sobre 鈥渃贸mo mantenerse seguros en esos momentos y c贸mo calmar los 谩nimos cuando y donde fuera posible鈥.
La iniciativa CARE fortalece ese tipo de esfuerzos. Los centros ofrecen herramientas adaptadas a distintos p煤blicos. Entre ellas, una sobre la radicalizaci贸n en l铆nea, una y un documento titulado 鈥溾.
Flanagan explic贸 que el equipo considera que este enfoque de salud p煤blica es independiente de las intervenciones policiales, pero se complementa con ellas. El objetivo es que la polic铆a intervenga lo menos posible: la idea es identificar las primeras se帽ales de alerta y actuar antes de que sea necesaria la presencia de las autoridades.
Estos recursos ayudan a detectar factores que vuelven a las personas m谩s vulnerables a la manipulaci贸n de los extremistas. Por ejemplo, problemas de salud mental no tratados o situaciones de fragilidad, como haber vivido un trauma o la p茅rdida de un ser querido.
Erin Buitendorp, residente de Lansing, fue testigo de c贸mo manifestantes 鈥攁lgunos armados鈥 entraron al Capitolio estatal durante la pandemia para protestar contra las medidas de confinamiento y el uso de mascarillas. Buitendorp est谩 a favor del enfoque de salud p煤blica. Es 鈥渦na forma de dar a las personas herramientas para actuar y estrategias para avanzar鈥, dijo. Es una manera de canalizar la energ铆a 鈥測 sentir que realmente se puede generar un cambio en la comunidad鈥.
Lansing y Athens fueron seleccionadas por varias razones, entre ellas, su cercan铆a con universidades que pueden actuar como aliadas, y su proximidad a comunidades rurales.
En la peque帽a localidad de Howell, unas 40 millas al sudeste de Lansing, manifestantes mientras se estaba representando 鈥淓l diario de Ana Frank鈥 en una sede de la American Legion.
En DeWitt, una ciudad cercana, el distrito escolar propuso una lecci贸n breve sobre los pronombres para una clase de primer grado, que inclu铆a la lectura del libro ilustrado 鈥淭hey She He Me: Free to Be!鈥. Pero se recibieron amenazas contra el personal escolar y las autoridades cancelaron la actividad.
Desde entonces, el equipo de CARE ha ofrecido apoyo a docentes para conversar sobre temas que resultan controversiales en el aula y para manejar el escepticismo de algunos padres.
鈥淓s muy importante que las comunidades rurales no queden fuera, se帽al贸 Flanagan. En Estados Unidos, eso ocurre con frecuencia. Y, al mismo tiempo, muchas veces se las demoniza, se las considera problem谩ticas y se las asocia con las actitudes habituales en el extremismo pol铆tico鈥.
El equipo de CARE espera expandir su programa a nivel nacional.
Iniciativas similares se han lanzado en otros lugares, como el Boston Children鈥檚 Hospital鈥檚 y el , dirigido por la Citizens Crime Commission de la ciudad de Nueva York.
Adem谩s, en junio se lanz贸 una nueva herramienta: , un centro de recursos en l铆nea que ofrece orientaci贸n para prevenir el extremismo violento.
Pete Simi, profesor de sociolog铆a en la Chapman University y experto en extremismo, cree que el desaf铆o es enorme, dado que se ha vuelto m谩s frecuente en los 煤ltimos 25 a帽os.
鈥淓s devastador, opin贸. Es realmente alarmante鈥.
Simi dijo que, aunque antes se hablaba de cambios en la 鈥渧entana de Overton鈥 鈥攃omo se define el rango de ideas que se consideran pol铆ticamente aceptables en la sociedad鈥, 鈥測o dir铆a que ahora esa ventana est谩 completamente destrozada鈥. Agreg贸 que los extremistas violentos hoy 鈥渟e sienten liberados, respaldados por una nueva administraci贸n que los apoya鈥.
鈥淓stamos en un momento m谩s peligroso que cualquier otro de mi vida鈥, advirti贸.
La reverenda Pippin Whitaker dirige la Unitarian Universalist Fellowship de Athens, en Georgia, que el a帽o pasado recibi贸 por correo un paquete de municiones sin ninguna nota. Whitaker considera que el extremismo y la falta de conciencia de la gente al respecto son un tema de salud p煤blica.
鈥淪i hay un germen rondando, pero la gente no sabe que en realidad es un problema y que puede protegerse simplemente lav谩ndose las manos, no va a tomar medidas b谩sicas de protecci贸n鈥, dijo Whitaker.