En abril, el gobernador Gavin Newsom lanz贸 una iniciativa estatal multimillonaria para que las pruebas de COVID-19 llegaran a las personas y a los lugares con menos acceso: pueblos rurales y vecindarios desfavorecidos del centro de la ciudad.
Pero ahora, citando costos, California est谩 frenando esta expansi贸n, incluso cuando el estado est谩 teniendo devastadores r茅cords de nuevas infecciones y aumentos de dos d铆gitos en las hospitalizaciones.
El estado ya no financiar谩 nuevos sitios de prueba, a pesar de las s煤plicas de los condados para obtener asistencia adicional. Tambi茅n ha cerrado algunos espacios y los ha trasladado a otros lugares.
Y el gobierno ha amenazado con cerrar los sitios subutilizados, de acuerdo con casi dos docenas de entrevistas con funcionarios de salud p煤blica de los condados.
Aunque es pronto para evaluar, han surgido algunos ganadores y perdedores: el condado de El Dorado, al este de Sacramento, perdi贸 uno de sus sitios de prueba en la ciudad de Shingle Springs en junio por no agendar suficientes citas, mientras que el condado de Fresno gan贸 un sitio que hab铆a sido retirado de otra parte, dijo el doctor Rais Vohra, su oficial de salud.
Sin embargo, el condado de San Mateo ha pedido tres veces a los funcionarios estatales un segundo lugar de pruebas financiado por el estado para abordar las brechas en las pruebas en los vecindarios de minor铆as de raza negra y de trabajadores agr铆colas, pero se le ha “dicho que no repetidamente”, dijo Justin Mates, subdirector del condado.
Por eso, el condado transform贸 su 煤nico sitio estatal en una unidad de prueba itinerante.
“La equidad es ciertamente una preocupaci贸n para nosotros”, dijo Mates. “Realmente necesitamos ayuda con el acceso a pruebas si vamos a llegar a nuestros residentes latinos y lugares como East Palo Alto”, una ciudad diversa cuya poblaci贸n es principalmente latina, afroamericana, asi谩tica y de nativos de las Islas del Pac铆fico.
California ha comprometido hasta $132 millones en contratos con dos compa帽铆as privadas de pruebas para COVID-19, Verily Life Sciences y OptumServe, para ofrecer pruebas gratuitas en m谩s de 100 sitios que la administraci贸n de Newsom ha identificado como “des茅rticos para pruebas”.
La expansi贸n ha elevado dr谩sticamente los n煤meros de pruebas generales del estado, que aumentaron de 16,000 por d铆a en abril a 105,000 el lunes 29 de junio.
Las pruebas tambi茅n est谩n disponibles en ubicaciones financiadas por condados, farmacias privadas, hospitales y cl铆nicas comunitarias.
Mark Ghaly, secretario estatal de Salud y Servicios Humanos, confirm贸 que el estado est谩 retirando los sitios de los condados que no est谩n generando n煤meros lo suficientemente altos y cortando fondos para nuevos espacios.
“Lo que quieres es que el dinero vaya a donde m谩s se necesita”, dijo Ghaly. “No ser铆a prudente o sabio mantener el gasto en un lugar donde no se est谩n utilizando los recursos”.
El propio Newsom ha expresado su preocupaci贸n por los precios, dados los d茅ficits presupuestarios “sin precedentes”. “Hay un gran costo asociado con las pruebas”, dijo a fines de junio.
Un funcionario de la administraci贸n de Newsom confirm贸 que el estado quiere ver que los condados llenen al menos el 80% de las citas para pruebas en cada ubicaci贸n. Y si las pruebas caen por debajo del 50% durante unos d铆as o m谩s, se les advierte que los sitios podr铆an transferirse a otro lugar.
Los condados argumentan que existe un beneficio para la salud p煤blica al mantener abiertas las ubicaciones de bajo rendimiento, simplemente para garantizar que las pruebas est茅n disponibles para las comunidades rurales y postergadas.
En todo el estado, est谩n luchando para salvar sitios financiados por el estado, incluso cuando est谩n siendo abrumados por los crecientes casos de coronavirus vinculados en gran medida a reuniones sociales.
“Es c贸mo podemos identificar r谩pidamente d贸nde est谩 el virus y si hay puntos calientes”, dijo la doctora Olivia Kasirye, oficial de salud del condado de Sacramento, donde celebraciones familiares y reuniones con alto consumo de alcohol est谩n elevando las tasas de infecci贸n.
El condado de Contra Costa vio caer sus n煤meros de pruebas en junio y corr铆a el riesgo de perder un sitio financiado por el estado hasta que demostrara que pod铆a cumplir con las citas a cerca del 80% de su capacidad, dijo el doctor Chris Farnitano, su oficial de salud.
Al condado de Riverside se le advirti贸 el 16 de junio de que un sitio financiado por el estado al norte de Temecula ser铆a “trasladado a otro condado” si no cubr铆a el 50% de sus citas, seg煤n un correo electr贸nico del grupo de trabajo de pruebas del estado.
Lo mismo se le dijo al condado de Mendocino, que podr铆a perder su sitio financiado por el estado, la 煤nica prueba gratuita disponible a dos horas de manejo para algunos residentes de 谩reas rurales.
El condado de Alameda se sinti贸 tan frustrado con los requisitos estatales que emprendi贸 una expansi贸n de pruebas por cuenta propia.
“Nos dimos cuenta que no pod铆amos depender del estado, especialmente para llegar a nuestras comunidades vulnerables”, dijo la doctora Jocelyn Freeman Garrick, doctora de la sala de emergencias del Hospital Highland en Oakland, quien lidera la fuerza de pruebas del condado.
El condado de El Dorado, que perdi贸 su sitio, hasta ahora ha mantenido un recuento relativamente bajo de casos de COVID-19.
Ghaly dijo que el estado est谩 trabajando con los condados en peligro de perder sitios para darles la oportunidad de llenar los espacios de prueba. Los funcionarios estatales se negaron a decir cu谩ntos condados han perdido sitios, pero a medida que las nuevas infecciones se han disparado, los n煤meros de las pruebas est谩n comenzando a recuperarse.
La lista de condados en riesgo de perder un sitio ha disminuido de alrededor de una docena a principios de junio a unos pocos la 煤ltima semana de junio.
Expertos en salud p煤blica dicen que enfoc谩ndose tan intensamente en los n煤meros de las pruebas y no en las pruebas adecuadas en los vecindarios de minor铆as, se corre el riesgo de abandonar las comunidades que ya enfrentan enormes barreras para la atenci贸n m茅dica como el racismo y la pobreza.
“Si ignoras estas comunidades, seguiremos viendo las mismas urgencias que estamos viendo ahora”, dijo el doctor Tony Iton, ex alto funcionario de salud del condado de Alameda y ahora vicepresidente senior de California Endowment, que est谩 trabajando con los condados para expandir las pruebas en vecindarios desatendidos.
Las barreras socioecon贸micas arraigadas tambi茅n hacen que sea dif铆cil obtener y mantener los n煤meros de prueba. Por ejemplo, las personas que desean hacerse la prueba en sitios estatales a menudo necesitan acceso a Internet y una direcci贸n de correo electr贸nico. La mayor铆a son al paso, por lo que deben tener un veh铆culo.
Muchas personas de bajos ingresos no pueden cumplir con esos requisitos, y los inmigrantes indocumentados temen que proporcionar informaci贸n personal para obtener una prueba pueda exponerlos a los funcionarios de inmigraci贸n, dijo el doctor Marty Fenstersheib, ex funcionario de salud del condado de Santa Clara que lidera el programa de pruebas.
“Si las personas tienen miedo de venir y hacerse la prueba, no habr谩 ning煤n beneficio”, dijo.
Los contratos estatales que financian los sitios de prueba se extendieron en junio, pero expirar谩n el 31 de agosto, y los funcionarios de la administraci贸n no han dicho a los condados si el estado continuar谩 financi谩ndolos, dijo Mimi Hall, presidenta de la Asociaci贸n de Ejecutivos de Salud del Condado de California y directora de salud p煤blica del condado de Santa Cruz.
“Es dif铆cil planificar cuando no sabemos cu谩nto tiempo podremos mantenerlos”, expres贸 Hall.
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