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El costo humano de los recortes de Trump a los programas de tratamiento de adicciones

El costo humano de los recortes de Trump a los programas de tratamiento de adicciones

Young People in Recovery es una organizaci贸n nacional sin fines de lucro enfocada en la recuperaci贸n de adicciones. Seis de sus cap铆tulos en Kentucky est谩n siendo afectados por recortes de fondos federales, lo que los ha obligado a reducir eventos comunitarios, incluyendo jornadas de limpieza, en las que los miembros del cap铆tulo recogen jeringas usadas de la calle, distribuyen naloxona, el medicamento para revertir sobredosis, y hablan con personas que consumen drogas sobre la posibilidad de recuperarse. (Billy O'Bryan)

Cuando la administraci贸n Trump recort贸 a finales de marzo m谩s de $11.000 millones en fondos estatales destinados a la era de covid-19, los programas de recuperaci贸n de adicciones sufrieron p茅rdidas r谩pidas.

Una organizaci贸n de Indiana que emplea a personas en recuperaci贸n para ayudar a compa帽eros con trastornos por adicciones y afecciones mentales se vio obligada a despedir a tres trabajadores. Un servicio de apoyo digital en Texas para personas con las mismas problem谩ticas se prepar贸 para cerrar su l铆nea telef贸nica 24/7 en una semana. Un programa de Minnesota centrado en la adicci贸n en la comunidad de 脕frica Oriental restringi贸 su alcance a personas vulnerables que viven en las calles.

Aunque la asistencia federal se otorg贸 durante la pandemia de covid y algunos de los fondos apoyaron actividades relacionadas con enfermedades infecciosas, una parte considerable se destin贸 a programas de salud mental y adicciones.

Estas 煤ltimas son preocupaciones cr贸nicas en Estados Unidos que se agravaron durante la pandemia y .

Colorado, por ejemplo, recibi贸 m谩s de $30 millones para estos programas y Minnesota casi $28 millones, seg煤n las agencias de salud y servicios humanos de esos estados.

En muchos casos, este dinero se destin贸 a servicios de recuperaci贸n de adicciones, que van m谩s all谩 del tratamiento tradicional para ayudar a las personas con adicciones a reconstruir sus vidas. Estos programas realizan tareas que las aseguradoras a menudo no reembolsan, como llevar a las personas a citas m茅dicas y audiencias judiciales, preparer curr铆culums y capacitarlas para nuevos empleos, encontrarles alojamiento y ayudarlas a establecer v铆nculos sociales no relacionados con las drogas.

Un juez federal los recortes de la administraci贸n Trump, lo que permiti贸 que, por ahora, los programas siguieran recibiendo fondos federales. Sin embargo, muchos de los afectados afirman que no pueden recontratar f谩cilmente a las personas que despidieron ni reactivar los servicios que redujeron.

Adem谩s, no est谩n seguros de poder sobrevivir a largo plazo en un entorno de incertidumbre y temor, sin saber cu谩ndo se revocar谩 el fallo del juez o se recortar谩 otra fuente de financiamiento.

La semana en que se recortaron dr谩sticamente los fondos, la administraci贸n Trump tambi茅n anunci贸 del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), que incluye la consolidaci贸n de la principal agencia federal dedicada a los servicios de recuperaci贸n de adicciones. Sin una oficina independiente como la Administraci贸n de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental, que el trabajo de recuperaci贸n, y  el dinero para apoyarlo, ya no sea una prioridad.

Aunque fundaciones privadas y gobiernos estatales podr铆an intervenir, es poco probable que puedan igualar las sumas de financiaci贸n federal.

“El apoyo a la recuperaci贸n se considera opcional”, dijo , fundadora de HardBeauty, una organizaci贸n de recuperaci贸n de adicciones con sede en Colorado.

Los recortes federales ponen en riesgo una subvenci贸n de cerca de $75.000 que su equipo hab铆a recibido para atender a mujeres embarazadas con adicciones en dos condados rurales de Colorado.

“Es muy f谩cil tomar decisiones dr谩sticas desde arriba por dinero, cuando no tienes que ser quien le diga a la madre: ‘No podemos ir hoy'”, dijo Garc铆a. “Cuando nunca tienes que sentarte frente a la madre que realmente necesitaba que estuvieras all铆”.

Las afecciones de salud mental, incluidos los trastornos por consumo de sustancias, son una de las en el pa铆s. Y, aunque las muertes por sobredosis a nivel nacional han disminuido recientemente, las tasas en muchas . A muchas personas en el campo de las adicciones les preocupa que estos recortes de fondos puedan revertir el progreso logrado con tanto esfuerzo.

A photo of two doulas helping a woman in labor stand and stretch.
Racquel Garc铆a (izq.), fundadora de HardBeauty, una organizaci贸n de recuperaci贸n de adicciones con sede en Colorado, ayuda a una mujer a dar a luz. La mujer, que estaba recuper谩ndose de la adicci贸n, se convirti贸 en empleada de Garc铆a y ahora trabaja como doula ayudando a otras embarazadas que est谩n en una situaci贸n similar a la que ella vivi贸.(Cortnie Watson)

Emily Hilliard, vocera del HHS, declar贸 a 麻豆女优 Health News que el departamento se est谩 reorganizando para mejorar la eficiencia, fomentar un enfoque m谩s coordinado para la adicci贸n y priorizar la financiaci贸n de proyectos que se alineen con la iniciativa presidencial Make America Healthy Again.

“Nuestro objetivo es optimizar los recursos y eliminar las redundancias, garantizando que los servicios esenciales de salud mental y tratamiento de adicciones se presten de forma m谩s eficaz”, dijo en un comunicado.

Pero para Garcia, no se siente como una mejora. Se siente como abandonar a madres necesitadas.

Entre el momento en que se anunciaron los recortes y cuando el juez federal los suspendi贸, dos mujeres atendidas por el programa de Garc铆a dieron a luz, cont贸. Aunque la financiaci贸n de su subvenci贸n estaba en el limbo, Garc铆a le dijo a su empleada que estuviera presente junto a las madres.

La empleada hizo seguimiento con visitas diarias a las nuevas mam谩s, las conect贸 con servicios de tratamiento o vivienda cuando fue necesario y las ayud贸 a navegar por el sistema de servicios infantiles.

“Simplemente no puedo dejar a las madres sin servicios”, dijo Garc铆a. “Simplemente no puedo hacerlo”.

Tampoco puede abandonar a esa empleada, agreg贸. Aunque la financiaci贸n federal proporcion贸 la mitad de su salario, Garc铆a la ha mantenido trabajando a tiempo completo.

Garc铆a dijo que emplea principalmente a mujeres que est谩n en proceso de recuperaci贸n, muchas de las cuales pasaron a帽os atrapadas en situaciones de abuso, dependiendo de los beneficios sociales. Ahora est谩n sobrias y han encontrado un trabajo significativo que les permite mantener a sus familias, dijo. “Creamos nuestra propia fuerza laboral de mam谩s que ayudan a otras mam谩s”.

A photo of people sitting on a cliff after a hike. All of them are wearing shirts that read, "This is what recovery looks like."
Seis de las secciones de Kentucky de Young People in Recovery se han visto afectadas por recortes de fondos federales, lo que las ha obligado a reducir eventos sociales como caminatas grupales y juegos de Ultimate Frisbee, que ayudan a las personas a divertirse sobrias y a forjar v铆nculos sociales libres de drogas.(Billy O鈥橞ryan)

Este tipo de desarrollo de la fuerza laboral en recuperaci贸n parece estar alineado con los objetivos del Partido Republicano de lograr que m谩s personas trabajen y reducir la dependencia de la beneficencia.

Las prioridades de la pol铆tica de drogas de la administraci贸n Trump, , identificaron la creaci贸n de “una fuerza laboral calificada y lista para la recuperaci贸n” y el fortalecimiento de los servicios de apoyo entre pares para la recuperaci贸n como esfuerzos cruciales para ayudar a las personas a “encontrar la recuperaci贸n y llevar una vida productiva y saludable”.

Muchos programas de recuperaci贸n capacitan a personas para empleos manuales, lo que podr铆a respaldar el objetivo de Trump de revivir la industria manufacturera.

Sin embargo, las acciones de la administraci贸n parecen entrar en conflicto con sus objetivos declarados, dijo , quien fue el zar antidrogas durante la administraci贸n Biden.

鈥淣o se puede tener manufactura si las personas no pasan una prueba de drogas en orina o contin煤an sufriendo adicciones o reca铆das鈥, afirm贸 Gupta, quien ahora preside GATC Health, una empresa que utiliza inteligencia artificial para el desarrollo de f谩rmacos.

Incluso si Vuelve a haber m谩s empleos en las zonas rurales de Estados Unidos, recortar la financiaci贸n de los servicios de recuperaci贸n y de la principal oficina federal que supervisa estos esfuerzos podr铆a significar que menos personas sean 鈥渆mpleables鈥, afirm贸 Gupta.

Las investigaciones sobre programas de recuperaci贸n, en particular los dirigidos por personas con experiencia personal en adicciones, sugieren que pueden aumentar la participaci贸n en el , reducir la prevalencia de reincidencia, a las citas de tratamiento y mejorar la probabilidad de .

ve estos beneficios a diario. Como director estatal de la organizaci贸n nacional sin fines de lucro , O鈥橞ryan supervisa cerca de que ense帽an a personas en recuperaci贸n habilidades para la vida, como manejar una cuenta bancaria y presentarse a entrevistas de trabajo, y les muestran c贸mo divertirse en sobriedad, mediante caminatas en grupo y juegos de Ultimate Frisbee que brillan en la oscuridad.

Brindando servicios de recuperaci贸n “es cuando realmente invertimos en su futuro”, dijo O’Bryan, quien tambi茅n est谩 en recuperaci贸n.

Kaleab Woldegiorgis (der.) y sus colegas de la Niyyah Recovery Initiative sol铆an pasar varias horas al d铆a en comedores sociales, eventos comunitarios, mezquitas y en las calles de vecindarios musulmanes y de la comunidad de 脕frica Oriental en Minneapolis, intentando conectar con personas que consum铆an drogas, para ofrecerles servicios de recuperaci贸n. Ese trabajo se ha visto limitado debido a los recortes de fondos federales.(Ryan Brown/Brown & Company)

Seis de sus cap铆tulos se vieron afectados por los recortes de fondos federales. Por eso ha tenido que recurrir al fondo de emergencia de la organizaci贸n para pagar al personal, y reducir los eventos comunitarios, incluyendo las jornadas de limpieza en las que los miembros del cap铆tulo recogen jeringas usadas de la calle, distribuyen naloxona, el medicamento para revertir sobredosis, y hablan con personas que consumen drogas sobre la posibilidad de recuperarse.

Actualmente est谩 explorando iniciativas de recaudaci贸n de fondos, pero no todos sus cap铆tulos tienen la misma capacidad.

鈥淓n una ciudad como Louisville, recaudar fondos no es un problema鈥, dijo O鈥橞ryan, 鈥減ero cuando uno llega a Grayson, Kentucky鈥, una zona rural en los Apalaches, 鈥渘o hay muchas oportunidades鈥.

En Minnesota, Kaleab Woldegiorgis y sus colegas de la sol铆an pasar horas al d铆a en comedores sociales, eventos comunitarios, mezquitas y en las calles de barrios musulmanes y 脕frica Oriental, intentando conectar con personas que consumen drogas. Hablaban somal铆, am谩rico y suajili, entre otros idiomas.

Esas iniciativas de divulgaci贸n les permitieron encontrar personas que necesitaban servicios de recuperaci贸n y que no los buscaban por s铆 mismas, afirm贸 Woldegiorgis, quien anteriormente asisti贸 a los grupos de apoyo de Niyyah cuando 茅l mismo lidiaba con la adicci贸n.

Tras construir relaciones con las personas, Woldegiorgis pod铆a ayudarlas a conectarse con servicios de recuperaci贸n formales que facturan a sus seguros, explic贸. Pero la ayuda no siempre pod铆a esperar a un contrato.

Una tarde, poco antes de los recortes de fondos federales, Woldegiorgis y sus colegas hablaron con un hombre que comenz贸 a llorar, contando c贸mo hab铆a querido recibir tratamiento unos d铆as antes, pero hab铆a perdido sus pertenencias, hab铆a vuelto a consumir drogas y hab铆a terminado en la calle.

Woldegiorgis dijo que ayud贸 al hombre a reconectarse con una hermana y a comenzar a explorar opciones de tratamiento.

Con los recortes, es posible que Niyyah ya no pueda apoyar este tipo de trabajo comunitario. Woldegiorgis teme que esto signifique que las personas no recibir谩n el mensaje de esperanza que puede surgir al interactuar con personas que pueden ser sus modelos de recuperaci贸n a seguir.

“La gente no recoge folletos para recibir estos mensajes. Y la gente no lee correos electr贸nicos ni mira mensajes publicitarios en ls calles y encuentra inspiraci贸n”, dijo. “La gente necesita gente”.