Jenni Mahnaz admite que no le gustan mucho los perros. Es ligeramente al茅rgica y la 煤nica mascota que tuvo de ni帽a fue un cangrejo ermita帽o. Pero cuando supo que los entrenados para asistir a las personas pod铆an ayudar a sus hijas con sus necesidades m茅dicas, decidi贸 conseguir uno al precio que fuera.
A su hija mayor, Suraiya, de 6 a帽os, le diagnosticaron autismo y problemas de procesamiento sensorial. Poco despu茅s, a Phoenix, de 4 a帽os, le diagnosticaron epilepsia.
“Es muy probable que nuestra familia necesite dos perros de servicio”, dijo Mahnaz. “Creo que nos costar谩 unos $10,000 por perro”.
Se trata de un problema muy serio para esta familia de cinco que vive en Troy, Nueva York, y cuyos ingresos est谩n por debajo del umbral federal de pobreza, aunque ahorrar谩n dinero comprando los cachorros a un criador y pagando luego a un entrenador local para que los entrene como perros de servicio.
Algunos adiestradores cobran hasta $40,000 por un perro de servicio, algo que no cubre el seguro m茅dico. Otros tienen largas listas de espera o no aceptan entrenar perros para ni帽os peque帽os.
“Esto es muy caro para nosotros, pero soy la madre de mis hijas y mi trabajo es hacer lo que pueda para que su calidad de vida sea la mejor posible”, explic贸 Mahnaz. “Es una necesidad para ellas y supondr谩 una gran diferencia en sus vidas”.
La demanda de perros de servicio se ha disparado en los 煤ltimos a帽os, ya que los perros han demostrado su capacidad para ayudar a ni帽os y adultos con una gama cada vez m谩s amplia de discapacidades.
Esto ha desbordado a los adiestradores sin fines de lucro, que suelen proporcionar los perros a un costo m铆nimo o nulo para los pacientes, y ha dado lugar a la aparici贸n del negocio de perros de servicio con precios elevados.
Sin embargo, el r谩pido crecimiento se ha producido con poca supervisi贸n, lo que potencialmente somete a las personas que tienen problemas m茅dicos complejos a enormes barreras financieras, perros mal entrenados y fraude.
Esas trampas solo se ven exacerbadas por las redes sociales, incluidos los sitios de recaudaci贸n de fondos como GoFundMe que permiten a las familias alcanzar los umbrales de precios que no podr铆an pagar por s铆 mismos. El floreciente mercado alienta a los entrenadores a cobrar m谩s por sus servicios, confiados en que los fondos ser谩n donados.
Algunos, como la familia Mahnaz, se ven obligados a entrenar a sus propios perros para reducir el costo. Pero no hay garant铆a de que eso funcione 鈥攕eg煤n los adiestradores, los perros entrenados en casa no son una garant铆a de 茅xito鈥 y podr铆an perder miles de d贸lares.
“El perro podr铆a fracasar absolutamente. Podr铆amos acabar con un animal adulto que no puede ejercer como perro de servicio”, afirm贸 Mahnaz. “Pero es que no tenemos elecci贸n”.
La falta de normas para los adiestradores de perros de servicio ha abierto la puerta a decenas de adiestradores caseros que pueden o no estar cualificados para entrenar perros de servicio, seg煤n , profesora de medicina veterinaria en la Universidad de California-Davis.
“Es una gran oportunidad para que los entrenadores de perros te ofrezcan venderte uno por decenas de miles de d贸lares'”, a帽adi贸 Hart. “Es una especie de mercado salvaje”.
Pero eso tambi茅n deja a las familias vulnerables y sin otro recurso.
“A veces estafan a las familias”, se帽al贸 Sheila O’Brien, presidenta de en Estados Unidos. Este grupo acredita a los entrenadores de perros de servicio, pero la acreditaci贸n es voluntaria y solo pueden optar a ella las organizaciones sin 谩nimo de lucro. El grupo cuenta con 80 miembros acreditados y 25 programas en Norteam茅rica. Pero nadie sabe cu谩ntos entrenadores de perros no acreditados operan en el pa铆s.
“Es muy f谩cil estafar a la gente a trav茅s de Internet. Se puede ganar mucho dinero”, afirm贸 , profesor de derecho de la Universidad Estatal de Michigan especializado en derecho animal. “Nunca se ha controlado y ha empeorado”.
En 2018, por ejemplo, el fiscal general de Virginia present贸 en la que alegaba que una empresa llamada Service Dogs by Warren Retrievers cobraba a las familias hasta $27,000 por perro, pero “entregaba cachorros mal entrenados, con serios problemas de comportamiento y habilidades o entrenamiento inadecuados”. El entrenador resolvi贸 la demanda el a帽o pasado por $3 millones.
En 2020, el fiscal general de North Carolina present贸 similar contra el propietario de Ry-Con, un entrenador de perros de servicio sin fines de lucro. La demanda alegaba que cobraba a las familias hasta $16,710 por perro, a pesar de saber que los perros no estaban bien entrenados.
Ambas empresas de adiestramiento han dejado de funcionar y no fue posible contactar a sus propietarios para comentarios.
O’Brien calcula que el costo promedio del adiestramiento en Estados Unidos es de $30,000 por perro. Pero los entrenadores tambi茅n deben tener en cuenta el costo del 60% de los perros que no superan el adiestramiento.
A veces, los perros fracasan por problemas de salud o de temperamento. “Algunos son perros para el afecto, no para el trabajo”, expres贸 O’Brien.
, fundadora de Canine Assistants, una organizaci贸n sin fines de lucro de Milton, Georgia, dijo que queda mucho trabajo despu茅s de que un perro se grad煤a, aunque muchos adiestradores comerciales dan por terminada su responsabilidad cuando venden al perro. Pero muchas personas necesitan ayuda para resolver problemas como la educaci贸n del perro en casa o las dificultades para caminar con la correa.
“Los clientes pueden recibir perros que no est谩n preparados, y a veces, cuando los perros est谩n preparados, acaban con familias que no saben qu茅 hacer”, apunt贸 Arnold. “Es dif铆cil para ambas partes, pero lo m谩s frecuente es que se aprovechen de las familias y no al rev茅s”.
Canine Associates puede colocar un m谩ximo de 100 perros al a帽o, pero recibe unas 1,400 solicitudes.
“La necesidad es abrumadora”, asegur贸 Arnold. “El sector es perfecto para la gente que quiere ganar un poco de dinero”.
En la mayor铆a de los casos, ese dinero no sale directamente del bolsillo de los pacientes.
, directora de desarrollo de la organizaci贸n sin fines de lucro 4 Paws for Ability, con sede en Xenia, Ohio, dijo que solo un 5% de las familias pueden pagar $17,000 por un perro de servicio. El resto depende de su comunidad, de la familia, de los amigos o, a veces, de completos desconocidos para obtener donaciones.

Medical Mutts Service Dogs de Indianapolis entrena a unos 30 perros de servicio al a帽o, de los cuales un tercio son perros que viven en el centro para su entrenamiento.
“No hay garant铆a de que ninguno de esos perros logre ser de servicio”, expres贸 , directora de servicios al cliente de Medical Mutts. “Cuando empiezas el entrenamiento y los sacas a lugares p煤blicos, empiezas a practicar ciertos comportamientos, es bastante estresante. Y algunos perros no pueden soportarlo”.
Medical Mutts cobra entre $15,000 y $17,000 por un perro del programa, dependiendo del tipo de discapacidad. Si se aloja y entrena a un perro que trae la familia cuesta $11,000. Si ese perro no consigue graduarse, la familia pierde su dinero. En cambio, las familias que optan por un perro del programa tienen garantizado un animal que completa el adiestramiento.
“Esa es la mayor ventaja de un perro del programa”, dijo Rudasile. “No corren el riesgo de tener que quedarse con un perro que no puede cumplir con las funciones para las que ha sido entrenado鈥.
Para la familia Mahnaz es un riesgo que vale la pena. Un amigo ha creado una p谩gina de para recaudar los $4,000 iniciales para conseguir su primer perro, un goldendoodle, de un criador. Empezar谩n con un entrenamiento b谩sico de obediencia y, cuando el perro tenga la edad suficiente, comenzar谩n su entrenamiento como perro de servicio.
Un perro de asistencia para el autismo, esperan, ayudar谩 a Suraiya a enfrentarse a situaciones sociales inc贸modas y a tranquilizarla cuando est茅 al borde de una crisis. M谩s adelante, conseguir谩n un segundo perro entrenado para alertarles cuando Phoenix sufra un ataque.
Suraiya, que a煤n no sabe escribir, ha creado sin embargo una lista de posibles nombres de perros que solo ella puede leer: Blueberry, Alex, Stardust, Jelly-Jam. Phoenix se ha decidido por Pancake.