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La comida chatarra es la nueva villana de Washington

La comida chatarra es la nueva villana de Washington

Some members of President-elect Donald Trump鈥檚 inner circle are gearing up to battle 鈥淏ig Food,鈥 or the companies that make most of the food and beverages consumed in the United States. Nominees for top health agencies are taking aim at ultra-processed foods that account for an estimated 70% of the nation鈥檚 food supply. (Bing Guan/Bloomberg via Getty Images)

Tus bocadillos podr铆an ser blanco del nuevo gobierno de Trump.

Durante a帽os, el gobierno federal ha evitado regular la comida chatarra, la comida r谩pida y los alimentos ultraprocesados.

Ahora, las actitudes est谩n cambiando. Algunos miembros del c铆rculo 铆ntimo del presidente Donald Trump se est谩n preparando para luchar contra las 鈥済randes empresas alimentarias鈥, es decir, las compa帽铆as que producen la mayor parte de los alimentos y bebidas que se consumen en el pa铆a.

Los candidatos a las principales agencias de salud est谩n apuntando a los alimentos ultraprocesados, que representan del suministro de alimentos de Estados Unidos.

Seg煤n declaraciones recientes, una variedad de posibles opciones de normas con carga pol铆tica para regular los alimentos ultraprocesados 鈥嬧媝ueden llegar al men煤 del equipo de Trump, incluidas las etiquetas de advertencia, los cambios en los subsidios a la agroindustria y los l铆mites a los productos que los consumidores pueden comprar con la ayuda alimentaria del gobierno.

El impulso para reformar la dieta estadounidense est谩 siendo impulsado en gran medida por los conservadores que han asumido la causa que durante mucho tiempo ha sido la favorita de la izquierda.

Los partidarios de Trump, como Robert F. Kennedy Jr., cuya controversial nominaci贸n para dirigir el Departamento de Salud y Servicios Humanos a煤n enfrenta la confirmaci贸n del Senado, est谩n adoptando un concepto que defiende los alimentos naturales y la medicina alternativa.

Es un movimiento que han denominado “MAHA”, o Make America Healthy Again (Hagamos a Am茅rica saludable de nuevo). Su inter茅s ha cobrado impulso porque sus objetivos tienen un apoyo bipartidista bastante amplio, incluso en medio de un Congreso amargamente dividido en el que los legisladores de ambos partidos se centraron en el tema el a帽o pasado.

Es probable que sea una batalla campal porque la industria alimentaria ejerce una inmensa influencia pol铆tica y ha frustrado con 茅xito los esfuerzos anteriores por regular sus productos o su comercializaci贸n. La categor铆a de “empresas de procesamiento y venta de alimentos”, que incluye a Tyson Foods y Nestl茅 SA, registr贸 un gasto de $26,7 millones en actividades de lobby en 2024, . En 1998 fueron $10 millones.

鈥淗an sido absolutamente instrumentales y muy, muy exitosos en retrasar cualquier efectividad en la regulaci贸n en Estados Unidos鈥, dijo Laura Schmidt, profesora de pol铆tica de salud en la Universidad de California-San Francisco. 鈥淩ealmente parece que debe haber un momento de ajuste de cuentas aqu铆 donde la gente comience a preguntarse, 鈥樎縋or qu茅 tenemos que vivir as铆?鈥欌

es que significa cosas diferentes para distintas personas y se utiliza para describir art铆culos que van desde refrescos hasta muchas comidas congeladas. Estos productos a menudo contienen grasas, almidones y az煤cares agregados, entre otras cosas. Los investigadores dicen que el consumo de alimentos ultraprocesados 鈥嬧媏st谩 vinculado, en diferentes niveles de intensidad, a enfermedades cr贸nicas como diabetes, c谩ncer, problemas de salud mental y muerte prematura.

Los l铆deres en nutrici贸n y salud son optimistas de que ya se est谩 llevando a cabo un ajuste de cuentas. Kennedy se ha comprometido a eliminar los alimentos procesados 鈥嬧媎e los almuerzos escolares, restringir ciertos aditivos alimentarios como los colorantes en los cereales y redireccionar los subsidios agr铆colas federales de los cultivos b谩sicos ampliamente utilizados en los alimentos ultraprocesados.

La intensificaci贸n de la atenci贸n en Washington ha desencadenado un nuevo nivel de inter茅s en el frente legal, ya que los abogados exploran casos para enfrentarse a los principales fabricantes de alimentos por vender productos que, seg煤n ellos, provocan enfermedades cr贸nicas.

Bryce Mart铆nez, que ahora tiene 18 a帽os, present贸 una demanda en diciembre contra casi una docena de fabricantes de alimentos como Kraft Heinz, The Coca-Cola Co. y Nestl茅 USA. Desarroll贸 diabetes y enfermedad del h铆gado graso no alcoh贸lico a los 16 a帽os, y est谩 tratando de hacerlos responsables de sus enfermedades.

Seg煤n la demanda, presentada en el Tribunal de Causas Comunes de Philadelphia, las empresas sab铆an o deber铆an haber sabido que los alimentos ultraprocesados 鈥嬧媏ran da帽inos y adictivos. La demanda se帽alaba que Mart铆nez creci贸 comiendo alimentos de marca muy publicitados que son b谩sicos en la dieta estadounidense: refrescos azucarados, Cheerios y Lucky Charms, Skittles y Snickers, comidas congeladas y envasadas, por nombrar solo algunos.

Nestl茅, Coca-Cola y Kraft Heinz no respondieron a los correos electr贸nicos en los que se solicitaban comentarios para este art铆culo. La Consumer Brands Association, una asociaci贸n comercial para fabricantes de bienes de consumo envasados, cuestion贸 las acusaciones.

鈥淚ntentar clasificar los alimentos como poco saludables simplemente porque est谩n procesados, o demonizar los alimentos ignorando su contenido nutricional completo, enga帽a a los consumidores y exacerba las disparidades en materia de salud鈥, dijo Sarah Gallo, vicepresidenta s茅nior de pol铆tica de productos, en una declaraci贸n.

Otros bufetes de abogados est谩n a la caza de ni帽os o adultos que creen que fueron perjudicados por consumir alimentos ultraprocesados, lo que aumenta la probabilidad de demandas.

Un grupo de especializado en lesiones personales dice en su sitio web: 鈥渆stamos investigando activamente casos de alimentos ultraprocesados 鈥嬧(UPF)鈥. Y abogados litigantes de Texas tambi茅n est谩n estudiando la posibilidad de emprender acciones legales contra los reguladores federales que, seg煤n ellos, no han controlado los alimentos ultraprocesados.

鈥淪i usted o su hijo han sufrido problemas de salud que su m茅dico ha vinculado directamente con el consumo de alimentos ultraprocesados, Queremos escuchar su historia鈥, dicen en su sitio web.

Mientras tanto, el 14 de enero la Administraci贸n de Drogas y Alimentos (FDA)  anunci贸 que propone exigir que aparezca del paquete en la mayor铆a de los alimentos envasados 鈥嬧媝ara que la informaci贸n sobre el contenido de grasas saturadas, sodio y az煤car agregado de un alimento sea f谩cilmente visible para los consumidores.

Y en el Capitolio, los senadores Bernie Sanders (independiente de Vermont), Ron Johnson (Republicano de Wisconsin) y Cory Booker (dem贸crata de New Jersey) est谩n haciendo sonar la alarma sobre los alimentos ultraprocesados.

En 2024, Sanders que podr铆a conducir a una prohibici贸n federal de la publicidad de comida chatarra dirigida a ni帽os, una campa帽a nacional de educaci贸n y etiquetas en alimentos ultraprocesados 鈥嬧媞ue digan que los productos no est谩n recomendados para peque帽os. Booker firm贸 la legislaci贸n junto con los senadores Peter Welch (dem贸crata de Vermont) y John Hickenlooper (dem贸crata de Colorado).

En diciembre, el Comit茅 de Salud, Educaci贸n, Trabajo y Pensiones del Senado tuvo para examinar los v铆nculos entre los alimentos ultraprocesados 鈥嬧媦 las enfermedades cr贸nicas, durante la cual el comisionado de la FDA, Robert Califf, pidi贸 m谩s fondos para la investigaci贸n.

Las empresas alimentarias han aprovechado 鈥渓os mismos circuitos neuronales que intervienen en la adicci贸n a los opioides鈥, dijo Califf en la audiencia.

Sanders, que presidi贸 la audiencia, dijo que hay 鈥渆videncia creciente鈥 de que 鈥渆stos alimentos est谩n dise帽ados deliberadamente para ser adictivos鈥, y afirm贸 que los alimentos ultraprocesados 鈥嬧媓an impulsado epidemias de diabetes y obesidad, y cientos de miles de millones de d贸lares en gastos m茅dicos.

La investigaci贸n sobre los alimentos y la adicci贸n 鈥渟e ha acumulado hasta el punto de haber alcanzado una masa cr铆tica鈥, dijo Kelly Brownell, profesora em茅rita de Stanford y una de las editoras de un sobre el tema.

Los ataques de tres bandos 鈥攁bogados, el Congreso y la administraci贸n Trump, todos aparentemente interesados 鈥嬧媏n presentar batalla鈥 podr铆an generar suficiente presi贸n para desafiar a las grandes empresas alimentarias y posiblemente impulsar mejores resultados de salud en Estados Unidos, que tiene la entre los pa铆ses de altos ingresos.

鈥淭al vez deshacerse de los alimentos altamente procesados 鈥嬧媏n algunas cosas podr铆a realmente cambiar r谩pidamente el porcentaje de la poblaci贸n estadounidense que es obesa鈥, dijo el vir贸logo Robert Redfield, que dirigi贸 los Centros para el Control y Prevenci贸n de Enfermedades (CDC) durante la administraci贸n Trump anterior, en comentarios en un evento en diciembre organizado por , un grupo de expertos conservador.

Las acusaciones de que las grandes empresas alimentarias fabricaron y vendieron a sabiendas productos adictivos y nocivos se parecen a las acusaciones formuladas contra las grandes tabacaleras antes de que se alcanzara el de $206.000 millones, en 1998.

鈥淪upuestamente, estas empresas utilizan el manual de estrategias de la industria tabacalera para dirigirse a los ni帽os, especialmente a los ni帽os negros e hispanos, con v铆nculos de marketing integrados con dibujos animados, juguetes y juegos, junto con publicidad en las redes sociales鈥, dijo a 麻豆女优 Health News , uno de los abogados de Morgan & Morgan que representa a Mart铆nez.

La demanda de Mart铆nez contra los fabricantes de alimentos, de 148 p谩ginas, se basa en documentos que se hicieron p煤blicos en un litigio contra las empresas tabacaleras que eran due帽as de algunas de las marcas m谩s importantes de la industria alimentaria.

Se hicieron acusaciones similares contra los fabricantes, distribuidores y minoristas de opioides antes de que aceptaran pagar decenas de miles de millones de d贸lares en un acuerdo de 2021 con los estados.

La FDA finalmente impuso restricciones al etiquetado y la comercializaci贸n del tabaco, y la epidemia de opioides condujo a una legislaci贸n que aument贸 el acceso a medicamentos que salvan vidas para tratar la adicci贸n.

Pero el celo de la administraci贸n Trump al enfrentarse a las grandes empresas alimentarias puede enfrentar desaf铆os 煤nicos.

La capacidad de la FDA para imponer regulaciones se ve obstaculizada en parte por la financiaci贸n. Mientras que la divisi贸n de medicamentos de la agencia recauda tasas de usuario de la industria, su divisi贸n de alimentos depende de un presupuesto m谩s limitado determinado por el Congreso.

El cambio puede llevar tiempo porque la agencia avanza, seg煤n algunos cr铆ticos, a ritmo de tortuga. El a帽o pasado, la FDA que permit铆a el aceite vegetal bromado en productos alimenticios. La agencia determin贸 en 1970 que el aditivo no era generalmente reconocido como seguro.

Los esfuerzos para limitar la comercializaci贸n de alimentos ultraprocesados 鈥嬧媝odr铆an impulsar demandas que aleguen que cualquier restricci贸n viola la libertad de expresi贸n comercial protegida por la Primera Enmienda. Y Kennedy 鈥攕i es confirmado como secretario del Departamento de Salud y Servicios Sociales (HHS)鈥  puede tener dificultades para obtener el apoyo de un Congreso liderado por  republicanos, que defiende una menor regulaci贸n federal, y de un presidente que durante su mandato anterior .

“La pregunta es: 驴podr谩 RFK marcar una diferencia?”, dijo David L. Katz, m茅dico fundador de True Health Initiative, un grupo sin fines de lucro que combate la desinformaci贸n sobre salud p煤blica. 鈥淣inguna administraci贸n anterior ha hecho mucho en este 谩mbito, y RFK est谩 vinculado a una administraci贸n particularmente antirregulatoria鈥.

Mientras tanto, la poblaci贸n estadounidense es reconocida como y tiene la tasa m谩s alta de personas con m煤ltiples enfermedades cr贸nicas entre los pa铆ses de altos ingresos.

鈥淗ay un gran esfuerzo de base debido a lo enfermos que estamos鈥, dijo , quien se desempe帽贸 como subsecretario adjunto para la seguridad alimentaria en el Departamento de ASgricultura entre 2009 y 2011.

鈥淓n gran parte, esto se debe a que la gente no deber铆a estar tan enferma tan temprano en la vida. Tienes suerte si llegas a los 18 a帽os sin una enfermedad cr贸nica. Es extraordinario鈥, observ贸.