麻豆女优

Skip to content
M茅dicos, callados mientras Florida busca terminar con d茅cadas de mandatos de vacunaci贸n infantil

M茅dicos, callados mientras Florida busca terminar con d茅cadas de mandatos de vacunaci贸n infantil

El cirujano general de Florida, Joseph Ladapo, en una conferencia el 6 de agosto. (Carl Juste/Miami Herald/Tribune News Service via Getty Images)

SARASOTA, Florida 鈥 Florida planea eliminar casi medio siglo de vacunas infantiles obligatorias contra enfermedades que han causado muertes y dejado secuelas en millones de ni帽os. Muchos cr铆ticos, incluidos profesionales de salud, temen hablar p煤blicamente en contra de esta decisi贸n.

Con el apoyo del gobernador republicano Ron DeSantis, Joseph Ladapo, cirujano general del estado, anunci贸 el 3 de septiembre su intenci贸n de eliminar todos los requisitos de vacunaci贸n para ni帽os en edad escolar.

鈥淐ada una de esas normas est谩 equivocada y destila desprecio y esclavitud鈥, dijo ante una multitud de personas contrarias a las vacunas en Tallahassee. 鈥溌縌ui茅n soy yo, como gobierno o como individuo, para decirte qu茅 debes poner en tu cuerpo?鈥, agreg贸.

La historia demuestra que los mandatos aumentan el uso de vacunas.

Sin embargo, si las tasas de vacunaci贸n bajan, aumentan los casos de enfermedades como sarampi贸n, hepatitis, meningitis y neumon铆a 鈥攅 incluso podr铆an regresar enfermedades como la difteria y la poliomielitis鈥.

Muchas de estas enfermedades son una amenaza no solo para quienes no est谩n vacunados, sino tambi茅n para quienes los rodean, incluidos beb茅s y personas mayores con sistemas inmunes debilitados.

Pero ese hecho cient铆fico ha sido ignorado en Florida. Las autoridades de salud se han mantenido en silencio frente a la campa帽a de Ladapo 鈥攜 no porque est茅n de acuerdo鈥. La Universidad de Florida ha silenciado a especialistas en enfermedades infecciosas, seg煤n el profesor em茅rito Doug Barrett, ex jefe de pediatr铆a y vicepresidente senior de asuntos de salud de esa universidad.

鈥淟es dicen que no hablen con nadie sin permiso de sus supervisores鈥, asegur贸. Voceros de la universidad no respondieron a solicitudes de comentarios.

Lo mismo ocurre con los funcionarios de los departamentos de salud de los condados, seg煤n John Sinnott, profesor jubilado de la Universidad del Sur de Florida, quien tiene amistad con uno de esos l铆deres locales.

El departamento de salud del condado de Sarasota remiti贸 a un reportero a las autoridades estatales en Tallahassee, quienes respondieron con una declaraci贸n se帽alando que las vacunas 鈥渟eguir谩n estando disponibles鈥 para las familias que las quieran. El estado no respondi贸 a otras solicitudes de entrevista con Ladapo ni a otras preguntas.

Muchos pediatras tambi茅n guardan silencio, al menos p煤blicamente.

鈥淢uchos no se pronuncian con claridad sobre si los ni帽os deben vacunarse鈥, dijo Neil Manimala, ur贸logo y presidente electo de la Asociaci贸n M茅dica del Condado de Hillsborough. 鈥淣o quieren perder pacientes. Y hay suficientes personas antivacunas como para destrozarte con rese帽as en Google, contando que los m茅dicos quieren 鈥榠nyectar veneno鈥欌.

Historia de los mandatos en la vacunaci贸n moderna

Varios estados eliminaron mandatos de vacunaci贸n a principios del siglo pasado, cuando la viruela era la 煤nica vacuna ampliamente utilizada, seg煤n el historiador Robert Johnston, de la Universidad de Illinois-Chicago.

Ning煤n estado lo ha hecho desde que se sumaron otras vacunas al calendario. (La vacunaci贸n rutinaria contra la viruela termin贸 en 1972).

En los a帽os 70, brotes persistentes de sarampi贸n llevaron a que las autoridades reforzaran la protecci贸n infantil con mandatos escolares obligatorios en todos los estados. Hoy, la polarizaci贸n pol铆tica sobre las vacunas luego de la pandemia de covid ha cambiado el panorama.

Y esto se nota especialmente en Florida, aunque legisladores en Texas y Louisiana tambi茅n est谩n considerando eliminar requisitos de vacunaci贸n, y en Idaho basta con que los padres soliciten una exenci贸n.

鈥淓ste es un momento decisivo para muchas familias que ya ten铆an dudas sobre vacunar a sus hijos y que ahora reciben el mensaje de que no es necesario鈥, dijo Jennifer Takagishi, vicepresidenta de la filial de Florida de la Academia Americana de Pediatr铆a.

No est谩 claro qu茅 tan r谩pido podr铆an volver las enfermedades prevenibles por vacunas si Florida elimina los mandatos, ni c贸mo responder铆a la poblaci贸n.

Consultado en sobre si su oficina hab铆a dise帽ado posibles escenarios epidemiol贸gicos antes del anuncio de septiembre, Ladapo respondi贸: 鈥淎bsolutamente no鈥. Seg煤n el cirujano general, la libertad parental no es un asunto cient铆fico, sino de 鈥渓o que est谩 bien o mal鈥.

Un mes despu茅s, el Departamento de Salud de Florida no respondi贸 a preguntas sobre si estaba elaborando planes de contingencia ante posibles brotes. Durante un brote de sarampi贸n en el condado de Broward en 2024, Ladapo envi贸 a los padres una carta autorizando que los ni帽os no vacunados asistieran a la escuela, desafiando las recomendaciones basadas en evidencia de los Centros para el Control y la Prevenci贸n de Enfermedades (CDC).

En 1977, un brote de sarampi贸n que mat贸 a dos ni帽os en el condado de Los 脕ngeles provoc贸 una fuerte reacci贸n nacional contra quienes rechazaban las vacunas.

Pero durante una epidemia reciente que caus贸 la muerte de dos menores en Texas y , el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, firm贸 una ley que facilita a los padres el proceso para evitar vacunas obligatorias.

鈥溌緾u谩ntas muertes o enfermedades graves se necesitar谩n para que la gente diga: 鈥楴o, s铆 queremos vacunas鈥?鈥, se pregunt贸 Takagishi. 鈥淣o sabemos cu谩l ser谩 ese punto de quiebre鈥.

鈥淣o tengo la respuesta鈥, dijo Walter Orenstein, profesor em茅rito de la Universidad de Emory, quien trabaj贸 en temas de sarampi贸n durante sus 26 a帽os en los CDC y dirigi贸 el programa de inmunizaci贸n de la agencia entre 1988 y 2004. 鈥淓n el pasado, los brotes de sarampi贸n generaban la voluntad pol铆tica para apoyar los programas de vacunaci贸n. Esta vez no ha sido as铆. Es muy triste鈥.

Los ni帽os en Florida ya est谩n entre los menos vacunados del pa铆s, debido a una aplicaci贸n laxa de los requisitos, al rechazo de las vacunas tras la pandemia y a la postura libertaria de las autoridades estatales.

En todo el estado, solo alrededor del 89% de los ni帽os de jard铆n de infantes est谩n completamente vacunados, y el condado de Sarasota tiene la tasa m谩s baja, con alrededor del 80%. Para evitar la propagaci贸n del sarampi贸n, una comunidad debe tener al menos el 95% de inmunizaci贸n.

Con el secretario de Salud y Servicios Humanos Robert F. Kennedy Jr. recortando fondos para la investigaci贸n de vacunas, incorporando activistas antivacunas a la agencia y generando desconfianza sobre la seguridad y utilidad de las vacunas, poco se interpone en las decisiones que podr铆an hacer que las tasas de vacunaci贸n en Florida bajen a煤n m谩s.

El Departamento de Salud liderado por Ladapo ya est谩 eliminando los requisitos de vacunas contra la hepatitis B, la varicela y las bacterias que causan meningitis y neumon铆a.

A comienzos del pr贸ximo a帽o, se espera que la Legislatura de Florida analice la revocaci贸n de una ley de 1977 que exige que los ni帽os en escuelas y guarder铆as est茅n vacunados contra otras siete enfermedades infantiles potencialmente mortales: tos ferina, sarampi贸n, poliomielitis, rub茅ola, paperas, difteria y t茅tanos.

Despu茅s del sarampi贸n, 驴qu茅 enfermedad volver谩?

Ante estos ataques, la comunidad cient铆fica intenta prever qu茅 enfermedades podr铆an reaparecer primero y cu谩ndo.

Un por el epidemi贸logo Mathew Kiang, de la Universidad de Stanford, estim贸 que, incluso con los niveles actuales de vacunaci贸n, el sarampi贸n 鈥攄eclarado eliminado en Estados Unidos en el a帽o 2000鈥 podr铆a volver a convertirse en una enfermedad habitual. Si la cobertura contra el sarampi贸n cae un 10% m谩s, podr铆an registrarse alrededor de 450.000 casos anuales, con cientos de muertes y lesiones cerebrales.

Pero ese estudio podr铆a exagerar la amenaza, se帽al贸 Shaun Truelove, experto en modelado de enfermedades epid茅micas en la Universidad Johns Hopkins, quien expres贸 preocupaci贸n por perder la confianza p煤blica con predicciones alarmistas.

Aun as铆, advirti贸 que los brotes de sarampi贸n seguramente se intensificar谩n. El pa铆s ya enfrenta su peor a帽o en tres d茅cadas, con m谩s de 1.500 casos y brotes activos en Carolina del Sur y Minnesota.

鈥淣o hace falta modelar el sarampi贸n si se dejan de aplicar las vacunas鈥, dijo Truelove. 鈥淓n los lugares donde haya brotes, cada ni帽o no vacunado se va a contagiar鈥.

El sarampi贸n es 鈥渆l canario en la mina鈥 de otras enfermedades prevenibles, afirm贸 Sal Anzalone, pediatra de Healthcare Network en Naples, Florida. 鈥淐uando empieza a aparecer el sarampi贸n, hay otras enfermedades que est谩n por venir鈥.

Ladapo ha dicho que quienes quieran vacunarse podr谩n seguir haci茅ndolo, incluso sin mandatos.

Pero el mensaje del estado confunde a las familias, especialmente a las de bajos recursos o desatendidas, seg煤n Anzalone. Para muchas de ellas es dif铆cil llevar a sus hijos a citas m茅dicas si no es obligatorio, explic贸. En su consulta, el 80% de los pacientes tiene cobertura de Medicaid. Si las pol铆ticas trasladan m谩s costos a los padres, menos ni帽os ser谩n vacunados, agreg贸.

Y si bajan las tasas de vacunaci贸n y aumentan las infecciones, los ni帽os no ser谩n los 煤nicos afectados. Personas con c谩ncer y adultos mayores 鈥攎uy numerosos en Florida鈥 tambi茅n estar铆an en riesgo.

Las escuelas y empresas podr铆an enfrentar interrupciones. La industria tur铆stica, que atrajo a 143 millones de visitantes el a帽o pasado, tambi茅n podr铆a verse afectada. (La C谩mara de Comercio de Florida no respondi贸 a solicitudes de comentarios).

鈥淟as enfermedades infecciosas no se detienen en quienes dicen estar dispuestos a asumir el riesgo鈥, dijo Meagan Fitzpatrick, experta en vacunas de la Universidad de Maryland. Por su capacidad de propagaci贸n, explic贸: 鈥渆n el caso de una enfermedad contagiosa, la vacunaci贸n nunca es solo una decisi贸n individual鈥.

Los profesionales de salud temen que el fin de los mandatos permita el regreso de la hepatitis B, una enfermedad hep谩tica cr贸nica, ya que se estima que 2 millones de personas en el pa铆s portan el virus.

Tambi茅n podr铆an volver los d铆as en que los beb茅s con fiebre alta deb铆an someterse a punciones lumbares dolorosas y an谩lisis de sangre para descartar meningitis o infecciones bacterianas que las vacunas han evitado desde la d茅cada de los 90.

Barbara Loe Fisher, co fundadora del movimiento moderno contra los mandatos de vacunaci贸n a inicios de los a帽os 80, despu茅s de que su hijo sufriera una reacci贸n adversa a una vacuna contra la tos ferina (que desde entonces fue reemplazada por una m谩s segura), duda que los floridanos dejen de vacunarse en masa, pese al fin de los requisitos.

Fisher, presidenta del National Vaccine Information Center, se mud贸 de Virginia al suroeste de Florida en 2020. Cree que las lesiones por vacunas est谩n subregistradas y que se vacuna a ni帽os sin consentimiento informado. Admiti贸 que los mandatos aumentan la cobertura, pero opin贸 que su eliminaci贸n fortalecer谩 la confianza en la salud p煤blica y en la medicina.

鈥淓s hora de que productos biol贸gicos como las vacunas est茅n sujetos a la ley de oferta y demanda鈥, dijo, 鈥渋gual que cualquier otro producto del mercado鈥.

Por su parte, Sinnott anticipa el regreso del sarampi贸n, acompa帽ado de brotes m谩s intensos de tos ferina, gripe y covid.

鈥淓llos creen que no pasar谩 nada. Tal vez tengan raz贸n鈥, dijo Sinnott, el profesor jubilado. 鈥淓s un experimento鈥.

La poliomielitis tambi茅n podr铆a volver. Y para Sinnott, de 77 a帽os, eso no es una teor铆a.

Ten铆a 7 a帽os cuando contrajo la enfermedad y pas贸 seis meses en silla de ruedas. En los 煤ltimos a帽os ha sufrido el s铆ndrome pospoliomiel铆tico: dificultad para tragar, rigidez y dolor en las extremidades.

La primera vacuna contra la polio se autoriz贸 en 1955, el a帽o en que se enferm贸. 鈥淩ecuerdo una vez que mi madre me dijo: 鈥楲a fila era demasiado larga鈥欌, cont贸.

Sinnott perdona a sus padres, y tambi茅n a los padres actuales que dudan sobre vacunar a sus hijos. Es menos tolerante con ciertos l铆deres de salud p煤blica. 鈥淓llos s铆 deber铆an saberlo鈥, dijo.