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Personas mayores inmigrantes pierden la cobertura de Medicare a pesar de haber aportado por a帽os

A senior woman in active outdoor clothing encourages a toddler to navigate uneven ground in a lush forest environment.

OAKLAND, Calif. 鈥 Rosa Mar铆a Carranza se inclin贸 para sostener la espalda de una ni帽a de 3 a帽os mientras la peque帽a trepaba una roca en las colinas boscosas del noreste de Oakland.

Vestida con ropa de senderismo y collares de cuentas, Carranza, de 67 a帽os, se mov铆a entre 谩rboles y ni帽os en una ma帽ana soleada de diciembre. 鈥淎g谩rrate de esa rama鈥, dijo en espa帽ol. 鈥溌煤 puedes, mi amor!鈥.

Carranza, profesional especializada en desarrollo infantil que creci贸 columpi谩ndose entre 谩rboles y nadando en r铆os en El Salvador, dijo que se siente como en casa en el bosque del preescolar al aire libre que cofund贸. Ha trabajado con ni帽os y adolescentes como cuidadora y educadora durante m谩s de tres d茅cadas, el tiempo suficiente para saber cu谩ndo intervenir y cu谩ndo dar un paso atr谩s para que sus estudiantes encuentren su propio equilibrio.

Cuando pas贸 a trabajar medio tiempo el a帽o pasado, Carranza contaba con recibir Medicare y cheques del Seguro Social, beneficios otorgados a trabajadores estadounidenses e inmigrantes con presencia legal cuando se retiran, si de historial laboral y edad, o si tienen alguna discapacidad.

Carranza ha aportado decenas de miles de d贸lares a Medicare y al Seguro Social durante 24 a帽os, seg煤n su registro de ingresos de la Administraci贸n del Seguro Social, revisado por El T铆mpano y 麻豆女优 Health News. Pero Carranza es una de un estimado de 100.000 inmigrantes con papeles que pronto quedar谩n excluidos de Medicare.

La ley One Big Beautiful Bill Act del Partido Republicano, firmada en julio pasado por el presidente Donald Trump, proh铆be que ciertas categor铆as de inmigrantes con presencia legal 鈥 incluidos beneficiarios del estatus de protecci贸n temporal (TPS), refugiados, solicitantes de asilo, sobrevivientes de violencia dom茅stica, v铆ctimas de trata y personas con visas de trabajo 鈥 accedan a Medicare.

Quienes ya est谩n en el programa, como Carranza, ser谩n dados de baja antes del 4 de enero, una medida de legisladores republicanos para reducir el gasto de Medicare, ya que, junto con Trump, han argumentado que el dinero de los contribuyentes no debe usarse para pagar la atenci贸n m茅dica de inmigrantes sin autorizaci贸n.

鈥淟os dem贸cratas quieren que los inmigrantes ilegales, muchos de ellos CRIMINALES VIOLENTOS, reciban atenci贸n m茅dica GRATIS鈥, dos meses despu茅s de firmar la ley. 鈥溌o podemos permitir que esto suceda!鈥

Sin embargo, las categor铆as de inmigrantes que ahora perder谩n cobertura s铆 tienen estatus legal. Ni la Casa Blanca ni el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) respondieron a una pregunta sobre si era justo sacar de Medicare a residentes legales.

Los inmigrantes sin estatus legal ya no eran elegibles para Medicare ni para la mayor铆a de los beneficios p煤blicos financiados por el gobierno federal.

Carranza teme que tambi茅n pueda perder el permiso legal para vivir en Estados Unidos si la administraci贸n Trump pone fin al TPS para salvadore帽os, como intent贸 hacer durante .

Si eso ocurre, Carranza perder铆a su residencia legal y podr铆a estar en riesgo de pasar tiempo en un centro de detenci贸n migratorio o ser deportada.

鈥淓sto es como una pel铆cula de terror, una pesadilla completa鈥, dijo Carranza. 鈥淣o es as铆 como imagin茅 envejecer鈥.

Carranza lleva de la mano y canta con ni帽os peque帽os mientras caminan por un sendero en las colinas boscosas del noreste de Oakland el 5 de diciembre. Carranza cofund贸 Escuelita del Bosque, un preescolar de inmersi贸n en espa帽ol donde los ni帽os pasan gran parte del d铆a aprendiendo y explorando al aire libre.(Hiram Alejandro Dur谩n/El T铆mpano)

鈥淏ajo ataque constante鈥

Carranza dej贸 El Salvador en 1991 durante una guerra civil brutal, dejando atr谩s a tres hijos peque帽os, para ganar dinero y enviarlo a su familia. Permaneci贸 en el pa铆s despu茅s de que venciera su visa hasta 2001, cuando calific贸 para el TPS, luego de dos terremotos que azotaron El Salvador, y desplazando a 1,3 millones.

El TPS fue aprobado por el Congreso y promulgado en 1990 por el presidente republicano George H.W. Bush.

Este estatus permite que personas como Carranza, provenientes de ciertos pa铆ses afectados por conflictos armados, guerras civiles o desastres clim谩ticos, vivan y trabajen en Estados Unidos, si regresar a su pa铆s representa un riesgo.

Carranza se perdi贸 la graduaci贸n de jard铆n de infantes de su hija menor y su primera medalla en atletismo. Trabaj贸 turnos nocturnos cuidando reci茅n nacidos y luego como maestra sustituta en escuelas p煤blicas del 脕rea de la Bah铆a de San Francisco para pagar la educaci贸n de sus hijos en El Salvador, as铆 como sus propios estudios en el City College of San Francisco, donde obtuvo un t铆tulo en desarrollo infantil.

Tambi茅n cuid贸 a decenas de ni帽os de 3, 4 y 5 a帽os que miraban con asombro mientras descubr铆an peque帽os tesoros en el bosque de secuoyas del parque de Oakland donde cofund贸 Escuelita del Bosque, un preescolar de inmersi贸n en espa帽ol que ense帽a al aire libre.

Se supon铆a que la recompensa ser铆a una jubilaci贸n tranquila. Pero el Congreso limit贸 la elegibilidad de Medicare a ciudadanos, residentes permanentes legales, nacionales cubanos y haitianos, y personas amparadas por los Compacts of Free Association, acuerdos entre Estados Unidos y naciones insulares del Pac铆fico.

La medida sigui贸 a los intentos de Trump de excluir a algunos inmigrantes con presencia legal de Medicaid, de los subsidios en el mercado de seguros de salud y de servicios de apoyo social, como asistencia alimentaria, ayuda para vivienda y visitas m茅dicas en centros de salud financiados por el gobierno federal. En total, se proyectaba que 1,4 millones de inmigrantes con presencia legal perder铆an el seguro de salud, seg煤n 麻豆女优, una organizaci贸n sin fines de lucro de informaci贸n de salud que incluye a 麻豆女优 Health News.

Taylor Haulsee, vocero del presidente de la C谩mara de Representantes, Mike Johnson, no respondi贸 a solicitudes de comentarios.

Michael Cannon, director de estudios de pol铆tica de salud en el Cato Institute, un centro de tendencia libertaria, dijo que los republicanos quer铆an implementar recortes de impuestos y eliminar el seguro de salud para inmigrantes porque no afectar铆a a su base.

鈥淣o quieren convertir a Estados Unidos en un im谩n de asistencia social鈥, opin贸. 鈥淵 les molesta que el gobierno les haga pagar por un estado de bienestar鈥.

Aunque no hay datos sobre inmigrantes con presencia legal, los inmigrantes sin papeles aportaron y $25,7 mil millones al Seguro Social en 2022, seg煤n el Institute on Taxation and Economic Policy.

La Oficina de Presupuesto del Congreso estim贸 que solo las restricciones a Medicare reducir铆an el gasto federal en para 2034.

Expertos en salud dicen que eliminar la cobertura para inmigrantes con estatus legal .

Carranza asiste a una protesta en apoyo al programa de estatus de protecci贸n temporal (TPS) frente al edificio federal Phillip Burton y el tribunal federal en San Francisco el 18 de noviembre. Carranza, residente de Oakland, teme perder su TPS y enfrentar detenci贸n indefinida o deportaci贸n.(Hiram Alejandro Dur谩n/El T铆mpano)

鈥淓n realidad, esta es la primera vez que el Congreso le quita Medicare a alg煤n grupo鈥, dijo Drishti Pillai, directora de pol铆ticas de salud para inmigrantes en 麻豆女优. 鈥淓ste cambio est谩 afectando a inmigrantes con presencia legal en Estados Unidos, muchos de los cuales ya han trabajado y contribuido al sistema durante d茅cadas鈥.

A medida que adultos mayores como Carranza pierdan su cobertura de Medicare, los m茅dicos anticipan que retrasar谩n su atenci贸n, lo que llevar谩 a un aumento de pacientes gravemente enfermos, especialmente en salas de emergencia.

Los adultos mayores pueden enfermarse de forma repentina y r谩pida, y son m谩s vulnerables a enfermedades cardiovasculares como afecciones del coraz贸n y presi贸n arterial alta, especialmente si posponen la atenci贸n de rutina, dijo Theresa Cheng, m茅dica de emergencias en Zuckerberg San Francisco General Hospital y profesora cl铆nica adjunta de medicina de emergencias en la Universidad de California-San Francisco.

鈥淓s bastante f谩cil que sufran un deterioro cr铆tico de su salud鈥, dijo Cheng.

Carranza hace senderismo y se considera saludable, pero reconoce que est谩 envejeciendo y comenzando a tener dificultades para seguir el ritmo de los ni帽os en el bosque.

A finales del a帽o pasado le diagnosticaron hipertensi贸n, y en enero despert贸 con una presi贸n en el pecho y fue a un centro de urgencias porque su presi贸n hab铆a subido a niveles peligrosos. Unas semanas despu茅s, tropez贸 mientras caminaba y se cay贸. Al d铆a siguiente despert贸 con el pie hinchado. En el hospital local, un m茅dico le dijo que ten铆a artritis.

Dijo que fueron momentos preocupantes, pero estaba agradecida de pagar solo $10 por la visita a urgencias y $5 por ver a su m茅dico de atenci贸n primaria. Sin embargo, eso cambiar谩 cuando pierda Medicare a principios del pr贸ximo a帽o.

El estr茅s de saber que perder谩 su seguro de salud y posiblemente su estatus legal, mientras agentes federales detienen a inmigrantes como ella en todo el pa铆s, ha afectado su salud mental, cont贸. Est谩 buscando terapia y servicios de acupuntura para tratar su insomnio y ansiedad, y la sensaci贸n de estar 鈥渂ajo un ataque constante鈥.

Sin un lugar a donde ir

En California, hogar del mayor n煤mero de , Carranza podr铆a haberse inscrito en un seguro patrocinado por el estado, pero este a帽o la inscripci贸n para adultos de 19 a帽os o m谩s que tienen TPS, est谩n en el pa铆s sin autorizaci贸n o son solicitantes de asilo. Otros estados con gobernadores dem贸cratas como tambi茅n han reducido sus programas de salud para inmigrantes por presiones presupuestarias.

En enero, el gobernador de California, Gavin Newsom, propuso un presupuesto estatal que no compensar铆a los recortes federales de atenci贸n m茅dica para unos 200.000 inmigrantes con presencia legal, se帽alando el costo anual de $1.1 mil millones y d茅ficits presupuestarios estatales.

Carranza (der.) y otra maestra de preescolar de Escuelita del Bosque re煤nen a un peque帽o grupo de ni帽os peque帽os antes de dar un paseo entre las secuoyas, en el noreste de Oakland, el 5 de diciembre.(Hiram Alejandro Dur谩n/El T铆mpano)

鈥淒adas estas presiones fiscales, la administraci贸n no puede compensar este cambio en la pol铆tica federal鈥, dijo H.D. Palmer, vocero del Departamento de Finanzas de California.

Pero algunos legisladores dem贸cratas y defensores de los consumidores dicen que el estado deber铆a intervenir. La asamble铆sta Mia Bonta, quien preside el Comit茅 de Salud de la Asamblea, dijo que est谩 trabajando en una soluci贸n presupuestaria legislativa para incluir en Medi-Cal 鈥 la versi贸n estatal de Medicaid 鈥 a los inmigrantes que perder谩n su cobertura, incluidos los adultos mayores.

La dem贸crata de East Bay est谩 especialmente preocupada por personas como Carranza, 鈥渜ue han vivido aqu铆 durante d茅cadas y han contribuido a esta econom铆a, que han aportado a nuestro tejido cultural y a nuestras comunidades, que han formado familias y vidas y que ahora quieren tener la posibilidad de retirarse con dignidad y vivir con dignidad y tener la atenci贸n m茅dica que necesitan鈥.

Una se帽al del futuro

En abril pasado, Carranza vislumbr贸 lo que podr铆a significar perder su cobertura de salud y beneficios de jubilaci贸n, despu茅s de que la Administraci贸n del Seguro Social le enviara una carta inform谩ndole que ya no calificaba para beneficios de jubilaci贸n porque no ten铆a presencia legal en el pa铆s, aunque s铆 la ten铆a. Luego Medicare dej贸 de pagar a su plan de salud, que como resultado la dio de baja.

Como beneficiaria de TPS con permiso de trabajo, sab铆a que se trataba de un error. Aun as铆, sin su cheque, Carranza no tuvo dinero para pagar la renta durante un mes. Compens贸 ese pago cuidando a los hijos de sus arrendadores. En mayo pasado, la oficina de la representante federal Lateefah Simon (dem贸crata de Oakland) ayud贸 a Carranza a recuperar sus beneficios de jubilaci贸n, pero tom贸 meses recuperar su seguro de salud.

Documentos de identidad estatales y federales pertenecientes a Carranza 鈥攊ncluyendo su licencia de conducir y sus tarjetas de autorizaci贸n de trabajo鈥 sobre una mesa en su hogar en Oakland el 23 de febrero. Carranza, quien ha vivido y trabajado en Estados Unidos durante d茅cadas bajo el Estatus de Protecci贸n Temporal, conserva estas tarjetas como constancia de su autorizaci贸n legal para trabajar.(Hiram Alejandro Dur谩n/El T铆mpano)

La experiencia la dej贸 afectada.

鈥淓s como recibir una bofetada en la cara despu茅s de m谩s de 30 a帽os trabajando para el sistema aqu铆鈥, dijo Carranza. 鈥淵 a cambio, esto es lo que tenemos ahora鈥.

Por las noches permanece despierta imaginando el futuro: aqu铆, donde ha pasado la mitad de su vida, sin seguro de salud y posiblemente sin beneficios del Seguro Social; o en El Salvador, donde est谩n dos de sus tres hijos. Su hija, residente permanente que vive en Texas, espera convertirse en ciudadana para poder solicitar la residencia permanente para Carranza, pero el proceso puede tardar a帽os.

Tambi茅n est谩 la posibilidad que m谩s teme: la detenci贸n indefinida o la deportaci贸n.

En una ma帽ana reciente en su estudio en el s贸tano en Oakland, Carranza sac贸 una caja del fondo de su cl贸set. Dentro hab铆a una pila alta de tarjetas de identificaci贸n que inclu铆an licencias de conducir antiguas, su tarjeta del Seguro Social y decenas de permisos de trabajo emitidos por el gobierno federal.

鈥淢i vida est谩 en esta caja鈥, dijo.

Este art铆culo fue producido en colaboraci贸n con , una organizaci贸n c铆vico-medi谩tica que sirve y cubre a las comunidades inmigrantes latinas y mayas del 脕rea de la Bah铆a.

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