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驴Se podr谩 cumplir con la meta de terminar con la epidemia de VIH para 2030?

驴Se podr谩 cumplir con la meta de terminar con la epidemia de VIH para 2030?

Harold Phillips (izq.), jefe de la Oficina de Pol铆tica Nacional sobre el SIDA de la Casa Blanca, y funcionarios del Departamento de Salud y Servicios Humanos visitaron el programa IDEA Exchange de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami en junio de 2022 para conocer sus logros en la prevenci贸n del VIH. (University of Miami Health System)

MIAMI, FL.- En 2018, Mike Ferraro viv铆a en la calle y compart铆a jeringas con otras personas que se inyectaban drogas cuando descubri贸 que era VIH positivo.

“Pens茅 que era una sentencia de muerte, cuando tienes llagas y te deterioras”, dijo.

Ferraro se enter贸 de su estatus de VIH a trav茅s de una iniciativa de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami llamada , que enviaba m茅dicos y estudiantes de medicina a la esquina donde ped铆a limosna.

Se hizo la prueba y se inscribi贸 en el programa, que tambi茅n proporciona jeringas limpias, medicamentos para revertir las sobredosis, y f谩rmacos para la prevenci贸n y el tratamiento del VIH.

En circunstancias normales, podr铆a haber pasado meses antes de que Ferraro comenzara con la medicaci贸n de supresi贸n viral, si es que lo lograba. Pero el mismo d铆a que se enter贸 de su estatus, un m茅dico de IDEA Exchange comenz贸 a recetarle medicamentos.

Ahora, su VIH est谩 bajo control y est谩 recuper谩ndose del consumo de drogas. “Salvan vidas”, dijo Ferraro, ahora de 55 a帽os, y agreg贸 que lo trataron con amabilidad y respeto, y no se sinti贸 estigmatizado, lo que lo alent贸 a iniciar el tratamiento.

Lanzado en 2016, IDEA Exchange practica para tratar y prevenir las infecciones por VIH que combina la telemedicina con la divulgaci贸n directa, ayudado por m谩s de $400,000 en subvenciones de los Centros para el Control y la Prevenci贸n de Enfermedades (CDC) y otras agencias federales.

La financiaci贸n forma parte de un esfuerzo nacional lanzado por la Casa Blanca en 2019, bajo el ex presidente Donald Trump, llamado . La iniciativa federal tiene como objetivo reducir el n煤mero de nuevas infecciones por VIH en todo el pa铆s en un 75% para 2025, y en un 90% para 2030.

Los funcionarios esperan lograr estos hitos financiando nuevas estrategias enfocadas en cada comunidad para brindar atenci贸n a grupos dif铆ciles de alcanzar, como las personas que se inyectan drogas y otras que viven con VIH, o est谩n en riesgo de contraerlo.

Las agencias federales de salud a las ciudades, estados y territorios m谩s afectados por la epidemia, muchos en el sur. Georgia, Louisiana y Florida estuvieron entre los estados con las tasas m谩s altas de en 2020, seg煤n los CDC.

Sin embargo, las personas que viven con VIH, m茅dicos, expertos en enfermedades infecciosas, grupos comunitarios y dicen que la iniciativa podr铆a no cumplir con su principal objetivo para 2030.

“驴Creo que todo el pa铆s va a alcanzar esa meta? No lo creo”, dijo , jefe de la Oficina Nacional de Pol铆tica del SIDA de la Casa Blanca.

Mike Ferraro comenz贸 el tratamiento para el VIH el mismo d铆a que descubri贸 que era seropositivo. Recibe terapia antirretroviral, atenci贸n m茅dica y apoyo social a trav茅s de IDEA Exchange.(Daniel Chang/麻豆女优 Health News)

La pandemia de covid-19, la escasez de personal y la burocracia han frenado los esfuerzos de respuesta al VIH. Y los programas locales han sido obstaculizados en lugares donde el estigma y la discriminaci贸n son fomentados por mensajes anti-LGBTQ+ de los funcionarios electos, especialmente en estados donde los legisladores han propuesto restricciones en la atenci贸n m茅dica, la educaci贸n y los espect谩culos de drag queens.

鈥淣o estamos todos en el mismo punto de partida鈥, dijo Phillips.

Debido a las interrupciones de la pandemia, los funcionarios federales no han tenido estimaciones s贸lidas de nuevas infecciones o el n煤mero de personas que viven con VIH desde finales de 2019, dijo Phillips.

Los sugieren que el objetivo de reducir dr谩sticamente las nuevas infecciones est谩 muy lejos. Las pruebas de VIH y la aceptaci贸n de medicamentos preventivos, como la profilaxis previa a la exposici贸n o PrEP, y los medicamentos para la supresi贸n viral tambi茅n se est谩n quedando cortos.

La Casa Blanca espera tener datos m谩s precisos este a帽o que permitan a los funcionarios ajustar los esfuerzos de respuesta al VIH para recuperar el terreno perdido, dijo Phillips.

Desde 2019, el Congreso el gasto en los esfuerzos del programa para prevenir el VIH (son $573 millones para el a帽o fiscal actual), pero ha proporcionado repetidamente menos de lo que Trump o, m谩s tarde, el presidente Joe Biden, solicitaron.

Ahora, con los republicanos buscando fuertes recortes presupuestarios, la solicitud actual de Biden de se encuentra en terreno inestable.

Pero incluso cuando la administraci贸n busca m谩s dinero, los funcionarios de salud p煤blica estatales y locales no han podido gastar todos los cientos de millones que se les han otorgado.

麻豆女优 Health News se puso en contacto con varios condados y estados en febrero para preguntarles c贸mo gastaban el dinero del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) destinado a poner fin a la epidemia del VIH.

Kentucky, Carolina del Sur y Arkansas hab铆an gastado menos de la mitad de sus asignaciones. Y funcionarios en los condados de DeKalb, Georgia; Harris, Texas; y Mecklenburg, Carolina del Norte, dijeron que a煤n ten铆an que gastar todos sus fondos.

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Hansel Tookes, m茅dico de enfermedades infecciosas de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami y director m茅dico de IDEA Exchange en Miami, dijo que las subvenciones de la iniciativa Terminar con la Epidemia de VIH han ayudado al programa a implementar estrategias efectivas de prevenci贸n y tratamiento, como consultas de telesalud y atenci贸n compasiva para las personas que se inyectan drogas.(Daniel Chang/麻豆女优 Health News)

Esos d贸lares deben utilizarse dentro de los l铆mites del condado, lo que reduce su impacto en las partes perif茅ricas del 谩rea metropolitana, dijo , director de la divisi贸n de VIH/ETS de Salud P煤blica del Condado de Mecklenburg, en Charlotte.

Y los requisitos de que los contratos de m谩s de $100,000 pasen por un proceso de licitaci贸n intenso, y que las decisiones finales de gastos reciban la aprobaci贸n del estado tambi茅n act煤an como obst谩culos, dijo Jenkins.

Estos procesos administrativos pueden dificultar que el dinero federal llegue a los proveedores locales de servicios para el VIH que se dirigen a comunidades a las que antes no se llegaba. En cambio, dijo Jenkins, la financiaci贸n tiende a fluir hacia grupos bien establecidos que pueden llenar una comunidad con el mismo tipo de servicio, como m谩s lugares para realizar pruebas.

鈥溌縀s eso nuevo e innovador? No鈥, dijo.

Mientras funcionarios como Jenkins se enfrentan a problemas burocr谩ticos y log铆sticos, algunos programas de VIH tambi茅n enfrentan obst谩culos pol铆ticos e ideol贸gicos desde hace d茅cadas.

Este es el caso en el condado de Tarrant, Texas, dijo , gerente del programa local 鈥淭erminar con la Pandemia de VIH鈥. Los l铆deres all铆 dudan en reconocer que el VIH afecta de manera desproporcionada a grupos marginados como hombres negros e hispanos homosexuales y bisexuales, mujeres negras heterosexuales y personas transg茅nero.

鈥淪i niega que existe una discriminaci贸n sist茅mica, entonces no se querr谩 financiar programas que digan: 鈥極ye, debemos centrarnos en las poblaciones desfavorecidas’鈥, dijo.

Esa mentalidad tambi茅n limita la forma en que su agencia puede llegar a las personas, dijo Adams. Le gustar铆a promocionar servicios en aplicaciones de citas como Grindr y Tinder, pero dijo que solo puede usar las 鈥渟eguras鈥: Facebook, Instagram y Twitter.

鈥淣uestro mensaje tiene que ser conservador. Tiene que estar redactado con mucha delicadeza. No puedes tener una imagen de un cond贸n, por ejemplo鈥, dijo. 鈥淣os afecta en t茅rminos de transmitir nuestro mensaje de una manera que se conecte con las personas y con la audiencia adecuada鈥.

Reconocer los problemas estructurales puede hacer que los funcionarios sean etiquetados , inyectando pol铆tica en la salud p煤blica y 鈥渟ocavando鈥 el progreso, a pesar de los avances cient铆ficos logrados en el tratamiento y la prevenci贸n del VIH.

Al igual que la pandemia de covid, la epidemia de VIH ha puesto de relieve las desigualdades sociales y econ贸micas de larga data, que reducen el acceso a la atenci贸n.

Aunque la mayor铆a de las personas con seguro privado no pagan de su bolsillo la PrEP, y las visitas al m茅dico y las pruebas de laboratorio relacionadas, eso puede cambiar, en espera del resultado final de una impugnaci贸n legal a un mandato de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA) de que la mayor铆a de los planes de seguro privados cubran los servicios preventivos recomendados. Derogar el requisito podr铆a hacer que la atenci贸n preventiva del VIH fuera inasequible para muchas personas.

Mitchell Warren, director ejecutivo de , se帽al贸 tambi茅n otros desaf铆os sociales, como los legisladores en distintas partes de Estados Unidos atacando la atenci贸n de afirmaci贸n de g茅nero, espect谩culos de drag y programas de diversidad, equidad e inclusi贸n. La pol铆tica, y la presi贸n de los activistas conservadores, llevaron recientemente al estado de Tennessee a en fondos federales para combatir el VIH.

鈥淎 menudo pensamos que el VIH tiene que ver con los condones, la terapia antirretroviral y la PrEP鈥, dijo Warren. “Es as铆. Pero esos productos solo ayudan a las personas si pueden ingresar a un centro donde las traten con respeto, con atenci贸n de alta calidad, donde no les preocupe que la cl铆nica sea bombardeada o cerrada por la controversia鈥.

Phillips, de la Casa Blanca, un hombre abiertamente homosexual que vive con VIH, reconoci贸 el “entorno dif铆cil” actual y dijo que recordaba “los d铆as en que el VIH ten铆a apoyo bipartidista”.

Esperaba que los funcionarios electos pudieran volver a encontrar ese terreno com煤n, reconocer el valor de la prevenci贸n del VIH y continuar invirtiendo en ella, incluso m谩s all谩 de la fecha l铆mite de 2030.

Poner fin a la epidemia requerir谩 una financiaci贸n sostenida y voluntad pol铆tica, que pueden verse amenazadas independientemente de si un programa falla en su objetivo o muestra signos de 茅xito, dijo Bernard Davis, presidente de , una cl铆nica en Charlotte.

鈥淐uando comienzas a ver que los resultados se ven mejor que antes, entonces eliminas esos d贸lares鈥, dijo. 鈥淵 bien, la comunidad vuelve a donde estaba al principio, porque esos recursos ya no est谩n鈥.