A veces el calor te hace vomitar, cont贸 Carmen Garc铆a, trabajadora agr铆cola en el Valle de San Joaqu铆n, en California. Ella y su marido pasaron el mes de julio en los campos de ajo, arrodillados sobre la tierra ardiente mientras las temperaturas superaban los 105 grados.
El cansancio y las n谩useas de su marido fueron tan intensas que no fue a trabajar por tres d铆as. Pero bebi贸 agua con lima en lugar de ir al m茅dico porque no tienen seguro m茅dico. “A mucha gente le pasa esto”, agreg贸.
No existen normas federales para proteger a los trabajadores como los Garc铆a cuando los d铆as son excesivamente calurosos. Y sin el apoyo bipartidista del Congreso, incluso con la atenci贸n urgente de la administraci贸n Biden, es posible que el alivio no llegue en a帽os.
El presidente Joe Biden a la Administraci贸n de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) la elaboraci贸n de normas para prevenir los accidentes y las enfermedades causados por el calor.
Pero ese proceso de 46 pasos puede llevar m谩s de una d茅cada y podr铆a estancarse si un republicano es elegido presidente en 2024, porque el Partido Republicano se ha opuesto generalmente a las regulaciones de salud laboral en los 煤ltimos 20 a帽os.
Estas normas podr铆an obligar a los empleadores a proporcionar abundante agua potable, descansos y un espacio para refrescarse a la sombra o con aire acondicionado cuando las temperaturas superen un determinado umbral.
El 7 de septiembre, OSHA comenz贸 reuniones con propietarios de peque帽as empresas para discutir sus propuestas, incluidas las medidas que deber铆an adoptar las empresas cuando las temperaturas llegan a los 90 grados.
Como este verano se han batido r茅cords de calor, la congresista Judy Chu (dem贸crata de California) y otros miembros del Congreso han impulsado una legislaci贸n que acelerar铆a el proceso de elaboraci贸n de normas de OSHA.
El proyecto de ley lleva el nombre de Asunci贸n Valdivia, una trabajadora agr铆cola que se desmay贸 mientras recog铆a uvas en California en un d铆a de 105 grados en 2004. Su hijo la recogi贸 del campo y Valdivia muri贸 de un golpe de calor en el trayecto a su casa.
“Ya sea en una granja, conduciendo un cami贸n o trabajando en un almac茅n, los trabajadores como Asunci贸n mantienen nuestro pa铆s en funcionamiento mientras soportan algunas de las condiciones m谩s dif铆ciles”, dijo Chu en en la que instaba al Congreso a aprobar el proyecto de ley.
Las organizaciones profesionales que representan a los empresarios se han opuesto a las normas, calific谩ndolas de 鈥渆xageradas鈥. Tambi茅n afirman que faltan datos que justifiquen regulaciones generales, dada la diversidad de trabajadores y lugares de trabajo, desde restaurantes de comida r谩pida hasta granjas.
La C谩mara de Comercio de Estados Unidos, uno de los grupos de presi贸n m谩s poderosos de Washington, que tales medidas carecen de sentido “porque cada empleado experimenta el calor de forma diferente”. Adem谩s, seg煤n la C谩mara, normas como los ciclos de trabajo-descanso “amenazan con perjudicar directa y sustancialmente… la productividad de los empleados y, por lo tanto, la viabilidad econ贸mica de su empleador”.
“Muchos de los problemas relacionados con el calor no son consecuencia del trabajo agr铆cola ni de la mala gesti贸n del empresario, sino del moderno estilo de vida de los empleados”, escribi贸 el Consejo Nacional del Algod贸n en su respuesta a la legislaci贸n propuesta.
Por ejemplo, el aire acondicionado hace m谩s dif铆cil que las personas se adapten a un ambiente caluroso despu茅s de haber estado en una vivienda o un veh铆culo fr铆os, y se帽al贸 que “los trabajadores m谩s j贸venes, m谩s acostumbrados a un estilo de vida m谩s sedentario, no pueden aguantar un d铆a trabajando al aire libre”.
La Asociaci贸n de Recursos Forestales, que representa a los propietarios de terrenos forestales, la industria maderera y los aserraderos, agreg贸 que “las enfermedades y muertes relacionadas con el calor no figuran entre los riesgos laborales m谩s graves a los que se enfrentan los trabajadores”. Citaron : la agencia document贸 789 hospitalizaciones y 54 muertes relacionadas con el calor a trav茅s de investigaciones e infracciones de 2018 a 2021.
OSHA admite que sus datos son cuestionables. Ha dicho que sus cifras “sobre enfermedades, accidentes y muertes relacionadas con el calor en el trabajo son probablemente grandes subestimaciones”.
Los accidentes y enfermedades no siempre se registran, las muertes provocadas por las altas temperaturas no siempre se atribuyen al calor, y los da帽os relacionados con el calor pueden ser acumulativos, provocando infartos, insuficiencia renal y otras dolencias despu茅s de que la persona haya abandonado su lugar de trabajo.
El efecto de la temperatura
Para establecer normas, OSHA debe conocer los efectos del calor en los que trabajan en interiores y al aire libre. La justificaci贸n es una parte necesaria del proceso, porque las normativas aumentar谩n los costos para los empresarios que necesiten instalar sistemas de aire acondicionado y ventilaci贸n en el interior, y para aquellos cuya productividad pueda bajar si se permite a los que trabajan a la intemperie tomar descansos o reducir las jornadas cuando suban las temperaturas.
Lo ideal ser铆a que los empresarios tomaran medidas para proteger a los trabajadores del calor independientemente de las normas, afirm贸 Georges Benjamin, director ejecutivo de la Asociaci贸n Americana de Salud P煤blica. “Tenemos que hacer un mejor trabajo para convencer a los empresarios de que hay una compensaci贸n entre la eficiencia y los trabajadores enfermos”, dijo.
Garc铆a y su marido sufrieron los s铆ntomas del golpe de calor: v贸mitos, n谩useas y fatiga. Pero sus casos forman parte de los miles que no se contabilizan cuando la gente no va al hospital ni presenta denuncias por miedo a perder su empleo o estatus migratorio.
Los trabajadores agr铆colas est谩n notoriamente subrepresentados en las estad铆sticas oficiales sobre accidentes y enfermedades laborales, seg煤n David Michaels, epidemi贸logo de la Universidad George Washington y ex administrador de OSHA.
Investigadores que encuestaron a trabajadores agr铆colas de y encontraron que m谩s de un tercio presentaba s铆ntomas de enfermedad por calor durante los veranos analizados, una cifra muy superior a la registrada por OSHA. En particular, el estudio de Georgia revel贸 que el 34% de los trabajadores agr铆colas no ten铆a descansos regulares, y una cuarta parte no ten铆a acceso a espacios con sombra.
Incluso los casos en los que los trabajadores son hospitalizados pueden no atribuirse al calor si los m茅dicos no documentan la conexi贸n. Muchos estudios relacionan los accidentes laborales con el estr茅s t茅rmico, que puede causar fatiga, deshidrataci贸n y v茅rtigo.
En un estudio realizado en el estado de Washington, se observ贸 que los trabajadores agr铆colas se con m谩s frecuencia en junio y julio, unos de los meses m谩s calurosos y h煤medos. Y en un informe de 2021, investigadores calcularon que las temperaturas m谩s c谩lidas causaron aproximadamente en California entre 2001 y 2018, seg煤n los reclamos de compensaci贸n de los trabajadores.
Las lesiones renales por calor tambi茅n aparecen en la base de de trabajadores lesionados gravemente en el trabajo, como el caso de un empleado de una planta de procesamiento de carne hospitalizado por deshidrataci贸n y lesi贸n renal aguda en un caluroso d铆a de junio en Arkansas.
Sin embargo, la investigaci贸n revela que el da帽o renal provocado por el calor tambi茅n. Un estudio de trabajadores de la construcci贸n que estuvieron durante un verano en Arabia Saudita revel贸 que el signos de lesi贸n renal, lo que los pon铆a en riesgo de insuficiencia renal futura.
Adem谩s de cuantificar las lesiones y muertes causadas por el calor, OSHA trata de atribuirles un costo para poder calcular el ahorro potencial derivado de la prevenci贸n. “Hay que medir las cosas, como 驴cu谩nto vale una vida?”, afirm贸 Michaels.
Para los trabajadores y sus familias, el sufrimiento tiene consecuencias de largo alcance que son dif铆ciles de enumerar. Los gastos m茅dicos son m谩s obvios. Por ejemplo, OSHA calcula que el costo directo de la postraci贸n por calor (sobrecalentamiento debido a insolaci贸n o hipertermia), es de casi $80,000 en costos directos e indirectos por caso.
Si esto parece elevado, hay que pensar en un trabajador de la construcci贸n de Nueva York que perdi贸 el conocimiento en un d铆a caluroso y se cay贸 de una plataforma, y sufri贸 una laceraci贸n renal, fracturas faciales y varias costillas rotas.
El precio de los golpes de calor
Investigadores tambi茅n han intentado determinar el costo que supone para los empresarios la p茅rdida de productividad. El trabajo es menos eficiente cuando suben las temperaturas, y si los trabajadores se ausentan por enfermedad y tienen que ser reemplazados, la producci贸n disminuye mientras se entrena a nuevos trabajadores.
Cullen Page, cocinero de Austin, Texas, y miembro del sindicato Restaurant Workers United, trabaja durante horas frente a un horno de pizza, donde, seg煤n dijo, las temperaturas oscilaron entre los 90 y los 100 grados cuando las olas de calor golpeaban la ciudad en agosto.
“Es brutal. Afecta tu forma de pensar. Est谩s confundido”, dijo. “Me dio un sarpullido por calor que no se me quitaba”. Como hace tanto calor, agreg贸, el restaurante tiene un alto 铆ndice de rotaci贸n de empleados. Una campana extractora adecuada sobre los hornos y un mejor aire acondicionado ayudar铆an, pero los propietarios a煤n no han hecho las mejoras, dijo.
Via 313, la cadena de pizzer铆as en la que trabaja Page, no respondi贸 al pedido de comentario.
Page no es el 煤nico. Una organizaci贸n que representa a los empleados de restaurantes, Restaurant Opportunities Centers United, encuest贸 a miles de trabajadores, muchos de los cuales informaron de : el 24% de los trabajadores de Houston, por ejemplo, y el 37% de los de Philadelphia.
“Los trabajadores estuvieron expuestos a temperaturas de hasta 100 grados despu茅s de que se rompieron los aparatos de aire acondicionado y los ventiladores de las cocinas, lo que les dificultaba respirar”, escribi贸 el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios, que incluye a trabajadores del sector de comida r谩pida, en una nota a OSHA. “No hay raz贸n para retrasar m谩s la creaci贸n de una norma cuando conocemos la magnitud del problema y sabemos c贸mo proteger a los trabajadores”, dijeron.
Investigadores del Atlantic Council calculan que Estados Unidos de $100,000 millones anuales por la baja de la productividad laboral inducida por el calor a medida que el clima se vuelve m谩s c谩lido. “A los empresarios les cuesta mucho dinero no proteger a sus trabajadores”, afirm贸 Juley Fulcher, defensora de salud y seguridad de los trabajadores de Public Citizen, organizaci贸n de Washington D.C. que aboga por que el proyecto de ley Asunci贸n Valdivia permita a OSHA promulgar normas el a帽o que viene.
Como modelo, Fulcher sugiri贸 fijarse en California, Maryland, Nevada, Oregon y Washington, los 煤nicos estados con normas que obligan a que todos los trabajadores al aire libre tengan acceso a agua, descanso y sombra.
Aunque las normas no siempre se hacen cumplir, parece que surten efecto. Despu茅s de que California instaurara la suya en 2005, se registraron menos accidentes en los reclamos de indemnizaci贸n de los trabajadores cuando las temperaturas superaban los 85 grados.
Michaels afirm贸 que OSHA ha demostrado que puede actuar con m谩s rapidez de lo habitual cuando el Congreso se lo permite.
En los primeros d铆as de la epidemia de VIH/SIDA, la agencia aprob贸 r谩pidamente normas para evitar que m茅dicos, enfermeras y dentistas se infectaran accidentalmente con agujas. Ahora existe una urgencia similar, dijo. “Dada la crisis clim谩tica y la prolongaci贸n de los per铆odos de calor extremo”, se帽al贸, “es imperativo que el Congreso apruebe una legislaci贸n que permita a OSHA promulgar r谩pidamente una norma que salve vidas”.