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Una misi贸n: voluntarios ofrecen atenci贸n m茅dica a refugiados hacinados en la frontera
Los solicitantes de asilo de M茅xico, Centroam茅rica, Africa, y el Caribe acampan en El Chaparral, en Tijuana, M茅xico, mientras esperan que se presenten sus casos en los Estados Unidos. (Heidi de Marco/KHN)

Una misi贸n: voluntarios ofrecen atenci贸n m茅dica a refugiados hacinados en la frontera

TIJUANA, M茅xico.- El Chaparral Plaza alguna vez estuvo repleto de turistas, vendedores ambulantes y taxis esperando clientes. Pero este lugar en las afueras de San Ysidro, el punto de entrada fronterizo del lado mexicano, ahora es un campo de refugiados en expansi贸n donde los migrantes de M茅xico, Centroam茅rica y Hait铆 esperan en el limbo mientras buscan asilo en los Estados Unidos.

La doctora Hannah Janeway, m茅dica de emergencias en un hospital de Los 脕ngeles y voluntaria en la frontera, estima que al menos 2,000 personas viven apretujadas en carpas y lonas, sin agua potable ni electricidad.

La supervivencia es la preocupaci贸n apremiante, no covid.

鈥淓l campamento sigue creciendo d铆a a d铆a鈥, dijo Janeway.


Migrantes y unos pocos residentes de Tijuana esperan para ser atendidos en la cl铆nica Resistencia en Salud.(Heidi de Marco/KHN)

Un de migrantes est谩 realizando el largo viaje hacia la frontera. La Oficina de Aduanas y Protecci贸n Fronteriza de Estados Unidos detuvo a 180,034 personas en la frontera sur en mayo, un desde febrero. En comparaci贸n, los agentes fronterizos detuvieron a unas 144,000 personas en .

Las nuevas pautas emitidas en febrero por la requieren que los migrantes que buscan asilo se registren en l铆nea o por tel茅fono desde sus pa铆ses de origen, se hagan la prueba de covid en M茅xico, y luego vayan a un punto entrada a los Estados Unidos en un d铆a espec铆fico para sus entrevistas de asilo.

El objetivo es reducir la cantidad de personas que hacen la peligrosa traves铆a y aliviar la espera en pueblos fronterizos como Tijuana, pero la gente sigue present谩ndose sin pasar por el proceso.

鈥淢ientras conduc铆a, vi dos autobuses que dejaban a un grupo de migrantes鈥, dijo Janeway. “驴A d贸nde van a ir?”.

Debido a que los refugios para migrantes ya estaban llenos antes de la afluencia de migrantes de este a帽o, muchos terminan en el campamento de El Chaparral, donde los alimentos y la atenci贸n m茅dica son escasos, y hay poco acceso a instalaciones sanitarias, m谩s all谩 de estaciones para lavarse las manos y ba帽os port谩tiles.

Unos pocos ba帽os p贸rtatiles est谩n disponibles para cerca de 2,000 migrantes en el campamento de El Chaparral. (Heidi de Marco/KHN)
El campamento de El Chaparral est谩 colmado de basura y residuos. (Heidi de Marco/KHN)

Janeway, codirectora de Refugee Health Alliance, una organizaci贸n sin fines de lucro que brinda atenci贸n m茅dica a los migrantes en la frontera entre Estados Unidos y M茅xico en Tijuana, visita el campamento dos o tres veces al mes para atender a los pacientes y difundir informaci贸n sobre la cl铆nica cercana que abri贸 en 2018, ubicada a pocas cuadras de la plaza.

La cl铆nica, Resistencia en Salud, brinda atenci贸n gratuita, y depende de donaciones y de un personal en su mayor铆a voluntario para permanecer abierta.

“Creo que las personas a las que estoy sirviendo merecen recibir atenci贸n m茅dica y sufrir menos”, dijo Janeway.

La cl铆nica es peque帽a y b谩sica, tiene dos salas de examen. El personal coordina con el sistema de salud p煤blica de M茅xico para atender a los pacientes que necesitan atenci贸n m谩s especializada, como cirug铆a o quimioterapia.

La doctora Hannah Janeway habla con uno de los cerca de una docena de pacientes a los que atiende en la cl铆nica Resistencia en Salud.(Heidi de Marco/KHN)

Un jueves reciente, Janeway camin贸 a lo largo del borde del campamento, lleno de tiendas de campa帽a, lonas convertidas en refugios improvisados y montones de basura, para verificar el suministro de agua del tanque que proporciona su organizaci贸n. Dijo que el gobierno mexicano no est谩 ofreciendo mucho en cuanto a atenci贸n m茅dica o provisiones esenciales, como agua.

La Secretar铆a de Salud de Baja California no respondi贸 a m煤ltiples solicitudes de comentarios.

“Es responsabilidad del gobierno, pero no quiero polemizar con ellos sobre el agua”, dijo. “Es fundamental. Hay ni帽os con enfermedades [gastrointestinales]”.

En la cl铆nica, Janeway y su personal “lo ven todo”, dijo: problemas card铆acos, dolor de espalda, c谩ncer, lesiones por agresi贸n. Adem谩s de tratamiento m茅dico, Resistencia en Salud brinda servicios de salud mental y apoyo a la comunidad LGBTQ.

Personal de la cl铆nica realiza un electrocardiograma a un migrante haitiano que ten铆a un dolor en el pecho.(Heidi de Marco/KHN)

Para cuando abrieron las puertas a las 10:30 am, una fila de personas estaba esperando para registrarse. No pudieron atender a todos porque la cl铆nica alcanz贸 su capacidad m谩xima. Octavio Alfaro y su hijo de 12 a帽os, a quien le dol铆an las rodillas, estuvieron entre los afortunados.

El hombre de 53 a帽os de Villanueva, Cort茅s, en Honduras, ha estado esperando asilo durante dos a帽os y medio.

鈥淢i historia es cruel鈥, dijo.

Alfaro sali贸 de Honduras con sus tres hijos, huyendo de la violencia de las pandillas. 鈥淓n Honduras, no puedes arriesgarte a iniciar un negocio porque si no pagas lo que te cobran las pandillas, te van a poner bajo tierra鈥, dijo. 鈥淨uer铆an llevarse a mi hijo y estaban listos para secuestrar a mi hija para hacer lo que les hacen a las ni帽as鈥.

Historias como la suya son frecuentes en el campamento, dijo. 鈥淧or eso venimos. Por una vida mejor para estos ni帽os”.

Alfaro conoci贸 a Janeway en el campamento de El Chaparral a fines de mayo. Janeway escribi贸 una carta de defensa en apoyo de la solicitud de asilo de su hija Brenda, de 14 a帽os. Brenda tiene un soplo card铆aco que requiere cirug铆a inmediata en los Estados Unidos. 鈥淣ecesita que la vea un especialista鈥, dijo Janeway. “No puede recibir ese tipo de atenci贸n aqu铆”.

Para los miles de migrantes que esperan en la frontera, la principal preocupaci贸n es la supervivencia, no covid.(Heidi de Marco/KHN)

Janeway dijo que muchos pacientes como Alfaro y su familia solo est谩n tratando de sobrevivir en los campamentos y refugios abarrotados de Tijuana, donde temen ser asaltados o robados. La pandemia de covid es algo secundario.

La cl铆nica solo ha atendido a un pu帽ado de pacientes con covid, dijo Janeway, y, hasta donde ella sabe, nadie est谩 vacunando a los migrantes.

La enfermera Luz Elena Esquivel dijo que intenta educar a los pacientes sobre c贸mo mantener la distancia y usar m谩scaras, “pero a veces parece imposible”, dijo. 鈥淣o es su prioridad. Su prioridad es cruzar鈥.

Ese d铆a, una docena de miembros del personal de la cl铆nica atendieron a 55 personas en unas seis horas.

Se movieron en sincron铆a de paciente a paciente, tratando de tratar a la mayor cantidad posible, incluido un ni帽o de 3 a帽os de Honduras que era tan peque帽o que parec铆a tener 6 meses, una mujer transexual mexicana que necesitaba terapia hormonal, y un hombre haitiano que se quejaba de dolor en el pecho. En medio de todo eso, asistieron a un hombre que colaps贸 en la sala de espera.

La fila de pacientes es larga cuando la cl铆nica abre a las 10:30 am. Algunos no llegan a ser atendidos. (Heidi de Marco/KHN)
La cl铆nica es peque帽a, solo tiene dos salas de examen. El personal coordina con el sistema de salud de M茅xico si el paciente necesita atenci贸n especializada. (Heidi de Marco/KHN)

La 煤ltima ola de migrantes ha puesto a prueba la cl铆nica, que necesita m谩s dinero, m谩s voluntarios y otro m茅dico. 鈥淟as condiciones laborales no son tan buenas. Y los salarios que podemos ofrecer tampoco”, dijo Janeway. 鈥淧ero las personas que est谩n aqu铆, est谩n aqu铆 porque est谩n muy dedicadas a ayudar a esta poblaci贸n. Es una misi贸n”.

El doctor Christian Armenta, m茅dico de familia de la cl铆nica, naci贸 y se cri贸 en Tijuana. Comenz贸 a trabajar en la cl铆nica en medio de la pandemia. 鈥淎l principio fue muy aterrador, pero me adapt茅 r谩pidamente鈥, dijo. 鈥淐omo m茅dico y tijuanense, tengo que generar alg煤n tipo de impacto para mejorar mi ciudad鈥.

Alrededor del 95% de los pacientes son migrantes, dijo. El resto son tijuanenses que viven en la calle o en albergues. 鈥淓l entorno en el que viven crea la tormenta perfecta para generar problemas de salud鈥, dijo.


La doctora Hannah Janeway y el doctor Christian Armenta discuten el diagn贸stico de un paciente.(Heidi de Marco/KHN)

Alfaro, trabajador de la construcci贸n de oficio, fue asaltado m谩s de una vez. “Aqu铆 me han maltratado”, dijo. “Me robaron mis herramientas dos veces”.

Aun as铆, Alfaro dijo que se siente un nativo de Tijuana. “Las personas que he conocido aqu铆 son como mi familia”.

En medio de su turno, Janeway sali贸 de la cl铆nica para darle buenas noticias a Alfaro.

鈥淎cabo de hablar con los abogados y me dijeron que tienes una fecha para cruzar鈥, dijo.

鈥淕loria a Dios鈥, respondi贸 Alfaro. “Estoy tan feliz. Si he aprendido una cosa aqu铆, es a tener paciencia鈥.

Resistencia en Salud depende de donaciones y la mayor铆a del personal es voluntario. (Heidi de Marco/KHN)
La enfermera Luz Elena Esquivel dice que trata de educar a los pacientes sobre el distanciamiento f铆sico y el uso de m谩scaras durante la pandemia. 鈥淧ero no es su prioridad鈥, dice. (Heidi de Marco/KHN)

Esta historia fue producida por KHN, que publica , un servicio editorialmente independiente de la .