No parece haber un final a la vista para el actual , el tercero desde el inicio de la administraci贸n Trump.
Sin embargo, para la gran mayor铆a de los esfuerzos de salud p煤blica del gobierno federal, el negocio sigue como siempre.
Esto se debe a que el Congreso ya ha aprobado cinco de sus principales proyectos de ley de asignaciones, financiando a cerca de tres cuartas partes del gobierno federal, incluido el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y el Departamento de Asuntos de Veteranos (VA).
Pero hay pendientes, incluidos los que financian a los departamentos de Interior, Agricultura y Justicia, y eso restringe algunas iniciativas importantes relacionadas con la salud.
El cierre en s铆 no se trata de pol铆ticas de salud. Es el resultado de las diferencias de opini贸n entre la administraci贸n y los dem贸cratas del Congreso con respecto al muro que Trump quiere construir en la frontera. Pero, sin embargo, es de largo alcance. As铆 es c贸mo est谩n las cosas:
La financiaci贸n para los programas de salud de “alto impacto” ya est谩 en marcha, aliviando gran parte del impacto potencial inmediato del cierre.
Dado que los fondos del HHS se establecen hasta septiembre, los programas gubernamentales de atenci贸n m茅dica m谩s importantes, como Obamacare, Medicare y Medicaid, est谩n protegidos.
Esto tambi茅n se aplica a la vigilancia de salud p煤blica, como el seguimiento del virus de la gripe, una responsabilidad de los Centros para el Control y Prevenci贸n de Enfermedades (CDC). Los Institutos Nacionales de Salud (NIH), que supervisan las principales investigaciones biom茅dicas, tambi茅n est谩n seguros. Es un marcado contraste con el cierre de enero de 2018, que envi贸 a casa a casi la mitad del personal de HHS.
Pero algunas otras operaciones de salud p煤blica son vulnerables debido a flujos de financiamiento m谩s complicados.
Aunque la Administraci贸n de Drogas y Alimentos (FDA) se encuentra bajo el paraguas del HHS, recibe fondos importantes para sus operaciones de inocuidad de los alimentos a trav茅s del proyecto de ley de gastos del Departamento de Agricultura, que est谩 totalmente atrapado en el cierre.
El a帽o pasado, eso contabiliz贸 un estimado de para respaldar, entre otras cosas, estos esfuerzos de supervisi贸n de la FDA, que involucran de todo, desde el retiro de alimentos por posibles contaminaciones hasta las inspecciones de rutina de las instalaciones y la regulaci贸n de cosm茅ticos. No tener esos d贸lares ahora significa, seg煤n el , que aproximadamente el 40% de la agencia, miles de trabajadores federales, se mantendr谩 suspendido hasta nuevo aviso.
Las responsabilidades de la FDA para la aprobaci贸n y supervisi贸n de medicamentos est谩n financiadas por las tarifas de los usuarios y generalmente no se ven afectadas. La regulaci贸n de los productos del tabaco tambi茅n contin煤a.
Los servicios de salud para los nativos americanos tambi茅n est谩n suspendidos.
Debido a que el Congreso a煤n tiene que aprobar los fondos para el Servicio de Salud para Ind铆genas (IHS), que est谩 a cargo del HHS, pero obtiene su dinero a trav茅s del Departamento del Interior, IHS siente todo el peso del cierre. Los 煤nicos servicios que pueden continuar son aquellos que satisfacen las “necesidades inmediatas de los pacientes, el personal m茅dico y las instalaciones m茅dicas”, seg煤n el plan de contingencia frente al cierre.
Eso incluye cl铆nicas administradas por IHS, que brindan atenci贸n m茅dica directa a . Estas instalaciones est谩n abiertas y muchos empleados se reportan a trabajar porque se los considera “exceptuados”, dijo Jennifer Buschik, vocera de la agencia. Pero no se les pagar谩 hasta que el Congreso y la administraci贸n lleguen a un acuerdo.
Otros programas de IHS est谩n teniendo un impacto m谩s directo. Por ejemplo, la agencia ha suspendido las subvenciones que apoyan los programas de salud tribales, as铆 como las cl铆nicas de salud preventivas administradas por la .
Los esfuerzos de salud p煤blica del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y de la Agencia de Protecci贸n Ambiental (EPA) enfrentan serias limitaciones.
La Oficina de Asuntos de Salud del Departamento de Seguridad Nacional eval煤a las amenazas que presentan enfermedades infecciosas, pandemias y ataques biol贸gicos y qu铆micos. En estos d铆as tiene menos personal, y se seguir谩 reduciendo, seg煤n el de cierre del departamento.
Es probable que otros trabajadores de salud del DHS trabajen sin remuneraci贸n, por ejemplo, inspectores de salud en la frontera, dijo Peter Boogaard, quien fue vocero de la agencia bajo la administraci贸n Obama. Seg煤n , la gran mayor铆a de los empleados de la patrulla fronteriza continuar谩n trabajando durante el cierre.
EPA tambi茅n . De acuerdo con , mantiene a m谩s de 700 empleados sin paga, incluidos aquellos que trabajan en actividades donde la “amenaza para la vida o la propiedad es inminente”. (M谩s de 13,000 trabajadores de EPA han sido despedidos).
Eso limita la capacidad de la agencia para realizar actividades que incluyen inspeccionar el agua que beben las personas y regular los pesticidas.
Pero no se trata solo sobre regulaciones. Los riesgos para la salud p煤blica son viscerales y, a veces, francamente, bastante desagradables.
Solo hay que mirar las noticias sobre el , que ha interrumpido el mantenimiento de ba帽os y el servicio de recolecci贸n de basura por falta de fondos. El domingo 30, el Parque Nacional de Yosemite en California cerr贸 sus campamentos. El mi茅rcoles 2, el Parque Nacional Joshua Tree, tambi茅n en California, hizo lo mismo.
驴Por qu茅? Seg煤n : “El parque se ve obligado a tomar esta acci贸n por motivos de salud y seguridad a medida que se llenan los contenedores de los inodoros”.