La Junta de Educaci贸n de California actualiz贸 su marco estatal en mayo para ense帽ar educaci贸n sexual integral que priorice la precisi贸n m茅dica y la sensibilidad hacia las diversas sexualidades.
En Virginia, una medida promulgada en marzo requiere que la educaci贸n sexual en la escuela incluya instrucci贸n sobre tr谩fico de personas.
En Colorado, una ley aprobada esta primavera requiere que cualquier educaci贸n sexual que se ense帽e en las escuelas p煤blicas del estado sea , y, en una acci贸n inusual, se deriv贸 .
La temporada legislativa estatal de 2019 est谩 produciendo una gran cosecha de proyectos de ley de educaci贸n sexual en el pa铆s, con al menos 79 iniciativas presentadas en las legislaturas de 32 estados y el Distrito de Columbia, seg煤n un informe reciente del Guttmacher Institute, una organizaci贸n enfocada en la investigaci贸n de la educaci贸n sexual y reproductiva y de defensa de la salud. La mayor铆a de los proyectos de ley se han dirigido a expandir la educaci贸n juvenil en torno a una sexualidad y relaciones saludables, y a reducir el alcance de la filosof铆a de “solo abstinencia” que se hab铆a convertido en parte de muchas clases de educaci贸n sexual en las 煤ltimas cuatro d茅cadas.
Pero no fueron solo los estados socialmente liberales los que reconsideraron el enfoque de la educaci贸n sexual este a帽o. Varios estados conservadores dieron pasos hacia una educaci贸n sexual m谩s amplia que, aunque no es tan abarcativa como la de California, representan cambios importantes que podr铆an conducir a pol铆ticas m谩s completas en el futuro.
En Tennessee, por ejemplo, en donde los republicanos controlan el Senado, la C谩mara de Representantes y la gobernaci贸n, los legisladores aprobaron un proyecto de ley que alienta a las escuelas a brindar educaci贸n que hable sobre la concientizaci贸n de la violencia sexual.
Y en Utah, en donde los republicanos tienen una mayor铆a a prueba de veto en ambas c谩maras, el gobernador republicano firm贸 una ley que permite a los profesores en las aulas de las escuelas p煤blicas.
Los legisladores de Mississippi, Georgia y Arkansas tambi茅n intentaron avanzar con proyectos de ley, aunque 茅stos no fueron aprobados.
El renovado inter茅s en el tema fue impulsado en parte por cambios legislativos durante las elecciones de medio t茅rmino de noviembre pasado, que pusieron en las bancas a m谩s dem贸cratas, y a m谩s legisladoras; pero tambi茅n por el movimiento #MeToo, que puso sobre el tapete temas como los ataques sexuales y el consentimiento en una relaci贸n sexual.
Aunque las mujeres ocupan menos del 30% de los esca帽os legislativos estatales, presentaron cinco de cada siete proyectos de ley estatales que actualizan los est谩ndares de educaci贸n sexual que se promulgaron el a帽o pasado, seg煤n del Center for American Progress, entidad de tendencia izquierdista. Las mujeres tambi茅n presentaron m谩s de la mitad de los proyectos de ley para modernizar la educaci贸n sexual en las sesiones de este a帽o.
“Cuando tengas gente nueva y diferente, tendr谩s nuevas conversaciones y nuevas ideas”, dijo Elizabeth Nash, gerente principal de asuntos estatales en Guttmacher.
Los p谩jaros y las abejas evolucionan
Aunque las versiones de la C谩mara de Representantes y del Senado de los Estados Unidos de los nuevos est谩ndares de educaci贸n sexual tambi茅n se han reintroducido este a帽o, es poco probable que sean aprobadas, seg煤n Jennifer Driver, directora de pol铆ticas estatales del Consejo de Educaci贸n e Informaci贸n sobre Sexualidad de los Estados Unidos, una organizaci贸n que aboga por una educaci贸n sexual m谩s integral.
Las decisiones sobre estas opciones en los curr铆culos en las escuelas p煤blicas est谩n en gran medida determinadas por los estados. Seg煤n Guttmacher, , y requieren que sea m茅dicamente precisa.
Las actitudes sobre la educaci贸n sexual se han polarizado pol铆ticamente desde al menos la d茅cada de 1960, especialmente sobre si la abstinencia prematrimonial debe ense帽arse como el o como una de para evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisi贸n sexual (ETS).
Seg煤n el grupo de defensa SIECUS, desde la introducci贸n de los programas de , se han gastado m谩s de $2 mil millones en impuestos para difundir esos programas, incluso cuando se han relacionado con o, en el mejor de los casos sin cambios, en las tasas de .
Pero un aumento en las discusiones p煤blicas sobre el peligro de las relaciones poco saludables est谩 cambiando el juego. Primero fue una serie de episodios muy publicitados , seguidos de varios episodios de asalto sexual en los campus universitarios, y luego #MeToo, cuando . Con cada ola de indignaci贸n, los legisladores estatales comenzaron a aprobar proyectos de ley que ordenaban una educaci贸n escolar centrada en relaciones saludables, si no en una sexualidad saludable.
“Eso ha puesto m谩s energ铆a en torno a un tema que ha faltado durante mucho tiempo en la educaci贸n sexual, que es el consentimiento”, dijo Nash.
Las charlas sobre el consentimiento en las aulas condujeron a conversaciones sobre el control del propio cuerpo y el derecho a informaci贸n precisa y sin prejuicios sobre la salud y la sexualidad. Y esto ha llevado a los debates sobre educaci贸n sexual integral. “No es exactamente un c铆rculo, pero 茅ste es el camino en el que se ha movido el tema”, dijo Nash.
Cuando varias legislaturas estatales se movieron hacia la izquierda con las elecciones de 2018, las ruedas comenzaron a girar r谩pidamente.
Cambiando la conversaci贸n en los estados rojos
Dos semanas despu茅s de esas elecciones, Jaime Winfree decidi贸 que Georgia necesitaba un proyecto de ley sobre educaci贸n sexual.
Winfree, directora de la Coalici贸n de Georgia para el Avance de la Educaci贸n Sexual, estaba en una conferencia sobre derechos reproductivos cuando escuch贸 una presentaci贸n Jennifer Chou, abogada de la filial del Norte de California de la Uni贸n de Libertades Civiles (ACLU).
Chou detallaba la aprobaci贸n en 2015 de la Ley de Juventud Saludable de California, que exige que las escuelas brinden a los estudiantes de escuela media y secundaria una educaci贸n sexual integral que ante los diversos valores y creencias sobre la sexualidad. Chou cont贸 en la conferencia que el proyecto de ley fue el resultado de 20 a帽os de cambio incremental.
“Casi me caigo de la silla”, record贸 Winfree.
Si el proceso tom贸 20 a帽os en California, llevar谩 200 a帽os en Georgia, pens贸 Winfree. Pero ambos estados tuvieron que comenzar en alguna parte. Winfree decidi贸 que el primer paso de Georgia deber铆a ser el mismo que el de California: aprobar el requisito de que cualquier educaci贸n sexual que se ense帽e en las escuelas p煤blicas sea m茅dicamente precisa.
Parec铆a una venta f谩cil, pero no lo fue. El proyecto de ley que Winfree y sus colegas ayudaron redactar fue patrocinado por varios legisladores dem贸cratas y finalmente muri贸 en comisi贸n. Dijo que fue decepcionante, pero su pelea est谩 lejos de terminar: Winfree ya est谩 tramando su estrategia de presentaci贸n previa para la versi贸n del proyecto de ley del pr贸ximo a帽o.