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Consultorios de pediatr铆a luchan por adaptarse y sobrevivir en medio de COVID-19

La doctora Katrina Michel, m茅dica de Berkeley Pediatrics en Berkeley, California, dice que incluso los ni帽os que conoce desde hace a帽os no la reconocen en su equipo de protecci贸n. 鈥淭rato de bromear con ellos dici茅ndoles que soy su doctor robot", cont贸. Pero no puede quitarse el equipo para mostrarles su cara y arriesgarse a una infecci贸n. (Jenny Gold/KHN)

BERKELEY, California. El silencio era sorprendente.

En un d铆a normal, la sala de espera de Berkeley Pediatrics est谩 llena de ni帽os jugando, beb茅s que lloran y adolescentes chequeando sus celulares.

Un lunes reciente, la misma sala estaba desierta, solo una pecera y algunas sillas vac铆as. Todos los libros, rompecabezas y juegos de madera se hab铆an guardado para evitar la propagaci贸n del coronavirus. No hab铆a un solo paciente.

Desde el 17 de marzo, cuando funcionarios del 脕rea de la Bah铆a de San Francisco emitieron las primeras 贸rdenes radicales de la naci贸n para que los residentes se quedaran en sus casas, el volumen de pacientes en el consultorio, abierto hace 78 a帽os, ha disminuido en casi un 60%.

Siguiendo la recomendaci贸n de la Academia Americana de Pediatr铆a, sus siete m茅dicos han cancelado casi todas las visitas de ni帽os sanos mayores de 18 meses. Algunos padres se resisten incluso a llevar a sus beb茅s a vacunarse, abriendo la puerta a otra crisis potencial en el futuro.

En los d铆as posteriores a estos dr谩sticos cambios por COVID-19, la oficina se apresur贸 a configurar la telemedicina para citas virtuales. Aun as铆, esta peque帽a pr谩ctica independiente ha pasado de ver a m谩s de 100 pacientes por d铆a a unos 40. Ha despedido a seis miembros del personal y los m茅dicos han recortado sus salarios en un 40%.

“He estado ejerciendo durante mucho tiempo y he visto muchas cosas. Este es un monstruo distinto”, dijo la doctora Annemary Franks, quien se uni贸 al grupo m茅dico en 1993. “Nunca hab铆a visto que todo se derrumbara en una semana”.

Michel participa en una reuni贸n virtual con sus colegas, quienes f铆sicamente no pueden estar juntos en la misma habitaci贸n(Jenny Gold/KHN)

En todo los Estados Unidos, miles de consultorios pedi谩tricos que brindan atenci贸n primaria est谩n luchando por adaptarse a una nueva realidad: una estrepitosa reducci贸n de ingresos, padres aterrorizados y escasez de equipos de protecci贸n, desde guantes y anteojos hasta cubiertas para term贸metros. Todo mientras se les pide que cuiden a pacientes j贸venes que podr铆an estar infectados con COVID-19, y que podr铆an ser vectores primarios para la transmisi贸n, sin mostrar s铆ntomas.

Lo bien que se adapten estas pr谩cticas ser谩 clave a medida que el pa铆s busque superar la pandemia: los consultorios pedi谩tricos brindan una v谩lvula de descarga crucial para el sistema de atenci贸n m茅dica al tratar huesos rotos, heridas, resfriados, gripes y enfermedades cr贸nicas que de otro modo podr铆an inundar los departamentos de emergencia ya sobrecargados.

“Un mes o dos atendiendo as铆, est谩 bien. Pero si esto dura meses y meses y meses, veremos m谩s consultorios en bancarrota”, dijo Franks. “No tenemos un mont贸n de dinero para superar esto. Recibimos pagos por servicios. Te pagan por lo que haces”.

Como muchas pr谩cticas, Berkeley Pediatrics improvis贸 de la noche a la ma帽ana frente a COVID-19. El edificio se dividi贸 r谩pidamente en dos: arriba para pacientes sanos, abajo para los enfermos. Abrieron una entrada trasera por una escalera no utilizada para que ambos grupos no se cruzaran.

Antes de obtener una cita, a todos los ni帽os se los 鈥渆xamina鈥 por tel茅fono para detectar signos del virus. Cuando es posible, a los enfermos se los trata a distancia. Si un ni帽o con s铆ntomas respiratorios necesita ser visto en persona, un m茅dico se encuentra con el ni帽o en el autom贸vil de la familia en el estacionamiento, vestido con bata, guantes y mascarilla. A todas las personas que entran a la oficina, ya sea ni帽o o cuidador, se les toma la fiebre.

El consultorio solo tiene 75 cubiertas de pl谩stico para term贸metros y est谩n esperando por suministros. Los m茅dicos usan m谩scaras quir煤rgicas incluso para visitas de ni帽os sanos.

“Todos los d铆as pienso: 鈥楨so es exactamente lo contrario de lo que me ense帽aron en la escuela de medicina y para lo que me entrenaron鈥欌, dijo la doctora Olivia Lang, tambi茅n de Berkeley Pediatrics. “Se supone que no debo usar m谩scaras y asustar a mis pacientes, pero lo hago todos los d铆as”.

El volumen de pacientes Berkeley Pediatrics, que abri贸 hace 78 a帽os, se ha reducido en casi un 60% desde el 17 de marzo, cuando los funcionarios del 谩rea de la Bah铆a de San Francisco emitieron las primeras 贸rdenes radicales del pa铆s para que los residentes se quedaran en sus casas.(Jenny Gold/KHN)

La telemedicina dificulta el contacto visual, dijo. Y en un esfuerzo por evitar citas en persona, los proveedores de atenci贸n m茅dica han recurrido a recetar antibi贸ticos por tel茅fono ante s铆ntomas que sugieran infecciones del o铆do y faringitis estreptoc贸cica, sin realizar an谩lisis de laboratorio. “Se supone que somos buenos administradores de antibi贸ticos, y eso se est谩 desmantelando”, dijo Lang.

Otro desaf铆o es la disponibilidad de equipos de protecci贸n personal, una lucha para todos los trabajadores de salud. Habitualmente, los consultorios pedi谩tricos no tienen m谩scaras N95 en stock, y rara vez usan batas o incluso m谩scaras quir煤rgicas simples. Ahora, con los hospitales que enfrentan una escasez cr铆tica de EPP, los pediatras a menudo est谩n al final de la lista de espera de suministros.

La doctora Kristen Haddon, pediatra en las afueras de Boston, dijo que el consultorio no salt贸 a comprar suministros cuando los casos del nuevo coronavirus surgieron por primera vez en el estado de Washington en enero. “Se sent铆a muy lejos y parec铆a muy aislado”, dijo. Cuando se dieron cuenta que el virus estaba muy extendido, “ya no hab铆a nada”. No ten铆an N95, batas o gafas, y solo dos cajas de m谩scaras quir煤rgicas.

Los pediatras se consideran en riesgo particular de infecci贸n, dada la investigaci贸n preliminar que sugiere que los ni帽os infectados con COVID-19 son m谩s propensos que los adultos a tener casos leves y pueden ser contagiosos sin mostrar ning煤n s铆ntoma. “No tenemos ni idea de qui茅n est谩 infectado y qui茅n no”, dijo Haddon. 鈥淟os ni帽os tosen y estornudan en nuestra cara todo el tiempo. Y una tos podr铆a ser muy mala para m铆”.

Despu茅s del brote de COVID-19, Berkeley Pediatrics en Berkeley, California, dividi贸 r谩pidamente su edificio en dos: arriba para pacientes sanos, abajo los enfermos. Abrieron una entrada trasera, para que ambos grupos no se crucen.(Jenny Gold/KHN)

La doctora Niki Saxena, pediatra en Redwood City, California, dijo que su pr谩ctica est谩 cuidando como oro el pu帽ado de m谩scaras N95 que hab铆an quedado de la epidemia de SARS y han tenido que tomar “algunas decisiones muy aterradoras” sobre c贸mo proteger al personal. Sus opciones, dijo, son cerrar, en cuyo caso ir铆an a la quiebra, o ser muy precisos sobre cu谩ndo usan equipos de protecci贸n.

“Cuando est谩s en una batalla, debes mantener tu p贸lvora seca hasta que tengas que usarla”, dijo. “Cuando veo a alguien caminando por la tienda de comestibles con una N95, necesito contenerme para no arranc谩rsela de la cara”.

En Berkeley Pediatrics, los miembros del personal se limpian las batas despu茅s de ver a un paciente y simplemente las reutilizan. Cuando llega a casa, la doctora Katrina Michel, dijo que se saca la ropa en el garaje y la deja en el suelo. Les dice a sus dos hijos peque帽os que no la toquen hasta que tenga la oportunidad de ba帽arse. “Nunca antes hab铆a temido por mi seguridad personal al ir a trabajar”, dijo.

Tambi茅n se preocupa por el bienestar de sus pacientes, ya que los esfuerzos por contener el nuevo coronavirus interrumpen cada vez m谩s la atenci贸n b谩sica. En todo el pa铆s, los pediatras informan que algunos padres est谩n cancelando los chequeos de rutina y las citas de vacunaci贸n, incluidas las primeras para los beb茅s, porque les preocupa infectarse si los llevan al consultorio.

“No queremos crear un brote de tos ferina porque no vacunamos a todos nuestros beb茅s a tiempo”, dijo Michel.

Doctora Katrina Michel.(Jenny Gold/KHN)

Muchas pr谩cticas est谩n retrasando las vacunas de refuerzo para los ni帽os mayores. La doctora Tina Carrol-Scott, pediatra de Miami, dijo que le preocupa que los mensajes mixtos puedan ser contraproducentes para los padres que dudan de las vacunas. “Si comenzamos a tomar la postura de que debido al coronavirus est谩 bien que te retrases un mes o dos, eso nos quita credibilidad como m茅dicos”, dijo. “Los padres van a decir: 鈥榖ueno, estuvo bien retrasarse durante el coronavirus, 驴por qu茅 no ahora?鈥”.

Y no solo las vacunas perdidas son preocupantes. Los pediatras monitorean el crecimiento y el desarrollo en las visitas de ni帽os sanos. Para los reci茅n nacidos, eso incluye controles de p茅rdida de peso, ictericia y enfermedades cong茅nitas.

“Hemos tenido padres de beb茅s que tienen una semana de vida que dicen: 鈥榥o quiero entrar; No creo que sea seguro鈥欌, dijo el doctor Scott Needle, pediatra en Sacramento, California. “Hemos tenido que decirles:” Miren, para un beb茅 de una semana reci茅n salido del hospital, hay muchas cosas que debe verificar que podr铆an ser mucho m谩s peligrosas que el coronavirus en este momento”.

Saxena dijo que el n煤mero de casos en su consultorio de Redwood City es menos del 25% de lo que es t铆pico, y advirti贸 de ramificaciones a煤n m谩s amplias en la atenci贸n m茅dica infantil a medida que avanza la pandemia.

“Si la gente deja de ir al m茅dico por completo”, dijo, “entonces las pr谩cticas de atenci贸n primaria se cerrar谩n al igual que los cines y restaurantes”.

Esta historia de聽KHN聽se public贸 primero en聽, un servicio de la聽.

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