La v铆spera del 煤ltimo A帽o Nuevo, consumidores ansiosos hicieron fila en la oscuridad frente a los dispensarios de marihuana medicinal en California, listos para comprarla pasada la medianoche, cuando se convirti贸 en legal para uso recreacional.
Pero el efecto del cannabis ha ido m谩s all谩 de los negocios autorizados. Todos han visto los comerciales sobre estos negocios, o han escuchado charlas y debates, y eso incluye a menores, aunque la marihuana sigue siendo ilegal para los que tienen menos de 21 a帽os.
“Saliendo del aeropuerto de San Francisco, hay vallas publicitarias que promocionan [un servicio de entrega de hierba] que dicen ‘La marihuana est谩 aqu铆'”, dijo , psic贸loga de la Universidad de California-San Francisco, quien investiga sobre el consumo de drogas entre adolescentes. “No estoy segura que los padres esperaran ver tantas im谩genes de cannabis por todas partes”.
El lanzamiento de la marihuana recreativa legal en California y en otros estados no parece haber generado grandes cambios en la prevenci贸n del abuso de sustancias.
Pero la educaci贸n para la prevenci贸n de las drogas en las escuelas ha evolucionado de manera significativa desde los a帽os 80, cuando se aconsejaba 鈥渟olo di no” hasta ahora que se est谩 adoptando un enfoque m谩s apropiado para la era del acceso m谩s f谩cil a la marihuana. Es uno que enfatiza la toma de decisiones y las habilidades de pensamiento cr铆tico en lugar de la abstinencia.
Un enfoque es el plan de estudios (Ser experto): un curso basado en la evidencia que se ha utilizado en unas 20 escuelas en el 脕rea de la Bah铆a de San Francisco. Estos enfoques se fundamentan en d茅cadas de investigaci贸n y nuevas t茅cnicas de ense帽anza.
Los anuncios de servicio p煤blico que la generaci贸n X puede recordar: el huevo en una sart茅n (), o el ni帽o que dice que su padre usa drogas () se utilizan en memes, pero ya no forman parte de las campa帽as p煤blicas de informaci贸n.
“La mayor铆a de las investigaciones que analizaron la efectividad de estos mensajes han demostrado que la t谩ctica de asustar no funciona鈥, dijo Ramo. “Hoy en d铆a, existe una mentalidad completamente diferente sobre la ense帽anza de la prevenci贸n en la escuela”.
El enfoque ahora se basa en los hechos, no en el miedo. Los maestros estimulan a los estudiantes a examinar datos, especular sobre motivos, discutir riesgos y deliberar sobre sus propios objetivos y valores.

Ashley Brady explica los cambios de potencia de la marihuana con el tiempo a una clase de octavo grado de Marin Primary and Secondary School en Larkspur, California.(Carrie Feibel/KQED)(Carrie Feibel/KQED)
Ashley Brady, instructora de Being Adept, explic贸 directamente su m茅todo a los estudiantes de octavo grado en Marin Primary and Middle School, una escuela privada en Larkspur, California.
“No estoy aqu铆 para decirte qu茅 hacer”, comenz贸. “Estoy aqu铆 para darte la informaci贸n m谩s actualizada posible para que puedas tomar tus propias decisiones saludables e informadas”.
Luego, Brady inici贸 una discusi贸n vertiginosa y llena de datos sobre la qu铆mica y la fisiolog铆a del cerebro. Mostr贸 un video animado sobre c贸mo la marihuana afecta las v铆as de la dopamina en el cerebro. Luego lider贸 una discusi贸n sobre los “ingredientes” de la marihuana y sobre c贸mo el h铆gado los metaboliza.
“Puede tomar hasta 30 minutos, tal vez incluso una o dos horas, antes que realmente te golpee”, dijo. “Cuando alguien come algo y no siente los efectos, 驴qu茅 crees que sucede?”
“隆Comen m谩s!”, grit贸 un estudiante.
“Comen m谩s”, Brady asinti贸. “S铆, 驴una hora, una hora y media despu茅s? Los impacta como un tren de carga y, ya sabes, apenas pueden moverse o hablar, ese tipo de cosas. As铆 que es posible que tengan que ir al hospital”.
La legalizaci贸n de esta industria ha afectado el contenido de estas clases: antes se hablaba de marihuana, ahora se habla de una droga muy potente. Brady les dijo a los estudiantes que la legalizaci贸n ha estimulado la competencia y la innovaci贸n entre los proveedores, hasta el punto que ahora est谩n produciendo formas de marihuana extremadamente potentes y calibradas con precisi贸n, llamadas “concentrados”, que se presentan en diversas formas.
“No es la misma droga”, les dijo Brady a los estudiantes. La gente a veces vomita a causa de los concentrados. Algunas personas alucinan e incluso se vuelven psic贸ticas.
“En los adolescentes que consumen mucho cannabis, hay algunas implicaciones particularmente importantes en el l贸bulo frontal, y eso interrumpe un tipo de pensamiento llamado ‘funcionamiento ejecutivo'”.
Tambi茅n es preocupante la gran cantidad de investigaciones que demuestran que el uso de cualquier sustancia potencialmente adictiva mientras el cerebro a煤n est谩 en desarrollo, ya sea alcohol, marihuana, nicotina u otra droga, desencadena cambios neurol贸gicos que pueden conducir a la adicci贸n.
“Cuanto m谩s se consume en la adolescencia, m谩s probable es que sigan teniendo problemas durante la edad adulta”, explic贸 Ramo.
El papel de los padres
Jennifer Grellman, psicoterapeuta en Kentfield, California, y fundadora de Being Adept,聽dijo que los padres deber铆an hablar sobre drogas y alcohol con sus hijos a menudo, tan pronto como en cuarto grado. Para los padres de California, sugiere usar los nuevos carteles o avisos de marihuana como una entrada al tema.
Y recomienda, aborda el tema con preguntas: 驴qu茅 piensan las personas de tu escuela sobre esos anuncios? 驴Alguno de tus amigos saben qu茅 es en realidad? 驴Has visto este art铆culo sobre el alumno de s茅ptimo grado que fue expulsado por marihuana en su locker? 驴Qu茅 piensas sobre eso?
Grellman dijo que lo mejor es escuchar lo que dicen y discutirlo: trata de no dar discursos, pero ten claro tus propias expectativas y valores en torno a las drogas y el alcohol.
En cada escuela donde se ense帽a Being Adept, Grellman ofrece una “Noche de padres”, donde los padres pueden aprender a navegar estas conversaciones. No es solo lo que dicen los padres, explic贸, es lo que hacen. Los ni帽os siempre ven c贸mo sus padres usan sustancias. Como beben o fuman.
Cuando dirigi贸 la noche de padres en marzo en Marin Primary, les aconsej贸 que se prepararan para ese momento y tuvieran respuestas listas.
Si fuiste a fiestas en la escuela secundaria, no mientas. Si un ni帽o siente deshonestidad o hipocres铆a, se cerrar谩n. Lo m谩s importante es mantener las conversaciones abiertas. Si tu hijo sabe que puede hablar contigo, se comunicar谩 si surgen los problemas.
“No tienes que contar toda la historia”, dijo Grellman. “Podr铆as decir: ‘Sabes, yo fum茅 y beb铆 cuando ten铆a 13 a帽os’. Y si te gustaba, tal vez no lo dir铆a.
“Podr铆as decir: ‘Fum茅 o beb铆, cuando ten铆a 13 a帽os. 驴Y sabes, francamente? Era demasiado pronto para m铆. Tom茅 algunas decisiones est煤pidas y me met铆 en problemas. “Puedes contarles las consecuencias”.
Despu茅s de la presentaci贸n, los padres dijeron que se sintieron aliviados de tener sugerencias concretas sobre c贸mo hablar con sus hijos, y cu谩ndo comenzar estas charlas.
Esta historia es parte de una asociaci贸n que incluye KQED, NPR y Kaiser Health News.
La cobertura de KHN de temas de atenci贆贸n m茅dica infantil es apoyada en parte por .