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El secreto de la felicidad cr贸nica en el oto帽o de la vida

Anne McKinley lucha contra distintas condiciones m茅dicas y hace cuatro a帽os perdi贸 a su marido. Estuvieron casados 59 a帽os. Aun as铆, se mantiene positiva, activa con familiares y amigos. Adora hornear galletas y comerlas con sus nietos. (Cortes铆a de Carol McKinley)

La l贸gica indicar铆a que Fletcher Hall no debe ser feliz.

A los 76, el gerente retirado de una asociaci贸n comercial ha sufrido tres ataques al coraz贸n y ocho operaciones de derivaci贸n card铆aca. Ha tenido cuatro stents y un globo insertado en su coraz贸n. Tiene diabetes, glaucoma, osteoartritis en ambas rodillas y neuropat铆a diab茅tica en ambas piernas. No puede conducir. No puede viajar mucho. No puede ver muy bien. Y su condici贸n card铆aca limita severamente su capacidad de hacer ejercicio. En un buen d铆a, puede caminar unos 10 metros antes de necesitar descansar.

Sin embargo, el residente de Brooklandville, Maryland, insiste en que es una persona genuinamente feliz, en parte, porque s铆 aprecia lo que puede hacer. “No hay duda de que a medida que la edad afecta a tu vida, tienes d铆as oscuros, dijo Hall. “Yo lucho contra el envejecimiento todos los d铆as. Pero nunca, nunca me rindo. Tienes que trabajar para mantenerte feliz鈥.

Hall se enfoca en las cosas que le dan alegr铆a: escribir y escuchar m煤sica y audiolibros. Con esos pasatiempos a lo largo del d铆a -todos los d铆as- en 煤ltima instancia, siente una sensaci贸n de satisfacci贸n. “Cada una de esas cosas requiere que use mi mente, algo que es muy bueno鈥.

Los expertos en geriatr铆a est谩n de acuerdo en que Hall ha calculado la f贸rmula adecuada. “Usted tiene que estar dispuesto a aceptar su nueva realidad y seguir adelante”, explic贸 la doctora Susan Lehmann, directora del programa de psiquiatr铆a geri谩trica en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. “Apunta a tener la mejor vida posible en el lugar en el que est谩s ahora”.

Vivir con una enfermedad cr贸nica a menudo complica la vida. La mayor铆a de los adultos de 65 a帽os y m谩s tienen m煤ltiples enfermedades cr贸nicas que contribuyen a la fragilidad y la discapacidad, seg煤n un informe de 2013-14 de los Centros para el Control y Prevenci贸n de Enfermedades (CDC). El porcentaje de enfermedades cr贸nicas entre personas de 65 a帽os o m谩s tambi茅n ha aumentado con el tiempo. El porcentaje de personas que reportaron hipertensi贸n, asma, c谩ncer y diabetes fue mayor en 2013-14 que en 1997-98, informan los CDC.

Las condiciones cr贸nicas pueden tener un impacto devastador en hombres y mujeres, seg煤n el informe de los CDC. Alrededor del 57% de las mujeres y el 55% de los hombres de 65 a帽os o m谩s reportaron hipertensi贸n. Otro 54% de las mujeres y 43% de los hombres reportaron artritis. Y un 35% de los hombres y el 25% de las mujeres reportaron lidiar con enfermedades del coraz贸n. Al mismo tiempo, las mujeres mayores tuvieron m谩s probabilidades de presentar s铆ntomas depresivos cl铆nicamente relevantes que los hombres mayores. En 2014, el 15% de las mujeres de 65 a帽os o m谩s report贸 s铆ntomas depresivos, en comparaci贸n con el 10% de los hombres.

El dolor cr贸nico, de hecho, con m谩s frecuencia conduce a la depresi贸n que la ansiedad, dijo la doctora Kathleen Franco, decana asociada en la Cl铆nica Cleveland Lerner College of Medicine. Esa depresi贸n conduce entonces a m谩s dolor y sufrimiento, dijo. “As铆 que tienes un componente emocional y f铆sico”.

A los 76, Fletcher Hall tiene una variedad de condiciones m茅dicas que dictaminan qu茅 cosas no puede hacer, pero 茅l se enfoca en lo que s铆 puede. 鈥淗ay que trabajar para permanecer feliz鈥, dice. (Cortes铆a de Fletcher Hall)

Es por eso que Hall se aferra a su mayor pasi贸n: la escritura. Cuando se retir贸 a los 65, su plan original era viajar con su esposa, Tracey. Sus limitaciones f铆sicas complicaron esos objetivos, por lo que volvi贸 a darle vueltas a lo que le hab铆a dado m谩s felicidad. Se mantiene conectado a las noticias del d铆a escribiendo para dos blogs, incluyendo una columna grande en la cual 茅l defiende lo que 茅l llama sus valores “conservadores compasivos”.

Hall tambi茅n adora la lectura, a pesar de que el glaucoma lo ha hecho casi imposible. Sin darse por vencido, utiliza su altavoz elegante de Amazon Echo para ordenar audiolibros. Le encanta sentarse en su balc贸n bajo el sol y escuchar libros como The Guns of August. Tambi茅n disfruta de m煤sica cl谩sica y country por streaming, especialmente los Oak Ridge Boys y el grupo de rock country Alabama.

Hall tambi茅n ha aprendido a usar Alexa, el asistente digital incorporado del Echo, para ayudar con tareas aparentemente simples que son dif铆ciles con mala vista. Para saber la hora, simplemente pregunta a Alexa.

M谩s all谩 de eso, evita quedar atrapado en cualquier lazo de frustraci贸n, como intentar solucionar problemas con la computadora. Durante una pelea tecnol贸gica reciente, simplemente cerr贸 la m谩quina y encendi贸 PBS y Charlie Rose. “Observar ese espect谩culo mantiene mi mente activa”, dijo. Despu茅s de tomar tiempo para desestresarse, fue capaz de resolver el problema t茅cnico.

Hall encuentra alguna excusa para salir de su casa todos los d铆as. A veces hace un mandado. O se encuentra con un amigo para almorzar. Como amante de las aves, podr铆a simplemente sentarse en un parque escuchando a los p谩jaros cantar. “Si puedo combinar un lugar agradable con el sonido de las sinfon铆as de las aves, soy feliz”, dijo.

Esta es la versi贸n de Hall de lo que algunos expertos llaman “mindfulness”. Mindfulness, que a menudo implica una respiraci贸n profunda y lenta que est谩 dirigida a bajar el ritmo card铆aco y calmarlo, puede ser muy eficaz en personas mayores, enfermas, dijo Franco. “Es sencillo. No cuesta nada. Puedes hacerlo y nadie sabe que lo est谩s haciendo鈥.

Otra cosa a menudo funciona como la magia: ayudar a los dem谩s. “Una vez que empiezas a dar a otros, tiendes a no quedarse atrapados en tus propios dolores”, agreg贸 Franco.

Anne McKinley lo sabe de primera mano. Incluso a los 85 a帽os, ella sigue siendo voluntaria para un grupo de abogac铆a sobre envejecimiento y tiene un asiento en su junta directiva.

Una de las 煤ltimas fotos de Anne McKinley con su esposo Cameron, quien muri贸 hace cuatro a帽os. La tomaron camino a un parque en Colorado. (Cortes铆a de Carol McKinley)

McKinley se enfrenta a los efectos debilitantes de la escoliosis de por vida. Ella tambi茅n lucha contra el glaucoma y sus dificultades de percepci贸n visual afectan su equilibrio. Ha tenido dos reemplazos de rodilla y m谩s recientemente necesit贸 una cirug铆a de emergencia para una infecci贸n que contrajo en el hospital despu茅s de la cirug铆a de paratiroides, que tambi茅n afect贸 sus cuerdas vocales.

La residente de Evergreen, Colorado, dijo que mantener una actitud muy positiva -y constantemente llegar a familiares y amigos鈥 la hace feliz.

“Sentir que tengo el control de mi vida es muy importante”, dijo. “La clave no es apurarse. Puedo lograr una cosa en un d铆a y sentirme bien al respecto”.

Ha sido un camino dif铆cil desde que su esposo, Cameron, muri贸 hace cuatro a帽os despu茅s de 59 de matrimonio. Pero con su maestr铆a en trabajo social y experiencia como trabajadora social, supo c贸mo utilizar los servicios sociales para las personas mayores en su comunidad. Eso incluye un servicio que realiza tareas dom茅sticas y otras tareas por un m贸dico costo.

McKinley sigue visitando a la familia en Florida, aunque debe usar un bast贸n o un andador para moverse. Sus nietos vienen con frecuencia a visitarla, “y nos deleitamos cada vez que lo hacen”, agreg贸. T铆picamente ama hornear galletas y cocinar tartas. Pero, sobre todo, dijo, siempre sale de la casa. Se corta el pelo cada semana. “Es la mejor caracter铆stica que mantengo”, dijo.

Entonces, est谩 su gato siam茅s, Frankie, que se une a McKinley todas las noches a las 6 p.m. para ver las noticias de la noche mientras McKinley se hace una merienda y un martini. “Lo que m谩s me gusta son las aceitunas”, dijo.

Y, s铆, ella expresa lo agradecida que est谩 por lo que tiene, incluyendo una casa con un techo de 20 pies de alto en un sitio de 18 acres, donde puede mirar por cualquier ventana y ver la belleza que la rodea.

La verdadera clave de la felicidad en todas las edades y en todas las etapas, especialmente en la vejez, no son las cosas materiales, pero la gratitud por las bendiciones sencillas de la vida, como la risa entre amigos o ver una puesta de sol con un ser querido, dijo Lehmann, el m茅dico de Johns Hopkins. “Son las peque帽as cosas en la vida que terminan importando m谩s que todo”.

La cobertura de KHN relacionada con el envejecimiento y el mejoramiento de la atenci贸n de los adultos mayores es apoyada por y su cobertura sobre envejecimiento y temas de atenci贸n a largo plazo es apoyada por la .

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