En un n煤mero creciente de estados, los pacientes que reciben opioides para el dolor grave pueden salir del consultorio de sus m茅dicos con una segunda receta: para naloxona, un medicamento que puede salvar sus vidas si sufren una sobredosis de estos potentes analg茅sicos.
Las nuevas leyes y regulaciones estatales en , , , , , y requieren que los m茅dicos receten, o al menos ofrezcan, recetas de naloxona cuando recetan opioides para pacientes considerados en alto riesgo de sobredosis. Los pacientes pueden considerarse de alto riesgo si necesitan una dosis alta de opioides, toman otros medicamentos o tienen apnea del sue帽o o antecedentes de adicci贸n.
Estos mandatos de 鈥渞ecetas simult谩neas鈥 est谩n surgiendo como la 煤ltima t谩ctica en una guerra contra una epidemia de recetas y opioides ilegales que ha cobrado cientos de miles de vidas en las 煤ltimas dos d茅cadas.
La Administraci贸n de Drogas y Alimentos (FDA) si recomendar o no que se recete naloxona a nivel nacional (recientemente, un subcomit茅 de la FDA ), y otros funcionarios federales de salud ya lo recomiendan para ciertos pacientes. Y las compa帽铆as que fabrican la droga apoyan estas acciones. No es dif铆cil ver por qu茅: un an谩lisis de la FDA estim贸 que se necesitar铆an m谩s de 48 millones de dosis adicionales de naloxona si la agencia recomendara oficialmente la prescripci贸n a nivel nacional.
La mayor铆a de los estados han limitado el volumen de opioides que los m茅dicos pueden recetar a la vez y han ampliado considerablemente el acceso a la naloxona. Por ejemplo, en California, los farmac茅uticos pueden dar naloxona directamente a los consumidores que toman opioides ilegales o recetados, o si conocen a alguien que lo est谩 haciendo.
En los estados con reglas de recetas simult谩neas, los pacientes no est谩n obligados a retirar sus recetas de naloxona, y los pacientes con c谩ncer o que se encuentran en hogares de adultos mayores o centros de cuidados paliativos generalmente est谩n exentos.
Kristy Shepard, de Haymarket, Virginia, se sorprendi贸 al encontrar una receta de naloxona esper谩ndola recientemente cuando fue a la farmacia para recoger sus medicamentos opioides. Su primer instinto fue no retirarla. Lo hizo solo despu茅s que la enfermera en el consultorio de su m茅dico la presionara. Dijo que la doctora nunca le hab铆a hablado sobre la nueva ley de co-recetado de Virginia.
鈥淓s tan tonto. No sent铆 que la necesitaba. A menos que tenga intenci贸n de hacerme da帽o, no es probable que tenga una sobredosis鈥, dijo Shepard, de 41 a帽os, enfermera registrada y administradora de un hospital, quien ya no puede trabajar y ha solicitado beneficios por discapacidad.
Pero puede no ser tan dif铆cil sufrir una sobredosis de opioides, como algunas personas piensan.
鈥淧uedes tomar medicamentos para el dolor de manera responsable, y puedes correr el riesgo de una sobredosis accidental, incluso cuando est谩s haciendo todo bien鈥, dijo el doctor Nathan Schlicher, m茅dico de emergencias en el estado de Washington y miembro de un grupo de trabajo sobre opioides creado por el hospital estatal y asociaciones m茅dicas.
, seg煤n la FDA. Y casi 218,000 personas en el pa铆s murieron por sobredosis de 1999 a 2017, seg煤n los Centros para el Control y Prevenci贸n de Enfermedades (CDC). Durante el mismo per铆odo, las muertes por opioides recetados se multiplicaron por cinco, seg煤n muestran los datos de los CDC.
En California, los m茅dicos escribieron casi y 1,169 personas murieron ese a帽o por una sobredosis de opioides recetados. Los opioides que se recetan con m谩s frecuencia incluyen: Vicodin, OxyContin, Percocet, morfina, code铆na y fentanilo.
Para contrarrestar esta tendencia, 鈥渓os estados est谩n luchando, apelando a cualquier norma que puedan encontrar鈥, dijo Kitty Purington, director senior de programas de la National Academy for State Health Policy.
Incluso antes de los mandatos estatales, los especialistas en dolor consideraban una buena pr谩ctica recetar naloxona junto con analg茅sicos opioides para algunos pacientes, en particular aquellos con antecedentes de adicciones.
Los grupos de cabildeo de m茅dicos generalmente se resisten a las reglas del gobierno con respecto a su pr谩ctica, pero las asociaciones m茅dicas en algunos estados apoyaron, o al menos se mantuvieron neutrales, sobre los mandatos para recetar naloxona.
Las compa帽铆as que fabrican la droga han gastado cientos de miles de d贸lares presionando colectivamente por sus intereses a nivel estatal.
Kal茅o, que fabrica el autoinyector de naloxona, , en 2017-2018 presionando a los legisladores de California para expandir el acceso a la naloxona, incluida la ley estatal de prescripci贸n, que requiere que los m茅dicos ofrezcan recetas de naloxona a pacientes de alto riesgo que consumen opioides.
En diciembre, Kal茅o introdujo una versi贸n gen茅rica de menor costo del dispositivo despu茅s que una investigaci贸n del Senado descubriera que la compa帽铆a hab铆a elevado el precio de su versi贸n de marca 600% de 2014 a 2017, hasta $4,100 por dos inyectores.
Adapt Pharma, que fabrica el aerosol nasal de naloxona, , para presionar a los legisladores de California sobre la legislaci贸n de recetas conjuntas.
Una de las ventajas de las reglas de recetas conjuntas es que fomentan importantes charlas entre m茅dicos y pacientes sobre los riesgos de los opioides, dijo el doctor Farshad Ahadian, director m茅dico del Centro de Salud para la Medicina del Dolor de la UC San Diego.
鈥淟a mayor铆a de los proveedores probablemente sienten que es mejor que los m茅dicos se autorregulen en lugar de practicar la medicina desde la sede de la legislatura鈥, dijo Ahadian. 鈥淟a verdad es que ha habido mucho da帽o por los opioides, mucha adicci贸n. Es innegable que tenemos que ceder a eso y reconocer que la seguridad p煤blica es fundamental鈥.
Pero algunos m茅dicos, por no mencionar a los pacientes, tienen reservas sobre los nuevos requisitos. Algunos m茅dicos dicen que ser谩 casi imposible para los estados hacer cumplir los mandatos. A otros les preocupa que la prescripci贸n de naloxona a los pacientes que viven solos sea in煤til, ya que normalmente debe ser administrada por otra persona, idealmente una persona que ha sido entrenada para hacerlo.
Los pacientes temen que las recetas de naloxona puedan estigmatizarlos injustamente como adictos a las drogas y hacer que las aseguradoras de vida les nieguen cobertura.
Shepard, la enfermera con discapacidad de Virginia, quien tiene cuatro hijos, dijo que le preocupa que su receta de naloxona pueda afectar sus posibilidades de obtener un seguro de vida adicional, una pregunta urgente, dijo, ya que padece lupus y est谩 empeorando.
Y una enfermera del 谩rea de Boston que trabajaba en un programa de tratamiento de adicciones fue rechazada por dos aseguradoras de vida simplemente porque ten铆a naloxona para sus pacientes.
La decisi贸n de recetar naloxona 鈥渆s algo que debe decidirse entre un m茅dico y un paciente, porque cada situaci贸n es 煤nica鈥, dijo Katie O鈥橪eary, de 31 a帽os y gerenta de una productora de cine, quien vive en Los 脕ngeles y fue diagnosticada con hace unos cinco a帽os.
鈥淢uchos pacientes ya deben saltar tantas vallas para obtener sus medicamentos鈥, dijo O鈥橪eary. 鈥淵 si vives solo y no tienes familiares o amigos que te atiendan, la naloxona podr铆a no ayudar鈥.
La adicci贸n a los opioides y las sobredosis son un problema complejo, y la naloxona es solo una parte de la soluci贸n, dijo el doctor Ben Bobrow, profesor de medicina de emergencia en la Facultad de Medicina de la Universidad de Arizona.
鈥淓n el pasado, el dolor era el quinto signo vital; pensamos que est谩bamos haciendo un mal trabajo si est谩bamos tratando mal el dolor鈥, dijo Bobrow. 鈥淚nadvertidamente, est谩bamos da帽ando a la gente. Terminamos atrapando a todas estas personas. Ahora es nuestro trabajo ayudarlos a encontrar otras formas de tratar su dolor鈥.
La reportera digital de California Healthline Harriet Blair Rowan contribuy贸 con este informe.
Esta historia fue producida por聽Kaiser Health News, que publica聽, un servicio de la聽.
