La administraci贸n Trump se帽al贸 el martes 7 de noviembre que permitir铆a a los estados imponer requisitos de trabajo a algunos adultos inscriptos, o que aspiren a tener, el Medicaid, una meta que los conservadores persiguieron por largo tiempo, y a la que se oponen dem贸cratas y defensores de los m谩s pobres.
Esta decisi贸n marcar铆a un giro importante en la pol铆tica federal. La administraci贸n del presidente Barack Obama dictamin贸 en repetidas ocasiones que los requisitos de trabajo eran inconsistentes con la misi贸n del Medicaid de proporcionar asistencia m茅dica a personas de bajos ingresos.
El anuncio lo realiz贸 Seema Verma, directora de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS, por sus siglas en ingl茅s), quien se dirigi贸 a trav茅s de un video a los directores estatales del Medicaid durante una reuni贸n. En un lanzado antes del discurso, se explic贸 que esta decisi贸n es parte de un plan para que los estados tengan m谩s flexibilidad para modificar sus programas locales del Medicaid.
“La idea de que un programa dise帽ado para nuestros ciudadanos m谩s vulnerables deba usarse como un veh铆culo para servir a los adultos sanos en edad de trabajar no tiene sentido, pero la administraci贸n anterior luch贸 contra las reformas impulsadas por los estados que habr铆an permitido que el Medicaid evolucionara”, dijo Verma en una copia de sus comentarios publicados momentos antes de que hablara.
“Para las personas que viven con discapacidades, los CMS siempre han cre铆do que un trabajo acorde es esencial para su autosuficiencia econ贸mica, la autoestima, el bienestar y la mejora de su salud”, dijo. “驴Por qu茅 no creer lo mismo para los beneficiarios del Medicaid en edad de trabajar y sanos?”.
La audiencia recibi贸 el anuncio con frialdad, ninguno de los cerca de 1,000 presentes aplaudi贸 con fervor.
Ocho estados -Arizona, Arkansas, Indiana, Kentucky, New Hampshire, Maine, Utah y Wisconsin- han enviado solicitudes a los CMS para que se les permita exigir a las personas bajo Medicaid que trabajen o presten servicios a la comunidad.
La regla variar铆a de acuerdo al estado. Arizona, por ejemplo, requiere que los que aplican al Medicaid est茅n trabajando, buscando trabajo, o asistiendo a escuelas o entrenamiento de trabajos al menos 20 horas a la semana. En New Hampshire, el o cumplir con horas de entrenamiento, ir谩 aumentando de acuerdo al tiempo que el beneficiario ha estado bajo el Medicaid.
El comunicado no indic贸 cu谩ndo Verma se pronunciar铆a sobre las solicitudes pendientes, pero un funcionario de los CMS dijo que probablemente ser铆a antes de fin de a帽o.
Sin embargo, estudios demuestran que la gran mayor铆a de las personas que reciben Medicaid ya est谩n trabajando, buscando empleo, yendo a la escuela o cuidando a un familiar.
Alrededor del 59% de los adultos sin discapacidades menores de 65 a帽os bajo el Medicaid , seg煤n un an谩lisis de la Kaiser Family Foundation. (Kaiser Health News es un programa editorialmente independiente de la fundaci贸n).
Verma enfatiz贸 el compromiso de la agencia de considerar propuestas que dar铆an a los estados m谩s flexibilidad para poner a prueba los esfuerzos para sacar a los beneficiarios de la pobreza.
“Todos los estadounidenses merecen la dignidad y el respeto de tener altas expectativas, y como funcionarios p煤blicos debemos ofrecer programas que despierten la esperanza y le digan a cada beneficiario que creemos en su potencial”, dijo Verma.
M谩s de se han sumado al Medicaid desde 2013, principalmente porque 31 estados ampliaron la elegibilidad para el programa, siguiendo la l铆nea del Obamacare.
Los estados y el gobierno federal se dividen los costos del programa Medicaid, que suman , para cubrir a 74 millones de personas. Los estados pueden establecer beneficios y reglas de elegibilidad dentro de amplias pautas federales.
Desde la d茅cada de 1990, el gobierno federal ha permitido cada vez m谩s a los estados que renuncien temporalmente a las reglas que rigen el Medicaid para que puedan experimentar c贸mo administran el programa. Los estados han usado esas opciones para esfuerzos tales como agregar primas mensuales o personalizar su expansi贸n del Medicaid seg煤n la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) de 2010.
Dos requisitos a largo plazo de estas exenciones son que no aumenten los costos federales y que se mejore la cobertura de salud de los m谩s pobres.
Los CMS dijeron el martes que ampliar el acceso ya no es un objetivo clave de las exenciones federales del Medicaid. Esta declaraci贸n representa un cambio filos贸fico en el programa que abrir铆a la puerta para aprobar requisitos de trabajo que, reconocen los mismos estados, reducir铆a el n煤mero de personas inscriptas.
“Esto me indica que la agencia se est谩 preparando para negar un objetivo central de la ley federal y, en cambio, tratar de lograr exactamente lo que la ley no permite, es decir, una reducci贸n en el nivel de asistencia disponible para los estadounidenses m谩s pobres y m茅dicamente m谩s vulnerables”, opin贸 Sara Rosenbaum, profesora de derecho y pol铆ticas de salud en la Universidad George Washington, en Washington, DC
Ya se esperaba este anuncio de Verma. Antes de ser nombrada como titular de los CMS, fue consultora de atenci贸n m茅dica y ayud贸 a los programas del Medicaid de Indiana y Kentucky a redactar sus solicitudes de exenci贸n, incluidos los requisitos de trabajo. Para evitar un conflicto, los CMS aclararon que Verma no participar谩 en las decisiones sobre esos dos estados.
La decisi贸n de apoyar los requisitos laborales probablemente terminar谩 en una batalla judicial, dijo Jane Perkins, directora legal del Programa Nacional de Ley de Salud, un grupo de defensa. Perkins dijo que los CMS tienen poder para permitir que los estados experimenten con el programa del Medicaid, pero no restringiendo la elegibilidad.
“Esto es realmente un cambio, con los CMS dici茅ndoles a los estados: ‘vengan a decirnos lo que quieren hacer y si quieren recortar el programa, les daremos el visto bueno'”, dijo Perkins. “Eso es inconsistente con la intenci贸n del Congreso sobre las exenciones del Medicaid”.
El video de Verma dirigido a la Asociaci贸n Nacional de Directores del Medicaid marca una de sus pocas apariciones p煤blicas desde que asumi贸 el cargo. A pesar de supervisar tanto al Medicaid como al Medicare, programas que impactan a m谩s de 120 millones de estadounidenses, ha concedido pocas entrevistas o discursos p煤blicos.
Los gobernadores republicanos defienden los requisitos de trabajo, diciendo que tal mandato proporcionar谩 “dignidad” a los afiliados y los estimular谩 a no contar con el programa de derechos del gobierno.
“Este programa ofrece oportunidades para que las personas tomen el control de sus vidas”, dijo el gobernador de Kentucky el republicano Matt Bevin, al revisar su propuesta de requisitos de trabajo en julio.
Quienes se oponen a los requisitos de trabajo afirman que muchos inscriptos en el Medicaid ya trabajan y que un mandato es contraproducente. Negar a las personas el acceso a la atenci贸n m茅dica podr铆a evitar que se mantengan saludables y que puedan conseguir empleo, argumentan.
El discurso de Verma ocurri贸 despu茅s que los CMS anunciaran el lunes que agilizar铆an el proceso, a menudo arduo, para obtener . Ofreci贸 acelerar algunas solicitudes y dijo que permitir铆a a los estados obtener exenciones de hasta 10 a帽os, cinco a帽os m谩s de lo que actualmente se permite.
Verma tambi茅n dijo que el gobierno federal dar谩 a conocer informaci贸n que muestran los resultados del Medicaid, pero no dio detalles sobre qu茅 medidas se evaluar铆an.
La mayor铆a de los inscriptos en el Medicaid se encuentran en planes privados de atenci贸n administrada, que son evaluados cada a帽o por los estados, analizando todo: desde las tasas de vacunaci贸n para ni帽os hasta las tasas de detecci贸n del c谩ncer para adultos.