Mientras las personas que viven en los Estados Unidos se preparan para cocinar y consumir casi 50 millones de pavos en el D铆a de Acci贸n de Gracias, la seguridad alimentaria es m谩s importante que nunca, debido a un brote de salmonela que persiste desde hace un a帽o, y que se vincula a aves de corral.
Funcionarios federales de salud no han identificado una sola fuente del brote de , que ya ha afectado a unas 164 personas en 35 estados.
Hasta el 5 de noviembre, la bacteria ha provocado 63 hospitalizaciones, y una muerte, en California.
Muchos de los que se enfermaron informaron que hab铆an preparado o comido productos como picadillo de pavo, presas de pavo y aves enteras. Algunos ten铆an mascotas que com铆an comida para animales en base a pavo crudo; otros trabajaban en plantas de procesamiento de pavos o viv铆an con alguien que trabajaba en estos lugares.
El 煤ltimo retiro fue de Jennie-O Turkey Store Sales LLC, de Barron, Wisconsin, que sac贸 del mercado que pueden estar relacionados con los casos registrados.
En los Estados Unidos no hay un requisito de que los pavos u otras aves est茅n libres de salmonela, incluidas las cepas resistentes a los antibi贸ticos, como la que est谩 relacionada con el brote, por lo que la prevenci贸n recae en gran medida en los consumidores.
Eso significa tener conciencia de que el pavo para el D铆a de Acci贸n de Gracias que se vende en el mercado puede estar contaminado, dijo Jennifer Quinlan, profesora asociada del Departamento de Ciencias de la Nutrici贸n en la Universidad de Drexel.
“Deben asumir que hay un pat贸geno”, dijo.
El a帽o pasado, justo despu茅s de la temporada de vacaciones, Quinlan y sus colegas sobre c贸mo manipulaban el pavo. Hallaron que la mayor铆a no segu铆a pr谩cticas de seguridad, a pesar de d茅cadas de advertencias de salud p煤blica.
El 90% de los encuestados lavaron aves crudas en el fregadero, aunque eso puede propagar bacterias peligrosas. El 57% inform贸 que siempre o algunas veces rellenaba el pavo antes de cocinarlo en lugar de hornear el relleno por separado, y el 77% dijo que dej贸 un ave cocinada en un horno caliente o a temperatura ambiente.
Estas pr谩cticas pueden permitir el crecimiento no solo de la salmonela sino tambi茅n de otros g茅rmenes da帽inos, como el Campylobacter y el Clostridium perfringens, explic贸.
“Todas estas enfermedades se podr铆an haber prevenido. O bien hay contaminaci贸n cruzada en el hogar o no hay una cocci贸n completa”.

Otros expertos sostienen que simplemente decirles a los consumidores que manipulen los alimentos adecuadamente es injusto e ineficaz. Los reguladores y la industria deben ser responsables de prevenir la contaminaci贸n en primer lugar.
“Deber铆an perseguir a estas personas como a pandilleros”, dijo Carl Custer, consultor en microbiolog铆a de seguridad alimentaria, quien trabaj贸 durante d茅cadas en el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). “Esta es una cepa muy virulenta”.
Este noviembre, Custer de que las cepas pat贸genas de salmonela en aves de corral se declaren “adulterantes”, lo que requerir铆a que USDA examine los productos y retire los que est谩n contaminados con la bacteria.
USDA clasific贸 a E. coli O157: H7 como adulterante en la carne molida despu茅s del brote mortal de hamburguesas de Jack in the Box en 1993. Despu茅s de eso, la tasa de infecciones por E. coli se desplom贸. Desde entonces, la agencia ha clasificado en ciertos productos de carne de res.
Sin embargo, los esfuerzos para prohibir la salmonela resistente a los medicamentos de la carne y las aves de corral se han estancado, a pesar de los a帽os de demandas de los grupos de defensa del consumidor y los legisladores.
, funcionarios de USDA rechazaron del grupo Center for Science in the Public (CSPI) Interest para declarar que ciertas cepas de salmonela resistente a los medicamentos eran adulterantes, argumentando que el grupo no distingui贸 lo suficiente entre Salmonella resistente y no resistente.
En 2015, las congresistas dem贸cratas Rosa DeLauro, de Connecticut, y Louise Slaughter, de Nueva York, presentaron que habr铆a definido a la salmonela resistente y peligrosa como adulterante y le habr铆a dado a USDA un nuevo poder para probar y retirar carne, aves y huevos contaminados. No fue promulgada.
“Es muy dif铆cil llamar la atenci贸n sobre los problemas de seguridad alimentaria en este clima pol铆tico actual”, dijo Sarah Sorscher, subdirectora de asuntos regulatorios de CSPI.
Observadores externos dijeron que hay poca voluntad pol铆tica para enfrentar a la industria del pavo, que asciende a casi , as铆 como a los reguladores.
“No veo mucha motivaci贸n por convertirlo en adulterante en este momento”, dijo Kirk Smith, director del Centro de Excelencia de Seguridad Alimentaria Integrada de Minnesota.
“Ser铆a muy poco pr谩ctico y costoso convertirla en un adulterante”, agreg贸. “Se duplicar铆a el costo de las aves de corral”.
En , funcionarios de USDA se negaron a nombrar p煤blicamente a los productores, proveedores y marcas vinculadas al brote de salmonela en pavos, diciendo que ser铆a “extremadamente irresponsable e imprudente” cuando a煤n no se ha identificado una fuente definitiva de la enfermedad.
Debido a que la cepa del brote de salmonela se ha encontrado en plantas procesadoras de pavos, en trabajadores y en una amplia gama de productos alimenticios, se requerir谩 un gran esfuerzo para detectar y erradicar la fuente, dijo Smith, el experto en seguridad alimentaria de Minnesota.
“Deber铆a ser un enfoque a lo largo de todo el sistema, comenzando con los controles en las granjas, hasta educar a los consumidores lo mejor que podamos”, concluy贸.