Elizabeth Moreno, una veintea帽era que estudiaba en una universidad de Texas, sufr铆a de un dolor de espalda debilitante causado por una anormalidad de la columna vertebral. “No pod铆a vivir con el dolor”, dijo. “Me resultaba imposible vestirme sin ayuda, no pod铆a caminar por mi casa y mucho menos ir a clases, y nada, ninguno de los medicamentos que me recetaban pod铆an atenuar el dolor鈥.
Moreno asegura que tambi茅n prob贸 la medicina quiropr谩ctica y la acupuntura, pero no hicieron que el dolor desapareciera. Finalmente, un m茅dico en el centro de salud para estudiantes la remiti贸 a un especialista en ortopedia quien, despu茅s de realizar una serie de pruebas, concluy贸 que un disco le estaba bloqueando los nervios en las piernas y que era necesario retirarlo. El padre de Moreno, un m茅dico retirado de Ohio que hab铆a visto muchas cirug铆as de columna fallidas en su carrera, estuvo de acuerdo en que era la mejor opci贸n. A finales de 2015, Moreno se someti贸 a la operaci贸n en Houston y la describi贸 como “un 茅xito total”.
No le dio importancia al hecho de que el hospital le pidiera una muestra de orina para realizarle un test de drogas.
Pero luego le lleg贸 la factura.
Paciente: Elizabeth Moreno, entonces de 28 a帽os, estudiante de la Texas State University en San Marcos.
Factura total: $17,850 por una prueba de orina en enero de 2016.
Proveedor del servicio: Sunset Labs LLC de Houston.
Tratamiento m茅dico: A Moreno se le retir贸 un disco de la espalda en diciembre de 2015. Su cirujano le recet贸 un analg茅sico opioide, hidrocodona. Durante una visita de seguimiento a mediados de enero de 2016, el personal le pidi贸 que dejara una muestra de orina, lo que la paciente interpret贸 como un procedimiento de rutina. En marzo de 2017, m谩s de un a帽o despu茅s, el laboratorio le envi贸 una factura de $17,850 por analizar su orina en busca de drogas, como coca铆na, metadona, drogas contra la ansiedad y otras de las que nunca hab铆a o铆do hablar.
Qu茅 sucede: Las pruebas de drogas en orina se han disparado durante la 煤ltima d茅cada a ra铆z de la alarma provocada por el aumento de las muertes por sobredosis de opioides. Muchos m茅dicos que recetan las p铆ldoras dependen de estas pruebas de orina para ayudar a reducir el abuso de drogas y evitarles riesgos a los pacientes con dolor cr贸nico. Sin embargo, las pruebas se han convertido en una fuente de ingresos para una creciente industria del sector. Los cr铆ticos apuntan que es cada vez m谩s frecuente que se soliciten pruebas costosas, y muchas veces innecesarias, con el 煤nico fin de recibir ganancias y no de cuidar al paciente.
Los m茅dicos pueden decidir si evaluar a los pacientes que toman opioides durante per铆odos cortos, como ocurre despu茅s de una operaci贸n. El cirujano de Moreno no quiso comentar sobre la prueba de orina de su paciente: por qu茅 la solicit贸 y por qu茅 la muestra se analiz贸 para detectar tantas sustancias.

Despu茅s de someterse a una cirug铆a para remover un disco vertebral, a Elizabeth Moreno (en la foto junto a su padre el doctor retirado Paul Davis) no le preocup贸 que la oficina del cirujano le pidiera una muestra de orina para una prueba de drogas. La factura por este test fue de $17,850. (Julia Robinson for KHN)
Tres expertos contactados por Kaiser Health News (KHN) cuestionaron la necesidad de realizar pruebas tan exhaustivas y se sorprendieron al conocer los precios del laboratorio. Afirmaron que estas pruebas rara vez cuestan m谩s de $200, e incluso mucho menos, dependiendo de la complejidad y la tecnolog铆a utilizada. Algunos consultorios m茅dicos realizan una prueba simple que puede detectar varias clases de drogas y se puede comprar por unos $10. Las facturas pueden dispararse cuando los laboratorios realizan pruebas para detectar la cantidad de drogas espec铆ficas y cobran por cada una de ellas, como ocurri贸 con el laboratorio en cuesti贸n.
Los expertos entrevistados por KHN dijeron que los precios del laboratorio para las pruebas individuales eran excesivos, y pusieron como ejemplo cobrar $1,700 por anfetaminas o $425 para identificar la fenciclidina, una droga alucin贸gena ilegal tambi茅n conocida como PCP. Asimismo, criticaron el cobro de $850 por dos pruebas para verificar que la muestra de orina no hab铆a sido adulterada o manipulada.
La aseguradora de Moreno, Blue Cross and Blue Shield de Texas, se neg贸 a pagar la factura argumentando que el laboratorio estaba fuera de la red y, por lo tanto, no estaba incluido en la cobertura. De no haber sido as铆, habr铆a cubierto el servicio por un monto de $100.92, seg煤n la que la compa帽铆a de seguros le envi贸 a Moreno. Sunset Labs argument贸 que sus precios est谩n “en l铆nea” con sus competidores en el 谩rea. Y a帽adieron que los m茅dicos que tratan el dolor concuerdan en que las pruebas exhaustivas de orina son “la mejor opci贸n” y que un laboratorio “no est谩 en condiciones” de cuestionar las pruebas ordenadas por un m茅dico.
搁别蝉辞濒耻肠颈贸苍: Por temor a da帽ar el cr茅dito de su hija, el padre de Moreno, el doctor Paul Davis, pag贸 al laboratorio $5,000 en abril de 2017 para liquidar la deuda. Pero Davis tambi茅n present贸 una queja formal sobre la factura ante la oficina del fiscal general de Texas, acusando al laboratorio de “precios extremadamente desproporcionados”. El abogado del laboratorio indic贸 que no estaba al tanto de la queja. Un vocero del fiscal general de Texas confirm贸 a KHN que la oficina hab铆a recibido quejas sobre el laboratorio, pero declin贸 hacer m谩s comentarios.
La moraleja: cuando un m茅dico solicita una muestra de orina o de sangre, pregunte siempre para qu茅. Insista en que se env铆e a un laboratorio que est茅 dentro de la red de su aseguradora.
Fuente: Complain AG; entrevistas
Esta historia forma parte de un proyecto de KHN llamado 鈥淏ill of The Month鈥, que analiza cuentas m茅dicas sorprendentes que env铆an usuarios.
La cobertura de KHN relacionada con el envejecimiento y la mejora de la atenci贸n de adultos mayores es apoyada en parte por