Es s谩bado por la ma帽ana y las mujeres de la familia Contreras en Montclair, California, preparan pupusas, tamales y tacos. Tienen que trabajar para reemplazar los ingresos de Jos茅 Contreras, preso desde junio pasado en , un centro privado de detenci贸n de inmigrantes en el sur de California.
La hija de Jos茅, Giselle, conduce una vieja furgoneta repartiendo pedidos de comida. Primero un hospital, luego un lavadero de autos, despu茅s un banco.
El padre de Giselle cruz贸 ilegalmente desde Guatemala hace m谩s de dos d茅cadas. Trabaj贸 en la construcci贸n hasta que los agentes lo arrestaron y lo llevaron a Adelanto. Durante tres meses, Jos茅 estuvo sin su medicamento para la diabetes, cont贸 Giselle. Ahora, los guardias se lo dan a cualquier hora del d铆a y de la noche. Adem谩s, Giselle cont贸 que los agentes de ICE le quitaron los anteojos para que no pueda leer documentos legales ni escribir cartas.
“Mi t铆a trat贸 de llevarle gafas, pero no permiten darles nada”, dijo Giselle mientras conduc铆a la furgoneta. “Dicen que les dan todo lo que necesitan”. Pero, “no…. no tiene gafas”.
Giselle explic贸 que a su padre, de 60 a帽os, le aterroriza que lo deporten, y que el estricto ambiente de Adelanto lo ha hundido en una profunda depresi贸n.
“Ahora sus charlas son m谩s cortas”, dijo. “No nos habla y no pregunta ‘驴C贸mo te ha ido hoy? 驴C贸mo has estado?鈥 Siempre mira al suelo; no hace contacto visual porque est谩 muy deprimido”.
La hermana de Jos茅, Mar铆a Contreras, visita a su hermano todos los s谩bados. Ella le ha pedido que vea a un psic贸logo en Adelanto, pero 茅l dijo que, aunque llen贸 una solicitud m茅dica, no recibi贸 ayuda. “No hay respuesta, nada”, agreg贸 Mar铆a.
Adelanto se encuentra en un desolado tramo de una carretera en el desierto, a una hora al norte de la ciudad de Riverside. Unos 2.000 hombres y mujeres est谩n detenidos aqu铆. Algunos llegaron recientemente durante el aumento de cruces fronterizos. Otros vivieron en los Estados Unidos durante a帽os, indocumentados. En la sala de visitas, adonde llegan los detenidos con pantalones holgados y blusas azules, naranjas o rojas, hay un letrero en la pared que dice: “No pierdas la esperanza”.
El administra este centro, un contratista federal con sede en Boca Raton, Florida, que , y que tiene un historial problem谩tico. El a帽o pasado, 聽inspectores federales de la del Departamento de Seguridad Nacional encontraron “sogas” hechas con s谩banas en 15 de las 20 celdas. Seg煤n la inspecci贸n, los guardias pasaron por alto las sogas a pesar que un detenido se hab铆a suicidado con una s谩bana en 2017 y otros hab铆an intentado suicidarse de manera similar. La auditor铆a concluy贸 que los guardias del Grupo GEO hab铆an esposado y encadenado indebidamente a los detenidos, los hab铆an puesto innecesariamente en r茅gimen de aislamiento y no les hab铆an prestado la atenci贸n m茅dica adecuada.

Una foto familiar de Jos茅 Contreras. Su hermana Mar铆a est谩 preocupada por su deterioro f铆sico y mental desde que fue detenido. (Sarah Varney/KHN)(Sarah Varney/KHN)
Otra investigaci贸n de Adelanto y otros centros de detenci贸n de inmigrantes en California hecha p煤blica, en febrero, por el Fiscal General del estado, Xavier Becerra, encontr贸 problemas similares de salud y seguridad y concluy贸 que a los detenidos se los trataba como prisioneros que, en alg煤n caso, permanec铆an en sus celdas durante 22 horas al d铆a, aunque no hubieran sido acusados de delito alguno. Una ley estatal aprobada en 2017 obliga al estado a inspeccionar e informar sobre el trato a los inmigrantes detenidos en California.
Los casos documentados en de Disability Rights California, un grupo con supervisi贸n jur铆dica para proteger a personas con discapacidades en el Golden State, son brutales: detenidos que se cortan las venas; medicamentos para la depresi贸n que se dejan de administrar; y peticiones de sillas de ruedas y andadores que no se atienden. Un detenido afirm贸 que los guardias le rociaron gas pimienta cuando no se par贸, y luego cuando intent贸 ahorcarse.
En una declaraci贸n escrita, el Grupo GEO dijo que “rechaza las alegaciones” del informe, y que las medidas recomendadas por Disability Rights California “ya estaban en vigor”.
“Estamos comprometidos a ofrecer servicios de alta calidad, culturalmente apropiados, en entornos seguros y humanos”, dijo la compa帽铆a. Un portavoz de ICE dijo, en una declaraci贸n enviada por correo electr贸nico, que las instalaciones de Adelanto del Grupo GEO cumplen “con la Americans with Disabilities Act”.
Pero Mario, preso en Adelanto durante seis meses en 2018, dijo que el informe describe su propia experiencia.
“Lo que ocurre es que lo que se ha dicho contra GEO y su personal m茅dico est谩 ahora respaldado por informes”, se帽al贸 Mario quien pidi贸 no revelar su apellido porque est谩 en libertad bajo fianza y sigue luchando contra la deportaci贸n. Mario tiene 32 a帽os y cruz贸 la frontera ilegalmente con sus padres cuando ten铆a 5.
En 2017 fue condenado por un delito menor y agentes de ICE lo arrestaron en su casa en Ontario, California. En ese momento Mario ve铆a a un terapeuta para tratar su depresi贸n y estaba medicado. Tard贸 tres semanas en volver a tomar antidepresivos, dijo, y las consultas con los psic贸logos de Adelanto fueron superficiales.
“Las sesiones duran de cinco a diez minutos”, explic贸. “Es como una facturaci贸n r谩pida. S贸lo te preguntan: ‘驴C贸mo est谩s? 驴Tienes pensamientos suicidas? 驴Cu谩ndo es tu pr贸xima cita en corte?鈥 Parece algo que se hace para decir: ‘Muy bien, est谩 hecho'”.
Mario es gay y conviv铆a con otros tres detenidos, uno de ellos era un homosexual mexicano que solicitaba asilo. Los dos se hicieron amigos 铆ntimos.
“Fue perseguido en M茅xico por ser gay”, cont贸 Mario. Meses de detenci贸n “y no recibir atenci贸n de salud mental le afect贸 mucho”. Y se cort贸 las venas. Se cort贸 la mu帽eca con una hoja de afeitar. Y lo castigaron con una semana de aislamiento鈥.

Mario, quien lleg贸 al pa铆s con sus padres cuando ten铆a 5 a帽os, estuvo detenido en Adelanto por seis meses en 2018. Asegura que todo lo que dicen los informes sobre la falta de cuidado en el centro de detenci贸n es cierto. (Sarah Varney/KHN)(Sarah Varney/KHN)
Mario dijo que cuando su amigo regres贸, parec铆a medicado.
“Despu茅s de eso, dorm铆a todo el tiempo”, cont贸 Mario. “A la hora de comer, yo lo despertaba: ‘OK, es hora de comer'”, le dec铆a.
Otros detenidos y abogados de inmigraci贸n describieron situaciones similares en las que psiquiatras de GEO recetan antipsic贸ticos que hacen que las personas duerman todo el tiempo. Seg煤n Mario, esa es una de las razones por las que se resisten a buscar ayuda. Adem谩s, al igual que a otros detenidos, le preocupaba que lo tildaran de depresivo.
“No pod铆a expresar que me sent铆a triste, deprimido o ansioso porque tem铆a que eso fuera usado en mi contra en la corte”, explic贸.
Los jueces no pueden usar factores de salud mental para negar el estatus legal a un detenido, seg煤n abogados de inmigraci贸n.
Aunque el Grupo GEO anunci贸 que los problemas apuntados en el informe de Disability Rights California hac铆a tiempo que se hab铆an solucionado, en marzo los detenidos en Adelanto iniciaron una huelga de hambre. Le dieron a un abogado una nota escrita a mano que fue publicada por la Inland Coalition for Immigrant Justice, un grupo de defensa de los derechos de los inmigrantes.
La demanda principal era un acceso m谩s r谩pido a una buena atenci贸n m茅dica.