Millones de personas de bajos ingresos que tienen 听Medicaid podr铆an perder su cobertura de salud si el presidente electo Donald Trump y el Congreso controlado por los republicanos siguen las propuestas del partido para cortar el financiamiento del programa federal gerenciado por los estados.
El mayor riesgo para los beneficiarios del Medicaid proviene de las promesas de Trump y otros republicanos de revocar la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), que proporciona fondos federales a los estados para ampliar la elegibilidad de Medicaid desde el 2014. Treinta y un estados y Washington, DC lo hicieron, sumando 15,7 millones de personas al programa, seg煤n el gobierno.
Alrededor de 73 millones est谩n inscriptas en el Medicaid, y cerca de la mitad son ni帽os.
Una de las metas de Trump y del nuevo Congreso ser谩 reducir el n煤mero de personas en el Medicaid, asegur谩ndose que s贸lo los m谩s necesitados 鈥攃omo los ni帽os o las embarazadas鈥 permanezcan elegibles, dijo Brian Blase, investigador principal del conservador Mercatus Center en la George Mason University en Virginia.
“Si no tenemos menos personas en el Medicaid en cuatro a帽os, entonces no hemos reformado la pol铆tica de salud en una buena direcci贸n”, dijo.
Pero hay obst谩culos para los planes de los republicanos. El Medicaid, una de las iniciativas de la “Gran Sociedad” del presidente Lyndon Johnson, que fue creado en 1965, es el principal programa de seguro de salud de la naci贸n para personas de bajos ingresos.
La revisi贸n es pol铆ticamente dif铆cil debido al da帽o potencial a los beneficiarios, as铆 como a las consecuencias financieras para los estados, hospitales, m茅dicos y otros proveedores de salud, quienes podr铆an no recibir el pago por sus servicios si los pacientes no tienen cobertura.
En el a帽o fiscal 2015, el gasto total del Medicaid fue de $532 mil millones, con un 62 por ciento de esa cifra financiada por el gobierno federal.
Un cambio importante respaldado por el presidente Trump y por el l铆der de la C谩mara de Representantes, Paul Ryan (republicano de Wisconsin) transformar铆a al Medicaid de un programa “por derecho” a un programa de subvenci贸n en bloque.
脡sta es la diferencia: En un programa por derecho, la cobertura est谩 garantizada para todos los que son elegibles. El compromiso del gobierno federal para ayudar a los estados a cubrir los costos es abierto. La obligaci贸n de los estados es cubrir a ciertos grupos de personas y proporcionar beneficios espec铆ficos. Por ejemplo, los ni帽os y las mujeres embarazadas que cumplan con criterios espec铆ficos de ingresos deben ser cubiertos.
Esa f贸rmula cambiar铆a si los fondos federales fluyen a los estados a trav茅s de subvenciones en bloque. Los estados tendr铆an m谩s flexibilidad para ejecutar sus programas de Medicaid como lo desean, incluyendo la reducci贸n de beneficios y elegibilidad. Y los que proponen esto dicen que permitir铆a al gobierno federal gastar menos en el Medicaid y hacer que los estados sean responsables de cubrir costos m谩s all谩 de sus asignaciones federales.
Convertir al Medicaid en un programa de concesi贸n en bloque se ha discutido por m谩s de 25 a帽os, pero la idea siempre ha encontrado resistencia por parte de algunos estados, proveedores de salud, defensores del cuidado m茅dico y dem贸cratas. Incluso con una mayor铆a republicana en el Congreso y Trump en la Casa Blanca, el plan todav铆a se enfrentar铆a a una batalla legislativa cuesta arriba.
El gobierno federal rara vez otorga poder a los estados, y no todos los estados quieren estar en mayor riesgo financiero por el programa.
“Las subvenciones en bloque del Medicaid se enfrentan a un futuro muy incierto”, dijo Joel Cantor, director del Center for State Health Policy en la Rutgers University en New Jersey.
Otra opci贸n para redefinir la financiaci贸n del Medicaid, similar a una subvenci贸n en bloque, se conoce como un tope per capita. Se les dar铆a a los estados una cantidad fija de dinero por afiliado, lo que aumentar铆a cada a帽o, pero los cr铆ticos temen que probablemente no se mantenga al d铆a con los crecientes gastos de salud. Ese m茅todo ayudar铆a a los estados a lidiar mejor con el aumento de la matr铆cula porque la financiaci贸n tambi茅n aumentar铆a.
Incluso sin la ayuda del Congreso, la administraci贸n Trump podr铆a cambiar el Medicaid usando el poder del Ejecutivo para aprobar las solicitudes de los estados para las exenciones de las reglas federales. Eso podr铆a permitir que Trump apruebe los cambios propuestos por los gobernadores republicanos que la administraci贸n Obama ha rechazado, incluyendo los requisitos de trabajo para los afiliados del Medicaid, y las primas mensuales y otros costos compartidos.
Trump tambi茅n podr铆a terminar con algunas exenciones que ampliaron el Medicaid y enviaron miles de millones en nuevos fondos federales a algunos estados que transformaron la atenci贸n de salud.
Cualquier cambio al Medicaid por parte del Congreso el pr贸ximo a帽o probablemente incluir铆a negociaciones sobre el Programa de Seguro de Salud para Ni帽os (CHIP), otro programa federal-estatal que provee cobertura a ni帽os y j贸venes cuyas familias tienen ingresos algo m谩s altos de lo que la elegibilidad para el Medicaid requiere.
El programa caduca si no se reautoriza el 30 de septiembre del 2017. Seg煤n la Kaiser Family Foundation, aproximadamente 8 millones de ni帽os reciben cobertura a trav茅s del CHIP, un programa que ha tenido apoyo republicano y dem贸crata.
Despu茅s de que Trump asuma el cargo, puede darse cuenta que es m谩s dif铆cil de lo que pensaba derogar el Obamacare y jugar con el Medicaid, porque cortar la cobertura de millones de personas podr铆a causar muchas consecuencias pol铆ticas, dijo Joan Alker, directora ejecutiva del Center for Children and Families de la Georgetown University.
Por ejemplo, el gobernador republicano Matt Bevin de Kentucky tom贸 una t谩ctica similar el a帽o pasado haciendo campa帽a en contra del Obamacare y prometiendo eliminar la expansi贸n del Medicaid, observ贸 Alker. Desde entonces ha propuesto cambios importantes al Medicaid, pero a煤n no ha actuado para impedir su expansi贸n.
Sin embargo, Alker dijo que la victoria de Trump pone la idea de la concesi贸n de bloque en el frente y centro (de la discusi贸n) en enero. Y un acuerdo para hacerlo podr铆a dar flexibilidad a los estados para hacer recortes en los beneficios actualmente requeridos por el gobierno federal, tales como ex谩menes de salud para beb茅s y ni帽os.
“Estar铆a muy preocupado por lo que podr铆a suceder”, dijo Alker.