Uno de los objetivos que el presidente Donald Trump anunci贸 en su discurso sobre el Estado de la Uni贸n fue detener la propagaci贸n del VIH en los Estados Unidos en un plazo de 10 a帽os.
Adem谩s de enviar dinero extra a 48 condados principalmente urbanos, a Washington, DC y a San Juan, Puerto Rico, el se enfoca en siete estados donde la transmisi贸n rural del VIH es especialmente alta.
Funcionarios de salud y m茅dicos que tratan a pacientes con VIH en esos estados dicen que cualquier financiamiento adicional ser谩 bienvenido. Pero agregan que las estrategias que funcionan en ciudades progresistas como Seattle no necesariamente ser铆an eficaces en 谩reas rurales de Alabama, Arkansas, Kentucky, Mississippi, Missouri, Oklahoma y Carolina del Sur.
La estigmatizaci贸n en torno al VIH y al SIDA, y a la homosexualidad, son profundas en partes de Oklahoma, dijo la , directora m茅dica del del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Oklahoma, en Oklahoma City. El instituto es una de las dos cl铆nicas de VIH financiadas con fondos federales; la otra est谩 en Tulsa, la segunda ciudad m谩s grande del estado.
El desaf铆o de mantenerse an贸nimo
La cl铆nica de Salvaggio tiene seis consultorios en donde se atienden pacientes por horas y horas. La cl铆nica sol铆a emplear a un administrador de casos en el condado rural de Woodward, a poco m谩s de dos horas al noroeste de Oklahoma City.
Pero Salvaggio dijo que termin贸 siendo un desperdicio de dinero. “Tuvimos que eliminar esa posici贸n, porque nadie iba a verlo”, dijo Salvaggio. “Porque en esa peque帽a ciudad, las personas no quer铆an que las vieran entrar a la oficina del administrador de casos de VIH. Y eso solo puede significar una cosa”.
En Oklahoma, como en gran parte de los Estados Unidos, los tienen el mayor riesgo de infecci贸n por VIH. Otros grupos con riesgo elevado en Oklahoma incluyen a los latinos, las mujeres heterosexuales y los nativos americanos.
Salvaggio aplaude el objetivo de terminar con las transmisiones de VIH dentro de 10 a帽os, pero dijo que no cree que sea factible en Oklahoma. El plan no reconoce las formas particulares en que diferentes poblaciones experimentan la epidemia, apunt贸.
Por ejemplo, los nativos americanos en Oklahoma no pueden contar con el anonimato que proporciona una cl铆nica de salud grande.
“Cuando entran a una cl铆nica del Servicio de Salud para Ind铆genas, es posible que vean a su primo detr谩s del escritorio y al cu帽ado de su primo trabajando en registros m茅dicos, y al novio de su sobrina que trabaja en la farmacia”, dijo Salvaggio.
Incluso si los nativos americanos tienen acceso a la atenci贸n de VIH en la cl铆nica, dijo, “literalmente tienen miedo de ser rechazados”.
Se necesitan servicios de apoyo social
La ciudad natal de Ky Humble es Afton, Oklahoma, que ten铆a unos 800 habitantes cuando era peque帽o. Humble pertenece a la Naci贸n Cherokee y fue criado como bautista. No recuerda haber aprendido nada sobre el VIH cuando estaba en la escuela.
“Incluso si lo hice, claramente no fue suficiente”, dijo Humble. 鈥淪ab铆a que era gay en la escuela secundaria; creo que habr铆a prestado atenci贸n”.
Cuando le diagnosticaron VIH hace seis a帽os, a los 21, Humble sinti贸 que su vida estaba terminando.
“Sab铆a que eso era una cosa importante, [pero] era muy ignorante”, record贸. “Me faltaban dos semanas para graduarme de la universidad, se supone que debes estar en la cima del mundo. Pero yo sent铆a que estaba bajo una sentencia de muerte”.

Ky Humble, quien pertenece a la Naci贸n Cherokee y ahora vive en Oklahoma City dice que se necesita m谩s apoyo para las personas que viven con VIH.(Jackie Fortier/StateImpact Oklahoma)
Llam贸 a su madre de inmediato, y la mam谩 condujo inmediatamente a trav茅s del estado para acompa帽arlo.
“Nos sentamos juntos y lloramos durante seis horas seguidas”, dijo Humble. “Y luego, de hecho, salimos y compramos varios libros sobre el VIH y comenzamos a leerlos, para tratar de averiguar qu茅 estaba pasando”.
Hoy, Humble est谩 sano. y recibe tratamiento m茅dico regular para mantenerse as铆. Ahora vive en Oklahoma City, pero su familia todav铆a vive en su ciudad natal. Dijo que algunas personas en Afton saben que tiene VIH, y otras no.
“Es como salir a la luz como diab茅tico”, dijo Humble. “No necesariamente le digo a las personas que soy VIH positivo. Es solo una parte de lo que soy; no me define”.
Dijo que es cautelosamente optimista que el plan de la administraci贸n Trump pudiera significar m谩s fondos para la prevenci贸n del VIH en Oklahoma. Pero Humble dijo que los habitantes de las zonas rurales del estado tambi茅n necesitan acceso a “servicios integrales”, como bancos de alimentos, terapia de salud mental y asistencia para transporte, para ayudarlos a lidiar con la enfermedad.
“Tengo amigos que tienen VIH y viven en 谩reas rurales, y solo el hecho de tener que llegar a las citas m茅dicas es todo un reto”, dijo.
La tasa de no asegurados de Oklahoma es la segunda m谩s alta de los Estados Unidos.
Exactamente cu谩nto dinero recibir谩 el plan del presidente para el VIH depende del Congreso. Pero incluso los m茅todos econ贸micos y comprobados para combatir el VIH, como la distribuci贸n de condones, pueden ser dif铆ciles de lograr en un estado que .
Las charlas informativas sobre el VIH con adolescentes a menudo se convierten en una clase b谩sica de salud para disipar mitos, explic贸 Andy Moore, administrador de la cl铆nica del Instituto de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Oklahoma.
“Hemos tenido adolescentes que preguntan cosas como ‘He o铆do que, si te tomas una Mountain Dew despu茅s del sexo, eso mata el esperma'”, cont贸 Moore. Ellos realmente quieren saber si eso es verdad. “Tenemos que retroceder y explicarles qu茅 es el sexo, c贸mo se hacen los beb茅s, los diferentes tipos de sexo, antes que podamos ense帽arles sobre la prevenci贸n del VIH”, dijo.
Moore agreg贸 que otro problema en Oklahoma es que a las personas se les diagnostica VIH en estadios muy avanzados, cuando ya tienen, o est谩n por desarrollar, SIDA.
“Lo que indica que no se hicieron la prueba hasta que vivieron con la enfermedad durante seis, ocho, diez a帽os”, dijo Moore. “Tenemos una de las tasas m谩s altas de pruebas tard铆as”.
Salvaggio dijo que miles de personas en todo Oklahoma tendr铆an que hacerse una prueba de VIH para alcanzar la meta de la administraci贸n Trump. Y Oklahoma tiene la segunda tasa m谩s alta en la naci贸n de personas sin cobertura de salud, despu茅s de Texas, lo que significa que muchos no tienen un m茅dico de atenci贸n primaria, por no hablar de , que puede usarse para prevenir la infecci贸n por VIH.
Tambi茅n es bajo la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA). Por lo tanto, incluso si m谩s personas se hicieran la prueba del VIH, no ser铆a f谩cil lograr que los que lo necesitan reciban tratamiento, dijo Salvaggio.
Apunt贸 que, adem谩s, la atenci贸n m茅dica en Oklahoma carece de fondos suficientes, y no podr铆a hacer frente a una afluencia repentina de nuevos pacientes. “No s茅 qu茅 har铆amos con todos esos nuevos pacientes”, dijo. “No tenemos instalaciones para atenderlos, y no tenemos proveedores”.
Esta historia es parte de una asociaci贸n que incluye , y Kaiser Health News.