Los republicanos de la C谩mara de Representantes revelaron su muy esperado plan de reemplazo de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) el lunes 6 de marzo, reduciendo la expansi贸n del Medicaid y desechando el requisito de que las personas compren cobertura o paguen una multa. Pero optaron por seguir proporcionando cr茅ditos tributarios para alentar a los consumidores a comprar cobertura, aunque el programa ser铆a muy diferente al que est谩 vigente.
La legislaci贸n mantendr铆a las disposiciones de la ley de salud permitiendo que los hijos permanezcan en el plan de seguro de salud de sus padres hasta los 26 a帽os y prohibiendo a las aseguradoras cobrar m谩s a las personas con condiciones m茅dicas preexistentes, siempre y cuando no dejen que su seguro caduque. Si esto ocurre, bajo la ley republicana las aseguradoras pueden cobrar un recargo del 30% por inscripci贸n tard铆a por encima de la prima base.
En una declaraci贸n, el l铆der de la C谩mara de Representantes, Paul Ryan (republicano de Wisconsin), dijo que la propuesta “reducir铆a los costos, estimular铆a la competencia y dar铆a a cada estadounidense acceso a un seguro de salud asequible y de calidad鈥. Agreg贸 que 鈥減rotege a los adultos j贸venes, a los pacientes con condiciones preexistentes, y proporciona una transici贸n estable para que nadie quede fuera鈥.
El plan del GOP, como se predijo, , y no impondr铆a el llamado mandato del empleador, que requiere que ciertos empleadores proporcionen un nivel establecido de cobertura de salud a los trabajadores, a riesgo de tener que pagar una multa si no lo hacen.
Los dem贸cratas r谩pidamente condenaron el plan. “Esta noche, los republicanos revelaron un proyecto de ley (Make America Sick Again), que les da a los multimillonarios un nuevo recorte fiscal masivo mientras se trasladan costos y enormes cargas a las familias trabajadoras de todo el pa铆s”, dijo Nancy Pelosi. “Los republicanos obligar谩n a decenas de millones de familias a pagar m谩s por una cobertura peor, y empujar谩n a millones de estadounidenses fuera de los seguros de salud por completo”.
La legislaci贸n ha sido el foco de intensas negociaciones entre las diferentes facciones del partido republicano y la administraci贸n Trump desde enero. El ACA se aprob贸 en 2010 sin un solo voto republicano, y el partido lo ha denunciado fuertemente desde entonces, con la C谩mara votando m谩s de 60 veces para revocar el Obamacare. Pero m谩s de 20 millones de personas han ganado cobertura bajo la ley, y el presidente Donald Trump y algunos republicanos del Congreso han dicho que no quieren que nadie pierda su seguro.
Cuando los republicanos tomaron el control del Congreso y de la Casa Blanca este a帽o, no lograron un acuerdo sobre el camino a seguir para reemplazar la ley, con algunos legisladores de los estados que han ampliado el Medicaid preocupados por el efecto de la revocaci贸n, y con el ala conservadora del partido pidiendo que se eliminara toda la ley.
El senador Rand Paul (republicano de Kentucky), y uno de los que est谩 a favor de una derogaci贸n completa, twitte贸: “Todav铆a no hemos visto una versi贸n oficial del proyecto de ley de la C谩mara para reemplazar el Obamacare, 隆pero por informes de los medios de comunicaci贸n esto parece un Obamacare Lite!鈥.
Complicando el esfuerzo est谩 el hecho de que los republicanos tienen s贸lo 52 esca帽os en el Senado, por lo que no pueden reunir los 60 necesarios para superar un contraataque dem贸crata. Esto significa que deben usar una estrategia legislativa complicada llamada que les permite revocar s贸lo partes del ACA que afectan el gasto federal.
A partir de 2020, el plan republicano ofrecer铆a cr茅ditos impositivos para ayudar a las personas a pagar el seguro de salud, en base al ingreso familiar y la edad, con un l铆mite de $14,000 por familia. Cada miembro de la familia acumular铆a cr茅ditos, desde $2,000 para un individuo menor de 30 a $4,000 para personas de 60 a帽os o m谩s. Los cr茅ditos empezar铆an a disminuir despu茅s de que los individuos alcanzaran un ingreso de $75,000, o de $150,000 para las parejas que presentan sus impuestos de manera conjunta.
A los consumidores tambi茅n se les permitir铆a invertir m谩s dinero en cuentas de ahorro de salud (HSA, por sus siglas en ingl茅s) libres de impuestos y elevar铆a el l铆mite de $2,500 en las cuentas de ahorro flexibles a partir de 2018.
La legislaci贸n permitir铆a a las aseguradoras cobrar a los consumidores mayores por la cobertura que a los j贸venes. La ley de salud actualmente permite una proporci贸n de 3 a 1.
Los centros de salud comunitarios recibir铆an $422 millones en financiamiento adicional en 2017 bajo la nueva legislaci贸n, lo que tambi茅n condiciona la para Planned Parenthood y proh铆be el uso de cr茅ditos tributarios para comprar un seguro m茅dico que cubra el aborto.
El Comit茅 de Energ铆a y Comercio y el de Ways and Means tienen programado ponerle el sello final al proyecto este mi茅rcoles 8 de marzo. Los comit茅s todav铆a no tienen ning煤n an谩lisis de la Oficina del Presupuesto del Congreso sobre cu谩nto costar铆a la legislaci贸n o a cu谩ntas personas cubrir铆a.
Los l铆deres del partido han dicho que quieren entregar el proyecto al presidente Trump en abril.
En una declaraci贸n, los dem贸cratas de alto rango en ambas c谩maras dijeron que la medida cobrar谩 a los consumidores “m谩s dinero por menos atenci贸n. Esto aumentar铆a dr谩sticamente los costos de atenci贸n de la salud para las personas mayores. Y la derogaci贸n racionar铆a el cuidado de m谩s de 70 millones de estadounidenses, incluyendo adultos mayores en hogares, embarazadas y ni帽os que viven con discapacidades, al cortar y limitar arbitrariamente Medicaid”, dijo el representante Frank Pallone de Nueva Jersey y el representante Richard Real de Massachusetts.
El nuevo plan plantea cambios dram谩ticos al Medicaid, el programa de seguro de salud estatal-federal que cubre a 70 millones de estadounidenses de bajos ingresos. El programa comenz贸 en 1965 como un derecho, lo que significa que el financiamiento federal y estatal est谩n asegurados sin importar el costo y la inscripci贸n. Pero el proyecto de ley republicano limitar铆a los fondos federales para el Medicaid por primera vez.
El gobierno federal recauda entre la mitad y el 70% de los costos del Medicaid. El porcentaje var铆a en funci贸n de la riqueza relativa del estado.
Bajo el plan republicano, el financiamiento federal se basar铆a en lo que el gobierno gast贸 en el a帽o fiscal que termin贸 el 30 de septiembre. Esas cantidades se ajustar铆an anualmente, en base a la inscripci贸n del estado y la inflaci贸n m茅dica.
Actualmente, los pagos federales a los estados tambi茅n tienen en cuenta cu谩n generosos son los beneficios del estado y qu茅 tasa utiliza para pagar a los proveedores. Eso significa que estados como Nueva York y Vermont obtienen fondos m谩s altos que estados como Nevada y New Hampshire, y esas diferencias estar铆an bloqueadas para los pr贸ximos a帽os.
Los republicanos han presionado para limitar el financiamiento federal a los estados a cambio de darles m谩s control sobre el funcionamiento del programa.
La legislaci贸n tambi茅n afecta la expansi贸n del Medicaid promovida por el ACA, por la cual el gobierno federal proporcion贸 una mayor financiaci贸n a los estados para ampliar la elegibilidad. El proyecto de ley tambi茅n pondr铆a fin a esa financiaci贸n adicional para cualquiera que se inscriba bajo las directrices de expansi贸n a partir de 2020. Sin embargo, permitir铆a a los estados mantener el financiamiento adicional que proporcion贸 el Obamacare a las personas que ya est谩n en el programa de expansi贸n y que permanezcan inscriptas.
Cerca de 11 millones de estadounidenses se han sumado al Medicaid desde 2014.
Cambiar el programa de expansi贸n es un delicado equilibrio para los republicanos. Cuatro senadores republicanos de los estados que eligieron ampliar el Medicaid dijeron que se opondr铆an a cualquier legislaci贸n que derogara la expansi贸n.
“Nos preocupa que cualquier cambio mal implementado o mal programado en la actual estructura de financiamiento en Medicaid podr铆a resultar en una reducci贸n en el acceso a servicios de atenci贸n de salud que salvan vidas”, dijeron los senadores Rob Portman, de Ohio; Shelley Moore Capito, de West Virginia; Cory Gardner de Colorado, y Lisa Murkowski de Alaska en una carta al l铆der de la mayor铆a republicana Mitch McConnell.