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驴Pueden los pacientes de COVID tener el tratamiento de Trump? Est谩 bien preguntar

Unas 2,500 personas participan de los ensayos de COVID-19 de Regeneron, con unos 2,000 recibiendo la terapia de anticuerpos. (Michael Nagle/Bloomberg via Getty Images)

Cuando Terry Mutter se despert贸 con dolor de cabeza y m煤sculos adoloridos, el levantador de pesas amateur lo atribuy贸 a un entrenamiento duro.

Sin embargo, ese mi茅rcoles a la noche tuvo 101 grados de fiebre y estaba claramente enfermo. 鈥淢e sent铆a como si me hubiera atropellado un cami贸n鈥, recuerda Mutter, que vive cerca de Seattle.

Al d铆a siguiente le diagnosticaron COVID-19. El s谩bado, el hombre de 58 a帽os estaba inscrito en un ensayo cl铆nico para el mismo c贸ctel de anticuerpos que el presidente Donald Trump afirm贸 que .

鈥淟o hab铆a escuchado en las noticias鈥, dijo Mutter, que se uni贸 al para probar si su combinaci贸n de dos anticuerpos artificiales puede neutralizar al virus mortal.

Mutter se enter贸 del estudio por medio de su cu帽ada, quien trabaja en el Centro de Investigaci贸n del C谩ncer Fred Hutchinson de Seattle, uno de decenas de sitios de ensayos en todo el pa铆s. Es uno de los cientos de miles de estadounidenses, incluido el presidente, que se arriesgaron con terapias experimentales para tratar o prevenir COVID-19.

Pero con casi y m谩s de 217,000 muertes por COVID en el pa铆s, muchos pacientes desconocen estas opciones o no pueden acceder a ellas. Otros desconf铆an de los tratamientos no probados.

“Honestamente, creo que nunca hubiera recibido una llamada si no hubiera conocido a alguien que me dijera sobre el ensayo”, dijo Mutter, ejecutivo jubilado de Boeing Co.

El sitio web Clinicaltrials.gov registra m谩s de que involucran a COVID-19 o a SARS-CoV-2, el virus que causa la enfermedad. M谩s de 430,000 personas se han ofrecido como voluntarias a trav茅s de la . Otras miles han recibido terapias, como el medicamento , que tiene una autorizaci贸n federal de emergencia.

Ante un diagn贸stico grave de COVID, 驴c贸mo saben los pacientes o sus familias si pueden, o deben, buscar agresivamente estos tratamientos? Por el contrario, 驴c贸mo pueden decidir si rechazarlos o no si se los ofrecen?

Tales decisiones m茅dicas nunca son f谩ciles, y son a煤n m谩s dif铆ciles durante una pandemia, dijo Annette Totten, profesora asociada de inform谩tica m茅dica y epidemiolog铆a cl铆nica en la Universidad de Salud y Ciencias de Oregon.

鈥淓l desaf铆o es que la evidencia no es buena porque todo con COVID es nuevo鈥, dijo Totten, quien se especializa en la toma de decisiones m茅dicas.

Es comprensible que a los consumidores los haya afectado la informaci贸n contradictoria sobre posibles tratamientos para COVID por parte de l铆deres pol铆ticos, incluido Trump, y la comunidad cient铆fica.

El f谩rmaco contra la malaria hidroxicloroquina, promocionado por el presidente, recibi贸 una de la Administraci贸n de Drogas y Alimentos (FDA), solo para que la decisi贸n se revocara varias semanas despu茅s por temor a que causara da帽o.

El plasma convalescente, que utiliza hemoderivados de personas recuperadas de COVID-19 para tratar a las que a煤n est谩n enfermas, se administr贸 a m谩s de 100,000 pacientes en un programa de acceso ampliado y se puso a disposici贸n de todos a trav茅s de otra autorizaci贸n de emergencia, aunque los cient铆ficos no est谩n seguros de sus beneficios.

Regeneron y la empresa farmac茅utica Eli Lilly and Co. han solicitado autorizaci贸n de uso de emergencia para sus terapias con anticuerpos monoclonales, incluso cuando los cient铆ficos dicen que esto podr铆a poner en peligro la inscripci贸n en los ensayos que probar谩n si funcionan, o cu谩n bien funcionan.

Hasta ahora, unas 2,500 personas se han inscrito en los ensayos de Regeneron, y, de ellas, unas 2,000 reciben la terapia, dijo un vocero de la compa帽铆a. Otras han recibido el tratamiento a trav茅s de los llamados , aunque la empresa no dijo cu谩ntas.

La semana del 12 de octubre, los Institutos Nacionales de Salud detuvieron el despu茅s que una junta de monitoreo independiente planteara .

“Con toda la informaci贸n dando vueltas en los medios, es dif铆cil para los pacientes tomar buenas decisiones, y para los m茅dicos tomar esas decisiones”, dijo el doctor Benjamin Rome, internista e investigador de pol铆ticas de salud en el programa Portal de la Escuela de Medicina de Harvard.

Aun as铆, las personas que enfrentan COVID no deber铆an tener miedo de preguntar si tienen opciones de tratamiento disponibles, agreg贸 Rome. 鈥淐omo m茅dico, no me importa cuando los pacientes preguntan鈥, dijo.

Los pacientes y las familias deben comprender cu谩les podr铆an ser las implicaciones de esos tratamientos, aconsej贸 Totten. Los primeros ensayos cl铆nicos de fase 1 se centran principalmente en la seguridad, mientras que los ensayos m谩s amplios de fase 2 y fase 3 determinan la eficacia. Cualquier tratamiento experimental plantea la posibilidad de efectos secundarios graves.

Idealmente, los proveedores de atenci贸n m茅dica proporcionar铆an la informaci贸n sobre tratamientos y riesgos sin previo aviso. Pero durante una pandemia, y especialmente en un entorno de mucho estr茅s, es posible que no lo hagan, observ贸 Totten.

“Es importante ser insistente”, dijo. 鈥淵 Volver a preguntar. A veces tienes que estar dispuesto a ser un poco agresivo鈥, sugiri贸.

Los pacientes y las familias deben tomar nota o grabar las conversaciones para su posterior revisi贸n. Deber铆an preguntar sobre la compensaci贸n econ贸mica por participar. A muchos pacientes en los ensayos de COVID-19 se les paga cantidades modestas por su tiempo y viajes.

Y deber铆an pensar en c贸mo encaja cualquier tratamiento en su sistema m谩s amplio de valores y objetivos, dijo Angie Fagerlin, profesora y directora del departamento de ciencias de la salud de la poblaci贸n de la Universidad de Utah.

“驴Cu谩les son los pros y los contras?”, se pregunt贸 Fagerlin. Una consideraci贸n puede ser el beneficio para la sociedad en general, no solo para el paciente, dijo.

Para Mutter, ayudar al avance de la ciencia fue una gran raz贸n por la que acept贸 inscribirse en el ensayo de Regeneron.

鈥淢e interes贸 para que la terap茅utica avanzara, necesitan personas鈥, dijo. “En un momento en el que hay tantas cosas que no podemos controlar, 茅sta ser铆a una forma de encontrar alg煤n tipo de soluci贸n”.

Esto fue lo que impuls贸 a Fred Hutch, que participa en dos ensayos de Regeneron, uno para la prevenci贸n de COVID-19 y otro para el tratamiento de la enfermedad.

鈥淔ue una visita de seis horas鈥, dijo. 鈥淪on dos horas para recibir la infusi贸n. Es un goteo intravenoso muy lento”.

Mutter fue la segunda persona inscrita en el ensayo de Fred Hutch, dijo la doctora Shelly Karuna, co-investigadora principal. El estudio est谩 probando dosis altas y bajas del c贸ctel de anticuerpos monoclonales frente a un placebo.

鈥淢e sorprende el profundo altruismo de las personas a las que estamos evaluando鈥, dijo.

Mutter no est谩 seguro de c贸mo contrajo COVID-19. 脡l y su familia han tenido cuidado con las m谩scaras y el distanciamiento social, y han criticado a otros que no.

“La iron铆a ahora es que fuimos nosotros los que nos enfermamos”, dijo Mutter, cuya esposa, Gina Mutter, de 54 a帽os, tambi茅n tiene COVID.

Mutter sabe que tiene una probabilidad de 1 en 3 de recibir un placebo en lugar de una de las dos dosis de tratamiento activo, pero dijo que estaba dispuesto a correr ese riesgo. Su esposa no se inscribi贸.

“Dije, hay algunos riesgos involucrados. Uno de nosotros puede tomar el riesgo, no los dos”, dijo.

Hasta ahora, Mutter ha luchado contra una tos y fatiga persistente. No puede decir si su infusi贸n ha sido 煤til.

鈥淪implemente no hay forma de saber si tengo los anticuerpos o no鈥, dijo. “驴Los obtuve y eso me mantuvo fuera del desastre?, 驴o tuve el placebo y mi propio sistema inmunol贸gico hizo su trabajo?”.

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