Para el 5 de marzo, Andrew Cencini, profesor de ciencias de la computaci贸n en el Bennington College de Vermont, hab铆a tenido episodios de fiebre, malestar y dificultad para respirar por un par de semanas.
Justo antes de enfermarse, hab铆a viajado a Nueva York, ayudado con computadoras en una prisi贸n local y salido en m煤ltiples llamadas como bombero voluntario.
Con los casos de COVID-19 en aumento en todo el pa铆s, llam贸 a su m茅dico para pedirle instrucciones. Se le dijo que fuera al consultorio, donde el personal tom贸 muestras para la gripe y otros virus mientras estaba sentado en su camioneta. Los resultados fueron negativos.
Para el 9 de marzo, le inform贸 a su m茅dico que se sent铆a mejor, pero que a煤n ten铆a tos y un poco de fiebre. En cuesti贸n de minutos, recibi贸 una llamada de los jefes de la sala de emergencias de un hospital y del departamento de enfermedades infecciosas donde vive en el norte del estado de Nueva York: le dijeron que ten铆a que ir de inmediato a la sala de emergencias para una nueva prueba de coronavirus disponible.
Aunque le ofrecieron enviar una ambulancia, se sinti贸 bien y condujo el viaje de una hora.
En una sala de aislamiento, los m茅dicos le pusieron un goteo intravenoso, le hicieron una radiograf铆a de t贸rax y tomaron nuevas muestras con hisopos.
Ahora, ya trabajando desde su casa, se enfrenta a una monta帽a de cuentas. Lo que le toca pagar, seg煤n su aseguradora, es cerca de $2,000, y teme que vayan a llegar m谩s facturas.
“Cre铆a que todo esto estar铆a cubierto”, dijo Cencini, quien gana $54,000 al a帽o. 鈥淧odr铆a haber elegido no hacer todo esto y poner en riesgo a muchos otros. Pero estaba tratando de hacer lo correcto”.
El nuevo paquete de ayuda para el coronavirus de $2 mil millones asigna a lo que el l铆der de la minor铆a del Senado Chuck Schumer de Nueva York llam贸 para hospitales y necesidades m茅dicas.

En un cuarto de aislamiento, a Cencini le pusieron una intravenosa, le hicieron una radiograf铆a y la prueba para COVID-19.(Courtesy of Andrew Cencini)
Pero nadie est谩 haciendo mucho para rescatar de manera similar a los pacientes del estr茅s financiero relacionado. Y necesitan desesperadamente protecci贸n contra el tipo de facturas como la de Cencini, en un sistema que cobra libremente por cada atenci贸n que dispensa.
El 18 de marzo, el presidente Donald Trump destinada a garantizar que los estadounidenses puedan hacerse la prueba del coronavirus sin importar si tienen seguro o no. (Tambi茅n que las aseguradoras de salud acordaron renunciar a los copagos de los pacientes para el tratamiento de COVID-19, la enfermedad causada por el virus).
Pero las normas publicadas var铆an ampliamente.
Si bien las aseguradoras acordaron cubrir el costo total de las pruebas diagn贸sticas de coronavirus, eso puede resultar ilusorio: la prueba de Cencini fue gratuita, pero su visita a la sala de emergencias para obtenerla no.
Como podr铆a esperarse en un pa铆s donde el precio de una radiograf铆a de rodilla puede , los laboratorios hasta ahora est谩n cobrando entre aproximadamente (la tasa de reembolso de Medicare) y m谩s de $100 para la prueba. 驴Cu谩nto cubrir谩n las aseguradoras?
Esos laboratorios de pruebas quieren que se les pague, y ya. La semana del 23 de marzo, la Asociaci贸n Americana de Laboratorios Cl铆nicos (ACLA), un grupo de la industria, se quej贸 de que estaban siendo ignorados en el paquete de coronavirus.
“En conjunto, estos laboratorios han completado m谩s de 234,000 pruebas hasta la fecha, y casi cuadruplicaron nuestra capacidad de prueba diaria durante la semana pasada”, dijo Julie Khani, presidenta de ACLA, en . 鈥淭odav铆a est谩n esperando el reembolso por las pruebas realizadas. En muchos casos, los laboratorios est谩n recibiendo muestras con informaci贸n de seguro incompleta o nula y tienen la carga de absorber el costo鈥.
Hay pocas disposiciones en los paquetes de ayuda para garantizar que los pacientes est茅n protegidos de grandes facturas m茅dicas relacionadas con las pruebas, la evaluaci贸n o el tratamiento, especialmente porque gran parte de esto se lleva a cabo en un entorno financiero de alto riesgo para los pacientes: la sala de emergencias.
En realizado el a帽o pasado, aproximadamente a una sala de emergencias o estad铆as en un hospital ten铆an al menos un cargo fuera de la red, lo que aumenta el riesgo de que los pacientes reciban facturas m茅dicas sorpresa, muchas de las cuales exigen copagos.
Esto se debe en gran parte a que muchas salas de emergencias dentro de la red est谩n atendidas por m茅dicos que trabajan para empresas privadas, que no est谩n en las mismas redes. En , m谩s del 30% de los servicios de m茅dicos de urgencias estaban fuera de la red, y la mayor铆a de esos servicios se prestaron en hospitales dentro de la red.
El m茅dico que vio a Cencini trabaja con los Servicios de Atenci贸n de Emergencia de Nueva York, que proporciona m茅dicos contratados a hospitales y tiene acuerdos con algunas aseguradoras, pero no todas. Est谩 afiliada a TeamHealth, un negocio de propiedad de la firma de capital privado Blackstone que ha sido criticado por generar facturas sorpresa.
Algunos senadores quer铆an poner una disposici贸n en la legislaci贸n aprobada en respuesta al coronavirus para proteger a los pacientes de la facturaci贸n sorpresa fuera de la red, ya sea una cl谩usula amplia o una espec铆ficamente relacionada con la atenci贸n del coronavirus.
Los cabilderos de los hospitales, las firmas de personal m茅dico y las ambulancias a茅reas aparentemente ayudaron a garantizar que se mantuviera fuera de la versi贸n final. Interpretaron lo que una persona familiarizada con las negociaciones, que habl贸 bajo condici贸n de anonimato, llam贸 “la tarjeta COVID”: “驴C贸mo podr铆an pedirnos que lidiemos con la facturaci贸n sorpresa cuando estamos tratando de combatir esta pandemia?”.
Incluso sin una visita a la sala de emergencias, existen riesgos de facturaci贸n peligrosos. No todos los hospitales y laboratorios son capaces de realizar la prueba. 驴Y si mi m茅dico dentro de la red env铆a mi prueba de coronavirus a un laboratorio fuera de la red? Antes de la pandemia, el proyecto “Bill of the Month” de Kaiser Health News-NPR produjo una historia sobre Alexa Kasdan, una neoyorquina con un resfriado, cuyo hisopado de garganta fue enviado a un laboratorio fuera de la red que factur贸 m谩s de $28,000 por las pruebas.
Incluso los pacientes que no contraen el coronavirus corren un mayor riesgo de recibir una factura m茅dica sorpresa durante la crisis actual, cuando una emergencia de salud no relacionada podr铆a llevarlo a un hospital desconocido fuera de la red porque su hospital est谩 colmado de pacientes con COVID-19.
Los proyectos de ley de coronavirus aprobados hasta ahora, y los que est谩n sobre la mesa, ofrecen una protecci贸n inadecuada frente a un sistema preparado para facturar a los pacientes por todo tipo de costos. La , aprobada en marzo, indica que la prueba y sus cargos relacionados se cubrir谩n sin cargo para el paciente solo en la medida en que est茅n relacionados con la administraci贸n de la prueba o la evaluaci贸n de si un paciente la necesita.
Eso deja un amplio espacio de acci贸n para los que facturan. Cencini fue a la sala de emergencias para hacerse una prueba, como se le indic贸. Cuando llam贸 para quejarse por su factura de $1,622.52, un representante confirm贸 que la visita a la sala de emergencias y otros servicios prestados ser铆an “elegibles para costos compartidos” (en su caso, todo, ya que no hab铆a alcanzado su deducible).
El fin de semana del 28 de marzo se le notific贸 que el cargo m茅dico de los Servicios de Atenci贸n de Emergencia de Nueva York era de $1,166. Aunque est谩 “cubierto” por su seguro, debe otros $321 por eso, lo que eleva su gasto de bolsillo a casi $2,000.
Por cierto, su prueba result贸 negativa.
Cuando colg贸 el tel茅fono con su aseguradora, su sangre estaba “hirviendo”, dijo. “驴Mi jubilaci贸n se est谩 hundiendo y se espera que pague por esto?”
El paquete de ayuda de coronavirus proporciona un pago-est铆mulo de $1,200 por persona para la mayor铆a de los adultos. Gracias a las tendencias de facturaci贸n del sistema de salud estadounidense, eso no compensar谩 completamente las facturas m茅dicas de Cencini.