Despu茅s que el Senado fracasara en su esfuerzo por revocar la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), la administraci贸n Trump se prepara para usar sus poderes reguladores con el fin de lograr lo que los legisladores no pudieron: achicar el Medicaid.
Los principales funcionarios de salud del presidente Donald Trump podr铆an dise帽ar una inscripci贸n m谩s baja en el programa de seguro m茅dico federal gerenciado por los estados, aprobando solicitudes de varios estados republicanos ansiosos por controlar los presupuestos del Medicaid que aumentan r谩pidamente.
Indiana, Arkansas, Kentucky, Arizona y Wisconsin est谩n buscando el permiso de la administraci贸n para requerir que los beneficiarios adultos trabajen, se sometan a ex谩menes de drogas, y para exigir que algunos de sus afiliados m谩s pobres paguen primas mensuales a riesgo de ser excluidos del programa.
Maine tambi茅n planea aplicar. Y probablemente le seguir铆an otros estados si los primeros lograran la aprobaci贸n.
Josh Archambault, experto de la Foundation for Government Accountability, dijo que la ausencia de acci贸n del Congreso sobre la ley de salud “puede hacer que la administraci贸n se a煤n m谩s proactiva en comprometerse en exenciones con otros estados m谩s all谩 de los que ya hab铆an planeado hacerlo”.
Agreg贸 que la esperanza es que menos individuos est茅n en el programa mientras los estados buscan formas de “transferir a los inscritos capacitados a nuevos puestos de trabajo o a empleos mejor pagos”. Los estados necesitan fortalecer el programa para poder seguir respondiendo a las demandas de los “verdaderamente necesitados”, como los ni帽os y los discapacitados, dijo.
Tanto para los partidarios m谩s firmes del Medicaid como para sus cr铆ticos m谩s sonoros, las solicitudes de exenci贸n son una forma de controlar el programa de $500.000 millones que ha experimentado un crecimiento sin precedentes en los 煤ltimos cuatro a帽os y que ahora cubre a 75 millones de personas.
Las exenciones a menudo se han concedido en el pasado para ampliar la cobertura y probar nuevas formas de ofrecer atenci贸n del Medicaid, como a trav茅s de organizaciones privadas de atenci贸n administrada.
Pero los cr铆ticos de las nuevas solicitudes, que podr铆an aprobarse dentro de semanas, dijeron que podr铆an afectar a los m谩s necesitados.
El National Health Law Program “est谩 evaluando la legalidad de los requisitos de trabajo y pruebas de drogas, y todas las v铆as para desafiarlos, incluyendo litigios”, dijo Jane Perkins, directora legal del grupo.
La administraci贸n ya ha dicho que favorece los requisitos de trabajo y en marzo invit贸 a los estados a sugerir nuevas ideas.
Antes de ocupar la direcci贸n de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), Seema Verma fue la arquitecta de una solicitud de exenci贸n de Kentucky presentada el a帽o pasado.
No se espera que todos los estados busquen exenciones, porque el Medicaid goza de amplio apoyo pol铆tico en muchos lugares, particularmente en el noreste y el oeste del pa铆s.
El Medicaid, el mayor programa de seguro de salud de la naci贸n, ha visto la inscripci贸n subir en 17 millones desde 2014, cuando el Obamacare dio a los estados m谩s fondos federales para ampliar la cobertura para adultos. T铆picamente, es el segundo gasto m谩s grande de los estados despu茅s de la educaci贸n.
Este a帽o, los proyectos de ley de salud del Senado y de la C谩mara trataron de limitar el financiamiento federal a los estados por primera vez. Desde que el programa comenz贸 en 1965, el financiamiento federal del Medicaid ha sido amplio.
Los expertos en salud dicen que permitir las solicitudes de exenci贸n va m谩s all谩 de la autoridad del Poder Ejecutivo para cambiar el programa sin la aprobaci贸n del Congreso.
“El punto de estas exenciones no es que los estados rehagan el programa a gran escala”, dijo Sara Rosenbaum, experta en pol铆tica de salud de la George Washington University, quien preside un grupo del Medicaid que asesora al Congreso.
Rosenbaum se帽al贸 que los estados recibieron exenciones para diferentes prop贸sitos bajo la administraci贸n Obama.
En Iowa, los funcionarios estatales ganaron la autoridad para limitar el transporte que no fuera urgente. Indiana recibi贸 la aprobaci贸n para cobrar primas y bloquear a los afiliados con ingresos superiores al nivel federal de pobreza si se atrasaban en los pagos de sus primas.
“Ahora existe la preocupaci贸n de que estas medidas m谩s extremas perjudiquen el acceso de los afiliados a la atenci贸n”, dijo Rosenbaum.
Tres estados que est谩n buscan exenciones son el hogar de tres jugadores republicanos clave en el debate de salud del Senado: el l铆der de la mayor铆a Mitch McConnell (Kentucky), el senador John McCain (Arizona) y el vicepresidente Mike Pence (Indiana).
Si los estados agregan primas, as铆 como los requisitos de pruebas de trabajo y drogas, el resultado ser铆a que habr铆a menos personas matricul谩ndose y permaneciendo en el Medicaid, dijo David Machledt, analista de pol铆ticas p煤blicas del National Health Law Program.
“驴C贸mo sirve eso el prop贸sito del Medicaid y cu谩les son los l铆mites de la autoridad del CMS sobre las exenciones?”, se pregunt贸.
Wisconsin, donde el gobernador republicano Scott Walker quiere que su estado se convierta en el primero en requerir que algunos beneficiarios del Medicaid se sometan a ex谩menes de drogas, es un candidato principal para la exenci贸n.
Funcionarios del estado subrayan que el esfuerzo no es para disuadir a los usuarios de drogas de participar del programa, sino para ayudar a proporcionar tratamiento.
Wisconsin tambi茅n es uno de los cinco estados que buscan una exenci贸n para agregar un requisito de trabajo. La gente podr铆a cumplir el mandato a trav茅s del voluntariado, el entrenamiento en el trabajo o el cuidado de un pariente anciano.
Adem谩s, Wisconsin quiere limitar los beneficios del Medicaid a 48 meses consecutivos, a menos que el beneficiario est茅 trabajando.
Los afiliados con ingresos del 50% al 100% del nivel federal de pobreza, o entre $6,030 y $ 12,060, tendr铆an que pagar una prima mensual de $8.
Todas estas reglas aplicar铆an para alrededor del 12% de las personas actualmente inscritas en el Medicaid: adultos que no son discapacitados y que no tienen hijos dependientes.
El director del Medicaid de Wisconsin, Michael Heifetz, dijo que el objetivo principal de los cambios propuestos no es reducir el tama帽o del Medicaid, sino atraer a la gente a la fuerza de trabajo.
“La propuesta no est谩 dise帽ada para que la gente deje el programa excepto por razones positivas”, dijo.
Si se aprueba la exenci贸n, el estado anticipa ahorros anuales de casi $50 millones y una ca铆da en la inscripci贸n de 5.102 personas en cinco a帽os.
Wisconsin ahora gasta $7 mil millones en el Medicaid y tiene 1,2 millones de beneficiarios.
Cuando se le pregunt贸 por qu茅 los adultos sin hijos -no los padres- son el foco de las exenciones, Heifetz dijo que Wisconsin quer铆a probar primero las disposiciones sobre una poblaci贸n m谩s peque帽a y centrarse en los adultos que deber铆an ser capaces de encontrar trabajo.
Sin embargo, el esfuerzo de este estado ha provocado una gran indignaci贸n en hospitales, m茅dicos y defensores de las personas con discapacidades.
El Wisconsin Council of Churches dijo que el estado estar铆a castigando a los pobres con sus exenciones y socavando la vitalidad de las comunidades.
“Nos preocupa que los cambios que proponen al programa sean perjudiciales para la salud de nuestros vecinos m谩s vulnerables… y socaven el tejido social y la vitalidad de nuestro estado”, dijo Peter Bakken, coordinador de pol铆ticas p煤blicas del grupo en Sun Prairie, un suburbio de Madison.