En su respuesta del lunes 5 de agosto luego de los tiroteos masivos en El Paso, Texas, y Dayton, Ohio, el presidente Donald Trump pidi贸 una expansi贸n de las leyes estatales que impiden temporalmente que alguien en crisis tenga o compre un arma.
Recientemente, un gran n煤mero de estados ha aprobado este tipo de leyes, conocidas como 贸rdenes de protecci贸n contra riesgos extremos, que permiten que una corte intervenga cuando alguien muestra se帽ales de alarma de violencia inminente. Aunque y apoyan estas leyes, otros se帽alan que las medidas por s铆 solas no resolver谩n la epidemia de violencia con armas de fuego que vive el pa铆s.
Trump dijo que el atacante en la masacre de Parkland, Florida, el a帽o pasado, “ten铆a muchas banderas rojas en su contra y, sin embargo, nadie tom贸 medidas decisivas; nadie hizo nada… Debemos asegurarnos que aquellos que se considera que representan un grave riesgo para la seguridad p煤blica no tengan acceso a armas de fuego, y que, si las tienen, puedan sac谩rselas en un proceso r谩pido”.
Seg煤n Everytown for Gun Safety, entidad que aboga por medidas m谩s estrictas para reducir la violencia armada, muestran se帽ales de advertencia de que eran una amenaza para ellos mismos, o para otros.
La senadora Dianne Feinstein (dem贸crata de California) ha presentado para proporcionar fondos federales a los estados para poner en pr谩ctica estas leyes. El representante Salud Carbajal (dem贸crata de California) present贸 en la C谩mara Baja. Despu茅s del discurso de Trump del lunes, el (republicano de Carolina del Sur) dijo que acord贸 con el (dem贸crata de Connecticut) aprobar estos proyectos.
Una hall贸 que el 85% de los votantes registrados apoyan este tipo de legislaci贸n.
Al momento del tiroteo en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, en Parkland, Florida, en febrero de 2018, solo permit铆an 贸rdenes de protecci贸n contra riesgos extremos. Hoy, tienen estas 贸rdenes: California, Colorado, Connecticut, Delaware, Florida, Hawaii, Illinois, Indiana, Maryland, Massachusetts, Nevada, Nueva Jersey, Nueva York, Oregon, Rhode Island, Vermont y Washington; y tambi茅n el Distrito de Columbia.
Defensores dicen que las 贸rdenes de protecci贸n abordan las brechas en la , que proh铆be a las personas tener armas solo si han sido condenadas por ciertos delitos; si se determina que tienen una enfermedad mental o han sido internadas 鈥嬧媔nvoluntariamente en un hospital psiqui谩trico; o si est谩n sujetas a una orden de restricci贸n final por violencia dom茅stica. De acuerdo con la ley federal, las personas que no cumplen con estos criterios a煤n pueden comprar y tener armas, incluso si muestran se帽ales de violencia inminente o suicidio.
Las 贸rdenes de protecci贸n “sacan las armas de las manos de quienes no deber铆an tenerlas, sin violar los derechos de los due帽os de armas respetuosos de la ley”, dijo el doctor Mark Rosenberg, quien supervis贸 la investigaci贸n sobre violencia armada en los Centros para el Control y Prevenci贸n de Enfermedades (CDC).
Las 贸rdenes de protecci贸n son una “herramienta vital”, que permite a las personas que tienen m谩s probabilidades de darse cuenta cuando un ser querido o un miembro de la comunidad se convierte en un peligro tomar medidas concretas para desarmarlos, indica el Giffords Law Center to Prevent Gun Violence, un grupo de defensa con sede en San Francisco fundado en honor de Gabrielle Giffords, la ex congresista que sobrevivi贸 a un tiroteo masivo.
La , que normalmente se opone a los esfuerzos para restringir el acceso a las armas, dijo que apoya las 贸rdenes de protecci贸n estatales, siempre y cuando estas leyes incluyan ciertas disposiciones para garantizar los derechos de los propietarios de armas.
Un estudio de 2018 publicado en revel贸 que los suicidios relacionados con armas disminuyeron significativamente en Indiana y Connecticut despu茅s de la aprobaci贸n de leyes de protecci贸n contra riesgos extremos. Estos suicidios cayeron un 7,5% en los 10 a帽os posteriores a que Indiana promulgara la ley, y un 13,7% en Connecticut. Alrededor del .
Sin embargo, la evidencia de que las 贸rdenes de protecci贸n reducen la violencia armada es m谩s “sugerida” que definitiva, dijo Rosenberg. Nadie ha realizado un gran estudio a largo plazo sobre estas leyes estatales, principalmente debido a una de la d茅cada de los 90 que desanim贸 a las agencias federales a estudiar la violencia armada, explic贸.
“Es una verg眉enza horrible que no tengamos evidencia sobre lo que funciona para prevenir la violencia armada”, agreg贸 Rosenberg.
Algunos defensores de la salud mental criticaron a Trump por culpar a las enfermedades mentales por los tiroteos masivos.
“El 4% de la violencia en este pa铆s es atribuible a la enfermedad mental”, dijo Ronald Honberg, asesor principal de pol铆ticas de la . 鈥淓so significa que el 96% de la violencia no lo es. Entonces, si de alguna manera pudi茅ramos curar milagrosamente una enfermedad mental, lo que estamos lejos de poder hacer en este momento, no estar铆amos reduciendo de manera apreciable la violencia”.